Saturday, March 20, 2021

AUGURIOS DE UN DESPLOME POR VENIR



                           AUGURIOS DE UN DESPLOME POR VENIR

Por: Lcdo. Sergio Ramos

La dictadura esta confrontado una de las crisis sociales más severas desde que se apropió del poder en 1959.  El incremento del rechazo del pueblo a las medidas económicas y sociales recién tomadas por el régimen han aumentado el nivel de disgusto entre la población. A esto se le suma la cada vez más marcadas y abismales diferencias económicas y sociales entre la minoritaria casta gobernante y la población en general. Situación que ha provocado protestas y críticas públicas de los ciudadanos contra el régimen en distintas partes del país, inclusive por sectores hasta el presente estaban resignadamente sometidos al régimen.

Así vemos como los artistas y trabajadores de la cultura integrados bajo el Movimiento San Isidro han realizados protestas en aras de la libertad de expresión cultural y artística ante el Ministerio de Cultura del régimen.

Además, los miembros de dicha organización difundieron una canción, cuyo efecto ha sido viral dentro y fuera de del país, bajo el título de “Patria y Vida” en la cual se critica al régimen y se reclama el derecho del pueblo de tener un nuevo país donde se dignifique a los cubanos todos y se les respeten sus derechos humanos.

El rápido efecto viral de la canción y el lema “Patria Y Vida” fue impactante, ya que esta se contrapone al inhumano lema de “Patria o Muerte” de la dictadura. De hecho, frase “Patria y Vida” ha sido adoptada por los opositores y por la población pintándolo en sus cuerpos, en las paredes de sus casas y de las ciudades a lo largo y ancho del país.

Tales actos han destapado una oleada represiva de la tiranía contra la población; pero la realidad es que el terror que los opresores pretenden infundir a la población, tiene su origen el inmenso terror que los jerarcas del régimen le tienen a un pueblo enardecido y lanzado a las calles en su contra.

En vano, el régimen está tratando de frenar el efecto viral de la canción, para lo cual sacó una chapuza rítmica que destapa la contradictoria realidad cotidiana entre discurso oficialista y el diario vivir del pueblo cubano: “Patria o Muerte para que haya Vida” es un absurdo inaceptable.

Pero más allá de los artistas y escritores, otros sectores de la población también están realizando protestas en distintas partes de la isla, tales como los agricultores en Las Tunas, en San José de las Lajas, protestando por el decomiso de sus cosechas y ganados, así como los trabajadores de los muelles en La Habana reclamando sus derechos laborales y por mejores salarios.

También es notorio el hecho de que cada vez es más frecuente que los ciudadanos se les abalanzan a las fuerzas policiacas cuando van a detener o abusar de un ciudadano por cualquier injusta razón. Inclusive se han dado situaciones en que los ciudadanos han sacado al detenido de las patrullas donde habían sido introducidos por las fuerzas represivas. Hechos que denotan una disminución en la población del miedo difundido por la dictadura durante décadas a través de sus fuerzas represivas.

Otro hecho significativo es que, ante las respuestas violentas de régimen contra el pueblo, vemos como un grupo militares retirados tanto de las Fuerzas Armadas como del Ministerio del Interior, emitieron un pronunciamiento condenando la represión contra los ciudadanos y pidiéndoles a sus colegas en servicio activo que no repriman al pueblo.

Y mientras las penurias y el hambre afectan al pueblo, se destapan los lujos con que viven los altos jerarcas y sus allegados. Las lujosas mansiones de la oligarquía gobernante, que contrastan con las precarias viviendas de los trabajadores. Los suculentos banquetes de los “mayimbes”, mientras el pueblo pasa hambre. Los lujosos yates de los miembros de la cúpula gobernante que usurpa el poder, mientras los ciudadanos perciben un salario miserable que apenas les alcanza para sufragar su sustento. Los autos de lujo de los altos jerarcas, los hijos y los nietos de los miembros de la casta gobernante, como lo fue el recién caso del nieto del tirano Fidel Castro, Sandro Castro, mientras el cubano carece de transportación adecuada. Y las millonarias cuentas bancarias en paraísos fiscales que poseen los miembros de la minoría gobernante que usurpa el poder; cuentas abiertas con dineros robados al país y que le corresponden al pueblo cubano. Todas esas riquezas han sido mal habidas, producto de la explotación de los trabajadores cubanos y el corrupto latrocinio de las riquezas e ingresos del país.

Y como parte del miedo de la oligarquía, en su desespero, surge, publicado por los medios bajo el control monopólico de la tiranía, una encuesta hecha por el régimen en la cual demuestra un significativo rechazo de la población encuestada a las medidas del llamado “ordenamiento” tomadas por el gobierno; en donde el 91% de los encuestados dice que las medidas no han mejorado la calidad de vida del ciudadano y el 66% que el salario no les alcanza para satisfacer sus necesidades básicas. Un resultado demostrativo del profundo malestar social, el cual es general en todo el país y continúa aumentando y los problemas que afectan a la población se incrementan con el decursar del tiempo y la incompetencia e imposibilidad de régimen para resolverlos.

Indiscutiblemente, las medidas del llamado “ordenamiento” tomadas por la cúpula gobernante, es el reflejo de otra debilidad del régimen que infructuosamente la dictadura trata de ocultar. Cuba esta económicamente en quiebra. No hay dinero. Y gran parte de ello tiene que ver con el derrumbe económico que atraviesa su principal subsidiador, el régimen chavista de Venezuela, el cual está también sumido en una seria crisis económica y social que le dificulta ayudar al régimen castrista. En consecuencia, en su desesperado intento de buscar divisas a toda costa, la dictadura abre, con irracionales limitaciones, algunos reglones para negocios pequeños al cuentapropismo interno; además, anuncia que permitirá a los cubanos del exterior invertir en negocios en Cuba. Y para remachar, impone altos impuestos a los ingresos de aquellos cubanos que viven y trabajan en el exterior, pero que solicitaron al régimen el estatus de “repatriados” como requisito para conservar ese estatus.

Es de esperarse más medidas anti-populares en el curso de este año. La dictadura ha convocado al congreso del Partido Comunista de Cuba que se celebrará en abril próximo. Ocasión en la cual, es predecible que la casta gobernante adopte nuevas medidas para aumentar represión contra al pueblo, exprimir más los bolsillos de las personas y aumentar el adoctrinamiento político entre los estudiantes y a la población. Medidas que disfrazarán con guirnaldas propagandísticas unas y silenciarán otras, pero todas buscando infructuosamente sobrevivir a un destino de desplome inevitable.

Todos estos hechos son indicadores del agrietamiento en las estructuras de la dictadura.

El régimen está entrando en una etapa de decadencia y, por tanto, más tarde o más temprano, está abocado a su desplome. Razón por la cual, ahora más que nunca, se requiere fomentar, mantener e incrementar la presión social interna, así como la internacional contra la dictadura para que pueda producirse la necesaria explosión social masiva a nivel nacional, del mismo modo que a finales de la década de los ochenta ocurrió en Polonia, en Checoslovaquia y otros países de la Europa del Este.

San Juan, Puerto Rico a 17 de marzo de 2021

 


 

Saturday, February 27, 2021

DE LA MISERIA AL PROGRESO

 


DE LA MISERIA AL PROGRESO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

El pueblo de Cuba se ahoga cada día más en la escasez de alimentos y artículos de primera necesidad, mientras vive encerrado en un hermético ambiente represivo impuesto por la dictadura totalitaria castrista. Situación recientemente agravada por la crisis económica y las asfixiantes medidas económicas relativas los cambios monetarios y al aumento exorbitante de los alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad.

Una miseria provocada con la perversa intención de mantener el control dictatorial sobre al pueblo, al tiempo que la minoritaria cúpula gobernante se enriquece cada día más a costa de la explotación de los trabajadores cubanos.

El régimen está diseñado para que, en el fondo, nadie tenga nada y si alguien posee, es en última instancia propiedad del estado para disfrute de la minoritaria cúpula gobernante.

Por lo que antes de que se pueda proceder con una reforma de la economía, se necesita como requisito ‘sine qua non’ un cambio total y completo del sistema político de gobierno y sus gobernantes.

La economía cubana es un fracaso sostenido. La improductividad es un problema intrínseco del sistema comunista, pues el ser humano por naturaleza, que no se siente verdaderamente dueño de los bienes de producción, ni tampoco recibe los beneficios que como supuesto “titular” le corresponde, o que, siendo empleado, percibe un sueldo miserable e insuficiente para su sustento y el de su familia, le produce un efecto desmoralizante, provocando que trabaje con desgano y desaliento, haciéndolo improductivo. Ese es el caso del trabajador cubano, obligado a producir para el estado, sin recibir un salario justo, ni beneficio cierto y adecuado, sin ninguna posibilidad de alcanzar un futuro de bienestar y progreso en su patria.

El sentido de la pertenencia sobre los medios de producción y el disfrute del fruto del trabajo, digna y justamente remunerado, es la base y el estímulo a la productividad y al progreso.

Dicho esto, tenemos que partir de la base de que Cuba necesita un cambio radical y total del modelo económico de planificación centralizada y propiedad estatal, por uno de libre mercado y propiedad privada de los medios de producción y de consumo.

La propiedad privada que debe ser reconocida como derecho universal y aplicado de modo inclusivo y accesible a todos los ciudadanos, eliminándose el discriminatorio exclusivismo que ostenta la cúpula gobernante para acceder a las riquezas y a la tenencia de los medios de producción y consumo.

Visto lo antes indicado por cada sector económico tenemos que:

En la agricultura. Como elemento básico para la alimentación de todos los ciudadanos, cada agricultor que cultiva la tierra debe ser propietario de la tierra que cultiva, con libre derecho a cultivar lo que entienda pertinente y a disponer de sus cosechas, así como también para acceder libremente a los mercados y venderlos a los consumidores.

Del mismo modo, en cuanto al sector comercial, hay que garantizar el libre comercio de los productos y servicios, bajo un régimen de libre mercado en donde tanto el comerciante como los consumidores tengan libre acceso a los productos.

Cuba debe encaminarse al desarrollo de la industria; un sector económico que también ha de estar en manos privadas, con libre acceso a los mercados nacionales e internacionales para los productos fabricados en el país, así como también para la adquisición de las materias prima para la manufactura. La industria puede ser una fuente importante de empleos e ingresos, por lo que debe implementarse un desarrollo industrial sostenido y balanceado en todo el país, a través de la atracción de capital nacional e internacional, por medio de exención contributiva basada en la creación de empleos, al tiempo que se garantizan salarios justos y adecuados para los trabajadores.

Tanto la industria, como la agricultura y el comercio, requieren del desarrollo de una infraestructura adecuada. En Cuba la incompetencia del gobierno ha descuidado el desarrollo del sistema infraestructural del país. Gran parte del comienzo del camino hacia el progreso nacional comienza por la rehabilitación y modernización de las infraestructuras.

El sistema eléctrico es ineficiente e inadecuado, los apagones están a la orden del día, por lo que habría que modernizar toda la red nacional eléctrica del país a los fines de atemperarla a las necesidades de la demanda de los ciudadanos y de los sectores económicos del país en concordancia con un programa integral de desarrollo económico para el país.

Los sistemas de agua potable y alcantarillados son anticuados y defectuosos, lo que implica la imperiosa necesidad de reparar y modernizar los sistemas de agua potable y de alcantarillados en todo el país.

Los sistemas de carreteras y calles están en pésimo estado y no son adecuados para servir al desarrollo económico del país, por lo que hay que implementar un plan vial de reparación y construcción vial a nivel nacional.

La trasportación pública en el país es ineficiente. Lo cual demanda una reforma completa de los sistemas de transportación, tanto urbano como inter-urbano, el cual debe abrirse para que sean operados tanto por empresas públicas como privadas, como también bajo la operación de alianzas público-privadas.

El sistema de telefonía está en manos del estado a través de la concesión monopólica que este ha otorgado a la empresa ETECSA, la cual se ha convertido en un colaborador del Ministerio del Interior en la represión de los opositores y de los ciudadanos en general, al violar la privacidad de las conversaciones de los ciudadanos para facilitárselas a las agencias represivas del estado, violando los derechos humanos de los ciudadanos a la privacidad y a la libertad de expresión. ETCSA debe desaparecer y abrir el mercado de la telefonía e internet a las empresas privadas bajo un código de salvaguarda al derecho de privacidad, al libre acceso a la información y a la libertad de expresión de los ciudadanos cubanos. Los sistemas de comunicación en el país requieren además de su modernización a los fines de que sirvan de apoyo al desarrollo económico del país y al bienestar de los ciudadanos cubanos.

Los sistemas de infraestructura (luz, agua, transportación, telefonía e internet) podrían hacerse más eficientes con la participación de empresas privadas, así como también mediante alianzas público-privadas.

La libre contratación de los trabajadores por parte de las empresas ha de estar garantizada, respetando y garantizando los derechos laborales fundamentales de los trabajadores, según establece la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Cada trabajador debe recibir un salario justo, digno y adecuado que alcance para garantizarle una vida decorosa, de progreso y bienestar, para él y su familia.

Del mismo modo, el desarrollo económico del país no puede ser ahogado por la avaricia contributiva del estado. Hoy día el régimen castrista impone altísimas tasas de impuestos a los limitados sectores del cuentapropismo y los pequeños agricultores como mecanismo para bloquear todo desarrollo de la empresa privada.  Política abusiva que solo trae la improductividad y el incremento de la pobreza y la carestía de productos alimentarios y necesarios para la vida cotidiana de los ciudadanos.

Los impuestos sobre las propiedades, las empresas, las ventas y los ingresos de los ciudadanos deben ser pautados al mínimo imprescindible para el funcionamiento del gobierno y su cuantía máxima ha de ser baja y razonable, limitada por la constitución para evitar que el estado ahogue el progreso de la economía y el bienestar de los ciudadanos.

Por su parte la burocracia gubernamental debe ser reducida al mínimo y ha de funcionar con la mayor eficiencia en beneficio del ciudadano, manteniendo una amplia transparencia en sus procesos y operaciones.

Verdaderamente se trata de un arduo camino hacia el progreso que tomará varios años y que también requiere de cuantiosas inversiones en el sector público como en el privado. Pero se trata de un camino a recorrer que es ineludible para sacar al pueblo cubano de la miseria y para que tenga una vida mejor, plena de libertad bienestar y progreso.

Sin embargo, no se puede desconocer que lo político está ligado a lo económico, luego para lograr el gran cambio de salir de la miseria para alcanzar el bienestar y el progreso de todo el pueblo cubano se requieren cambios políticos radicales que descarten y eliminen el actual modelo político dictatorial y totalitario. Es requisito ‘sine qua non’ salir de la dictadura para forjar la democracia y el respeto a los derechos humanos a los ciudadanos todos. Es preciso erradicar el monopartidismo y abrir el país al pluralismo político para forjar en Cuba una sociedad inclusiva. Del mismo modo, se ha de acabar con la censura, la coacción y la represión, garantizándole a todos los ciudadanos, sin distinción, los derechos humanos y libertades civiles. Al mismo tiempo que se ha despojar al país del actual estado de capricho y arbitrariedad que impone la oligarquía que hoy usurpa el poder que le corresponde al pueblo, sustituyéndola por un estado de derecho asentado sobre bases democráticas, en donde los puestos electivos tengan un límite de tiempo específico por disposición constitucional.

En otras palabras, hay que salir del centralismo totalitario de la economía, la sociedad y la política para adentrar y forjar el país dentro del democrático modelo del pluralismo social, político y económico con una economía de libre mercado y de accesibilidad a las oportunidades para todos los ciudadanos cubanos. Y una vez logrado el desarrollo económico el país tendrá los recursos para que el pueblo tenga mejores escuelas y educación, mejores hospitales y servicios de salud, mejores y dignas viviendas. O sea, mejor calidad de vida para todos los cubanos.

Se trata de un camino arduo, pero no imposible. Despojarse del “anti-patria o muerte” para que todos los cubanos podamos tener, como dice la canción, “Patria y Vida” con libertad y democracia.

El camino para sacar al país de la miseria y la escasez empieza por erradicar de raíz al dictatorial régimen castrista, que es el gran obstructor del progreso del pueblo, como ineludible e indispensable paso, previo a la construcción de la inclusiva patria martiana “Con todos y para el bien de todos”

San Juan, Puerto Rico a 21 de febrero de 2021

 

 


Saturday, February 13, 2021

EL TERRORISMO CASTRISTA NO PUEDE SER EXCULPADO

 


EL TERRORISMO CASTRISTA NO PUEDE SER EXCULPADO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

El gobierno de los Estados Unidos está considerando retirar a Cuba en la lista de países promotores del terrorismo. A esta intención se suman las presiones que sobre la Casa Blanca y el Departamento de Estado están haciendo varios países entre ellos la Comunidad Europea por medio de su encargado de relaciones internacionales Josep Borrell, además de grupos de izquierda desde distintas latitudes.

Existen dos niveles de terrorismo fomentado por la dictadura castrista. Uno externo contra otros países y otro interno contra los ciudadanos que se le oponen.

En el ámbito exterior, el régimen de Cuba se ha caracterizado por su constante e ininterrumpido apoyo al terrorismo de izquierda en América Latina y otros países del mundo

Desde los mismos comienzos de la subida del castrismo al poder en Cuba en enero 1959 el régimen cubano ha sido un promotor del terrorismo en la América Latina. Para abril de 1959 invadió a Panamá con la intención de crear un frente guerrillero en ese país. En junio de ese año envió otra expedición de guerrilleros que desembarcaron, quizás por error, en Honduras, aunque su objetivo era Nicaragua y también en junio de 1959 envió una expedición a Republica Dominicana y en agosto de ese año envió otra expedición para Haití. Para 1967 un grupo de guerrilleros desembarcó en la playa de Machurucuto en Venezuela procedentes de Cuba.

Luego de haber sido enviado por Fidel Castro a África, en donde dirigió acciones guerrilleras en 1966, el dictador envió al sanguinario Ernesto (Che) Guevara a Bolivia, donde formó un grupo guerrillero que fue prontamente derrotado por el ejército boliviano y dieron muerte al Che Guevara en octubre de 1967.

Las raíces de la creación del grupo guerrillero–terrorista llamado Ejercito de Liberación nacional (ELN) de Colombia está en La Habana. En 1964 se fundó esta organización terrorista colombiana y durante toda su larga existencia, y todavía hoy, goza del apoyo financiero, material y logístico del régimen cubano, ahora a través y en combinación con la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela. Además, el régimen de Cuba apoyó, entrenó y armó otros grupos guerrilleros de izquierda en Colombia como las FARC y el Movimiento M-19.

Todos estos grupos son responsables de una gran cantidad de asesinatos, violaciones, torturas, secuestros, y genocidios cometidos en toda Colombia y países circundantes.

Durante la década del ’70, la dictadura castrista envió sustancial ayuda financiera y en armamentos a las guerrillas sandinistas en Nicaragua.

También, durante dicha década, el gobierno cubano entrenó, financió y armó a grupos terroristas urbanos de izquierda en varios países, como los Tupacamaru en Uruguay, los Montoneros en Argentina, los Macheteros en Puerto Rico, entre otros, los cuales causaron muchas muertes y atentados terroristas en sus respectivos países.

En El Salvador, en 1981 las guerrillas izquierdistas del Frente Farabundo Martí recibieron gran cantidad de suministros y armas por parte del régimen de La Habana. Para ese tiempo, Castro también dio refugio y entrenamiento a grupos terroristas de Europa como en el caso de la ETA de España.

De hecho, Cuba ha creado campamentos especializados en el entrenamiento de guerrillas y de terroristas que luego infiltraría en otros países del continente. Uno de ellos fue el de Las Nereidas, cerca de Boca de Jaruco en la provincia de La Habana.

Pero también hay otro terrorismo que ejecuta diariamente la dictadura castrista contra el pueblo cubano. Se trata del terrorismo interno, mejor conocido como Terrorismo de Estado, consistente en ejercer todo el poder represivo del estado totalitario contra los ciudadanos que manifiestan su desconformidad con la dictadura. Así, el régimen cubano, utiliza una serie de organismos estatales cuyo único fin es reprimir al pueblo. En primer término, el Departamento de la Seguridad del Estado, una policía política encargada de reprimir, torturar y hasta asesinar a los opositores, no solo dentro del país, sino también fuera de Cuba. Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) cuyo fin es de mantener constante vigilancia cuadra por cuadra de los ciudadanos y delatando a quienes disienten del régimen y efectuando actos de repudio y agresiones contra los opositores y sus familiares. Los servicios de la Contrainteligencia Militar también asisten a estos en la represión contra el pueblo.

Sería interminable relatar la lista de cubanos encarcelados, torturados y asesinados por el castrismo, pero podemos destacar algunos macabros hechos cometidos por la maquinaria del terrorismo de estado castrista contra los opositores cubanos.

Tan pronto como entre el 7 al 8 de enero de 1959, bajo las ordenes de Raúl Castro, se asesinaron unas 75 personas en Santiago de Cuba. Luego, para principio de la década del sesenta, en la fortaleza de La Cabaña bajo las ordenes de Ernesto (Che) Guevara se fusilaron, en juicios amañados y sin garantías procesales ---lo que constituye en verdad, asesinatos --- más de 450 cubanos opositores al castrismo. En la década del sesenta en el Escambray se asesinaron ante el pelotón de fusilamiento a cientos de prisioneros capturados por las tropas castristas.

Hay que señalar las masacres que cometió la dictadura castrista en donde se asesinaron niños como la ocurrida en Rio Canimar en 1968 o la del remolcador “13 de Marzo” el 13 de julio de 1994

También se destaca el derribo de las avionetas civiles de matrícula norteamericana en aguas internacionales de Hermanos al Rescate en 1998, hecho realizado por aviones de combate de la Fuerza Aérea de Cuba por órdenes directas del dictador Raúl Castro. 

Más adelante, podemos destacar el asesinato del preso político Orlando Zapata Tamayo en el 2010 La muerte por envenenamiento de la opositora presidenta de las Damas de Blanco Laura Poyan en 2011.  El asesinato de los opositores Osvaldo Payá Sardiñas y Harold Cepero en 2012.

En el exterior, la dictadura ha realizado actos de terrorismo contra el exilio cubano, como lo fue el asesinato en Puerto Rico de Aldo Vera Serafín en 1976, crimen cometido por el entonces agente de la Seguridad del Estado Antonio (Tony) De la Guardia en cooperación con organizaciones terroristas pro-castristas de Puerto Rico.

Actualmente, la dictadura castrista mantiene una sistemática campaña represiva de hostigamiento, detenciones, torturas y encarcelamiento de los opositores pacíficos; la más reciente se ha producido contra los trabajadores de la cultura pertenecientes al Movimiento San Isidro, donde en dicha represión violenta intervino personalmente el ministro de cultura de Cuba Alpidio Alonso Grau.

Los eventos antes relatados constituyen una pequeña muestra que evidencia de la involucración del régimen castrista de Cuba en la organización, planificación, sostenimiento y ejecución del terrorismo de izquierda en la América Latina y en otros continentes; como también es una ínfima muestra del terrorismo de estado que desde hace sesenta años viene sufriendo día a día el pueblo cubano.

La represión sistemática contra un pueblo por parte de quienes ostentan el poder, también es terrorismo. Es lo que se conoce como terrorismo de estado, que se repite todos los días en Cuba desde hace seis décadas.

Ante tales hechos, sería altamente irresponsable exculpar al régimen castrista de sus actos terroristas, pues constituiría una injusticia y un gran desprecio a los derechos humanos del pueblo cubano sacar a Cuba de la lista de países promotores del terrorismo. Como también sería una gran falta de respeto a los miles de víctimas del terrorismo castrista, no solo en Latinoamérica, sino también en África, Europa, y otras partes del mundo, donde el terrorismo fomentado por el régimen dictatorial cubano ha dejado una estela de terror y muerte.

Cuba tiene que permanecer en la lista de los países promotores del terrorismo y los responsables del régimen deben ser condenados por los foros internacionales por los crímenes de lesa humanidad que el castrismo ha cometido dentro y fuera del país.

San Juan, Puerto Rico a 12 de febrero de 2021

 


Wednesday, January 27, 2021

JOSE MARTI, EL OPOSITOR

 


JOSE MARTI, EL OPOSITOR

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Recientemente, la dictadura castrista ha detenido a varios opositores por distribuir hojas sueltas con pensamientos de José Martí en las calles de Cuba, lo resulta en una contradicción a los valores, cultura e historia de nuestro país que pone de manifiesto el carácter anti-cubano y anti-martiano del castro-comunismo. 

Desde los comienzos de la dictadura, el régimen castrista ha mal usado a Martí, citando sus pensamientos a conveniencia y hasta distorsionarlos acomodaticiamente, como mampara para ocultar su opresivo sistema. Al tiempo que censuraban aquellas partes de sus obras completas que criticaban y alertaban sobre los peligros de la futura esclavitud del socialismo – hoy día presente ---, específicamente en sus comentarios a la obra de Herbert Spencer “La Futura Esclavitud “, en donde Martí señaló que los ciudadanos: “De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios” “Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo. Y como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos, y en esa organización tendrían gran poder, apoyados por todos los que aprovechan o esperan aprovechar de los abusos y por aquellas fuerzas viles que siempre compra entre los oprimidos el terror, prestigio o habilidad de los que mandan…”          

Y es que, para Martí, la libertad de los hombres es como un templo sagrado, porque para él “El respeto a la libertad y al pensamiento ajeno, aun del ente más infeliz, es mi fanatismo: si muero o me matan, será por eso.” Y la definía como que “La libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado y a pensar y a hablar sin hipocresía”.

Hoy día, de Martí estar vivo en Cuba, indiscutiblemente, sería un opositor, pues la tiranía es incompatible con sus principios por los que dedicó y dio su vida. De hecho, cuando era un jovencito, en plena Guerra de los Diez Años, para 1869 publicó un periódico: ‘El Diablo Cojuelo’ desde donde criticaba los abusos del coloniaje español. Fue en tiempo de su juventud que publicó el 23 de octubre de 1869 en otro efímero periódico clandestino juvenil llamado “La Patria Libre” el poema Abdala, donde interpolara la situación del país en aquella época a tiempos remotos, a un supuesto país, que llamó Nubia, que representaba a Cuba y la situación que vivía el país, para así expresar el sagrado deber de libertar la patria 

“Por defender su libertad me aguarda                                                                            Un pueblo extraño nuestras tierras huellas:                                                                 Con vil esclavitud nos amenaza;                                                                                Audaz nos muestras sus potentes picas,                                                                            Y nos manda el honor, y Dios nos manda                                                                      Por la patria morir, ¡antes que verla                                                                              del Bárbaro opresor cobarde, esclava!”  

Por causa de ese poema y de su activismo en oposición al régimen opresor que imperaba en el país en aquellos tiempos, con 17 años, fue a prisión en 1870, condenado a 6 años de cárcel y confinado a trabajo forzado en las canteras de San Lazaro. Martí, el Preso Político por ser opositor.

Un año después, en 1871, y quizás por su minoridad, fue deportado a España. Y desde ese exilio, continuó su oposición, publicando sus memorias del presidio político. Allí relata los incidentes y maltratos que sufrió el día de su arresto, que nos recuerda los que hoy la tiranía les hace a los opositores cubanos todos los días y en todas partes del país: “Ser apaleado, ser pisoteado, ser arrastrado, ser abofeteado, en la misma calle, en la misma ventana donde un mes antes recibíamos la bendición de nuestra madre…”    ¿Acaso no es esa la misma tétrica estampa que día a día nos denuncian los opositores en la isla?

La dictadura es incompatible con el pensamiento martiano, porque Martí, amante de la libertad y la dignidad del ser humano, es un opositor a todo régimen de esclavitud y opresión, pues la esencia de la vida y obra de Martí es el apostolado de la libertad.

Hoy día, un José Martí extrapolado a la triste realidad presente de la patria cubana, estaría esgrimiendo su brillante pluma para denunciar la infamia del régimen y exigir justicia y libertad para el pueblo cubano. O protestaría en las calles del país portando un letrero denunciando de los abusos de la tiranía y reclamando las libertades y derechos humanos conculcados. Porque para el Apóstol de la Independencia de Cuba “ La Tiranía es la misma en sus varias formas , aunque se vista en algunas de ellas de nombres hermosos y de hechos grandes” y estaba conciente que “Los hombres que ceden no son los que hacen a los pueblos, sino los que se rebelan” y que para alcanzar la liberación de la patria solo hay un camino: “ La libertad cuesta muy cara, y es necesario o resignarse a vivir sin ella o decidirse a comprarla por su precio” porque ante la opresión “los derechos se toman, no se piden; se arrancan, no se mendigan…” ya que “los derechos se conquistan con sacrificios.”  

O quizás lo veríamos sufriendo, junto a muchos compatriotas, los rigores del presidio político o exiliado en algún país libre, trabajando por retornar con dignidad a la patria, para llevar la antorcha de la libertad y los derechos humanos para el sufrido pueblo cubano. O tal vez lo hubiesen fusilado en un infame paredón o asesinado vilmente como les ha ocurrido a muchos opositores. O quien sabe hubiera vuelto a morir en otra confluencia de otros dos ríos, quizás en aquel Escambray glorioso. Porque ante la tiranía, la injusticia y la opresión, José Martí era y es un opositor.

La lucha de Martí, en el escenario patrio de hoy sería para que, una vez alcanzada la libertad, forjar la Cuba “Con todos y para el bien de todos”. Una nueva república asentada en el carácter pluralista como resultado de la voluntad del pueblo expresada a través de elecciones libres. Sobre lo cual nos decía que: “La Republica no debe ser el patrimonio injusto de una clase de ciudadanos sobre los demás, sino el equilibrio abierto y sincero de todas las fuerzas reales del país, y el pensamiento y deseo libre de los ciudadanos todos” Porque para Martí “La Patria es eso, equidad, respeto de todas las opiniones y consuelo al triste”

La lucha de José Martí, continúa en el corazón de cada opositor, de cada preso político, de cada exiliado, y en espíritu, en cada mártir victimizado por la tiranía.

Martí, el opositor, vive en nuestros corazones; en el corazón de cada cubano que ama la libertad y la procura para bienestar y felicidad de nuestro pueblo. El es nuestro faro y guía en el camino a hacia la libertad y la edificación de un nuevo país para el bien y la felicidad de todos los cubanos.

San Juan, Puerto Rico a 23 de enero de 2021

                        

 

 


Saturday, January 2, 2021

LOS DEPREDADORES DEL PUEBLO


                                                   MISERIA DEL PUEBLO CUBANO



                                            COMELATAS EN CASA DE DIAZ CANEL


LOS DEPREDADORES DEL PUEBLO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Hace sesenta y dos años arribó al poder en Cuba un grupo de personas que escondidos tras la máscara de “libertadores” se apropiaron del país para convertirlo en su feudo privado, esclavizando a todo un pueblo, creando una exclusivista casta inamovible alrededor de la alta cúpula de un único partido, el Partido Comunista de Cuba, y que ahora traspasa sus usurpados poderes a sus allegados, herederos y descendientes. Mientras hay un pueblo sumido en la más profunda miseria como resultado de la indolencia y menosprecio de dicha enriquecida casta.

Justo al cumplirse el 62 aniversario de esa Gran Estafa llamada “revolución”,          ---como lo llamaría Eudocio Ravines---, el país atraviesa por una seria crisis económica. Cuba padece de una grave escasez alimentaria, y una clara bancarrota que motivó a la privilegiada casta gobernante a tomar medidas económicas asfixiantes para el pueblo.

Las regulaciones fueron tomadas bajo un alevoso y perverso engaño al pueblo, toda vez que la dictadura primero, subió los salarios para luego sorprender a la población con una exorbitante y desproporcionada alza de los precios de los productos y los servicios públicos básicos, a niveles tales, que los recién aumentados salarios de los trabajadores no alcanzan para su sustento.

Como primer paso, la dictadura estableció arbitrariamente una tasa de cambio de 24 pesos nacionales por dólar, eliminando el peso convertible o CUC y prohibiendo  la tenencia y circulación de divisas extranjeras, para entonces , en un maquiavélico rejuego, subir dramáticamente los salarios, y pocas semanas después, subir exorbitantemente los precios de los productos alimenticios y de primera necesidad, así como el costo de los servicios de agua, luz y gas a niveles que resultan impagables para el ciudadano promedio. El salario promedio subió de 740 pesos nacionales a 2100 pesos nacionales equivalente a un 284 %, mientras la canasta alimentaria promedio aumentó un 338 %

Una inflación premeditadamente impuesta por la casta gobernante que añade un gran peso a las graves penurias que desde hace mucho tiempo sufre el pueblo cubano.

El efecto que tendrá sobre el resto de los ya deteriorados renglones socio-económicos es incalculable.

En el reglón de la vivienda el país viene sufriendo desde hace años una grave escasez que día a día se incrementa debido a la ineficiencia gubernamental en suplir la demanda de nuevas viviendas y al estado ruinoso de las edificaciones actuales a causa de la falta de recursos y materiales de construcción para el mantenimiento adecuado de los hogares, convirtiéndose en trampas mortales para sus habitantes debido a los derrumbes. Para el año 2017 se estimaban unos 2.6 millones de cubanos afectados por falta de vivienda o residiendo en edificaciones con precarias y ruinosas condiciones. Esa cifra necesariamente ha aumentado dado el acelerado deterioro de muchas viviendas en Cuba.

En el ámbito de la salud, es alarmante la escasez de medicamentos y el paupérrimo estado de los hospitales destinados a brindar servicios médico-hospitalarios al pueblo; en donde es notorio la falta de asepsia, de medicinas y de condiciones adecuadas para atender la salud del pueblo. Al tiempo que el régimen utiliza a los médicos como mercancía para enviarlos a otros países a cambio de recibir millones de dólares mientras a estos trabajadores de la salud se les paga un salario de miseria, en lo que constituye una clara explotación y tráfico humano, como han señalado varios organismos y ONG internacionales de Derechos Humanos.

El anunciado nuevo sueldo promedio de los médicos cubanos será de 5810 pesos nacionales, lo que representan unos $242 dólares al mes. Sin embargo, la clase médica en Cuba es una de las más explotadas por el estado, sobre todo porque son utilizadas como mercancías, representando un lucrativo negocio para el régimen y sus personeros. Así recientemente, Cuba enviará 220 médicos a Panamá para combatir el Covid-19; por los cuales el gobierno panameño pagará $591,197 dólares al mes, o sea $2,687 dólares mensuales por cada médico cubano, pero la dictadura les quita a los médicos entre el 70% y el 90%, lo que equivale que recibirán entre $806 a $269 dólares que serán entregados a estos en devaluados pesos nacionales.

Como parte del atroz robo al pueblo, el régimen elimina la moneda convertible (CUC) y prohíbe la circulación de divisas congelándoles las cuentas bancarias, obligándolos a cambiar sus ahorros en pesos nacionales. Las divisas quedaran solo en manos del estado.

Del mismo modo, para que todo dinero en divisas que los exiliados envían a sus necesitados familiares en Cuba, quedará en las arcas del régimen, quienes a su vez entregarán los dineros a los cubanos residentes en Cuba, en devaluados pesos nacionales luego de descontados los impuestos y gravámenes que impone el estado.  Esto implica que, por este concepto, se estima que la dictadura retendrá en divisas entre $1,500 a $2,600 millones de dólares de las remesas.

Simultáneamente, el régimen mantiene una política de restringir el progreso económico de aquellos ciudadanos que tratan de establecer su propio pequeño negocio. Los agricultores y los cuentapropistas son víctimas de constantes confiscaciones de sus productos e ingresos, además de estar sujetos a altos impuestos, y ahora, se les suma el desproporcionado aumento en los costos de sus mercancías y los gastos operacionales a causa de la nueva normativa depredadora de los ingresos del pueblo que está imponiendo el régimen.

Todo este draconiano escenario va acompañado de un incremento de la represión contra aquellos ciudadanos que legítimamente protestan contra los abusos del poder del régimen, como parte de una política de terror de estado contra los ciudadanos.

Y mientras el pueblo se ahoga en la miseria creada por el régimen dictatorial, minoritaria la casta regente, se enriquece a costa de la explotación de los trabajadores cubanos y la depredación de los dineros del pueblo, amasando grandes fortunas en los bancos de los paraísos fiscales.

Es notorio ver a los miembros de la minoritaria casta gobernante residiendo en suntuosas mansiones otrora expropiadas --- mejor dicho, robadas--- a sus legítimos dueños y haciendo alarde de festines con suculentas comelatas con alimentos insospechados para los empobrecidos ciudadanos.

Así, por ejemplo, la fortuna del tirano Fidel Castro al morir fue de $900 millones de dólares depositadas en paraísos fiscales, según reveló la revista Forbes. La de Raúl Castro hace unos años fue calculada en $500 millones de dólares. Alejandro Castro se le ha visto en un yate de lujo, cuyo valor es de varios millones de dólares, viajando por las islas griegas, por citar algunos casos.

La cúpula gobernante posee hospitales, para la atención exclusivas de ellos y sus familiares, los cuales cuentan con los más modernos equipos y están bien dotados de toda clase de medicamentos, como es el caso del CIMEQ en La Habana.

Cuba está regida por una minoritaria casta depredadora de las riquezas y el bienestar de todo un pueblo al que tienen sometido bajo una despiadada dictadura totalitaria.

Ellos, y nadie más que ellos, son los principales responsables del sufrimiento y la miseria de todo un pueblo. Ellos son la génesis y raíz del mal que achaca a Cuba y ante lo cual, los cubanos todos, unidos como un solo pueblo, tenemos que extirpar de raíz para alcanzar la libertad y el progreso.

San Juan, Puerto Rico a 28 de diciembre de 2020

 

 

Sunday, December 13, 2020

CUIDADO CUANDO LOS COMUNISTAS DIALOGAN

 


CUIDADO CUANDO LOS COMUNISTAS DIALOGAN

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Dentro del marco idiosincrático del comunista, la honestidad y la sinceridad para dialogar y negociar asuntos políticos, económicos y sociales, es cuestión de maquinación y maniobra para alcanzar sus perversos propósitos. Por lo que el dialogar responde al interés de lograr sus solapados propósitos, más allá de la simple solución negociada de un problema o situación en particular.

Recientemente, hemos visto como la dictadura castro-comunista faltó a la honestidad y la buena fe cuando, al verse presionado por las justas protestas de los trabajadores de la cultura del Movimiento San Isidro, se vio obligado a sentarse a dialogar con ellos, para después, violar los acuerdos y promesas estipuladas destapando una oleada represiva contra dichos opositores.

Esa conducta, evidencia claramente que la intensión del régimen no era llegar a acuerdos, ni cumplir con lo estipulado, sino ganar tiempo para preparar sus trastadas opresivas contra los ciudadanos que reclamaban sus legítimos derechos. Tan pronto como pudieron, los personeros del régimen incumplieron los acuerdos y comenzaron, con fines propagandísticos y desinformativos, un teatral falso dialogo con elementos pro-castristas que se hacían pasar por opositores, al tiempo que arreciaban la represión contra los miembros de dicha organización opositora y también, contra aquellos quienes apoyaban a los que protestaron.

Hay una serie de situaciones en las cuales los comunistas suelen propiciar el diálogo con sus adversarios para llegar a negociaciones y acuerdos sobre un asunto en particular, sobre todo, cuando están envueltos cuestiones de naturaleza económica, política o sociales.

La primera es cuando se ven perdidos en una disputa o contienda; entonces provocan una negociación con el adversario para ganar tiempo con el fin de reorganizarse y volver a atacar a sus enemigos cuando menos se lo esperen, rompiendo y violando todos los acuerdos.

También, buscan el diálogo cuando saben que sus propósitos no tienen ninguna posibilidad de éxito. Entonces, negocian para acomodar y alcanzar algunos de sus pretendidos objetivos. En este caso, muchas veces, suelen ser ellos los que hacen el llamado al diálogo y la negociación a sus adversarios.

Otra situación es cuando a través del diálogo se les facilita alcanzar sus propósitos; sobre todo cuando los interlocutores son elementos dóciles y/o manipulables, lo cual facilitarán la aceptación de los términos y condiciones deseados por los comunistas.

También recurren a las negociaciones cuando necesitan publicitar un esquema de pacifismo y dialogo, en cuyo caso utilizan el método simular negociaciones, usando como contrapartes, algunos aparentes “adversarios” escogidos por ellos mismos de entre sus propios adeptos y agentes infiltrados en las filas opositoras. Bajo este esquema, suelen suceder los diálogos simulados, organizados y dirigidos por ellos mismos con falsos detractores para lograr imponer supuestos acuerdos prefabricados a conveniencia de los propios comunistas.

Para el comunista no hay principios, y si alguno, es el de alcanzar, por cualquier medio, el poder de modo absoluto para su propio beneficio y el de sus cercanos allegados.

En otras palabras, los comunistas como cuestión de principio y de método operacional, frecuentan aplicar la frase de Nicolás Maquiavelo de que “el fin justifica los medios”. Luego, el hecho de traicionar, mentir, incumplir, robar, destruir, esclavizar, empobrecer, torturar, matar, etc. están para ellos, justificados, si resultan útiles para alcanzar sus perversos propósitos de asirse con el poder absoluto.

Dicho esto, tenemos que concluir que todo dialogo con los comunistas deben ser tomado con suma desconfianza y por tanto deben ser meticulosamente observados y escudriñados, por los observadores y los adversarios en la negociación, teniendo siempre a mano un plan alterno de contingencia para accionar frente a sus incumplimientos y traiciones, pues detrás de sus sonrisas y promesas, esconden el puñal que clavarán por la espalda de sus contrapartes.

O dicho, en otras palabras, como regla general, mucho cuidado con las negociaciones con los comunistas, porque suelen ser una pérdida de tiempo y de contiendas.

San Juan, Puerto Rico a 12 de diciembre de 2020.

 

 


Saturday, December 5, 2020

UNA CHISPA DE GDANSK EN LA HABANA


                                             GDANSK, POLONIA, 1980



                                           LA HABANA, CUBA, 2020


UNA CHISPA DE GDANSK EN LA HABANA

Por: Lcdo. Sergio Ramos

La cultura, en sus distintas modalidades y formas, es parte de la libertad de expresión. El artista, el pintor, el escultor, el músico, el escritor, al plasmar su obra expresa el sentir de su inspiración, creencia y opinión; y del mismo modo, a base de lo que percibe, el público receptor forma sus criterios que motivan la expresión de sus sentires, gustos y opiniones sobre la obra que ante sí se expone, ejerciendo el derecho a la libertad de expresión.

Y es que a través del arte y la literatura se asientan e intercambian opiniones esparciéndose conocimientos e ideas entre la población. La cultura eleva el espíritu de los pueblos y asienta civilizaciones. Un pueblo sin libre cultura, es un pueblo ciego y condenado a la pobreza espiritual y al oscurantismo.

Se trata de un derecho humano consagrado en los artículos 18, 19 y 27 de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.  

Artículo 18: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.”  

 

Artículo 19: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.” 

Y más específicamente, en relación al derecho de participación en la vida cultural del país, dispone:

Artículo 27: “1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.” 

“2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.”

 

Cuando el estado controla la cultura acomodándola a sus intereses político-propagandísticos, restringe y coacciona el derecho de expresión cultural del autor y del público receptor, violando los derechos humanos de los ciudadanos. Eso es lo que desde hace más de seis décadas sucede en Cuba. El estado totalitario ha mantenido un férreo control y censura en el ámbito cultural, usándola para sus fines propagandísticos y políticos, restringiendo la libre expresión cultural de los artistas, pintores, escultores, músicos y escritores, al tiempo que también coarta los derechos de los ciudadanos a la información y disfrute cultural, en un ambiente tolerante, amplio y libre como debe ser todo desenvolvimiento cultural en un país civilizado y libre.

En estos tiempos, el sector cultural de Cuba está levantando sus voces en protesta a causa de la coacción del estado y la represión contra los trabajadores de la cultura. Se trata de un reclamo justo y necesario por el respeto a la libertad de expresión artística y literaria.

Un grupo llamado Movimiento San Isidro, compuesto por trabajadores de la cultura, se ha levantado con valor, civismo e hidalguía, por medio de huelgas de hambre, protestas pacíficas y denuncias, en legítimo reclamo por la libertad de expresión cultural, lo que equivale a reclamar el derecho a la libertad de expresión, de recibir información y libre participación en la vida cultural del país, para el pueblo cubano.

La brutalidad del régimen no se ha hecho esperar con agresiones y detenciones arbitrarias, denotando el barbárico carácter anti-cultural y represivo del régimen totalitario.

Los trabajadores de la cultura se concentraron frente al llamado Ministerio de Cultura, un organismo así mal llamado, pues sus políticas coercitivas de la cultura, lo coloca como un instrumento de la anti-cultura del estado totalitario. La respuesta, del gobierno dictatorial ha sido hacer caso omiso a las justas demandas de los dedicados trabajadores y los reprime con la brutalidad policiaca.

Más allá del ámbito cultural, son muchos los sectores de la sociedad cubana que sufren el abuso y el despotismo del régimen castrista. Los trabajadores son explotados violándoseles sus derechos laborales, los agricultores son desposeídos del fruto de su trabajo, los ciudadanos empobrecidos por el estado totalitario son silenciados en sus reclamos de alimentación, vivienda y condiciones dignas de vida. Se trata de todo un pueblo oprimido que en lo más profundo de su corazón ansía volver a ser libre.

La realidad es que, en el fondo, las protestas de San Isidro, son también una chispa de libertad que pudiera mover al resto de la oprimida sociedad cubana a adoptar el camino de Gdansk, cuando en la década de los ochenta, unos humildes trabajadores en Polonia se declararon en huelga prendiendo la chispa de la libertad para el pueblo polaco.

Una chispa de Gdansk ha prendido en La Habana. Por eso, en estos momentos, esa tenue chispa de libertad en Cuba, a toda costa, debe mantenerse, avivarse, agrandarse y esparcirse por todos los sectores de la sociedad y en todo el territorio nacional, incrementándose su intensidad para que al final, la libertad de expresión y el respeto pleno a los derechos humanos sean una realidad en toda Cuba, como llama sagrada de la dignidad y la libertad para todos los cubanos.

San Juan, Puerto Rico a 27 de noviembre de 2020