Saturday, February 15, 2020

EL INFAME TERRORISMO DE ESTADO


EL INFAME TERRORISMO DE ESTADO
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Recientemente hemos visto un incremento de la represión contra los opositores pacíficos en Cuba. Se trata de una campaña de constante acoso, hostigamiento y persecución sistemática. El método que están aplicando es realizar detenciones frecuentes a los opositores por corto tiempo para aterrorizarlos, impedir sus movimientos y actividades y para amedrentarlos y aterrorizarlos, a ellos y a la población en general.
Claro está, esta persecución desplegada por el régimen se implementa sin perjuicio de continuar con sus tradicionales actos represivos, como lo son las detenciones sin juicio por largos periodos de tiempo, las torturas, y los encarcelamientos luego de juicios fatulos sin garantías para los acusados y sin tampoco abandonar las ejecuciones de crímenes de lesa humanidad, como los asesinatos, bien por la fabricación de un accidente o por medio del paredón de fusilamiento o simplemente matándolos. Así fueron los casos de Osvaldo Paya Sardiñas, o el caso de Virgilio Campanería o el asesinato de Orlando Zapata Tamayo, respectivamente, entre otros miles de cubanos.
Se trata de una perversa política de terrorismo de estado contra los opositores y el pueblo de Cuba en general; orquestada y ejecutada por la dictadura castrista.
Así vemos como José Daniel Ferrer, presidente de UNPACU, está preso sin juicio, aislado y sometido a torturas desde el mes de octubre pasado. 
Del mismo modo, sufren los rigores del presidio político opositores tales como Roberto Quiñones, Ernesto Borges, Martha Sánchez González, Misael Canet Velázquez, entre otros muchos cubanos.
Actualmente a las Damas de Blanco se les detienen arbitrariamente y se les golpea cada vez que van a salir para realizar sus pacificas protestas y asistir a la iglesia. A Guillermo Fariñas lo detienen cada vez que sale a la calle y lo someten a malos tratos y su casa en Santa Clara está constantemente vigilada. Del mismo modo, cientos de opositores están siendo víctimas de los hostigamientos, acosos, agresiones y detenciones arbitrarias tales como Berta Soler, Ángel Moya, Reinaldo Lobaina, Iván Hernández Carrillo, Orlando Triana González, Boris González Arenas, Aymara Nieto Muñoz, entre miles de opositores más que están siendo sometidos a ese infame terrorismo de estado. De hecho, se han reportado 196 detenciones arbitrarias tan solo en el pasado mes de enero este año.
Pero, ¿A que se debe esta escalada represiva por parte de la tiranía castrista?
Una realidad innegable es que las dictaduras se vuelven más represivas al inicio, cuando están apoderándose del poder, o al final, cuando lo están perdiendo o también, cuando atraviesan por una grave crisis política, económica y/o social.
Cuba está atravesando por una seria crisis económica y social a causa de la perdida de la capacidad económica de su principal sustentador, la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela y de la improductividad endémica que adolecen los sistemas comunistas. La falta de alimentos, medicinas, combustible y productos de primera necesidad en Cuba es patente e irrita a la población, como ocurrió en el mercado de Cuatro Caminos en La Habana.
La inconformidad y el enojo del pueblo, es la génesis de la explosión social y eso lo saben y le temen los tiranos.  El descontento social, provocado por la inconformidad del pueblo, conduce a la rebelión. Todos los dictadores viven con ese miedo.  Por eso, cuando ocurren esos estados de crisis que amenazan su poder, las dictaduras se vuelven más represivas contra el pueblo. Eso es lo que está pasando en Cuba.
La cúpula del poder sabe que hay un pueblo cansado de tanto abuso de poder, el cual, actualmente, está más informado gracias a la aparición de las redes sociales, tales como la internet y el whatsapp. Todos saben que en Cuba existe una dicotomía abismal de clases sociales entre los minoritarios de la dictatorial casta gobernante, corrupta y enriquecida a costa de la explotación de los trabajadores cubanos y el pueblo mayoritario, esclavizado, empobrecido y oprimido, sumido en la miseria.
Además, los componentes de la minoritaria casta que usurpa el poder en Cuba, saben que sus líderes están en el ocaso de sus vidas. El genocida mayor yace sepultado dentro de una piedra; su octogenario sucesor y hermano ya no puede controlar sus esfínteres y a su almanaque, como el de muchos jerarcas de la gerontocracia, le quedan pocas páginas. Sus herederos saben que están sentados sobre un volcán y que tarde o temprano, la inevitable erupción popular les llegará arrasándolos y con ella, la justicia implacable de un sufrido pueblo.
La historia está llena de ejemplos. Desde la Revolución Francesa, pasando por la rebelión de las 13 colonias americanas, por las guerras de independencia de América Latina, hasta llegar al siglo pasado con las revueltas populares de los países de la Europa del Este: Alemania Oriental, Polonia, Checoslovaquia, Rumania, etc.
Hay un gran miedo en la cúpula del poder a la revuelta popular, de ahí la actual implantación de la sistemática política de terrorismo de estado contra los opositores y contra el pueblo en general.
Lo que los tiranos no saben o se niegan a reconocer, es que la libertad es parte intrínseca de la naturaleza del ser humano, por eso cuando un pueblo enfurecido se rebela, es imparable.
San Juan, Puerto Rico a 9 de febrero de 2020.

Saturday, January 18, 2020

MARTI NO ES EL CULPABLE



MARTI NO ES EL CULPABLE

Por: Lcdo. Sergio Ramos
Recuerdo allá para la década de los ’90, estando en una reunión de compatriotas exiliados que nos visitaron unos balseros recién llegados a Puerto Rico en busca de la libertad que la dictadura castrista le niega a todo el pueblo cubano. Como es natural surgió la conversación sobre Cuba y alguien de los exiliados allí reunidos citó una frase de José Martí y para sorpresa de todos, un joven balsero recién llegado expresó exaltado y para sorpresa de todos: “pero ese es un comunista”. A lo que de inmediato los interlocutores exiliados trataron de corregirle su errada apreciación. Tras la discusión, el dueño de la casa donde nos reuníamos buscó un tomo de las Obras Completas de Martí y le leyó las críticas que el Apóstol hizo al comunismo publicadas en junio de 1882 en la Opinión Nacional, comentando la obra de Herbert Spencer titulada “La Futura Esclavitud”.
Sobre el comunismo José Martí dijo que: “De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios” Y recalcó: “Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo. Y como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos, y en esa organización tendrían gran poder, apoyados por todos los que aprovechan o esperan aprovechar de los abusos y por aquellas fuerzas viles que siempre compra entre los oprimidos el terror, prestigio o habilidad de los que mandan…”
Recuerdo que el joven quedo impactado, reconociendo que le habían mal enseñado un Martí que no era el real.
Esos escritos criticando al comunismo fueron mal interpretaros por personeros del régimen para justificar y distorsionar el pensamiento martiano al respecto. Pero el sol no se tapa con un dedo. --- José Martí es censurado por la tiranía ----
Muy tristemente, hay que tener presente que a lo largo de seis décadas de constante adoctrinamiento masivo sobre un pueblo al que la dictadura le ha bloqueado el derecho al libre acceso a la información para que cada ciudadano pueda hacerse de su propia opinión y pueda expresarla libremente, se hayan esparcido e incrustado en la población falsedades históricas, mentiras atroces y perversas distorsiones de la realidad.
Y en este caso, José Martí ha sido víctima ‘post morten’ de la dictadura a través de la censura de sus escritos y la premeditada y alevosa distorsión de su pensamiento, que, por cierto, es totalmente contrario a la ideología comunista y totalitarista del régimen. Bástese con estas palabras de Martí para afirmar su negación de toda dictadura: “La libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado y a pensar y a hablar sin hipocresía”.
Martí era un incuestionable defensor de la democracia. Así nos enseñó que “La republica se levanta en hombros del sufragio universal, de la voluntad unánime del pueblo”
Por eso no es de extrañar que, a causa de la censura y la distorsión del pensamiento martiano, el régimen, en su afán por robarse al prócer haciéndolo ver como comunista, a través de los medios de difusión del monopolio propagandístico del estado, haya cubanos, como aquel balsero, que tengan un infundado resentimiento contra Martí y le achaquen culpas que él no tiene; o que por la inconciencia provocada por la aberrante distorsión del pensamiento del Apóstol, haya ciudadanos que descarguen injustamente contra él su resentimiento e ira, o se desquiten contra su imagen y su impoluta memoria. Hecho lamentable que también suele pasar contra otros próceres cubanos que, tanto en el ayer como en el hoy de nuestra historia, dieron sus vidas por la libertad y la democracia para el pueblo de Cuba.
La gran verdad es que la patria se levanta y se sostiene sobre los hombros de los hombres y mujeres que sirven y le han servido bien, por eso, cada ciudadano debe honrar a quienes lucharon por la libertad y democracia para todos los cubanos. O como nos dijera Martí: “Cada ciudadano que muere por la patria es un canto más; y cada ciudadano que vive debe ser un templo donde honrarlo” porque “se afirma un pueblo que honra a sus héroes”
Por tanto, para sacar de la psiquis de un pueblo la escoria de la mentira y la distorsión de la verdad junto al dolor intenso de ver la patria sumida en la opresión y la miseria por una férrea tiranía controlada por una minoritaria casta de corruptos, déspotas y criminales, no hay que desquitarse con nuestros próceres verdaderos como lo fueron Félix Varela, José Antonio Saco, José Martí, Antonio Maceo, Máximo Gómez, Ignacio Agramonte, Mariana Grajales o Carlos Manuel de Céspedes, entre otros muchos. Como tampoco descargar nuestras frustraciones contra los heroicos mártires de la patria del doloroso presente como Pedro Luis Boitel, Porfirio Ramírez, Vicente Méndez, Osvaldo Paya Sardiñas, Harold Cepera, Orlando Zapata Tamayo, Félix Bonne Carcassés  o Laura Pollán, entre otros muchos. Para todos ellos ha de ser nuestra expresión de gloria, admiración y honra.
De estiércol rojo han de pintarse a los opresores y los tiranos de nuestro pueblo. De rosas blancas han de encumbrase a nuestros próceres. Y de tolerancia, solidaridad y respeto a todos los que sinceramente luchan por la libertad, la justicia, la democracia, el progreso y bienestar de nuestro pueblo para labrar una nueva Cuba “Con todos y para el bien de todos”
San Juan, Puerto Rico, 5 de enero de 2020




Saturday, December 7, 2019

HAY QUE ACOMETER MAS ALLA DE LAS SANCIONES



HAY QUE ACOMETER MAS ALLA DE LAS SANCIONES

Por:  Lcdo. Sergio Ramos
El gobierno de los Estados Unidos ha incrementado las sanciones contra el régimen dictatorial de Cuba, no solo por las continuas violaciones a los derechos humanos que sufre el pueblo cubano de parte del régimen castrista, sino también por su constante intromisión en los países Latinoamericanos con el propósito de desestabilizar y derrocar las democracias del continente, para establecer regímenes totalitarios similares al que impera en Cuba, tal como lo ha hecho en Nicaragua y Venezuela. De hecho, en estos momentos Latinoamérica esta convulsa por la agitación castro-chavista. Las democracias de Chile, Colombia, Ecuador, entre otras están amenazadas.  En Argentina retorna el kitcherismo, un aliado del castrismo y en México el gobierno es marcadamente pro-castrista y muy sutil y lentamente, se encamina hacia el modelo venezolano. Todos ellos dirigidos por la dictadura castrista desde La Habana.
El régimen de Cuba se ha convertido en una serpiente que estrangula y envenena las libertades y el progreso de los pueblos latinoamericanos. Cuba es la cabeza de la serpiente, o se le corta o perecerá América.
Toda sanción contra la dictadura castrista procede, y es necesaria, como cuestión de legítima defensa contra la socavación e intervención expansionista del castrismo en el continente americano. Pero las sanciones por si solas, no derrocan dictaduras totalitarias, solo limitan sus capacidades.
El hecho de aplicar sanciones políticas, económicas y comerciales equivalen al acto de sitiar una fortaleza; pero si estas no se asaltan, no se derrotan, sobre todo si el grado de obstinación y agresividad para resistir de los sitiados es alto, como lo es en el caso de los gobernantes opresores del pueblo cubano. De hecho, la dictadura castrista lleva sesenta años sobreviviendo bajo sanciones de los Estados Unidos y otras menos fuertes de Europa y otros países.
La historia está llena de ejemplos de fortalezas sitiadas que prevalecieron por no ser o no poder ser asaltadas por sus sitiadores. He aquí algunos de ellos, salvando las distancias en el tiempo y las circunstancias:
En el 216 a.C. Aníbal Barca invade la península Itálica durante la Primera Guerra Púnica y tras vencer a los romanos en la Batalla de Cannas, desaprovechó el momento de su gran victoria y no asaltó y tomó la ciudad de Roma donde radicaba el centro de poder de los romanos, lo que hizo posible que Roma sobreviviese, para al final, Cartago ser invadida y destruida por los romanos.
Otro ejemplo: Entre el 27 de septiembre y el 14 de octubre de 1529 los otomanos bajo el mando de Soleiman I sitiaron a Viena, sin embargo, las tropas turcas no pudieron asaltarla y al final tuvieron que retirarse.
Entre el 18 de mayo al 11 de septiembre de 1565 los otomanos sitiaron la Isla de Malta, pero no pudieron tomarla, dando tiempo a que llegasen los refuerzos de la flota española enviada por Felipe II, rey de España. Los otomanos fueron derrotados.
En marzo de 1741 Cartagena de Indias fue sitiada por la flota inglesa, pero los ingleses no pudieron tomar sus fortalezas y Cartagena sobrevivió gracias a la obstinada defensa del almirante español Blas de Lezo.
Más reciente aún. En 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, Adolfo Hitler, asedió a Inglaterra, cercándola con su flota de submarinos y bombardeándola con constantes ataques aéreos de la Luftwaffe, pero nunca sus tropas pudieron desembarcar para tomarla; en consecuencia,  los británicos pudieron recibir la ayuda y refuerzos de los Estados Unidos y tras rechazar el asedio alemán, al final, fueron los aliados, americanos, canadienses y británicos los que invadieron a los alemanes, siendo estos últimos derrotados.
La historia nos enseña, que el efecto de asediar y no asaltar una fortaleza o país, puede tener efectos contraproducentes para los asediadores; porque en el tiempo transcurrido, en la medida este sea más largo, tiene en los atacantes un nocivo efecto desmoralizador a causa del cansancio y la frustración ante la falta de un resultado victorioso. Además, da lugar a que los sitiados puedan recibir refuerzos y ayudas de sus aliados que malogren los propósitos de los asediadores y salven a los sitiados.
Cuba ha tenido 60 años de sanciones de los Estados Unidos, sin asalto, ni medidas directamente encaminadas al derrocamiento de la tiranía castrista, con la sola excepción de aquel realizado por la heroica Brigada 2506 el 17 de abril de 1961, pero que, al ser traicionados, cuando les negaron en plena batalla los refuerzos prometidos por el presidente John F. Kennedy, causando su derrota; lo cual tuvo el nocivo efecto de que afianzó a la dictadura castrista en el poder.
Afianzamiento que fue remachado durante la Crisis de los Cohetes en octubre de 1962, por virtud del llamado Pacto Kennedy-Khuchev; donde a cambio de que Rusia desmantelara y sacara los misiles con cabezas nucleares de Cuba, los Estados Unidos, se comprometió con la extinta Unión Soviética a no permitir acciones desde territorio estadunidense, ni desde terceros países contra la dictadura castrista. Pacto sobre el cual se subrogó Rusia asumiendo la posición de la URSS tras la desaparición de esta última. Al presente, no hay nada que indique que este pacto no continúe en plena vigencia.
Hoy, el cáncer del castrismo se ha propagado por toda la América. Cuba domina a Venezuela y Nicaragua a través de gobiernos títeres. Mientras Bolivia, en estos instantes, lucha por su libertad y su democracia con gallardía y coraje.  La América Latina atraviesa por un momento muy crítico y peligroso.
Es preciso que de una vez y por todas, las naciones democráticas de América y Europa pasen de la pasividad de las sanciones, a la acción directa y acometer con  políticas y hechos contundentes a las dictaduras pro-castristas en el continente, con el propósito, expresamente dirigido, a extirpar de la América Latina, de una vez y por todas, el cáncer del totalitarismo castro-comunista.
 San Juan, Puerto Rico, a 30 de noviembre de 2019


Sunday, November 24, 2019

¿QUIEN DIO UN GOLPE DE ESTADO EN BOLIVIA?



¿QUIEN DIO UN GOLPE DE ESTADO EN BOLIVIA?
Por: Lcdo. Sergio Ramos
El pueblo de Bolivia salió a las calles enardecido por el fraude electoral que cometió Evo Morales, a quien ya anteriormente el pueblo le había negado, en un plebiscito anterior, el derecho a la reelección para un tercer mandato. Aun así, no empece al mandato del pueblo, el dictador Evo Morales se postuló. Pero al verse derrotado por el voto popular, alteró los resultados electorales a su favor. Fue la intervención de la Organización de Estados Americanos, por disposición de su secretario general Luis Almagro, quienes destaparon el fraude, lo que provocó la ira del pueblo boliviano tirándose a las calles exigiendo la salida de Evo Morales.
Una vez en las calles, la policía y los militares, se solidarizaron con el pueblo, lo que forzó al dictador pro-castrista Evo Morales a renunciar junto a todo su gabinete y exiliarse en México.
La reacción de la extrema izquierda no se hizo esperar. La propaganda pro-castrista está tratando de hacer ver aquella salida de Morales del poder como un golpe de estado. ¿Pero realmente fue un golpe de estado?  Y si lo fue, ¿Quién en verdad dio el golpe?
Veamos. En un proceso electoral democrático deben darse una serie de condiciones para su legitimidad.  Primero, la transparencia en cuanto a los procesos electorales, desde la emisión de los votos hasta su escrutinio. Segundo, la garantía de participación de todo el pueblo, respetando el pluralismo en las ideas y participación de los distintos partidos políticos. Tercero, la universalidad, que garantiza la participación en las elecciones de todos los ciudadanos del país. Cuarto, la igualdad participativa en cuanto a la equitativa accesibilidad al pueblo en general, de los distintos candidatos y partidos de las distintas corrientes de pensamiento de la sociedad para hacer llegar sus mensajes, ideas y plataformas políticas a la población.
Partamos del principio de que las elecciones es la expresión de la voluntad del pueblo, puesto que este es el soberano. Cada ciudadano tiene una participación decisionaria como componente de esa soberanía.
Por cuanto, cuando un partido o candidato altera la pureza de los procesos para su beneficio o el beneficio de sus correligionarios de partido, atenta contra la soberanía del pueblo. Ese atentado constituye un acto de ilegalidad porque violenta el orden electoral, lo que equivale a dar, solapadamente, un golpe de estado al soberano, que es el pueblo, o sea, a cada uno de los ciudadanos votantes.
Evo Morales alteró para su beneficio los resultados electorales. Cometio un fraude, con alevosa intención de continuar indefinidamente en el poder; primeramente, desobedeciendo el mandato del referéndum donde se le prohibía aspirar a un tercer mandato presidencial y en segundo lugar, al falsificar y alterar maliciosamente los resultados electorales para aparecer como ganador de la contienda electoral, cuando la realidad es que había perdido. Estos hechos  constituyen un golpe de estado al pueblo soberano. Al pueblo de Bolivia.
Las consecuentes protestas tras el fraude electoral, fueron el clamor de un pueblo exigiendo se respetará la decisión emanada de sus votos. El apoyo de la policía y los militares constituyeron, no un golpe de estado, sino el cumplimiento de la obligación legal de defender la ley y la constitución del país.
Tras la destitución del presidente usurpador, Evo Morales, el poder legislativo de Bolivia siguió el proceso contemplado en la constitución de ese país y, en consecuencia, eligió como presidenta interina de Bolivia a la vicepresidenta segunda del Senado, la senadora Jeanine Añaz; quien ahora es la legítima presidenta de Bolivia, con carácter interino, hasta que se convoquen nuevas elecciones en el término contemplado por la ley y la constitución boliviana.
En consecuencia, de parte del pueblo y los militares, no hubo golpe de estado, sino restitución del orden constitucional que fuera alterado por un golpe de estado contra la soberanía del pueblo que estaba ejecutando Evo Morales.
San Juan, Puerto Rico a 19 de noviembre de 2019


Saturday, November 16, 2019

LOS 500 AÑOS DE LA HABANA: NO HAY NADA QUE CELEBRAR



LOS 500 AÑOS DE LA HABANA: NO HAY NADA QUE CELEBRAR
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Se conmemoran los 500 años de la fundación de la ciudad de San Cristóbal de La Habana.   Hace cinco siglos, entonces el gobernador de Cuba, Diego Velázquez, trasladó la ciudad del sur de la isla, en las inmediaciones del rio Mayabeque, a la costa norte en las inmediaciones de la bahía que lleva su nombre, el 16 de noviembre de 1519. La Habana sustituyó como capital de Cuba a Santiago de Cuba, el 14 de febrero de 1553. Debido a su estratégica posición geográfica. Durante la conquista, fue el centro de reunión de la flota española, de donde estas emprendían su ruta desde y hacia las demás colonias de España en América. Su importancia estratégica la hizo presa de los ataques de piratas y corsarios, teniendo esta que ser amurallada y fortificada. Y del mismo modo, fue asediada y tomada por los ingleses el 5 de junio de 1762, bajo cuyo dominio estuvo hasta el 10 de febrero de 1763, volviendo a las manos de España por virtud del tratado de paz firmado con Inglaterra en Paris.
La Habana está repleta de historias. De venturas y desventuras. La Habana fue testigo de la libertad de Cuba un 20 de mayo de 1902, cuando se izó por primera vez la gloriosa bandera de la estrella solitaria en el Castillo de El Morro, instaurándose así la República de Cuba. Como también lo fue, hace sesenta años, del día en que un tirano, se puso el disfraz de libertador, entrando en La Habana y bajo el engaño y la mentira, se robó la libertad de un pueblo apropiándose del país, para hacer de Cuba su feudo, esclavizando a todos los cubanos.
Seis décadas después La Habana sigue siendo una ciudad esclava, dominada por un régimen dictatorial y totalitario controlado por una minoritaria casta, entronizada en el poder ilegítimamente por la fuerza.
La Habana sigue teniendo un glamur muy peculiar, que se percibe en sus calles y edificaciones coloniales y en su litoral, con el malecón, su catedral y sus fortalezas coloniales a la entrada de la bahía. Un encanto que atrae y enamora al visitante. Pero detrás de ese glamur, se esconde una triste y horrenda realidad que el régimen trata de ocultar, enmascarando tras sus encantos, el sufrimiento de todo un pueblo.
Un pueblo habanero al que detrás de sus viejas fachadas se les desploman los techos de sus casas. O viven en el hacinamiento a causa de la grave escases de vivienda. Un pueblo habanero que, al igual que todos los cubanos de la isla, tienen que hacer largas colas para adquirir un poco de comida, de combustible y de artículos de primera necesidad. Un pueblo habanero discriminado por la alta cúpula que se regodea de lujos y placeres en sus suntuosas mansiones del reparto Siboney, arrebatadas a sus legítimos dueños por la tiranía.  Un pueblo habanero cuyos trabajadores son explotados por el estado en control de la cúpula privilegiada, teniendo que trabajar por salarios de miseria, y a los cuales se les venden productos en monedas distintas a la que perciben por su sueldo, pues tienen que pagarle al estado en divisas extrajeras.  Un pueblo habanero cuyas familias están separadas por el océano a causa del éxodo que la pobreza y la opresión han generado por sesenta años. O más triste aun, que llora al pasar por el malecón habanero ante el recuerdo de sus hijos, madres, familiares o amigos que sucumbieron en las aguas del Estrecho de la Florida buscando en tierras extrañas, la libertad que se le niega en su amada Habana.
Una Habana que detrás de las fortalezas coloniales esconden la historia de horrendas escenas de dolor de un presidio político inhumano e injusto por demás y el recuerdo de un macabro paredón, todavía vivo en la ley, donde tantos habaneros y cubanos de toda la isla fueron asesinados por pensar diferente a los opresores del pueblo; por reclamar la libertad que les arrebataban. Una Habana en donde todavía continua tras, los cuarteles y en los centros del poder policiaco, las detenciones arbitrarias y las torturas a quienes reclaman la libertad. En donde a las mujeres se les golpea y encarcela por salir a la calle vestidas de blanco, clavel en mano, a una misa, para pedir por la libertad de los presos políticos y el respeto a los derechos humanos.
A esa Habana, cuyo 500 aniversario pretende el régimen dictatorial festejar con bombos y platillos, ocultándole al mundo la tragedia de los habaneros tras una máscara glamorosa que produce el casco histórico, los hoteles de lujo solo para extranjeros y los pintorescos lugares turísticos.  
Tras esos cantos de sirena, allá van a festejar los reyes de España, dignatarios de gobiernos extranjeros, artistas famosos, y turistas exaltados por la publicidad de los medios de comunicación y las agencias de viaje. Visitantes que, con culposa indolencia o negligente ignorancia, se ponen una venda en los ojos para no ver, tapones en los oídos para no oír, y mordazas en la boca para no hablar, del dolor y la injusticia que padece todo un pueblo.
Sin embargo, tras la máscara, la realidad de La Habana es de dolor. Hay un pueblo habanero, que junto al de toda Cuba, sufre y llora. Por eso, en La Habana, no hay nada que celebrar.  
San Juan, Puerto Rico a 9 de noviembre de 2019




Saturday, October 19, 2019

MAS DE LO MISMO CON Y POR LOS MISMOS



MAS DE LO MISMO CON Y POR LOS MISMOS
Por: Lcdo. Sergio Ramos
La dictadura hace alarde de lo que dieron a llamar “la elección” de Manuel Díaz Canel como presidente del país, en un proceso donde la mono-partidista Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), controlado y conformado enteramente por miembros del Partido Comunista, siguió las directrices, que, sobre el particular, les dio el verdadero mandatario de Cuba, el tirano Raúl Castro.
En realidad, ha sido la designación de un testaferro del dictador con el evidente propósito de garantizar la permanencia en el poder de la casta gobernante y con ello sus intereses y sus desmedidos privilegios.
Al tiempo que ocurría el teatral espectáculo en la ANPP, el pueblo continuaba sufriendo su ya larga agonía.
 Las escaseces de productos alimenticios continúan agravándose, hambreando cada día mas al pueblo, mientras la alta cúpula gobernante tiene acceso ilimitado a exquisiteces alimenticias insospechadas para el cubano de pie.
La falta de combustible agudiza seriamente la crisis de la transportación del pueblo cubano, afectando su movilidad y su acceso a los suministros del diario vivir, al igual que genera un impacto negativo en los servicios de energía eléctrica. Empero, la alta cúpula gobernante posee acceso irrestricto al combustible y a la electricidad y se pueden transportar en sus lujosos automóviles y pasear en sus yates de recreo.
La crisis de la vivienda sigue empeorando por días, afectando a millones de cubanos que ven como se les deterioran y desploman sus viviendas por falta de materiales para su mantenimiento o por la imposibilidad de hacerse de una nueva vivienda. En cambio, los altos jerarcas del régimen viven en mal-habidas mansiones lujosas.
La falta de medicinas está afectando seriamente a la salud del pueblo. Los hospitales a donde puede recurrir el pueblo cubano adolecen de la debida asepsia, equipamiento y medicinas. Sin embargo, la dictadura mantiene facilidades hospitalarias exclusivas para la alta cúpula gobernante equipadas con los más modernos equipos y todo tipo de medicamentos.
En cuanto a la educación para el pueblo, el régimen se preocupa más del adoctrinamiento político de los estudiantes que de mejorar la calidad educativa y proveerse de maestros con mejores cualificaciones profesionales. Empero, sabido es que existen escuelas especiales para los hijos de los altos jerarcas donde cuentan con los materiales didácticos y facilidades que no tienen las demás escuelas.
Al pueblo se le impide su desarrollo y bienestar económico. La dictadura les paga a los empleados de salarios de miseria. Carentes de la adecuada y digna remuneración que le permita una vida digna y decorosa para el trabajador y su familia. Además, a los cubanos emprendedores, se les restringe e impide desarrollar sus propios negocios (sean industriales, comerciales, de servicios o agrícolas) y percibir las ganancias de sus empresas. Mientras que los altos jerarcas de la cúpula y sus familiares se lucran a costa del sudor y la explotación de los trabajadores cubanos a quienes tienen esclavizados. Más aun, los altos jerarcas del gobierno poseen millonarias cuentas de banco en paraísos fiscales alrededor del mundo y negocios e inversiones, no solo con el capital extranjero que invierte en Cuba, sino en otros países.
El pueblo cubano en general padece las constantes limitaciones a su libertad de locomoción dentro del país y hacia al exterior. Mientras en Cuba, a muchos opositores se les “regula” la libertad de movimiento, tanto dentro de la isla, como para viajar al extranjero. Sin embargo, la alta cúpula gobernante y sus familiares, viajan irrestrictos alrededor del mundo hospedándose en lujosos hoteles y disfrutando de exquisitos placeres.
El pueblo sufre los constantes rigores de una fuerte represión. Mientras la dictadura anunciaba su “elección”, a las Damas de Blanco se les golpeaba y detenía en las calles de Cuba. A José Daniel Ferrer, presidente de UNPACU, se le mantiene detenido sin saberse con certeza el lugar. A los periodistas independientes se les persigue para silenciar sus denuncias de las atrocidades que a diario comete el régimen. A los opositores pacíficos se les hostiga, se les persigue, se les detiene y se les discrimina por ejercer pacíficamente el derecho humano de la libertad de expresión y de reunión.
El montaje teatral para designar al susodicho testaferro de la casta gobernante es una repetición más de los enmascaramientos para tapar y justificar su ilegitimidad y usurpación del poder. En síntesis, nada ha cambiado, es más de lo mismo, con y por los mismos.
La usurpación del poder y la sistemática violación de los derechos humanos y las libertades del pueblo cubano es una constante en su diario vivir que se viene repitiendo día tras día desde hace sesenta años.
Está claro que la minoritaria casta está usurpando el poder, que solo le pertenece por derecho natural al pueblo cubano. La cúpula gobernante no tiene ninguna intención de devolvérselo a los ciudadanos de Cuba, lo cual implica que jamás dejarán las riendas del poder por las buenas, por lo que, salvando las distancias en el tiempo y las diferentes circunstancias, para los cubanos puedan volver a ser verdaderamente libres en Cuba hace falta un nuevo Grito de Yara.
San Juan, Puerto Rico a 12 de octubre de 2019


Saturday, September 21, 2019

DESENTRAÑANDO UN GRAN FRACASO



DESENTRAÑANDO UN GRAN FRACASO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

De nuevo adviene al país un nuevo “periodo especial”, o lo que en el buen sentido las ciencias económicas llamaríamos una depresión. Para anunciarlo, la alta cúpula de la dictadura montó otro acostumbrado espectáculo mediático en donde la marioneta en jefe Miguel Díaz Canel, dio a conocer una larga lista de productos faltantes, alegadamente provocados por una seria escases de combustible que limita el transporte de las materias primas, los alimentos y demás productos a las fábricas y al consumidor, siendo, como es de costumbre, el más afectado: El pueblo cubano.
Y tras su anuncio, no podía faltar el demagógico justificante, echando la culpa de todos esos males al gobierno americano o como dirían los guajiros, “la culpa la tiene el totí”. Nada nuevo, al pueblo se le atiborró, además de las malas noticias, de mentiras tras mentiras.
La realidad de esta nueva depresión económica es otra. Esta crisis, como las anteriores, se debe a un mal intrínseco del modelo socio-político-económico imperante en Cuba.  El sistema económico, político y social impuesto en Cuba por la dictadura castrista es uno copiado del antiguo modelo comunista de planificación central y de absoluto control social por parte de una minoría, al igual del que imperó en la otrora Unión Soviética. Un modelo caracterizado por la división del pueblo en dos marcadas clases sociales: La minoritaria de los privilegiados del poder y la mayoritaria del oprimido y empobrecido pueblo.
La ausencia de libertad para divulgar las ideas, para crear empresas y beneficiarse del fruto de trabajo empresarial, para promover el mercadeo de productos entre la población y al mercado internacional, así como las serias limitaciones para que el consumidor pueda acceder libremente a los productos, sumado al salario de miseria que reciben de los trabadores, genera la ausencia de esa motivación natural que requiere el ser humano para emprender y desarrollarse en el ámbito de la economía y crea cúmulo de obstáculos e impedimentos que degeneran en un sistémico bloqueo interno al desarrollo y al crecimiento económico, tanto individual y empresarial, como nacional.
El contraproducente efecto del modelo de planificación centralizada y control estatizado, es la improductividad. La cual causa la pobreza y el subdesarrollo. Y estas a su vez fomentan en la población la búsqueda de escapes como la corrupción, las economías subterráneas y la fuga de talentos humanos hacia otros países.
La ausencia de libertades económicas --- en conjunción con la falta de libertades ciudadanas y la inmovilidad social ---- genera la desmotivación en los trabajadores para producir, así como desincentiva a los individuos para crear negocios e innovar en materia de agrícola, comercial e industrial, generando el estancamiento y hasta el decrecimiento económico, haciendo que el sistema económico nacional se torne totalmente ineficiente e improductivo. La consecuencia final, es el empobrecimiento del país y más aún, del ciudadano común, mientras que su economía se mantiene estancada en una perenne recesión.  
Como consecuencia del empobrecimiento nacional generado por la improductividad del sistema económico, el país se ve obligado a depender de otras poderosas naciones para el sostenimiento cotidiano de la población. Así, a lo largo de las seis décadas de comunismo en Cuba, hemos visto que el país ha sido siempre un subordinado y dependiente político y económico de otras naciones.
Desde que el tirano Castro, impuso el sistema totalitario comunista y entregó la soberanía de Cuba a la URSS, hasta el desplome del llamado campo socialista a finales de la década de los ochenta, Moscú controló nuestra economía y nuestra política, siendo Cuba un país dependiente política y económicamente, de dicha potencia mundial. Una vez desapareció la Unión Soviética, el país entró en una seria crisis económica (primer periodo especial) o sea en su primera gran depresión.
Con el posterior advenimiento del chavismo en Venezuela, la dictadura cubana pasó la factura de sus apoyos a cambio del petróleo venezolano; pero con el transcurso del tiempo, en la medida que la dictadura de Nicolás Maduro se arrimaba al modelo comunista, la economía venezolana entró en crisis a causa del mismo mal que achaca intrínsecamente ese modelo económico: improductividad, y recesión económica permanente.  Y actualmente, a causa del desplome económico en Venezuela, a la dictadura de maduro se le ha hecho imposible abastecer las necesidades de combustible de Cuba, por lo cual estalla la actual depresión de la economía cubana.
En el presente, tras las paredes del Consejo de Estado, la minoritaria casta gobernante busca desesperadamente un nuevo sustentador en China y en Rusia, a cambio de entregar una vez más la soberanía del país. Todo con el egoísta propósito de la casta gobernante de mantenerse ostentando el poder absoluto para continuar su enriquecimiento, subyugando y explotando al pueblo cubano.
Cuba es un país con potencial de crecimiento, pero bajo las actuales condiciones es imposible que alcance su desarrollo económico, porque el sistémico bloqueo interno de la cúpula en el poder lo impide.
Para lograr el progreso y el desarrollo económico en Cuba, será necesario un cambio total y radical de las estructuras políticas, sociales y económicas del país, hacia un modelo  de democrática pluralidad política, donde estén garantizadas plenamente los derechos humanos y políticos para todos los ciudadanos, con una sociedad abierta e inclusiva de todos los cubanos y una economía de libre mercado con amplia accesibilidad, tanto para el empresario como para el consumidor, y en donde cada trabajador tenga un salario digno que le garantice el sustento de sí y de su familia y su bienestar económico y social.
O como decía José Martí; “Cuando un pueblo fuerte da de comer a otro, se hace servir de él. El que quiera ser libre, sea libre en negocios” de ahí que también nos dijera que “Los pueblos de hombres prósperos y laboriosos, son los únicos verdaderamente libres” 
San Juan, Puerto Rico a 15 de septiembre de 2019