Saturday, April 7, 2018

EL INDESEABLE DE LA CUMBRE



EL INDESEABLE DE LA CUMBRE
Por: Lcdo. Sergio Ramos
La VIII Cumbre de las Américas se celebrará en Lima, Perú los próximos días 13 y 14 de abril de este 2018. Allí asistirán los mandatarios del continente americano para discutir temas tales como: La Gobernabilidad Democrática y Corrupción, la Corrupción y Desarrollo Sostenible, los Aspectos de Cooperación Institucionales Interamericanos y Alianzas Publico Privadas, entre otros.
Se supone que, a tenor con los postulados de la Organización de Estados Americanos (OEA) los gobernantes que asistan sean aquellos democráticamente electos por sus respectivos pueblos en procesos electorales transparentes, limpios y pluralistas. Sin embargo, contradictoriamente, no será así.
Si bien el dictador venezolano, Nicolás Maduro, se le ha negado la participación y en dicha cumbre basado en las serias violaciones a los derechos humanos cometidos y a la ilegal golpista constituyente y la farsa electoral con la cual pretende imponer una dictadura encaminada imitar el totalitarismo castro-comunista; al dictador militar Raúl Castro, quien representa la dictadura más longeva del continente, se le ha invitado a participar en la misma.
Al dictador Raúl Castro se le ha admitido en contravención a los principios democráticos y de respeto a los derechos humanos, sobre los que se fundamenta la Organización de Estados Americanos.
Una mirada a los eventos que diariamente suceden en Cuba, nos enmarcan en la gran contradicción que implicaría la participación del régimen castrista en dicha Cumbre: En Cuba se violan los diaria y sistemáticamente derechos humanos al pueblo cubano. Los arrestos arbitrarios a los opositores pacíficos, las golpizas a los ciudadanos que reclaman sus derechos, las torturas y los asesinatos de líderes opositores están evidenciados de modo concurrente en todos los informes sobre el estado de los derechos humanos en Cuba publicados por organismos internacionales como las Naciones Unidas y la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA. Ello también coincide unánimemente con los informes de las organizaciones no gubernamentales (ONG), monitoras de los derechos humanos, tales como Human Rights Watch, Freedom House, Amnistía Internacional, entre otras. 
Para colmo, la presencia del dictador Raúl Castro dramatiza tal contrasentido cuando observamos el historial sanguinario y cruel de este gobernante. Desde los tiempos en que estaba alzado en la provincia oriental de Cuba, este asesinó por fusilamiento a muchos ciudadanos por el hecho de no estar de acuerdo con las guerrillas castristas. Luego, una vez derrocado en gobierno de Fulgencio Batista, en los primeros siete (7) días de 1959 asesinó por fusilamiento primero y por ahorcamiento luego a más de 70 ciudadanos cubanos. Posteriormente, a lo largo de su desempeño como Jefe y Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, estuvo involucrado en múltiples crímenes de lesa humanidad. Bajo su mando, las tropas invasoras cubanas en Angola, Eritrea, Etiopia y Somalia, cometieron masacres a los habitantes de esos pueblos. Fueron sus oficiales bajo su mando, quienes entrenaron, armaron, y apoyaron a las guerrillas y grupos terroristas de izquierda que se dispersaron por todos los países de América Latina, causando destrucción y muerte entre los pueblos hermanos de este continente. Las FARC, el ELN en Colombia, Sendero Luminoso en Perú, los Túpac Amaru en Uruguay, los Montoneros en Argentina, los Sandinistas en Nicaragua, el Frente Farabundo Martí en El Salvador, los Zapatistas en México, entre otros, fueron los tentáculos mortíferos del imperialismo castrista en este continente.
Fue el propio Raúl Castro quien dio la orden de derribar las avionetas matricula estadounidense de Hermanos al Rescate sobre espacio aéreo internacional, asesinando a sus tripulantes ciudadanos americanos, mientras realizaban una labor pacífica y humanitaria de rescatar balseros cubanos que escapaban de Cuba buscando libertad en otras tierras. También, bajo su mando estaban las cañoneras cubanas que permanecieron impasibles, sin hacer nada, a solo unos metros del viejo remolcador de madera “13 de Marzo”, mientras los remolcadores de acero tipo ‘Polargo’ embestían y hundían al primero causando la muerte de 42 cubanos entre ellos 10 niños.
Desde el 2008 en que Raúl Castro asumió la dirección del régimen dictatorial de Cuba, se asesinaron a destacados opositores pacíficos cubanos tales como, Orlando Zapata Tamayo (2010), Laura Pollán (2011), Juan Wilfredo Soto García (2011), Osvaldo Paya Sardiñas (2012), Harold Cepero (2012), Wilmar Villar Mendoza (2012), entre otros.
Para añadir a la contradicción, en la Cumbre dedicada a la problemática de la corrupción, se invita a un dictador corrupto que tiene cuentas en varios paraísos fiscales por más de $500 millones de dólares robados al sudor de los explotados trabajadores cubanos. Más aun, de acuerdo a las revelaciones hechas por la fiscalía de Brasil producto de las investigaciones, se ha comprobado que la empresa Odebrech realizó millonarios sobornos a Raúl Castro y otros funcionarios de alto nivel del régimen cubano para recibir prebendas con la construcción del Puerto de El Mariel y otras inversiones en Cuba.
Es inconcebible, contradictorio y violatorio de los preceptos sobre los cuales se sustenta la OEA que un corrupto genocida como Raúl Castro y/o los representantes de su régimen dictatorial sean admitidos a participar en una Cumbre de países democráticos.
Son estas inconsistencias motivadas por oscuros intereses políticos y económicos los que generan en los pueblos la desconfianza en los organismos internacionales y fomentan el debilitamiento y erosión de las democracias y las libertades de los países de América Latina, porque contribuyen a apuntalar dictadores en el continente, en vez de fomentar y ayudar a su total erradicación de la fas del continente americano.
Es ofensivo e insultante para los hombres y mujeres libres y democráticos de este continente, la presencia de un indeseable tirano en un foro constituido para garantizar la paz, la concordia, el progreso, la libertad y los derechos humanos de los pueblos del continente.
San Juan, Puerto Rico a 1ro de abril de 2018




Sunday, March 4, 2018

LA SOCAVACION DE LA DEMOCRACIA



LA SOCAVACION DE LA DEMOCRACIA
Por: Lcdo. Sergio Ramos
A partir del llamado Foro de Sao Pablo en 1990, en donde organizaciones y movimientos de izquierda se agruparon para establecer una metodología y estrategia con vistas de destruir las democracias latinoamericanas e imponer sistemas totalitarios y dictatoriales en el continente mostrando una engañosa apariencia de democracia. De hecho, hemos visto como varios países latinoamericanos han sido dominados por estos elementos radicales de izquierda, perpetuándose en el poder de modo cada vez más absoluto en detrimento de las libertades y derechos humanos de los pueblos, víctimas de esta modalidad de socavación destructiva de las democracias en Latino América.
El indicado foro surge a instancias del propio tirano Fidel Castro y el proyecto de socavación de la democracia para imponer a los pueblos de América Latina dictaduras de izquierda neo-marxistas-leninistas, solapadas con máscaras de democracias ficticias, allí acordado, se basó en las teorías del filósofo izquierdista alemán radicado en México, Heinz Dieterich Steffan, autor de la obra “El Socialismo del Siglo XXI”
Ya para el 1999 las izquierdas radicalizadas obtuvieron su primera toma del poder con Hugo Chávez en Venezuela, quien estuvo en poder catorce años hasta su muerte el marzo 5 del 2013 y siendo sucedido desde ese año por Nicolás Maduro, todavía en el poder.
El maquiavélico plan tiene como base varios elementos en los cuales vale destacar algunos de ellos. Primeramente, los extremistas de izquierda concurren a procesos electorales democráticos al amparo de un discurso populista, lleno de atractivas promesas de justicia social y progreso que a la larga jamás cumplirán.
Una vez en el poder comienzan la socavación de las instituciones democráticas teniendo como objetivo los siguientes cambios estructurales a las instituciones democráticas, principalmente a través de enmiendas o promulgaciones de nuevas constituciones que, bajo un falso matiz de legalismo institucional, socavan y alteran las reglas del juego democrático para acomodarlas a su proyecto de control total del estado. Los objetivos básicos, entre otros son:
Continuismo en el poder: Para ello, se enmiendan las constituciones o se promulgan otras nuevas cuyo articulado permite la relección de los incumbentes en los puestos electivos de forma indefinida.
Eliminación de la Separación de los Poderes del Estado democrático: Unos de los principios del estado democrático es la descentralización y dilución del poder del estado a través de ramas independientes y autónomas normalmente establecidas en tres poderes --- ejecutivo, legislativo y judicial --- y en algunos lugares un cuarto poder:  El electoral. Pues bien, por vía de la enmienda y/o promulgación de leyes y de cambios a la constitución se logra que el ejecutivo pueda nombrar, sin el menor escrutinio ni fiscalización, a los jueces del Tribunal Supremo y otras instancias judiciales. De ese modo, nombran jueces políticamente afines e incondicionales al régimen, permitiendo que el ejecutivo pueda intervenir, directa o indirectamente en las decisiones judiciales de los tribunales. Esto les da el poder de reprimir y encarcelar opositores tras el viso de legalidad y de igual manera, exculpar a sus leales de las violaciones de ley. De igual forma les permite abalar sus leyes y decretos para guardar una apariencia de legalidad.
El otro aspecto es lograr el control de las legislaturas. Para el logro de este objetivo se aplican medidas, decretos y entrampamientos para descalificar partidos opositores y candidatos de la oposición de modo que no puedan aspirar a los puestos dentro de las Asambleas Legislativas y así controlar con mayorías o con la totalidad las legislaturas, lo cual les permite promulgar leyes a la carta y capricho sin la menor oposición, para así imponer con viso de legalidad, el modelo totalitario socialista.
Un tercer aspecto, es buscar el control de los estamentos militares y policiacos. Desplazando a retiro a los militares opositores, sustituyéndolos por militares incondicionalmente leales al nuevo régimen. En algunos casos se crean, con la anuencia de la ya controlada rama judicial y legislativa, fuerzas armadas paralelas o milicias, que responden exclusivamente al gobernante y que están, no solo para reprimir a los opositores sino para oponerse y combatir a los militares leales a la democracia.
Otro de los mecanismos de control social más importantes es controlar los medios de comunicación. Con la promulgación de leyes y decretos que censuran a la prensa coartando y limitando la libertad de prensa, reducen el poder de información de esta, y hasta crean el clima seudo-legal para confiscar medios de prensa y comunicación privados que pasaran a manos de los organismos del régimen.  Al final, adquieren el monopolio de la comunicación cerrando el acceso libre de la población a la información.
El otro ámbito de control es el económico: Por vía de la confiscación, expropiación y/o nacionalización de las empresas privadas, empezando por las más prominentes y estratégicas. De esta forma, el estado va adquiriendo poder y riqueza, al mismo tiempo que va empobreciendo a los ciudadanos. Luego del control de las empresas económicamente estratégicas, van por etapas bajando de nivel en la aplicación del plan para despojar a los ciudadanos de sus negocios, hasta expropiar todos los negocios por pequeños que sean. Al final, todo el orden productivo está bajo el control estatal. En consecuencia, el estado se convierte en el único portador de riqueza, lo que equivale a un modo de tener poder, y el pueblo se ya empobrecido, despojado del poder económico, queda económicamente y totalmente dependiente del estado, que se convierte en el único empleador y proveedor de los empleos y de los alimentos y bienes necesario para la vida del ciudadano. Sin embargo, por tras mano, la oligarquía gobernante, al amparo de una corrupción sin fiscalización, van enriqueciendo las arcas privadas de los altos jerarcas del nuevo régimen, lo cual concede a estos un mayor poder y ventaja indebida e ilegal sobre el empobrecido ciudadano común.
Finalmente, procuran el control en el orden social: El estado que ahora controla la judicatura y la legislatura, procede a expropiar las instituciones sociales como las escuelas privadas, las universidades y otros centros de estudios. Y en cuanto a aquellas del estado con autonomía universitaria, se les elimina estas, de modo que el estado adviene a ser el único proveedor de la educación en la forma, modo, manera y a quienes entienda deba dar, haciendo al pueblo dependiente del estado para adquirir una educación. De igual modo, lo hace con las instituciones de salud privadas, acaparando para sí la provisión de los servicios de salud, Entonces el pueblo queda a expensa del estado para mantener y obtener su salud.  Y, además, en cuanto a los demás aspectos sociales, el estado va ocupando el control que tenía el ciudadano y haciéndolo exclusivamente suyo, haciendo del ciudadano un dependiente socialmente del estado.
Hay otras maquiavélicas medidas, pero sería interminable detallarlas. Lo importante es la conciencia del peligro para la libertad y la democracia que encierran los promotores de estos mecanismos socavadores de la democracia y la libertad de los pueblos
Al fin de cuentas, con este rejuego de apariencia de legalidad y simulación de democracia, el ciudadano pasa de la libertad a la esclavitud y los hace absolutamente dependiente del nuevo amo: El estado, quien es el único proveedor del trabajo, la salud, la vivienda, la educación, la recreación y hasta de la libertad tal como lo era el esclavo encadenado de antaño.
Esta socavación de la democracia la estamos viendo desde hace un tiempo en algunos países de América Latina, cada cual con sus características propias y en diferentes estados de intensidad y desarrollo. Así lo hemos visto en Venezuela, Bolivia, Nicaragua, en Ecuador bajo Rafael Correa, en Brasil bajo Lula da Silva y Dilma Ruseff y en Argentina bajo Cristina Fernández. En algunos han tenido éxito para desgracias de sus respectivos pueblos, como en Venezuela, Nicaragua y Bolivia. En otros han fracasado, como en Argentina y Brasil, pero quedan latentes, operando su maldad agazapados dentro del sistema en espera de una nueva oportunidad.
Esta es una amenaza real a la libertad, la democracia, el bienestar y el progreso de los pueblos de la América Latina, y quien sabe que también lo sea en otras naciones del mundo, donde pretendiesen aplicar este perverso y maquiavélico método socavador de las democracias. Por ende, las democracias deben tomar medidas firmes, claras y drásticas contra la socavación democráticas por las solapadas izquierdas extremas, como cuestión ineludible e impostergable de sobrevivencia para la libertad y la democracia real de los pueblos.
San Juan, Puerto Rico a 17 de febrero de 2018



Saturday, January 27, 2018

Honremos a Martí en su justa perspectiva




Honremos a Martí en su justa perspectiva

Por: Lcdo. Sergio Ramos

José Martí tiene hoy día, para mayor ofensa y escarnio a su gloriosa memoria, el sacrílego espectáculo de tener, a pocos pasos de su tumba, en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, la piedra gigantesca donde está enterrado el vil tirano Fidel Castro. Deseo perverso solicitado por este último que denota la envilecida envidia de un tirano egocéntrico y cruel, que, en vano, aun después de muerto, quiso opacar la honra del Apóstol de la Independencia de Cuba.

No le bastó al ego enfermizo dictador mal utilizar para sus ambiciones desmedidas la imagen y el pensamiento de Martí, para escalar hacia el poder y engañar al pueblo para, so color de libertador, imponer la más cruenta tiranía que jamás haya existido en el continente americano.

Para lograr el poder absoluto, Fidel Castro utilizó como pedestal su imagen y distorsionó el pensamiento de Martí, haciendo todo lo contrario a lo que predicó y por lo cual luchó y murió combatiendo en Dos Ríos. Así los hechos lo confirman.

La patria que proclamó y a la cual aspiraba Martí era una inclusiva, “Con todos y para el bien de todos”, pero Castro la transformó en un feudo privado para el beneficio de sus acólitos y el suyo propio a costa de la esclavitud de todo el pueblo cubano.

El propio Apóstol condenó y sentenció a los déspotas que, como estos, les roban a los hombres la patria de todos, diciendo que: “No hay viles mayores que los que miran exclusivamente los intereses de
la patria como medios de satisfacer su vanidad o levantar fortuna”.

Tanto el difunto tirano Castro, como su hermano, actual dictador Raúl Castro y los pretendidos sucesores venideros, han sembrado en el pueblo, lejos de la felicidad de la libertad y el progreso, un mar de lágrimas y un abismo de miserias, lo que, de hecho, contradice de su fas, el ideario martiano. Veamos:

El ilegítimo régimen tiránico de Cuba, desde su inicio hasta la fecha, ha asesinado por medio de la aplicación ilegal y arbitraria de la pena capital por fusilamiento o a través de ejecuciones extrajudiciales la cantidad de más de 10,000 cubanos, sin contar los muertos en las guerras de Angola, Etiopia, y otros lugares y los ahogados tratando de escapar en las aguas del Mar caribe y el Estrecho de la Florida. Todos esos son crímenes movidos por el odio y contrarios a la justicia y al derecho, sobre lo cual Martí sentenció: “No hay perdón para los actos de odio. El puñal que se clava en nombre de la libertad, se clava en el pecho de la libertad”.

Ha encarcelado a más de 100,000 cubanos por razones políticas y siguen encarcelando, solo pensar distinto a él y por exigir y procurar el derecho a una patria verdaderamente libre y para el bienestar de todos los cubanos. Sobre el presidio político, del cual Martí en su tiempo fue víctima, denunció: “Dolor infinito, porque el dolor del presidio en el más rudo, el más devastador de los dolores, el que mata la inteligencia y seca el alma y deja en ella huellas que no se borran jamás”.

Estos actos represivos, violatorios del derecho humano, son propios de regímenes dictatoriales, como bien indicara el Apóstol de nuestra Independencia: “Los sistemas políticos en que domina la fuerza, crean derechos que carecen totalmente de justicia…” y nos explicó el porqué,
“Imponerse es de tiranos. Oprimir es de infames”.

La tiranía castrista ha forzado a más de 2.5 millones de cubanos a salir del
país hacia otras tierras del mundo en busca de la libertad y del bienestar que les son negadas en su propia patria.

Martí también fue un desterrado. Sufrió la agonía del exilio y el sufrimiento de verse forzado a vivir lejos de su familia y de su patria. Al respecto expresó: “…en el destierro, náufrago es todo hombre” porque, “los desterrados saben que la tristeza que inunda el alma en la tierra, es el dolor mismo del destierro”.

A lo largo de su vida el tirano Castro predicó, exacerbó, fomentó y esparció el odio, la envidia y la injusticia como doctrina y peldaño para subir y luego sostenerse en el poder de modo omnímodo. Mas aun, esparció por todo el país un evangelio de odio, que es claramente, todo lo contrario, al evangelio de amor que nos enseñó José Martí. Esta predica detestable fue reprobada por el Apóstol cuando nos dijo: “Asesino alevoso, ingrato a Dios y enemigo de los hombres, es el que, so pretexto de dirigir a las generaciones nuevas, les enseña un cúmulo aislado y absoluto de doctrinas, y les predica al oído, antes que la dulce plática del amor, el evangelio bárbaro del odio”

El pueblo cubano ha estado sometido por décadas al látigo y a la bayoneta por una oligarquía hermética y prepotente, que trepando sobre los hombros de los explotados trabajadores, se robaron la patria para convertirla en finca privada de la cual satisfacen sus ambiciones de poder desmedido y su insaciable avidez por acumular riquezas mal habidas.

Martí condenó la vileza del caudillismo, del despotismo y del continuismo en el poder expresando que: “ Todo poder amplio y prolongadamente ejercido, degenera en casta. Con la casta vienen los intereses, las altas pretensiones, los miedos de perderlo, las intrigas para sostenerlas: las causas se entre buscan y se hombrean unas a las otras”. Y también, al respecto, nos dijo que: “El gobierno que usa su poder para aumentar la cólera entre sus gobernantes y para privarles innecesariamente so pretexto de servirles de lo que requiere para su bienestar, engaña al pueblo y es caso de rebeldía del ciervo contra su señor”.

 La patria anhelada por José Martí era muy diferente a la que el difunto tirano impuso en Cuba; por eso nos enseñó y nos dio la visión de un país diferente, basado en la libertad, el bienestar y la dignidad de todos su habitantes que: “ De los derechos y opiniones de sus hijos, todos estaba hecho un pueblo   no de los derechos y opiniones de una clase sola de sus hijos”… y la razón para ello estriba en que, “La República no debe ser el patrimonio injusto de una clase de ciudadanos sobre los demás, sino el equilibrio abierto y sincero de todas las fuerzas reales del país y del pensamiento y deseo libre de los ciudadanos todos”.

Y es que la anhelada República “Con todos y para el bien de todos”, ha de estar consagrada al bienestar, al progreso y la libertad. Libertad en su verdadero contexto, tal como el la definió: “La libertad es el derecho que tienen las personas de actuar libremente, pensar y hablar sin hipocresía”  , o sea, que país donde los ciudadanos todos tengan dignidad plena de todos y cada uno de sus ciudadanos. Por eso Martí clamó: “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto sagrado de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.   

Ante tanta ignominia y opresión, nuestro Apóstol José Martí nos enseñó también el camino a seguir:

En primer término, que con los tiranos no puede haber tregua porque la libertad de los pueblos no es negociable. Así lo expresó “A la mesa del castigador no puede sentarse con honra, sino sin honra, ningún hermano del castigado”

También nos enseñó la ruta a seguir para la reconquista de la patria y su libertad: “Quien tenga patria, que la honre y quien no tenga patria, que la conquiste”.

Para conquistarla, el Apóstol José Martí nos dio la fórmula que nos enseñó con su palabra y acción: “! Unámonos, ante todo, en esta fe; juntémonos las manos en prenda de esa decisión, donde todos las vean y donde no se olvida sin castigos; cerrémosle el paso a la República que no venga preparada por medios dignos del decoro del hombre, para el bien y la prosperidad de todos los cubanos!”. 

Cuba sufre la honda pena de una cruenta opresión y es el deber sagrado de cada cubano procurar su libertad y con ella jurar que una vez libre la patria, reivindicar la memoria y honrar de José Martí, sacando de allí la infame piedra donde dicen está enterrado el déspota para desaparecerla en el más profundo abismo del mismo infierno… y entonces Cuba será feliz.

San Juan, Puerto Rico 20 de enero de 2018













  


Sunday, December 10, 2017

UN TEATRO PARA EL 2018


UN TEATRO PARA EL 2018
Por: Lcdo. Sergio Ramos
A todos los cubanos amantes de la democracia nos gustaría que hubiera elecciones libres y democráticas en Cuba. De hecho, ha habido propuestas desde la oposición interna y externa requiriendo se hagan elecciones y plebiscitos vinculantes y verdaderos en el país.
Mas aun, últimamente opositores dentro de la isla han retado a la dictadura en un esfuerzo por crear fisuras y penetrar dentro del hermético bloqueo político del régimen, intentando postularse para puestos electivos a la Asamblea del Poder Popular; una seudo legislatura integrada por miembros de un solo partido desde hace más de cinco décadas: El elitista Partido Comunista de Cuba, que monopoliza y controla al gobierno cubano en todas sus ramas.
La respuesta no se hizo esperar. Los candidatos independientes de la oposición fueron bloqueados por el oficialismo, siendo víctimas de actos de repudio, golpizas y arrestos por las turbas castristas y los esbirros de la policía política. Con ello, se les viola los derechos humanos a dichos opositores que pretendían ejercer un derecho como ciudadanos cubanos.
Y es que todos los ciudadanos cubanos tienen el derecho humano a participar en las gestiones de gobierno del país. Ese derecho incluye la participación del ciudadano, sea por sí mismo, de modo personal y directo o a través de los representantes libremente escogidos por el pueblo. Tal derecho va más allá: Cubre el acceso a las funciones públicas en condiciones de igualdad y sin ser objeto de discrimen de clase alguna. Justamente, lo que no ocurre en Cuba. Porque este derecho está totalmente conculcado por la propia constitución impuesta por el régimen que en su artículo 62 que establece que:
“ARTICULO 62. Ninguna de las libertades reconocidas a los ciudadanos puede ser ejercida contra lo establecido en la Constitución y las leyes, ni contra la existencia y fines del Estado socialista, ni contra la decisión del pueblo cubano de construir el socialismo y el comunismo. La infracción de este principio es punible.”
El citado artículo, como las acciones represivas y discriminatorias recién ocurridas, bloqueando los derechos a los opositores, viola el artículo 21 de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que establece en su inciso 1 que:
“1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.”
Dicha participación de los ciudadanos en el gobierno del país conlleva el derecho a postularse en los procesos eleccionarios, sin ser discriminado por tener una opinión política distinta a la del oficialismo, bien como candidato independiente, bien como parte de un partido o de un movimiento político o de un grupo de ciudadanos, y así lo expresa el mencionado artículo 21 en su inciso 2 que establece que:

2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.”
Estos compatriotas probaron una vez mas ante el mundo que las elecciones en Cuba son una farsa y que los puestos “’electivos” no existen, sino que son puestos selectivos. Seleccionados por el propio régimen con exclusión de todo otro punto de vista social, político, económico y social, que sea en contraposición a la del oficialismo.
También, estos hechos de represión, discrimen y exclusión dejan en claro que para poder llevar a cabo en Cuba un plebiscito, referéndum o elecciones se requiere previamente realizar cambios sustanciales de orden legal y estructural, que permitan un ambiente electoral sano y apropiado para que tales procesos resulten en una participación ciudadana amplia y plural y sus resultados sean los que realmente surjan de la voluntad del pueblo expresada en las urnas.
Desde el punto de vista legal, se requiere la derogación del artículo 5 de la Constitución sobre la supremacía y monopolio político del Partido Comunista de Cuba; del articulo 6 sobre el monopolio concedido a la Unión de Jóvenes Comunistas como un instrumento para agrupar y dirigir las juventudes del país y también la eliminación del articulo 7 sobre las organizaciones de masa como únicas entidades agrupadoras, representantes y dirigentes de los distintos sectores del país: Mujeres , Niños, Trabajadores, etc. . Debe incluirse la derogación del articulo 62 en donde solo se reconocen aquellos derechos civiles y libertades que no estén en conflicto con los promulgados por el estado comunista y el carácter irrevocable del actual sistema y del estado, según reza en el artículo 137 de la Constitución
En su lugar, se ha de reconocer bajo nuevo articulado la plena libertad para la organización y funcionamiento de los partidos políticos, cualquiera que sea su ideología o criterio político o posición respecto al gobierno. Así como la garantía a la libertad de expresión y de asociación para todos los sectores de la sociedad civil cubana, estén o no a favor del gobierno. Y debe reconocerse en ley el derecho del pueblo a cambiar y elegir el modelo político, económico y social que este escoja democráticamente en las urnas.
Por su parte, los derechos contenidos en la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas deben tener carácter de ley en rango constitucional, para garantizarle a todos los ciudadanos cubanos sus derechos humanos.
En Cuba, el organismo rector de los procesos electorales en Cuba está en manos y bajo la jurisdicción del Ministerio de Justicia, o sea del ejecutivo. Lo cual anula la imparcialidad e independencia que tal instrumento electoral requiere. Por lo que debe haber una nueva ley electoral que verdaderamente garantice la imparcialidad e independencia de los poderes del estado del organismo electoral y en donde estén representados todos los partidos políticos que concurran a las elecciones. Ese organismo debe estar en manos de ciudadanos imparciales y probos.
Dada las características especificas de Cuba, todo proceso eleccionario debe hacerse con la presencia de observadores internacionales imparciales, tanto de personalidades reconocidas como de organismos internacionales como la ONU o la Organización de Estados Americanos, la Comunidad Europea, entre otros
Una de las grandes desventajas que tienen los candidatos opositores es la total falta de acceso a medios de prensa y publicidad para poder promocionar sus plataformas y presentar sus planteamientos políticos a la población. Esto se debe a que los medios de comunicación masiva (prensa, radio y televisión) están en manos y bajo el control del Partico Comunista de Cuba. Por tal razón, previo a instrumentar unas elecciones en el país debe abrirse el país a la tenencia de medios de comunicación masiva (Prensa, radio y televisión) en manos privadas y fuera del control estatal. Además, debe eliminarse todo tipo de censura y garantizar plenamente la libertad de expresión y de prensa, así como el total y libre acceso de los ciudadanos al internet.
Tal como están instrumentadas las tan cacareadas “elecciones” en Cuba para el 2018, donde se supone que “se retira” el dictador Raúl Castro, y se “elegirá” lo que realmente se esta montando por el régimen es un show teatral. Eso quedó plenamente demostrado con el bloqueo que les han hecho a los opositores que intentaron retar al régimen postulándose y recibiendo a cambio la abusiva represión de la dictadura castrista.
También quedó probado que elecciones, sin cambios previos legales y estructurales, es un acto en futilidad. Primero, como parte de los reclamos por elecciones libres, hay que exigir y establecer las bases para garantizar un proceso limpio, imparcial, universal, participativo y democrático antes de realizar elecciones en el país, de lo contrario seremos objeto del engaño y del fraude.
San Juan, Puerto Rico a 26 de noviembre de 2017


Thursday, November 23, 2017

DOS HURACANES SOBRE DOS ISLAS



DOS HURACANES SOBRE DOS ISLAS
Por: Lcdo. Sergio Ramos

Durante el mes de septiembre pasado dos huracanes, Irma y María, impactaron a Puerto Rico y a Cuba, dos islas de las Antillas Mayores en el Caribe. Ambos huracanes fueron de gran intensidad y poder destructivo. Ambos tuvieron la máxima categoría de 5, con ráfagas de vientos de sobre 180 millas por hora (288 Km/hora).
El Huracán Irma azotó la parte noreste de Puerto Rico y en Cuba afectó a La Habana, sobre todo con fuerte oleaje que inundó la zona costera de la capital cubana. A pocos días del paso de aquel, pasó con mayor poder destructivo el Huracán María, el cual atravesó diagonalmente, de extremo a extremo, la isla de Puerto Rico. Una isla casi rectangular de 100 millas de largo (160 Km) por 35 millas de ancho (56 Km). Mientras que, en Cuba, este último azotó con toda su furia la costa norte central de la isla desde los cayos del norte de Camagüey pasando por Caibarién, Isabela de Sagua y saliendo por cerca de Varadero y Cárdenas. En ambas islas hizo serios destrozos.
Luego del paso de estos catastróficos fenómenos atmosféricos, podemos observar las abismales diferencias en el proceso de recuperación entre estos dos países habitados por pueblos similares, pero con sistemas de gobierno diametralmente distintos.
En Puerto Rico, a pesar de los destrozos, el pueblo estuvo constantemente enterado de los efectos causados por dichos huracanes, aun a pesar de que solo quedaron en pie y operando tres o cuatro estaciones de radio; aunque en muy corto tiempo, varias más recuperaron su capacidad de transmisión. Allí se difundieron noticias y se abrieron micrófonos para que el pueblo se comunicara e informara sobre los efectos causados en su área. Los periódicos empezaron a circular y su distribución fue gratuita, dando imágenes y reportajes de lo acontecido.
En Cuba, sin embargo, donde los medios de comunicación están monopolizados por el estado, las noticias fueron parcas y ocultaron a la población los reales daños causados. Mas aun, varios periodistas independientes que informaron a medios internacionales y del exilio los estragos de dichos huracanes fueron encarcelados.
Como todo lo humano, nada es perfecto y siempre adolecen de fallos, errores e imperfecciones. Por eso, en Puerto Rico, a pesar de los trabajos y ayudas para la recuperación, a medida que pasó el tiempo luego de los huracanes, los medios de comunicación las quejas de la población por defectos en las ayudas en ciertas zonas; información dada, tanto por parte de los periodistas, como de opositores al gobierno, o de la misma población en micrófonos abiertos al público donde estos expresaban sus quejas y reclamos. Y, de igual forma, los funcionarios del gobierno daban respuestas, informaciones y explicaciones a la población sobre las distintas situaciones planteadas.
Sin embargo, en Cuba los opositores, al igual que otros muchos ciudadanos, protestaron ante la ineficiencia e indiferencia del gobierno frente a la reparación de daños y ayuda a los damnificados, pero en lugar de los gobernantes y funcionarios escucharlos y atender sus demandas, fueron reprimidos y detenidos por la policía, y hasta acusados de delitos políticos ante los tribunales.
En Puerto Rico, posterior al paso del huracán, se distribuyeron ayudas por el gobierno federal y el estatal. Se enviaron tropas y personal del gobierno, a las zonas de desastres, las cuales removieron escombros, reabrieron caminos y carreteras, tiraron puentes provisionales, y distribuyeron comidas, medicinas y carpas a los damnificados. También las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos enviaron un Buque Hospital del Navy para atender heridos y enfermos, y Plantas Eléctricas para electrificar los hospitales de la Isla.
En Cuba muchas áreas fueron olvidadas y abandonadas por las autoridades gubernamentales. La policía y las tropas de ejercito salieron a las calles, más que con la intención de ayudar al pueblo, con el objetivo de reprimir cualquier amago de protesta ante la desesperación de los ciudadanos. De hecho, cabe señalar que en Santiago de Cuba todavía hoy quedan refugiados del huracán Sandy que pasó por esa ciudad en el 2012 y en Baracoa siguen muchos ciudadanos afectado sin poder reparar los daños los afectados por el Huracán Matthew que pasó el año pasado.
Como en toda sociedad, cuando suceden estos daños catastróficos ocurren luego, discrepancias sobre la forma en que se brega con la recuperación o con la distribución de las ayudas. En Puerto Rico como sociedad democrática, los políticos de oposición, incluyendo los más radicales e izquierdistas, como en caso de la alcaldesa de San Juan, Sra. Carmen Yulin Cruz, --- quien inclusive recibió con honores oficiales del municipio capitalino al miembro del grupo terrorista Machetero, Oscar López, cuando fue excarcelado por el gobierno federal, --- fue recibida y escuchada sus quejas en Washington DC por legisladores de la Cámara y del Senado Federal.
En Cuba, los opositores, no han sido escuchado por las autoridades oficialistas, sino por el contrario, han sido víctimas de la represión y hasta el encarcelamiento por parte de los aparatos represivos de la dictadura castrista. Es más, recordemos que, en febrero de este año, por intentar cubrir la noticia y rendir tributo a un opositor asesinado por la dictadura, Osvaldo Paya Sardinas, fueron reprimidos los periodistas independientes Henry Constantin y Sol García Basulto.
Durante el tiempo que toma para que el país pueda tener algún nivel de normalización de la vida cotidiana tras una catástrofe de envergadura, en Puerto Rico, el pueblo pudo adquirir artículos que le ayudaron a paliar la difícil situación, como, por ejemplo, plantas eléctricas de gas, diésel o gasolina. Lonas para cubrir las roturas de los techos de sus casas. Planchas de zinc para reparar los techos, alimentos enlatados, medicinas, etc. Si bien es cierto que, al principio, se creó una escasez de productos y gasolina, y que se racionaron estos, en el curso del tiempo (al momento a dos meses de Irma y mes y medio de María), los abastos están retornando a su nivel habitual, y las escaseces, junto a las colas, van desapareciendo.
Hoy el pueblo puertorriqueño, en medio de su tragedia, mira adelante, esperanzado en el futuro, afanado en recuperarse entonando un ¡Puerto Rico se levanta!! Mientras que el pueblo de Cuba se hunde en su desesperanza ante la falta de futuro que le bloquea boyante la casta gobernante; y solo ve con tristeza y dolor que la esperanza esta en tierras foráneas, aun a costa de enfrentar al mar bravío o las selvas tenebrosas de un país extraño.
La realidad es que, en Cuba, mucho antes de que pasaran los citados huracanes (hace cinco décadas) había escasez y racionamiento de productos, y largas colas para adquirir los mismos.
Las escaseces y colas seguirán, pues van más allá del efecto causado por dichos fenómenos atmosféricos, porque son producto de la ineficiencia intrínseca de un sistema económico que no funciona y un régimen político que no desea el progreso y bienestar del pueblo porque fomentan la pobreza y dependencia de los ciudadanos en las migajas que les da del estado, como parte de una política de control social, para garantizar la perpetuidad en el poder y la fortuna mal habida de la inamovible de la casta gobernante.
Y es que por Cuba pasó, hace más de cinco décadas, un huracán político que ha permanecido estacionario en el país, sembrando miseria y destrucción entre un pueblo oprimido. El daño en Cuba no es tanto el de los Huracanes Irma y María o de cualquier otro que anteriormente haya pasado por dicha isla. El verdadero daño en Cuba se debe al huracán político ‘Castro’ que se apropió del país, destrozándolo y esclavizándolo.
El día que se saque de Cuba al perverso y destructivo régimen político de los Castro, entonces renacerá la esperanza del cubano en un futuro mejor en su propio suelo, y el país, ya libre, volverá a reverdecer y prosperar como nunca en su historia se había visto.
San Juan, Puerto Rico a 11 de noviembre de 2017



DISCRIMEN Y EXCLUSION: UNA POLITICA DE ESTADO


DISCRIMEN Y EXCLUSION: UNA POLITICA DE ESTADO
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Con bombos y platillos el canciller del régimen cubano Bruno Rodríguez anunció la eliminación de la habilitación del pasaporte cubano para los cubanos de la diáspora que deseen entrar en su propio país, Cuba.
Es obvio que los intereses primarios que mueven al régimen son económicos, toda vez que, bajo la nueva administración en la Casa Blanca, se han tomado medidas que afectan el turismo de ciudadanos americanos a Cuba, lo cual representa una seria baja de ingresos en un momento donde los subsidios de Venezuela están a la merma. De hecho, Cuba está tratando de que Rusia retome el papel de estado subsidiante de la economía cubana a cambio, obviamente, de la cesión de la soberanía nacional dejándole a dicho país retomar los privilegios y posiciones estratégicas militares que Moscú tenía en Cuba durante la guerra fría.
Quizás otro factor contribuyente para tomar dichas medidas, no tan conocido, es que la judicatura del régimen fue emplazada con una demanda y un amparo radicado por abogados cubanos opositores y exiliados ante el Tribunal Supremo de ese país, impugnando la constitucionalidad y planteando la violación de los derechos humanos, no solo de la habilitación del pasaporte para entrar a Cuba sus ciudadanos residentes en el exterior ( lo que equivale a una visa de visita solapada con el alias de “permiso de viaje”) , sino por la forma discriminatoria en que se otorgan estos. Además, dicho recurso incluye otros aspectos como la impugnación de la discriminación contra ciertos cubanos del exterior por sus posturas antigubernamentales a los cuales no solo se les niega el derecho de entrada a su país, sino que, aun teniendo el permiso, al llegar a Cuba, Migracion (MININT) le niega el derecho a entrar a su propia patria violándoles sus derechos humanos.  Este aspecto lo vimos recientemente cuando se le negó la entrada a la Sra. Ofelia Acevedo, viuda del mártir de la libertad y la democracia de Cuba, Osvaldo Paya Sardinas.
La conducta discriminatoria y excluyente se dejó ver claramente en el anuncio que hizo el canciller Bruno Rodríguez al dejar claro que no podrán entrar al país los que salieron a través de la base naval de Guantánamo, ni tampoco los cubanos en el exterior que haya adoptado actividades en contra la dictadura castrista. Eso es exclusión y discrimen, puesto que son tan cubanos como los demás y por ende son víctimas de la violación de sus derechos humanos. Específicamente,  La Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su Artículo 13 establece que :  1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.”
El carácter discriminatorio y excluyente del régimen ha sido una constante en casi todos los aspectos del cotidiano vivir del ciudadano cubano, residan dentro o fuera del país. Forma parte de la propia naturaleza de la dictadura totalitaria entronizada a punta de bayonetas en la República de Cuba desde el 1959. Es parte de la aberración jurídica en la misma constitución castrista en su artículo 62 cuando excluye a los que no piensan dentro de los parámetros establecidos por los gobernantes absolutistas que controlan el poder de modo omnímodo en Cuba. Y es que la política del estado cubano de exclusión y discrimen forma parte del adueñamiento del país por un grupo de personas que se han transformados en casta inamovible y despótica.
Las puertas del país han de estar abiertas irrestrictamente para todos sus nacionales, para todos los nacidos en Cuba, y diría más, para los hijos de los nacionales cubanos nacidos en el exterior, puesto que nacieron fuera por causa ajenas a la voluntad de sus progenitores que tuvieron que exiliarse a causa de las persecuciones, discrímenes y exclusiones del régimen dictatorial castrista.
Abiertas de par en par para todos los cubanos, sin mirar ideas políticas, credos religiosos, raza, sexo, condición social, porque Cuba, nuestra Patria, es la casa de Todos
San Juan, Puerto Rico a 3 de noviembre de 2017



Saturday, September 2, 2017

EMPLAZADA JUDICIALMENTE LA DICTADURA

EMPLAZADA JUDICIALMENTE LA DICTADURA
Lcdo. Sergio Ramos

Desde hace décadas el régimen de Cuba ha sostenido una política de exclusión y explotación  para con los ciudadanos cubanos que visitan la isla para visitar a sus familiares.
La dictadura castrista exige a sus ciudadanos residentes en el exterior obtener un llamado “permiso de entrada” para viajar a su propio país. No obstante, el alto costo de dicho permiso, los cubanos tienen que pagar un exorbitante costo en arbitrios por la solicitud del pasaporte cubano.
No obstante, el hecho de poseer dicho permiso no le garantiza a ningún ciudadano cubano que, cuando arribe a un aeropuerto o puerto de entrada del país, le dejen entrar. Han sido muchos, los que tras pagar los altos costos en divisas del permiso de viaje y del pasaporte, los agentes aduaneros y migratorios adscritos al Ministerio del Interior, les niegan la entrada, teniendo que regresarse al país de origen de su viaje.
Por otro lado, en el supuesto de ser admitido para entrar al país por el agente migratorio, éste le establece un tiempo límite para permanecer en su propio país de nacionalidad y ciudadanía. Término que a veces resulta de unos pocos días de estadía en su tierra natal. Estenderse de ese termino concedido, sin solicitar la también costosa extensión del tiempo de visita, significa para el ciudadano, el exponerse a multa y/o cárcel.
En otras palabras, el llamado “permiso” de viaje a Cuba no lo es tal, es un requisito de visado para entrar en su país de ciudadanía: Es una Visa para entrar a su propio país, lo cual viola los derechos humanos de los cubanos residentes en el exterior y constituye una violación a las normas del derecho internacional.

La Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su Artículo 13 establece que: “1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.”

Por otro lado, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, aprobado por la Resolución 2200 A de las Naciones Unidas, de fecha 16 de diciembre de 1966, en su artículo 12 inciso 4, establece: “4. Nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho a entrar en su propio país.” Respecto a este último, Cuba firmó el pacto, pero nunca lo ha ratificado.
En la gran mayoría de los países del mundo, con la excepción de dictaduras como la de Corea del Norte y la misma Cuba, los ciudadanos del país no necesitan un “permiso de entrada”, menos aun una visa, para entrar a su propio país. Basta con su pasaporte que demuestra que es ciudadano de ese país. Tampoco se requieren de autorización y ni tienen limitación de tiempo para permanecer en su propia tierra.
Un ciudadano cubano residente en Estados Unidos, el Sr. Geisel Conde Medina, viajó a Cuba como le hacen muchos cubanos tras pagar los exorbitantes costos de su pasaporte y su “permiso “de entrada (visado), y al llegar al aeropuerto José Martí de La Habana, agentes migratorios del MININT le negaron la entrada a su país. Al regreso a Estados Unidos, el ciudadano indignado, buscó ayuda legal y radicó una demanda y un recurso de amparo el pasado 17 de agosto de 2017, ante el Tribunal Supremo Popular de Cuba, contra el gobierno cubano, específicamente, contra el Ministerio del Interior y el Ministerio de Exteriores de Exteriores de Cuba.
También incluyó en la misma, el reclamo por el derecho al voto de los residentes cubanos en el exterior, en elecciones en Cuba, tal como una gran mayoría de países democráticos del mundo lo permiten a sus ciudadanos residentes en el extranjero.
Un grupo de abogados opositores dentro de Cuba, tales como Rigoberto González Vigoa, quien presentó la demanda en dicho Tribunal, de la organización opositora Consejería Jurídica de Pinar del Rio y otros abogados cubanos residentes en el exterior, entre ellos Leonel Morejón Almagro y Juan José López Díaz, entre otros, además del Bufete Internacional de Derechos Humanos, participaron como representantes legales del ciudadano Conde Medina.
El régimen ha sido emplazado en su propio entramado de leyes, quedando desenmascarada otra violación más del derecho humano de los ciudadanos cubanos. Sabemos que, en gran medida, que tales restricciones son parte del control férreo conque la dictadura quiere tener sometida a la población cubana. Un control que responde al miedo de la despótica oligarquía gobernante de perder el poder absoluto que ilegítimamente ostentan.  Algo que quedó marcado en la histérica conferencia que recién diera sobre la oposición y sus distintos tipos de movimientos opositores, el candidato a dictador y vicepresidente del Consejo de Estado,  Miguel Díaz Canel.
Se trata, pues, de un emplazamiento judicial al régimen desde dentro de sus entrañas. El efecto de la probable de la negativa del foro judicial cubano al justo derecho humano reclamado, destaparía internacionalmente, más aun, el carácter dictatorial del régimen cubano.
San Juan, Puerto Rico a 27 de agosto de 2017