Sunday, September 11, 2022

EL DERECHO A LA LEGITIMA AUTODEFENSA DEL PUEBLO OPRIMIDO

 


EL DERECHO A LA LEGITIMA AUTODEFENSA DEL PUEBLO OPRIMIDO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

A raíz de las protestas del 11 de julio y las subsiguientes ocurridas en Cuba a lo largo y ancho de la isla se ha visto un preocupante incremento de la represión contra los opositores y demás ciudadanos que salen a las calles a reclamar sus derechos humanos y una mejor vida digna y libre para el pueblo.

Durante esas manifestaciones hemos visto como los agentes de la policía, las tropas especiales del Ministerio del Interior y los agentes de la Seguridad del Estado han arremetido violentamente contra los ciudadanos. También preocupan los frecuentes arrestos arbitrarios y golpizas contra los pacíficos manifestantes, de los cuales muchos de los detenidos son juzgados en procesos judiciales viciados, en donde se les han impuesto condenas arbitrarias y excesivas de 7, 12, y hasta 20 años por simplemente exigir pacíficamente el derecho de tener una Patria libre y una vida digna para todos los cubanos.

Inclusive se han visto arrestos y detenciones violentas de menores de edad, los cuales han sido encarcelados en prisiones para adultos y muchos de ellos, también han sido golpeados por los agentes policiacos. Un caso dramático sucedió recientemente en Nuevitas, Camagüey, cuando en una protesta pacífica de los vecinos de esa ciudad por razón de los apagones de electricidad, dos niñas de unos 11 años de edad se abrazaron a su madre cuando esta iba a ser agredida por la policía y los agentes les dieron una paliza a esas niñas causándoles serias lesiones en sus cuerpos. Tal acto inhumano muestra claramente el nivel de crueldad de la brutalidad policiaca que los esbirros de la dictadura despliegan contra el pueblo cubano.

Esas agresiones contra los ciudadanos por parte de las fuerzas policiacas de Cuba, constituyen una clara violación de los derechos humanos de los ciudadanos que pacíficamente expresan públicamente sus demandas y reclamos al régimen castrista. Tales repetitivos actos violentos contra el pueblo por parte de la policía y de militares del régimen castrista demuestran que la principal razón de estos   no es la protección de los ciudadanos y sus derechos, sino su avasallamiento, opresión y represión.

Frente a esas ilegitimas, alevosas, injustificadas y malintencionadas agresiones de los esbirros de la tiranía, cada ciudadano cubano en particular y el pueblo en general, tiene derecho a su legítima defensa.

De hecho, la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su preámbulo se reconoce el derecho de los pueblos oprimidos a la rebelión cuando señala que: “Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión.” (Subrayado nuestro)

Ya para 1789 en la Declaración de los Derechos del Hombre de la Revolución Francesa, según modificada el 24 de junio de 1793, reconocía la resistencia contra la opresión como derechos del hombre que:

“Artículo 33. La resistencia a la opresión es la consecuencia de los demás derechos del hombre.

Artículo 34. Hay opresión contra el cuerpo social cuando uno solo de sus miembros es oprimido. Hay opresión contra cada miembro cuando el cuerpo social es oprimido.

Artículo 35. Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es, para el pueblo y para cada una de sus porciones, el más sagrado de los derechos y el más indispensable de los deberes.”

 

 

Y en la propia Cuba, en la legítima Constitución de 1940, en su artículo 40 se establece que:

“Art. 40- Las disposiciones legales, gubernativas o de cualquier otro orden que regulen el ejercicio de los derechos que esta Constitución garantiza, serán nulas si los disminuyen, restringen o adulteran.

Es legítima la resistencia adecuada para la protección de los derechos individuales garantizados anteriormente.” (Subrayado nuestro)

Se trata, en otras palabras, del legítimo e inalienable derecho de los cubanos a su legitima autodefensa cuando un ilegítimo gobierno de corte dictatorial los agrede, oprime y conculca sus derechos humanos, o sea, que reconoce y establece como derecho la rebelión o resistencia frente a la agresión y la violación de los derechos humanos por una dictadura; por lo que hoy día, ese es un derecho que le asiste al pueblo cubano, oprimido y victimizado por la dictadura castrista desde hace más de seis décadas.

Ese derecho humano a la legitima autodefensa que tienen los ciudadanos oprimidos de un pueblo opera en dos niveles:

Uno el individual, cuando el ciudadano en el ejercicio pacífico de sus derechos humanos, es agredido por los agentes represores del gobierno dictatorial e ilegitimo, en cuyo caso tiene el derecho a auto-defenderse contra la agresión a su persona y/o contra la agresión que sufre un tercero que está siendo agredido por actos de brutalidad policiaca.

El otro nivel es la auto-defensa a nivel colectivo, como pueblo en general que es víctima de la opresión dictatorial, a rebelarse contra sus opresores para reconquistar la paz, la libertad y el respeto a sus derechos humanos.

La autodefensa individual implica que el ciudadano repele la violenta ilegitima y abusiva represión policiaca por parte del estado dictatorial y/o los vecinos o ciudadanos circundantes, actuando en defensa de tercero, cooperan y ayudan a la víctima en su legítima autodefensa.

La auto-defensa colectiva significa que el pueblo o sectores de este, ejerzan el derecho de rebelión contra las fuerzas represoras de la dictadura. En este caso los ciudadanos colectivamente se rebelan, protestan y se manifiestan pacífica y públicamente en reclamo del respeto a sus derechos humanos y contra los abusos de la dictadura y en caso de la agresión violenta de las fuerzas policiacas de la dictadura, ejercen el derecho a la autodefensa legítima como colectividad o grupo en contra de las fuerzas represivas de la dictadura.

El pueblo oprimido de Cuba tiene ese derecho y ya es hora que lo ejerza individual y colectivamente para lograr esa tan anhelada Patria y Vida digna con libertad para todos los cubanos.

San Juan, Puerto Rico a 3 de septiembre de 2022

 

 


Sunday, August 14, 2022

DISCRIMEN ALIMENTARIO EN CUBA


DISCRIMEN ALIMENTARIO EN CUBA

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Cuba sufre una contradictoria dualidad alimentaria que separa de modo discriminatorio a la mayoría de la población de la minoritaria oligarquía que usurpa el poder desde hace más de seis décadas. Se trata de una de las mayores injusticias que sufren los cubanos de a pie, para quienes, el sistema de escases y carencia de productos alimentarios, medicinas y de primera necesidad les genera un dificultoso acceso a la alimentación adecuada, a las medicinas y a los productos de primera necesidad, ya que el estado totalitario los controla y raciona de su antojo desde hace 60 años, y mantiene el discriminatorio racionamiento como un mecanismo de control y subyugación social.

En otras palabras, al estado totalitario controlar la alimentación y los medicamentos para el pueblo, crea un efecto de dependencia del ciudadano para con el estado y este último puede a su antojo controlarlo y/o castigarlo privándole o limitándole el acceso a esos productos alimenticios y medicamentos, creando así un mecanismo de coacción contra la población.

Son frecuentes las largas y tediosas colas que el ciudadano común tiene que hacer para abastecerse de la escasa comida, de algún medicamento o algún producto básico, a causa de que la dictadura los distribuye a su antojo y conveniencia.

Ante este bloqueo alimentario que el régimen castrista le impone al pueblo, el cubano de a pie no le queda más remedio que acudir a la ilegal bolsa negra o mercado clandestino para obtener algunos productos a precios exorbitantes.

Suelen escapara duras penas de este encierro, aquellos cubanos que tienen familiares en el exterior y que reciben ayuda a través de los envíos de remesas en divisas.

Hay que tener presente que el sueldo medio del trabajador cubano al día de hoy es de 3,838 pesos nacionales, lo que equivale a un salario mensual de US$33.67 dólares. Con lo cual tiene que adquirir sus alimentos, cuya canasta básica tiene un valor medio de 3,250 pesos nacionales, lo que equivale a US $28.15 dólares, quedándole un sobrante de 588 pesos nacionales que equivalen a US $5.16 dólares. Eso significa que el 84.37% de su sueldo lo tiene que gastar en alimentación racionada por el estado.

A esto añádase que para finales de este año 2022 la inflación en el país proyecta un aumento del 51.8%, lo que cada vez más reduce el poder adquisitivo del consumidor cubano y aumenta gravemente los altos niveles de pobreza en el país.

Una situación que muy probablemente se agravará a raíz del daño que sufrirá la economía del país a causa de los incendios que destruyeron los depósitos de combustible de Matanzas. La pérdida de grandes cantidades de gasolina y diésel a causa del incendio, tendrá el efecto de aumentar la escases de combustible con lo cual se afectará seriamente la ya deteriorada producción de energía eléctrica, lo que a su vez, inevitablemente, tendrá un impacto negativo en la producción y distribución alimentaria en el país.

Pero más allá del efecto negativo que pueda generar el reciente incendio de los tanques de combustibles de Matanzas, la gran responsabilidad y génesis de esta crisis y su consecuente incremento en los niveles de pobreza y la escases alimentos, de medicinas y productos de primera necesidad que sufre el pueblo se debe, en gran medida, al carácter intrínsecamente improductivo del sistema económico centralizado y controlado por el estado comunista.

Sin embargo, en Cuba existen unos minoritarios sectores de la población que disfrutan de una abundancia insospechable. Se trata en primer término de la alta cúpula dirigente del régimen, quienes, tras la mampara de su privacidad, están abundantemente abastecidos de los más apetitosos manjares y disponen de todo tipo de medicamento y los servicios médicos de calidad, así como todo tipo productos de diversa índole y residen en lujosas mansiones inalcanzables para el ciudadano común.

El otro sector es el de los extranjeros, quienes viajan de turistas a Cuba hospedándose los hoteles y hospedajes turísticos, los cuales tienen acceso a una variedad de alimentos inaccesibles para el pueblo. Algo que es cónsono con la política de atraer divisas al país a través de la industria del turismo, cuyos réditos se reparten entre el estado, los inversionistas dueños de hoteles extranjeros y la alta cúpula regente de la dictadura.

Mientras, en dramático contraste, la mayoría del pueblo cubano recibe tan solo migajas con la libreta de racionamiento que le impone el régimen, los altos jerarcas celebran y se nutren con suculentas comelatas. Mientras el pueblo carece de medicinas y se les atiende en hospitales que carecen de asepsia y los pacientes tienen que llevar su propias sabanas y comidas cuando son hospitalizados, los altos jerarcas son atendidos en hospitales como el CIMEC que cuenta con los más modernos y avanzados equipos y están surtidos de todo tipo de medicamentos. Mientras los cubanos de a pie se les están cayendo sus viviendas encima y son comunes los derrumben de edificaciones en el país por la imposibilidad de darles mantenimiento y/o por el estado ruinoso en que se encuentran sus maltrechos hogares, los minoritarios altos dirigentes de la dictadura viven en suntuosas y lujosas mansiones en barrios exclusivos del país.

De hecho, en Cuba hay fábricas de enlatados de alimentos cuyos productos nunca los puede adquirir el pueblo, pues están vedados para este, y hasta muchos cubanos desconocen que existen, porque son solo para exportación y cuyos ingresos son distribuidos entre el estado totalitario, la cúpula gobernante y los inversionistas dueños de esas industrias.

Tal discrimen alimentario, en medicinas y servicios médicos-hospitalarios y en productos de primera necesidad constituyen una violación de los derechos humanos de los ciudadanos cubanos por parte de la alta cúpula dictatorial que controla el poder en Cuba, ya que el artículo 25 inciso 1 de la carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas expresamente establece que: “1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”.

La solución de la crisis alimentaria en Cuba está condicionada a que se produzca un radical cambio político en el país, cuando una vez erradicado de raíz el régimen totalitario, bloqueador de las libertades y del verdadero bienestar del pueblo, se edifique en el país una sociedad justa, “con todos y para el bien de todos” los cubanos como nos enseñara el Apóstol José Martí, bajo un sistema democrático pluripartidista, participativo e inclusivo de todas las corrientes del pensamiento político, social y económico del país, dentro del marco de un estado de derecho basado en el respeto a las libertades y los derechos humanos, implementándose una política de desarrollo económico sostenido basado en una economía de libre mercado y libre empresa y desarrollándose además, una política de bienestar social para todo el pueblo y en donde los trabajadores cubanos reciban salarios dignos y justos que garanticen plenamente su mantenimiento y el de sus familias. O sea, una patria con vida digna y libertad para todos los cubanos.

San Juan, Puerto Rico 12 de agosto de 2022

 

 

Saturday, July 23, 2022

CUBA ES UN VOLCAN LATENTE


 

CUBA ES UN VOLCAN LATENTE

Por: Lcdo. Sergio Ramos

 

A un año de las protestas del 11 de julio del 2021, surgen nuevas protestas del pueblo contra la dictadura castrista, esta vez por la crítica situación que está generando los constantes cortes del servicio de energía eléctrica por espacios de 12 y 16 horas en muchas partes del país; además de la dramática escases de alimentos, medicinas y gasolina.

En realidad, Cuba está sufriendo un desabastecimiento de combustible porque Venezuela ya no está proporcionando el suficiente diésel para abastecer las plantas productoras de energía eléctrica del país. Un desabasto producto del estado de ineficiencia en que ha caído la producción de crudo bajo el régimen pro-comunista del dictador Nicolás Maduro, sumado al estado de deterioro de dichas plantas generadoras de energía en Cuba, por antigüedad y falta del debido mantenimiento durante décadas, lo que provoca que estén funcionando muy por debajo de su capacidad. Este es otro reflejo más de la ineficiencia productiva intrínseca que acarrea el sistema económico estatizado del comunismo.

El efecto de las repetidas faltas de energía por largas horas acrecienta el malestar y disgusto del pueblo, que luego de adquirir la poca alimentación que a duras penas logra conseguir, se les deteriora por la falta de energía eléctrica.

Las protestas del pasado año el 11 de julio fueron una demostración clara del rechazo popular a la dictadura de los Castro y sus secuaces. Un malestar que ha permanecido latente en cada cubano y que, con esta crisis energética en el país, destapa la ira popular, produciéndose nuevas protestas en las calles de varias ciudades entre ellas Los Palacios en Pinar del Rio, en el parque de El Curita en Centro Habana y otros lugares de la isla. También últimamente es frecuente en el país que durante las largas y tediosas colas que hace el pueblo para adquirir productos, se escuchen gritos y comentarios en alta voz en contra de la dictadura, quejándose de las carencias alimentarias, de medicinas, gasolina y productos de primera necesidad. Esto a pesar de la fuerte represión contra el pueblo desplegada por los esbirros de la tiranía durante y posterior al 11j. Porque cabe notar, que la ira de un pueblo oprimido aplasta el miedo y rompe cadenas.

Y es que la situación del incremento en el descontento popular en Cuba asemeja al volcán que cada día acumula más lava y presión en su interior hasta que un buen día estalla en erupción arrasando con todo lo que le rodea. Cuba es un volcán latente. Las condiciones del próximo estallido social son cada día más factibles en todo el país.

Por tal razón, el pueblo cubano, tanto dentro como fuera del país, debe prepararse para apoyar a la población enardecida cuando este estallido advenga, para que el mismo pueda producir el resultado anhelado por todos, que es el fin de la tiranía castrista.

Recientemente, y salvando las diferencias existentes entre ambos países, vimos como el pueblo de Sri Lanka se lanzó a las calles y derrocó al gobierno corrupto. En ese país los manifestantes tuvieron un objetivo: Se dirigieron a los centros de poder y los tomaron expulsando a sus incumbentes.

Más allá de la necesaria y legítima expresión protestando en rechazo a los abusos y atropellos que comete a diario la dictadura castrista contra el pueblo cubano, las protestas han de tener un objetivo supremo: Erradicar la tiranía y abrir las puertas a la libertad y la democracia para encaminar al país hacia el logro de ese anhelo de que todos los cubanos puedan poseer una digna patria y vida con libertad.

San Juan, Puerto Rico a 17 de julio de 2022

 

  

 


Sunday, June 26, 2022

LOS PUEBLOS NO ESCARMIENTAN EN CABEZA AJENA


 

LOS PUEBLOS NO ESCARMIENTAN EN CABEZA AJENA

Por: Lcdo. Sergio Ramos

 

Recientemente hemos visto el triunfo electoral del exguerrillero izquierdista Gustavo Petro en Colombia, lo que augura un serio peligro para las libertades del pueblo colombiano toda vez de que existe la posibilidad de que este pudiera optar por seguir una política de radicalización como la que tomara Hugo Chávez y el actual dictador Nicolás Maduro en de Venezuela. Como también el recién electo Petro pudiera optar por las posturas moderadas como las de Gabriel Boric en Chile o de Pedro Castillo en Perú

Actualmente en Latinoamérica estamos ante un preocupante giro político hacia la izquierda a través de los procesos electorales. Así vemos en estos últimos tiempos, además del reciente presidente electo de Colombia, el triunfo de Gabriel Boric en Chile, Alberto Fernández en Argentina, Luis Arce en Bolivia, Pedro Castillo en Perú, Xiomara Castro en Honduras, Andrés Manuel López Obrador en México. A esto añádase las dictaduras totalitarias tradicionales del castrismo de Miguel Díaz Canel en Cuba, Nicolás Maduro en Venezuela y Daniel Ortega en Nicaragua.

En algunos casos como  en Venezuela y Nicaragua, los comunistas, una vez asumido el poder se radicalizaron para imponer una tiranía totalitaria de izquierda y en otros casos han mantenido, por circunstancias y conveniencias particulares, una postura moderada dentro de sus respectivos marcos izquierdistas, pero todos entrelazados formando un preocupante frente común de las izquierdas en el continente americano, pues nada quita que en un momento dado cualquiera de esos países pudiera optar por iniciar un proceso de radicalización hacia el totalitarismo comunista.

Cabe entonces preguntarnos ¿Cómo es posible que, teniendo ante sí las macabras experiencias de los desastres socio-económicos y las violaciones de las libertades y los derechos humanos en Cuba, Venezuela y Nicaragua, los pueblos de esos países latinoamericanos no hayan reflexionado y aprendido la lección, y se lanzasen a votar por los simpatizantes y promotores del totalitarismo castrista en Latinoamérica?

Son varios los factores que llevan a los pueblos a votar por los solapados enemigos de la democracia.

Primeramente, el populismo de las izquierdas en donde estos suelen presentarse como redentores de los pueblos con fantasiosas promesas incumplibles, alegadamente destinadas a acabar con los males que aquejan a sus respectivas poblaciones. Una de ellas es la pobreza, que es un mal que aqueja a muchos pueblos latinoamericanos. A esto, añádase la incultura que abunda sobretodo, entre las clases más pobres de los países Latino América.

Otro elemento es la corrupción de ciertos los gobernantes de centro y de derecha que perjudica enormemente la imagen y el sentido de la sociedad democrática, ya que genera en los pueblos la perdida de fe sus gobernantes y en las instituciones democráticas. La corrupción es el virus mortal que enferma la democracia, y no debe dársele el menor respiro, ni la más mínima tolerancia, atajándose este mal de raíz.

Prometiendo eliminar estos males con fantasiosos discursos populistas las izquierdas pro-castristas, desde los tiempos de Chávez, han adoptado por disfrazarse de demócratas para confundir a los pueblos y capturar el voto de los incautos de modo de acceder al poder para una vez allí, empezar a socavar los cimientos de la democracia e implantar el totalitarismo izquierdista.

 De ese modo, una de las primeras cosas que suelen hacer es cambiar la constitución para acomodar las leyes a sus despóticos propósitos y una vez afianzados en el poder, proceden a eliminar de una u otra forma a los que se le oponen, bien con el presidio político o forzándolos hacia el destierro al hacerles imposible la vida en sus respectivos países y en ocasiones, hasta dándoles muerte.  Eso es exactamente lo que paso en Cuba, Venezuela y Nicaragua, cada cual dentro de sus peculiares diferencias en el tiempo, espacio y circunstancia.

Pero los pueblos no perciben eso, ni creen que el mal que aqueja a otros pueblos, aun siendo vecinos, les pudieran pasar a ellos. Y es que la triste realidad es que los pueblos no escarmientan en cabeza ajena. 

A los pueblos hay que concientizarlos en los valores de la democracia y en los efectos malignos y perversos de sus enemigos, como lo es el totalitarismo comunista y sus maquiavélicos disfraces de falsos profetas. Mientras que simultáneamente, la democracia debe enfocarse en fomentar en promover, proteger y defender las libertades y derechos de los pueblos, así como fomentar el bienestar social y económico de sus pueblos y al mismo tiempo, ha de cerrarle firmemente el paso a quienes maquiavélicamente utilizan sus virtudes para destruirla, bien para sus beneficios particulares o para sus fines político- ideológicos anti-democráticos.

Los pueblos tienen el derecho inalienable a defender sus libertades, sus derechos humanos y su democracia contra aquellos que pretenden destruirla.

 

San Juan, Puerto Rico a 25 de junio de 2022

 

 


Saturday, June 4, 2022

UN NUEVO CODIGO PENAL PARA REPRIMIR AL PUEBLO


 

UN NUEVO CODIGO PENAL PARA REPRIMIR AL PUEBLO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

La dictadura castrista acaba de promulgar un nuevo un nuevo código penal, el cual fue aprobado, como es costumbre, por unanimidad por la mono-partidista seudo-legislatura Asamblea Nacional del Poder Popular. Esta legislación surge tras las protestas masivas del pueblo reclamando sus derechos humanos y libertades el pasado año el 11 de julio de 2021 y en el 15 de noviembre pasado.

Basta un breve vistazo a dicho código para darse cuenta que el mismo está orientado a penalizar el ejercicio de libertades y derechos humanos de los ciudadanos. Lo que lo hace un claro instrumento represivo y violatorio de los derechos humanos fundamentales del pueblo cubano.

Veamos algunos ejemplos: El articulo 124 penaliza la propaganda en oposición al régimen dictatorial, al “orden social” y al “Estado Socialista” al establecer que:

“Sección quinta

Propaganda contra el orden constitucional

Artículo 124.1. Incurre en sanción de privación de libertad de dos a cinco años quien:

a) incite contra el orden social, la solidaridad internacional o el Estado socialista reconocidos en la Constitución de la República, mediante la propaganda oral o escrita o en cualquier otra forma;

b) confeccione, distribuya o posea propaganda del carácter mencionado en el inciso anterior.

 

2. Si, para la ejecución de los hechos previstos en el apartado anterior, se utilizan medios de comunicación social, la sanción es de privación de libertad de cuatro a diez años.

 

3. Quien permita la utilización de los medios de comunicación social a que se refiere el apartado anterior incurre en sanción de privación de libertad de uno a tres años.

 

4. Quien, teniendo responsabilidad de cuidado, custodia o uso de cualquier medio de comunicación social, permita que otro lo utilice para ejecutar los actos previstos en el apartado 1), incurre en sanción de privación de libertad de uno a tres años, siempre que sus acciones no constituyan un delito de mayor entidad.”

 

El citado artículo constituye una clara conculcación a la libertad de expresión del pueblo cubano. La cual es una de las libertades fundamentales que garantiza la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su artículo 19:

 

“Artículo 19 

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.” 

Las protestas del 11 de julio de 2021 estaban dirigidas específicamente contra el estado y representó el ejercicio de un sagrado derecho humano por la población.

Dicha medida, como puede observarse, está en total contradicción con el artículo 19 de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Pero la conculcación de la libertad de expresión va más allá, pues busca evitar que los gobernantes y sus acciones sean criticados por el pueblo cuando dicho Código Penal establece en su artículo 185.1 que:

“Sección cuarta

Desacato

Artículo 185.1. Quien amenace, calumnie, difame, insulte, injurie o, de cualquier modo, ultraje u ofenda, de palabra o por escrito, en su dignidad o decoro, a un funcionario público, autoridad o a sus agentes o auxiliares, en ejercicio de sus funciones o en ocasión o con motivo de ellas, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas, o ambas.

2. Si el hecho previsto en el apartado anterior se realiza respecto al Presidente o Vicepresidente de la República, al Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, a los demás miembros del Consejo de Estado o del Consejo de Ministros, a los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular, al Presidente del Tribunal Supremo Popular, al Fiscal General de la República, al Contralor General de la República o al Presidente del Consejo Electoral Nacional, la sanción es de privación de libertad de uno a tres años”.

 

Con esa disposición, también violatoria de la Carta de Derechos Humanos de las ONU, el represivo nuevo código penal de Cuba pretende penalizar las expresiones populares tales como “Diaz Canel Sing…” que no es otra cosa que una expresión clara del rechazo del pueblo a un gobernante despótico y corrupto, junto a su camarilla que usurpa el poder.

Más adelante en el artículo 216 de dicho Código se penalizan las publicaciones, panfletos y hojas sueltas y/o documentos escritos criticando al régimen al establecer que:

“CAPÍTULO XV

CLANDESTINIDAD DE PUBLICACIONES

Artículo 216. Quien confeccione, difunda o haga circular en cualquier formato, publicaciones, sin indicar la imprenta o el lugar de impresión o sin cumplir las reglas establecidas para la identificación de su autor o de su procedencia, o las reproduzca, almacene o transporte, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas.”

 

Del mismo modo, el artículo 270 prohíbe y penaliza la crítica a las llamadas organizaciones de masa tales como el Partico Comunista de Cuba, la Unión de Jóvenes Comunistas, La Federación de Mujeres Cubanas, entre otras más, todas ellas creadas y controladas por el régimen.  Y además, también penaliza con fines represivos, el rechazo del pueblo cubano a los difuntos opresores como el tirano Fidel Castro o el genocida Ernesto Che Guevara entre otros, en lo que constituye una clara conculcación del derecho humano a la crítica a los verdugos del pueblo ya fallecidos:

“CAPÍTULO IV

DIFAMACIÓN DE LAS INSTITUCIONES Y

ORGANIZACIONES Y DE LOS HÉROES

Y MÁRTIRES

Artículo 270. Quien públicamente difame, denigre o menosprecie a las instituciones de la República de Cuba, a las organizaciones políticas, de masas o sociales del país, o a los héroes y mártires de la Patria, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas.”

 

Todos los preceptos antes citados del nuevo Código Penal de Cuba constituyen una mordaza al pueblo, coartando el derecho humano a la libertad de expresión.

Por otro lado, con el fin de reprimir y coaccionar la libertad de reunión y asociación en organizaciones opositoras, así como las convocatorias y agrupaciones de descontentos cubanos protestando contra los abusos de la tiranía como ocurrió el pasado 11 de julio de 2021, los artículos 274 y 275 establecen que:

“CAPÍTULO VIII

ASOCIACIONES, REUNIONES Y MANIFESTACIONES ILÍCITAS

Artículo 274.1. Los promotores, organizadores o directores de una asociación no autorizada para constituirse, incurren en sanción de privación de libertad de seis meses a dos años o multa de doscientas a quinientas cuotas, o ambas.

2. Quien pertenezca, como asociado o afiliado, a una asociación no autorizada para constituirse, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas.

 

3. A los responsables de los hechos previstos en los apartados anteriores, el tribunal puede imponerles la sanción accesoria de confiscación de bienes.

 

Artículo 275. 1. Quien participe en reuniones o manifestaciones celebradas con infracción de las disposiciones que regulan el ejercicio de estos derechos incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas.

2. Los organizadores de reuniones o manifestaciones celebradas con infracción de las disposiciones que regulan el ejercicio de estos derechos incurren en sanción de seis meses a dos años o multa de trescientas a quinientas cuotas o ambas”.

 

El citado artículo 275 claramente responde a la finalidad de coartar y suprimir las organizaciones opositoras al régimen penalizando a sus organizadores y a sus militantes en lo que claramente constituye una crasa violación al Derecho Humano a la libertad de reunión y asociación contemplada en el Artículo 20 de la Derechos Humanos de las Naciones Unidas que establece que:

“Artículo 20 

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas. 

2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.” 

 

Inclusive la libertad de culto queda coaccionada y oenalizada por el artículo 272 del impuesto nuevo código penal al establecer que:

“CAPÍTULO VI

ABUSO DE LA LIBERTAD DE CULTOS

Artículo 272. Quien, abusando de la libertad de cultos garantizada por la Constitución, oponga la creencia religiosa a los objetivos de la educación, o al deber de trabajar, defender la Patria con las armas, de reverenciar sus símbolos o a cualesquiera otros establecidos por la Constitución de la República de Cuba, es sancionado con privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas”.

 

Con lo cual, institucionalmente, el régimen cubano atenta la libertad de culto consagrada el en artículo 18 de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que claramente establece que:

“Artículo 18 

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.”  

   

Está claro el nuevo código penal de Cuba tiene la finalidad de fomentar el terror entre los ciudadanos y crear un instrumento jurídico para justificar la represión y las arbitrarias largas condenas contra los opositores y los ciudadanos descontentos por causa del legítimo ejercicio de los Derechos Humanos del pueblo. Tales acciones represivas son realizadas a través de los teatrales juicios amañados, en donde a los acusados se les privan de contar con una adecuada defensa, imponiéndose condenas injustas dictando sentencias prefabricadas tras bastidores por la policía política (la Seguridad del Estado) y la alta cúpula gobernante del régimen.

Los tiranos suelen acomodar las leyes a sus intereses particulares. He ahí la razón de la promulgación de este nuevo código penal, cuya legitimidad es nula, toda vez que el gobierno es uno ilegitimo ‘ab initio’, ya que desde 1959 en que tomaron el poder los castristas, lo vienen ostentando y ejerciendo contra la voluntad del pueblo y en contra de la legitima constitución de Cuba, que es la de 1940.

El represivo nuevo código penal de Cuba impuesto por la dictadura castrista, también refleja sutilmente un factor que no debe desconocerse y es que la razón de fondo para su promulgación está motivada por el miedo atroz que la cúpula gobernante del régimen le tiene al pueblo cubano lanzado en las calles, enardecido y hastiado por la falta de libertades, la miseria, el hambre, los abusos y la corrupción que arropa a la cúpula de la tiranía.

Toda ley injusta e ilegítima debe detestarse, impugnarse y combatirse, pues toda injusticia es inaceptable e incompatible con la dignidad a que tiene derecho todo ser humano.

La dictadura podrá imponer leyes represivas contra el pueblo, pero el destino de Cuba es la libertad alcanzada por el pueblo cubano en su lucha frontal contra sus opresores.

San Juan, Puerto Rico a 1ro de junio de 2022


Thursday, May 19, 2022

CUBA CLAMA POR UN NUEVO Y MEJOR 20 DE MAYO


 

CUBA CLAMA POR UN NUEVO Y MEJOR 20 DE MAYO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Hace 120 años, el 20 de mayo de 1902 se instauró la República de Cuba, izándose la bandera cubana en El Morro de La Habana y demás edificios públicos, asumiendo la presidencia del país Don Tomas Estada Palma.

Si bien es cierto que la nueva república nacía con imperfecciones y limitaciones a causa de la impuesta Enmienda Platt que afectaba el ámbito de la soberanía nacional, también es cierto que ese fue el punto de partida de un país libre que, a pesar de sus vaivenes, tuvo una gran prosperidad y sus momentos de libertad de su existencia perfeccionó sus sistema democrático al eliminar dicha Enmienda y promulgar una nueva constitución en 1940, que fue orgullo de su tiempo por lo completa en cuanto a la garantía de las libertades y los derechos del hombre.  Un proceso democrático solo mancillados por las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista y finalmente, en 1959, fue destruido por la tiranía totalitaria de Fidel Castro, quien, traicionando a la patria y a su pueblo, entregó la soberanía nacional a la Unión Soviética imponiendo falsas constituciones pro-comunistas que en el fondo conculcan los derechos humanos de sus ciudadanos incrustando una corrupta y despótica casta minoritaria que esclaviza y empobrece a los ciudadanos.

Pero en medio de esa tragedia, desde la gran traición y robo de la patria por el castrismo, el pueblo cubano no ha dejado de luchar por su libertad, democracia y el respeto a sus derechos humanos, procurando el fin total y absoluto de la tiranía, para así poder iniciar la edificación de un nuevo país.

Desde las heroicas guerrillas del Escambray y en otras partes el país, el desembarco de la gloriosa Brigada 2506, los ataques comandos de la Operación Mangoose, y otras organizaciones anti-castristas, para luego pasar a la guerra por los caminos del mundo a causa el Pacto Kennedy- Khruchev que bloquea las acciones libertarias del exilio hacia Cuba, pasando luego a la lucha pacífica de los opositores tras el llamado de “ La Patria es de Todos” y las protesta pacíficas de las Damas de Planco y otras organizaciones opositoras dentro de Cuba y fuera del país por los exiliados alrededor del mundo, hasta los actos de rebeldía del pueblo más reciente como lo fueron las protestas del 11 de julio y 15 de noviembre pasado, y además, las que día a día continúan suscitándose dentro de Cuba con los apoyos del exilio desde el exterior.

Una lucha que no terminará hasta que Cuba sea libre y el país sea totalmente despojado de los males del castrismo. Y es a partir de ese momento, que todas las tendencias sociales y políticas del país habrán de empezar una nueva y grandiosa obra de construcción de un nuevo país, soberano y libre afianzado en una nueva constitución democrática que establezca un nuevo estado de derecho asentado en los principios de soberanía nacional, paz, libertad, democracia, bienestar y progreso para todos los cubanos en el marco de una Cuba inclusiva, enmarcada en el pensamiento del Apóstol José Martí : “ Con todos y para el bien de Todos”.

Para ello, derrocada la tiranía, habrá que promulgarse una nueva constitución democrática con la participación de todas las vertientes políticas y sociales del país, incluyendo a la diáspora; y una vez esta ser refrendada por todo el pueblo cubano, realizar elecciones libres , democráticas y transparentes con la participación de todos los partidos y tendencias democráticas del país para elegir los cargos electivos de un nuevo gobierno democrático que empiece a construir la nueva patria cubana y dar comienzo a un nuevo y mejor 20 de mayo, pleno de patria y vida con libertad para todos los cubanos.

 

San Juan, Puerto Rico a 15 de mayo de 2022

 

 

 


Saturday, April 16, 2022

LOS EXODOS MASIVOS DE LOS CUBANOS

 


LOS EXODOS MASIVOS DE LOS CUBANOS

Por: Lcdo. Sergio Ramos

En estos momentos está ocurriendo una oleada migratoria de cubanos que salen del país para buscar la libertad y el progreso que la dictadura castrista les niega en su propio suelo. Según las cifras del US Custom & Border Patrol (USCBP por sus siglas en inglés) también conocida como la Patrulla Fronteriza para el 2020 entraron a los Estados Unidos 14,015 cubanos, en el 2021 aumentó a 39,303 cubanos y en lo que va de año entre enero y marzo de 2022 han entrado un total de 26,489…y siguen llegando.

No es la primera vez que esto ocurre en Cuba. Recordemos los éxodos masivos de Boca de Camarioca en 1965, el de El Mariel en 1980 y el de la Crisis de los Balseros en 1994.

Curiosamente, estas salidas masivas de cubanos suelen ocurrir después de que dentro de Cuba ocurre alguna crisis que genera un estado de tensión y descontento popular dentro del país.

En Cuba, para los años anteriores a 1965 existían grupos de guerrillas anti-castristas que desde los comienzos de los 1960 venían luchando por la libertad. Las cárceles estaban repletas de presos políticos. Los fusilamientos ( o mejor dicho, puesto en su real perspectiva: los asesinatos de opositores en el paredón) se producían a diario en todo el territorio nacional, mientras que el descontento y malestar en la población se incrementaba cada día más; de ahí que el régimen permite la salida masiva de embarcaciones hacia Estados Unidos por la Boca de Camarioca en la costa norte de la provincia de Matanzas.

En 1980 se produce la salida masiva de El Mariel. Esta surge justo después de la crisis de la Embajada de Perú en La Habana, en donde miles personas ingresaron en dicha embajada para pedir asilo.

Durante la Crisis de los Balseros en 1994 acababa de suceder el llamado Maleconazo en donde el pueblo de La Habana se lanzó a las calles para protestar contra los abusos de la dictadura castrista y acto seguido, la dictadura abrió las puertas para que todo el que quisiera irse del país por mar en frágiles embarcaciones.

Ahora está ocurriendo una nueva oleada de migrantes que acontece tras las masivas protestas del pueblo el 11 de julio de 2021 y la convocatoria de protestas del 15 de noviembre pasado. Actualmente las fuerzas militares y policiacas de la tiranía castrista han desplegado una fuerte campaña represiva contra el pueblo cubano. Y como parte de esta maquiavélica jugada el pasado 21 de noviembre, el régimen ha acordado con el gobierno dictatorial de Daniel Ortega en Nicaragua que los cubanos puedan entrar a ese país sin visa para que de ahí emprendan su riesgoso camino hacia la frontera de México con Estados Unidos.

Como puede observarse, se trata de un patrón operativo-represivo del régimen que suelen aplicar tras las crisis sociales y políticas en la isla, consistente en incrementar la represión para crear un estado de terror y zozobra entre los ciudadanos, para luego, sutilmente, fomentar un éxodo masivo de los cubanos descontentos con el régimen. En otras palabras, se trata de una estrategia orientada a abrir una válvula de escape para quitarse de encima la presión popular y eliminar del escenario político nacional a sus opositores, sacándolos del país. Esa estrategia también la hemos visto recientemente aplicada por el dictador Nicolás Maduro en Venezuela.

En el entremedio de esas crisis migratorias, las salidas de cubanos del país han sido una constante. La causa de este mal esta indudablemente en la dictadura castrista ante su obstinación de preservar un sistema económico estatizado, ineficiente e improductivo que solo genera miseria y pobreza para el pueblo, que a su vez está sometido bajo un régimen represivo de total conculcación de las libertades y derechos humanos con el fin de perpetuar en el poder absoluto a una enriquecida y minoritaria oligarquía dictatorial. Una situación que hace de Cuba un país invivible para los cubanos de a pie, por eso las salidas masivas de cubanos al exterior y la posibilidad de explosiones sociales siempre están latentes en el país.

San Juan Puerto Rico a 6 de abril de 2022