Thursday, May 19, 2022

CUBA CLAMA POR UN NUEVO Y MEJOR 20 DE MAYO


 

CUBA CLAMA POR UN NUEVO Y MEJOR 20 DE MAYO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Hace 120 años, el 20 de mayo de 1902 se instauró la República de Cuba, izándose la bandera cubana en El Morro de La Habana y demás edificios públicos, asumiendo la presidencia del país Don Tomas Estada Palma.

Si bien es cierto que la nueva república nacía con imperfecciones y limitaciones a causa de la impuesta Enmienda Platt que afectaba el ámbito de la soberanía nacional, también es cierto que ese fue el punto de partida de un país libre que, a pesar de sus vaivenes, tuvo una gran prosperidad y sus momentos de libertad de su existencia perfeccionó sus sistema democrático al eliminar dicha Enmienda y promulgar una nueva constitución en 1940, que fue orgullo de su tiempo por lo completa en cuanto a la garantía de las libertades y los derechos del hombre.  Un proceso democrático solo mancillados por las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista y finalmente, en 1959, fue destruido por la tiranía totalitaria de Fidel Castro, quien, traicionando a la patria y a su pueblo, entregó la soberanía nacional a la Unión Soviética imponiendo falsas constituciones pro-comunistas que en el fondo conculcan los derechos humanos de sus ciudadanos incrustando una corrupta y despótica casta minoritaria que esclaviza y empobrece a los ciudadanos.

Pero en medio de esa tragedia, desde la gran traición y robo de la patria por el castrismo, el pueblo cubano no ha dejado de luchar por su libertad, democracia y el respeto a sus derechos humanos, procurando el fin total y absoluto de la tiranía, para así poder iniciar la edificación de un nuevo país.

Desde las heroicas guerrillas del Escambray y en otras partes el país, el desembarco de la gloriosa Brigada 2506, los ataques comandos de la Operación Mangoose, y otras organizaciones anti-castristas, para luego pasar a la guerra por los caminos del mundo a causa el Pacto Kennedy- Khruchev que bloquea las acciones libertarias del exilio hacia Cuba, pasando luego a la lucha pacífica de los opositores tras el llamado de “ La Patria es de Todos” y las protesta pacíficas de las Damas de Planco y otras organizaciones opositoras dentro de Cuba y fuera del país por los exiliados alrededor del mundo, hasta los actos de rebeldía del pueblo más reciente como lo fueron las protestas del 11 de julio y 15 de noviembre pasado, y además, las que día a día continúan suscitándose dentro de Cuba con los apoyos del exilio desde el exterior.

Una lucha que no terminará hasta que Cuba sea libre y el país sea totalmente despojado de los males del castrismo. Y es a partir de ese momento, que todas las tendencias sociales y políticas del país habrán de empezar una nueva y grandiosa obra de construcción de un nuevo país, soberano y libre afianzado en una nueva constitución democrática que establezca un nuevo estado de derecho asentado en los principios de soberanía nacional, paz, libertad, democracia, bienestar y progreso para todos los cubanos en el marco de una Cuba inclusiva, enmarcada en el pensamiento del Apóstol José Martí : “ Con todos y para el bien de Todos”.

Para ello, derrocada la tiranía, habrá que promulgarse una nueva constitución democrática con la participación de todas las vertientes políticas y sociales del país, incluyendo a la diáspora; y una vez esta ser refrendada por todo el pueblo cubano, realizar elecciones libres , democráticas y transparentes con la participación de todos los partidos y tendencias democráticas del país para elegir los cargos electivos de un nuevo gobierno democrático que empiece a construir la nueva patria cubana y dar comienzo a un nuevo y mejor 20 de mayo, pleno de patria y vida con libertad para todos los cubanos.

 

San Juan, Puerto Rico a 15 de mayo de 2022

 

 

 


Saturday, April 16, 2022

LOS EXODOS MASIVOS DE LOS CUBANOS

 


LOS EXODOS MASIVOS DE LOS CUBANOS

Por: Lcdo. Sergio Ramos

En estos momentos está ocurriendo una oleada migratoria de cubanos que salen del país para buscar la libertad y el progreso que la dictadura castrista les niega en su propio suelo. Según las cifras del US Custom & Border Patrol (USCBP por sus siglas en inglés) también conocida como la Patrulla Fronteriza para el 2020 entraron a los Estados Unidos 14,015 cubanos, en el 2021 aumentó a 39,303 cubanos y en lo que va de año entre enero y marzo de 2022 han entrado un total de 26,489…y siguen llegando.

No es la primera vez que esto ocurre en Cuba. Recordemos los éxodos masivos de Boca de Camarioca en 1965, el de El Mariel en 1980 y el de la Crisis de los Balseros en 1994.

Curiosamente, estas salidas masivas de cubanos suelen ocurrir después de que dentro de Cuba ocurre alguna crisis que genera un estado de tensión y descontento popular dentro del país.

En Cuba, para los años anteriores a 1965 existían grupos de guerrillas anti-castristas que desde los comienzos de los 1960 venían luchando por la libertad. Las cárceles estaban repletas de presos políticos. Los fusilamientos ( o mejor dicho, puesto en su real perspectiva: los asesinatos de opositores en el paredón) se producían a diario en todo el territorio nacional, mientras que el descontento y malestar en la población se incrementaba cada día más; de ahí que el régimen permite la salida masiva de embarcaciones hacia Estados Unidos por la Boca de Camarioca en la costa norte de la provincia de Matanzas.

En 1980 se produce la salida masiva de El Mariel. Esta surge justo después de la crisis de la Embajada de Perú en La Habana, en donde miles personas ingresaron en dicha embajada para pedir asilo.

Durante la Crisis de los Balseros en 1994 acababa de suceder el llamado Maleconazo en donde el pueblo de La Habana se lanzó a las calles para protestar contra los abusos de la dictadura castrista y acto seguido, la dictadura abrió las puertas para que todo el que quisiera irse del país por mar en frágiles embarcaciones.

Ahora está ocurriendo una nueva oleada de migrantes que acontece tras las masivas protestas del pueblo el 11 de julio de 2021 y la convocatoria de protestas del 15 de noviembre pasado. Actualmente las fuerzas militares y policiacas de la tiranía castrista han desplegado una fuerte campaña represiva contra el pueblo cubano. Y como parte de esta maquiavélica jugada el pasado 21 de noviembre, el régimen ha acordado con el gobierno dictatorial de Daniel Ortega en Nicaragua que los cubanos puedan entrar a ese país sin visa para que de ahí emprendan su riesgoso camino hacia la frontera de México con Estados Unidos.

Como puede observarse, se trata de un patrón operativo-represivo del régimen que suelen aplicar tras las crisis sociales y políticas en la isla, consistente en incrementar la represión para crear un estado de terror y zozobra entre los ciudadanos, para luego, sutilmente, fomentar un éxodo masivo de los cubanos descontentos con el régimen. En otras palabras, se trata de una estrategia orientada a abrir una válvula de escape para quitarse de encima la presión popular y eliminar del escenario político nacional a sus opositores, sacándolos del país. Esa estrategia también la hemos visto recientemente aplicada por el dictador Nicolás Maduro en Venezuela.

En el entremedio de esas crisis migratorias, las salidas de cubanos del país han sido una constante. La causa de este mal esta indudablemente en la dictadura castrista ante su obstinación de preservar un sistema económico estatizado, ineficiente e improductivo que solo genera miseria y pobreza para el pueblo, que a su vez está sometido bajo un régimen represivo de total conculcación de las libertades y derechos humanos con el fin de perpetuar en el poder absoluto a una enriquecida y minoritaria oligarquía dictatorial. Una situación que hace de Cuba un país invivible para los cubanos de a pie, por eso las salidas masivas de cubanos al exterior y la posibilidad de explosiones sociales siempre están latentes en el país.

San Juan Puerto Rico a 6 de abril de 2022

 

 


Saturday, February 26, 2022

REGRESAR A LA PATRIA ES UN DERECHO HUMANO

 


REGRESAR A LA PATRIA ES UN DERECHO HUMANO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Hace unas semanas atrás planteábamos como el régimen dictatorial de Cuba aplicaba el represivo método del ostracismo contra los opositores, obligándolos a abandonar el país y, ahora, tan recientemente como tan solo unos días después, aparece destacado en los medios de prensa el caso de la opositora Anamelys Ramos González, quien tras un viaje de visita a Miami, se le ha impedido el regreso a su patria, y por ende a su hogar, en Cuba. tras impedírsele abordar el avión  de

La línea aérea American Airline, le impidió abordar el avión a su represo, aparentemente, por esta recibir comunicación y/o información del régimen castrista en donde se le prohibía a ella la entrada a su país natal.

Tales medidas por parte de la dictadura castrista para forzar a la línea aérea a fin de que le impida abordar el avión, y la acción de esta última de seguir las supuestas instrucciones y/o informaciones del régimen, constituyen una flagrante violación de los derechos humanos de la opositora Anemelys Ramos.

El derecho a retornar a su país, es un derecho humano consagrado en el artículo 13, inciso 2 que establece que “Toda persona tiene derechos a salir de cualquier país, incluso del propio y a regresar a su país”  

A pesar de la total falta de libertad que sufre el pueblo cubano bajo la atroz dictadura castro-comunista, para todos los cubanos, regresar a Cuba es un derecho humano. La opositora Anamely Ramos, intentaba regresar a su patria para continuar su lucha opositora a sabiendas de que, al entrar en Cuba, la dictadura la recibirá con represión, discrimen y hasta el presidio. Pero para ella, es su deber luchar allá adentro de su patria y ese es un derecho sagrado.

Regresar a la patria cuando hay una dictadura en un país con el fin de luchar por la libertad y los derechos humanos de un pueblo oprimido es un derecho.

Ejerciendo ese principio, que más tarde advendría a ser proclamado un derecho humano, fue que José Martí desembarcó en Playitas de Cajobabo el 11 de abril de 1895 y  el Gral.  De igual modo, el General Antonio Maceo al arribar por Duaba el 1ro de abril de 1895 para luchar por la libertad de Cuba.

Al amparo de ese mismo derecho y con idénticos propósitos libertarios, fue que los heroicos cubanos de la Brigada 2506 desembarcaron en Bahía de Cochinos el 17 de abril de 1961. También, ejerciendo ese mismo derecho, fue que Vicente Méndez desembarcó por Punta Silencio cerca de Baracoa el 17 de abril de 1970.

Actualmente, Amarily Ramos desea regresar pacíficamente a su patria para continuar su lucha pacífica por la libertad y contra los abusos de la tiranía. Ese es un derecho humano inalienable.

Pero todavía más allá de la motivación de cumplir con el sagrado deber de libertar a un pueblo oprimido, el simplemente acto regresar a su país para visitarlo o para ir a vivir en algún lugar de su territorio, es un derecho humano.  Porque como decía José Martí, “El hombre fuera de la patria, es como un árbol en la mar”

Son muchos los privados de ese derecho a volver a la patria cubana, pues sabemos --- y me incluyo --- que el régimen nos impide la entrada, y si entramos, nos impedirá la libertad, con la represión, la cárcel y hasta privándonos de la vida aplicando el genocida método del paredón de fusilamiento.

Aunque, sin embargo, valga aclarar, que el mal uso de un derecho es detestable. Retornar al país para servir al régimen dictatorial o para ayudar y apoyar a quienes oprimen a un pueblo, es traicionar a los compatriotas que viven esclavos en la patria, ansiando recobrar la libertad arrebatada.

A la patria se ha de retornar con dignidad y decoro. Y cuando la patria esta esclavizada, se ha de retornar ella para libertarla y engrandecerla, no para perpetuar tiranías y sembrar miserias.  Porque como nos enseñara el Apóstol de nuestras libertades, José Martí: “Solo la libertad trae consigo la paz y la riqueza”

San Juan, Puerto Rico a 21 de febrero de 2022

 

 


Saturday, February 12, 2022

EL OSTRACISMO: UNA PRACTICA REPRESIVA DEL CASTROCOMUNISMO

 


EL OSTRACISMO: UNA PRACTICA REPRESIVA DEL CASTROCOMUNISMO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

A raíz de las protestas en Cuba del 11 de julio y las que posteriormente fueran convocadas por la oposición el pasado noviembre del 2021, el régimen castrista ha forzado a salir del país a varios opositores que se destacaron en algún modo durante dichas manifestaciones populares pacíficas. Se trata de la aplicación de la represiva medida del ostracismo por la dictadura castrista.

Los orígenes del ostracismo se remontan a la antigua Grecia. La misma se remonta al 510 a.C. aplicada por Clístenes en Atenas. Así les llamaban los antiguos griegos a las expulsiones del país de políticos non-gratos con fines de privarles de sus actividades e influencias políticas en las ciudades-estado griegas.

En Cuba, esta práctica violatoria de los derechos humanos, consistente en expulsar de su país a los opositores cubanos se remonta a los comienzos de la toma de poder por el castrismo. Recordemos en septiembre de 1961 la expulsión de 136 sacerdotes y religiosos, de los cuales 45 eran ciudadanos cubanos, a bordo del buque español “Covadonga”, entre los que se encontraba el obispo Mons. Eduardo Boza Masvidal, destacado por su prédica anti-comunista.

Otra aplicación por el régimen de las represivas medidas del ostracismo lo fue en 1980 durante el llamado éxodo de El Mariel. Allí la dictadura forzó a muchos homosexuales y a presos políticos y comunes, por medio de presión y amenazas, a abandonar el país en frágiles embarcaciones hacia la Florida.

A lo largo de las más de seis décadas de dictadura castrista, han sido sometidos  muchos presos políticos a severas presiones por parte de la Seguridad del Estado, incluso con torturas y amenazas personales, e incluyendo amenazas contra sus familiares, para que, a cambio de cesar su abuso contra ellos, acepten la oferta para que se fueran del país hacia el destierro.

Durante la llamada crisis de los balseros en 1994, también sucedieron casos donde los agentes de la Seguridad del Estado, ejerciendo coacción y amenazas, forzando a disidentes cubanos a abandonar el país.

Más recientemente, tras las protestas del 11 de julio, la dictadura ha forzado a destacados dirigentes y opositores a abandonar al país hacia el exilio luego de estos haber sido detenidos y/o sometidos a fuertes medidas represivas contra ellos y/o sus familiares.  Ejemplo de ello ha sido Yunior García Aguilera, uno de los principales líderes de las protestas del 11j. También se destacan los casos de la profesora Dayana Prieto Espinosa, el de la curadora Claudia Genlui Hidalgo, el rapero Eliecer Marques Duany, conocido como El Funky, la poetisa Katherine Bisquet Rodríguez , el artista Hamlet Lavastida, el opositor Daniel Llorente Miranda; así como también los periodistas independientes Olrelvys Cabrera,  Esteban Rodríguez y Héctor Valdés Cocho, entre otros muchos opositores.

El objetivo de la dictadura al enviar al ostracismo a los dirigentes y destacadas personalidades de la oposición es sacar del terreno político nacional a los opositores para así quitarse la presión y la actividad en pos de los derechos humanos y la democracia que realizan los compatriotas activamente opuestos al castrismo; los cuales, dentro del país, le  causan serias mellas a las engañosas campañas desinformativas del régimen y de ese modo, evitar la expansión del malestar popular, las actividades y las protestas contra la dictadura y la difusión de las ideas pro-democracia. Sacar a la oposición pacífica del país equivale a sacar del terreno de juego a un jugador del equipo adversario.

El macabro método que aplican los esbirros de la dictadura castrista consiste en  detener a los opositores y someterlos a fuertes presiones y torturas, mientras que los amenazan con tomar represalias contra sus familiares más cercanos, a quienes también hostigan y amenazan para que convenzan a los detenidos para que se vayan del país. Así, por ejemplo, en estos momentos se encuentran detenidos y bajo torturas físicas y/o psicológicas destacados opositores como José Daniel Ferrer, Félix Navarro, Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo entre otros muchos.

Este patrón represivo del régimen constituye una flagrante violación de los derechos humanos de los opositores a tenor con lo dispuesto en la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Según el artículo 9 de esta “Nadie puede ser arbitrariamente detenido, preso, ni deportado.” De hecho, toda persona tiene derecho a residir en su país según dispone el artículo 13 al establecer en su inciso 1. Que “Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un estado” y en el inciso 2 de dicho artículo establece que “Toda persona tiene derechos a salir de cualquier país, incluso del propio y a regresar a su país” Además, cabe recalcar que el artículo 5 establece que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.

Esta aplicación del ostracismo contra los opositores constituye un patrón represivo, violatorio del derecho humano a residir en su propio país. Dicha práctica represiva no solo está siendo aplicado en Cuba por la tiranía de Miguel Díaz Canel, sino también por las dictaduras pro-castristas de Nicolás Maduro en Venezuela y de Daniel Ortega en Nicaragua. Países cuyos agentes represores están siendo entrenados y asesorados e incluso, estos, actúan como participes, bajo la dirección del Departamento de la Seguridad del Estado de Cuba.

La práctica de forzar a los ciudadanos al destierro, o sea al ostracismo, debe ser condenada por todos los países democráticos en el mundo y los regímenes que la apliquen deberían ser fuertemente condenados y sancionados por los organismos internacionales derechos humanos y las naciones libres de mundo.

San Juan, Puerto Rico a 8 de febrero de 2022

 

 


Monday, January 17, 2022

CUBA Y VENEZUELA EN LA MIRA DEL EXPANSIONISMO MILITAR RUSO


 

CUBA Y VENEZUELA EN LA MIRA DEL EXPANSIONISMO MILITAR RUSO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Recientemente el vice canciller ruso Sergey Ryabkov amenazó con un posible despliegue militar ruso en Cuba y Venezuela. Las expresiones surgen a raíz de la crisis fronteriza entre Ucrania y Rusia y las conversaciones entre el gobierno ucraniano y la OTAN para incorporar a ese país en el conjunto de naciones que pertenecen a dicho tratado defensivo-militar europeo.

Desde hace varios años el régimen de Vladimir Putin ha retomado la política expansionista de la otrora Unión Soviética. La hemos visto en los conflictos fronterizos en las provincias ucranianas de Luhansk y Donetsk y durante la toma de Crimea por los rusos; y más recientemente en la intervención militarista de Rusia en Bielorrusia apoyando al dictador Lukashenko contra las protestas del pueblo exigiendo sus libertades y en Kazajistán en apoyo al gobierno dictatorial de Kassym Jomart Takayev ante las protestas del pueblo reclamando su dimisión.

El expansionismo militarista ruso se ha extendido por otros continentes como el apoyo con armamentos al reciente régimen militar de Mali en África.

En la práctica, el entrometimiento ruso en los asuntos cubanos nunca ha dejado de existir desde que el tirano Fidel Castro se alió al bloque soviético. Todos recordamos como la URSS desplegó cohetes de largo alcance con cabezas nucleares en Cuba dando lugar a la llamada Crisis de los Cohetes en 1962.

También, en Venezuela desde los tiempos de Hugo Chávez y más aún, luego que el dictador Nicolás Maduro tomara el poder se ha incrementado la presencia y ayuda militar rusa en ese país. Y pudiéramos añadir a Nicaragua, en donde recientemente los rusos construyeron una base de espionaje satelital y electrónico.

De cumplirse la amenaza de Moscú, representaría, de nuevo, la presencia de tropas y armamentos rusos, incluyendo cohetes en cuyo radio de alcance estarían ciudades de Estados Unidos. Cuan extendido sea este desplazamiento militar dependerá del tipo y la cantidad de misiles que emplacen.

Desde el punto de vista estratégico, la motivación de Rusia para retomar una importante presencia militar en Cuba y en Venezuela, y porque no, en Nicaragua, es hacer vulnerable en flanco sur de los Estados Unidos a 90 millas del territorio americano y desde la costa meridional del mar Caribe desde Venezuela.

Otras de las motivaciones para esta amenazante intención, es el aumento de gobiernos izquierdistas en la América Latina, a saber, además de Cuba, Venezuela y Nicaragua, los partidos de izquierda que controlan hoy día los gobiernos México, Honduras, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Países cuyos gobernantes son proclives a Moscú.

Sin embargo, según el Pacto Kennedy-Khruchev firmado en 1968, --- del cual Rusia se subrogó en los derechos de la Unión Soviética al esta última desplomarse en 1991---, Estados Unidos se comprometía, entre otras cosas, a retirar los cohetes de Turquía, a cambio de que Moscú retirara los misiles de Cuba y nunca más pudiesen ser nuevamente emplazados allí. Además, los Estados Unidos acordó que no permitiría que se realizaran agresiones a Cuba desde su territorio, ni desde terceros países, lo cual ayudó a perpetuar al tiránico régimen castrista.

Pero, lo cierto es que ni Venezuela, ni Nicaragua están incluidas en dicho pacto, por lo que los misiles de largo alcance podrían ser desplegados en estos países y en Cuba podrían estar emplazados, armamentos y tecnologías militares no proscritas por el Pacto Kennedy-Khruchev, pero que servirían de apoyo y respaldo a las que pudieran emplazarse en los dos primeros, como lo serían los radares y centros de espionaje electrónico , así como, nuevamente, bases de tropas rusas, de misiles tácticos de corto o mediano alcance y de submarinos nucleares, como los hubo en la Bahía de Cienfuegos, Cuba, durante la existencia de la URSS.

Con tal desplazamiento militar, Moscú también aspira a tener una fuerte carta de negociación para continuar con su expansionismo en su entorno fronterizo, tal como la tuvo durante la Crisis de los Cohetes en 1968.

Otro efecto del incremento de la presencia militar rusa, en este caso en lo político, sería el aumento del control ruso sobre los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Además, también le permitiría desarrollar una punta de lanza para incrementar su influencia política en el continente latinoamericano.

A pesar de que el asesor de seguridad de la Casa Blanca Jake Sollivan expresó sobre el particular que “Si Rusia realmente comenzara a moverse en esa dirección, lo abordaríamos en forma decisiva”. Lo cierto es que, de producirse el incremento de la presencia militar rusa en Cuba, así como en Venezuela y Nicaragua, apuntalaría a las tiranías pro-castristas de esos países, tal como sucedió en Cuba con la presencia militar y política de la URSS a partir de la década de los sesenta hasta la caída del bloque Soviético.

El otro aspecto preocupante es que si Cuba, así como también Venezuela y Nicaragua, convertirse en objetos de negociación, podría poner en serio peligro el futuro de la luchas de dichos pueblos por su libertad y democracia, pues existiría el riesgo de que pudiera ser concedida una garantía de  estabilidad o invulnerabilidad para dichas dictaduras como parte de un acuerdo, tal como le ocurrió a Cuba con el Pacto Kennedy-Khruchev cuando Washington se comprometió a no permitir acciones contra el régimen Cuba desde su territorio o desde terceros países.

El hecho de que altos funcionarios de la actual administración en Washington se expresen enérgicamente contra las antedichas amenazas militaristas de Moscú, no significan ninguna garantía de que al final cedan concediendo las aspiraciones de Putin a cambio de lograr otras ventajas en otros sitios que la NATO y Washington entiendan mas relevantes a sus fines e intereses.

Todo dependerá del rejuego durante las negociaciones entre OTAN, Estados Unidos y Rusia; que, como toda negociación en el marco de la diplomacia internacional, estará movida en primer término por la prelación de los intereses particulares de cada uno de los países negociantes por sobre los intereses y necesidades de los países negociados.

De ahí que el pueblo cubano, así como los venezolanos y nicaragüenses, debemos estar muy alertas y ejercer la máxima presión posible para evitar que el futuro de la lucha por la libertad sea puesto en peligro, y hasta truncado, por los posibles acuerdos que puedan resultar nefastos para la libertad y la democracia de Cuba, Venezuela y Nicaragua o de cualquier otro pueblo de Latino América.

 San Juan, Puerto Rico a 16 de enero de 2022

 

 


Saturday, December 11, 2021

CRUELDAD GUBERNAMENTAL CONTRA MENORES DE EDAD EN CUBA


 

CRUELDAD GUBERNAMENTAL CONTRA MENORES DE EDAD EN CUBA

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Tras las manifestaciones pacíficas en Cuba del 11 de julio pasado y el llamado a las protestas del 15 de noviembre, el régimen desplegó un operativo militar con las tropas especiales del Ministerio de Interior y de la Policía para reprimir a los ciudadanos que pacíficamente se manifestaban en las calles de muchas ciudades en Cuba exigiendo la libertad, el respeto a los derechos humanos y el derecho a poseer una vida digna sin miserias ni escases de alimentos y medicinas.

Como parte de la fuerte represión del régimen fueron encarcelados cientos de ciudadanos entre ellos decenas de menores de edad. Se calcula que de acuerdo a la organización Justicia 11J hubo 1,271 personas arrestadas y de las cuales, a la fecha de hoy, se estiman que continúan detenidas desde aquella fecha 659 personas. Dentro de ese grupo de ciudadanos detenidos hubo más de 40 menores detenidos con edades que oscilan entre 13 a 18 años, de los cuales se estiman que aun hoy continúan detenidos unos 15 menores por las fuerzas represivas del régimen. 

Resulta que, por ejercer un derecho humano, estos menores están siendo penalmente procesados ante los tribunales controlados por el régimen, en donde no existen garantías procesales para los acusados. Los fiscales del régimen han solicitado sentencias que van desde 13 hasta 25 años de cárcel.

El régimen se ampara en el artículo 16.1 del Código Penal del Cuba que hace procesables criminalmente a los menores desde los 16 años de edad cumplidos, pues a tenor con el impuesto ordenamiento jurídico del régimen, la mayoridad es a partir de los 18 años de edad.

No es la primera vez en la tenebrosa historia de la dictadura castrista en Cuba que los menores son abusados y/o maltratados, incluso asesinados. Están evidenciados los casos del asesinato múltiple de los 13 niños del remolcador “13 de Marzo” el 13 de Julio de 1994 y los menores asesinados en Rio Canímar por tropas cubanas el 6 de julio de 1980.

Las detenciones de menores de edad en Cuba no son nada nuevo. Según informes de la Organización de Estados Americanos de 1967 en las cárceles de Cuba había encarcelados por razones políticas cerca de un centenar de menores de edad con condenas de hasta 25 años de prisión.

Estos menores que hoy día están detenidos en Cuba, se les arrestó por ejercer un derecho humano: La libertad de expresión y de reunión pacifica, por lo que el régimen está incurriendo en una flagrante violación de los Derechos de los Menores según la Convención de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas de 20 de noviembre de 1989 y de la cual Cuba es signataria.

Dicha convención en su artículo 13 inciso 1 determina que: “1. El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido por el niño.”

Dicha disposición es cónsona con la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas al esta última expresar en su artículo 19 establece que: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.” Así como también con el artículo 20 de la citada Carta de Derechos Humanos de la ONU que dispone en su inciso 1 que: “1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas”. 

De hecho, la citada Convención de los Derechos del Niño establece en su artículo 15 inciso 1 el derecho la libertad de reunión de los menores: “1. Los Estados Partes reconocen los derechos del niño a la libertad de asociación y a la libertad de celebrar reuniones pacíficas.”

Pero más grave aún es que se han reportado maltratos de parte de las fuerzas policiacas y militares de la dictadura contra los menores de edad detenidos. Un ejemplo es el caso de la menor de 17 años Gabriela Zequeira; esta fue objeto de violencia de género estando bajo detenida bajo la custodia de agentes de la Seguridad del Estado en la prisión de 100 y Aldabó en la Habana.

Tales actos de crueldad contra menores de edad constituyen un claro maltrato y tortura, lo implica una clara violación del artículo 37 de la citada Convención de los Derechos del Niño que expresa:

“Los Estados Partes velarán por que:

a) Ningún niño sea sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. No se impondrá la pena capital ni la de prisión perpetua sin posibilidad de excarcelación por delitos cometidos por menores de 18 años de edad;

b) Ningún niño sea privado de su libertad ilegal o arbitrariamente. La detención, el encarcelamiento o la prisión de un niño se llevará a cabo de conformidad con la ley y se utilizará tan sólo como medida de último recurso y durante el período más breve que proceda;”

En cuanto al caso específico de los menores de edad, el régimen dictatorial cubano ha violado flagrantemente y abusivamente sus derechos humanos, lo que denota su menosprecio hacia la niñez y la juventud cuando se trata de asuntos que colisionan con los intereses de la cúpula gobernante en su afán ilícito de mantenerse en el poder absoluto.

San Juan, Puerto Rico a 5 de diciembre de 2021

 

 

 


Saturday, December 4, 2021

LA VICTORIA ES NUESTRA, LA DERROTA ES DE LA TIRANIA

 


 LA VICTORIA ES NUESTRA, LA DERROTA ES DE LA TIRANIA

Por: Lcdo. Sergio Ramos

El mundo ha visto con horror el terrorismo de estado desplegado por la tiranía castrista contra el pueblo cubano durante la convocatoria a las protestas pacíficas del pasado 15 de noviembre (15N).  Quedó claramente evidenciado el nivel de opresión a que está siendo sometido el pueblo cubano, al tiempo que se le desplomaba la careta de “bondadoso” con la cual la tiranía se disfrazaba.

Si bien es cierto que debido a la intensa y despiadada represión a que fue sometido el pueblo, las marchas de protesta no se llevaron a cabo según lo programado por los opositores convocantes; también es cierto que la dictadura obtuvo una victoria pírrica, o sea que su supuesta “victoria” en las calles al impedir muchas de las protestas les causó una contundente derrota en el ámbito internacional, por la pérdida mundial de credibilidad y por el desprestigio e indignación que ha provocado internacionalmente contra el régimen castrista. Al punto que la canción-himno ‘Patria y Vida’ fue galardonada por los premios Grammy como la mejor canción del año y la mejor canción urbana.  Por primera vez en la historia de dichos premios una canción con trasfondo político-ideológico es galardonada en dichos prestigiosos premios.

Nacionalmente también constituyó una derrota moral para la dictadura al crear el descontento y desilusión en muchos de sus seguidores e incrementar el malestar y enojo entre los cubanos de pie, quienes ya estaban muy molestos con la falta de libertades, la maltrecha situación económica y de escases de medicinas y alimentos que padece la isla. Así vemos como figuras del arte y la cultura como Leo Brouwer o José María Vitier han criticado públicamente al régimen por los abusos cometidos contra el pueblo cubano

Por otra parte, en 122 ciudades alrededor del mundo, el exilio cubano se manifestó al unísono en solidaridad con las protestas y la lucha libertaria del pueblo dentro de Cuba en su reclamo de libertad y respeto a los derechos humanos para todos en el país.

En resumen, cuando analizamos el macro de los eventos acaecidos tras el 15 N, es indudable que la victoria moral y real ha sido nuestra, del pueblo cubano. La derrota es de la dictadura.

Sabemos que hay personas que, en la sana esperanza y anhelo de un triunfo total, enfocados de buena fe en el micro de los acontecimientos, han mostrado sus insatisfacciones con algunos hechos. Como, por ejemplo, con el hecho de que la gente no salió a las calles como en julio 11 pasado; que uno de los promotores, Yúnior García, se fue para España por causa de la fuerte presión represiva del régimen; o que la dictadura no se pudo erradicar.

Pero séame permitido con todo respeto indicarles, que las luchas libertarias no son lineales, ni se desarrollan en progresión constantes, sino por el contrario, su desarrollo es cíclico. Toda lucha libertaria tiene alza y bajas. Lo vimos en nuestra historia: La Guerra de los Diez Años (1868-1878) concluyó en el Pacto de Zanjón, a pesar de la insistencia de aquellos que se opusieron a este en la llamada Protesta de Baraguá, que dio como resultado la llamada Guerra Chiquita, cuyo desenlace al final no fue la victoria para los cubanos. Pero tanto una como la otra sentaron las bases y aportaron la experiencia de lucha necesaria para que, en 1895, al llamado de José Martí, surgiera el Grito de Baire y con ello la llamada Guerra de Independencia que al final produjo la victoria definitiva de las fuerzas mambisas, trayendo la libertad e independencia de Cuba.

En el presente de Cuba, gracias a las protestas masivas --- las de julio 11 y las del 15 de noviembre ---- demuestran un sutil pero importante avance de las fuerzas libertarias pro-democracia en Cuba y una fractura en los cuadros del régimen que se reflejan en los siguientes factores:

Primero: El pueblo se está progresivamente despojándose del miedo infundido por el terrorismo de estado castrista, mientras cada vez son más visibles los miedos de los jerarcas del régimen ante la posibilidad de que el pueblo tome el poder y derroque a la tiranía.

Segundo: El falaz discurso fantasioso y recargado de promesas demagógicas del régimen con el cual hipnotizaron a buena parte del pueblo, creándole falsas expectativas, se ha desplomado estrepitosamente. El castrismo ya no tiene credibilidad. Ni en Cuba, ni en el mundo. Quizás, salvo un grupúsculo de fanáticos incapaces de ver, de escuchar y de pensar por sí mismos.

Tercero: Ha quedado probado, que en Cuba cada vez son más los ciudadanos que buscan hacer prevalecer el derecho a la libertad, la democracia, los derechos humanos deseando un país de progreso y bienestar y que ese anhelo es cada día más firme y arraigado en la conciencia del pueblo cubano.

En resumen, cuando analizamos el macro de los eventos acaecidos tras el 15N, es indudable que la victoria moral y real ha sido nuestra, del pueblo cubano. La derrota es de la dictadura.

Por eso, a pesar de los vaivenes que acarrea toda lucha libertaria, los cubanos, dentro y fuera de Cuba, debemos enfocarnos en la meta fundamental de todos, que, a su vez, es la meta fundamental de la patria: Derrocar la tiranía, abriéndole las puertas a la libertad, la democracia, los derechos humanos, el bienestar y el progreso para todos los cubanos. O como lo resume la canción-himno: Patria Y Vida.

Por lo que la hora presente de Cuba nos llama a todos los cubanos a arreciar e incrementar las acciones de protesta y lucha frontal contra la tiranía, procurando y desarrollando nuevos métodos y estrategias, cónsonos con las cambiantes circunstancias que se generan con el desarrollo de los acontecimientos en los procesos libertarios de los pueblos. Y lo más importante: Jamás desanimarse, sino, por el contrario, que, contra cada represión, hemos de perseverar, insistir y aumentar las acciones libertarias contra la tiranía, tal como nos planteara el Apóstol de nuestra independencia José Martí: “Los hombres que ceden no hacen a los pueblos, sino los que se rebelan”.

San Juan, Puerto Rico a 20 de noviembre de 2021