Wednesday, March 16, 2016
LA FLOTILLA ES UN DERECHO
LA FLOTILLA ES UN DERECHO
Por: Lcdo. Sergio Ramos
La administración del presidente Barak Obama pretende obstaculizar la realización de la flotilla de protesta en las cercanías de las costas cubanas que está organizando el Movimiento Democracia en Miami para la fecha de la visita del presidente a Cuba.
Se trata de la aplicación de una Orden Ejecutiva dictada por el el entonces presidente Bill Clinton que prohíbe las flotillas de protesta en aguas cubanas y demanda un permiso especial. Permiso que siempre es negado a los integrantes de la flotilla y que se concede discriminatoriamente al resto de ciudadanos americanos para otros fines recreativos y deportivos.
Una prohibición que en el contexto de las actuales negociaciones entre Washington y La Habana resulta mas opresiva para la inmensa mayoría del pueblo cubano que no está de acuerdo con el régimen dictatorial imperante en Cuba.
La postura asumida por la actual administración destaca la cooperación que el incumbente de la Casa Blanca está haciendo con la dictadura de los hermanos Castro, lo cual implica una contradicción con uno de los propósitos iníciales de la “normalización” de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.
En aquel primer discurso de diciembre 17 de 2014, el presidente Barak Obama manifestó que uno de sus propósitos era “empoderar al pueblo cubano”. Sin embargo su política de concesiones al régimen cubano, carentes de adecuadas contraprestaciones, denotan claramente que su objetivo está lejos de darle más poder al pueblo, puesto que éstas como las está desarrollando, contribuyen a afianzar y a entronizar una dictadura totalitaria, prolongando la larga agonía de todo un pueblo.
No obstante que su representante en seguridad nacional Ben Rhodes se haya reunido con algunos opositores y exiliados en Miami, desconociendo a otros muchos que están en total desacuerdo con estas nuevas políticas de la presente administración, estos gestos no dejan de ser mas de carácter teatral que de ser la intensión real tras dichas relaciones.
Puesto que cualquier acción para no permitir que se realice la flotilla, implica la cooperación con la dictadura en la conculcación de los derechos humanos a nacionales cubanos.
El artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas expresa claramente “1- Toda persona tiene derecho a circular libremente… 2- Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, inclusive del propio, y regresar a su país”.
El propósito de dicha flotilla es protestar pacíficamente frente a las costas cubanas contra las violaciones de derechos humanos cometidos por la dictadura y para exigir que éstos sean verdaderamente respetados en Cuba.
Expresarse por ese medio llamado flotilla también es un derecho humano como bien expresa el artículo 19 de la mencionada carta de derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
La flotilla se convierte pues, en un medio de expresión sin limitación de fronteras. Un derecho que pretende coartar la administración Obama para agradar a sus nuevos socios del régimen totalitario de La Habana, justo en momentos de su visita al dictador cubano.
Al momento presente en que esgrimimos esta líneas, está el vilo la conducta final que adoptará Washington respecto a la realización de la flotilla de protesta, como lo está, naturalmente, de efectuarse ésta, la conducta de la dictadura cubana que en más de una ocasión ha desplegado agresivamente sus unidades navales y aéreas contra flotillas anteriores
Cualquier acción de parte de los gobiernos de Cuba o de los Estados Unidos contra esta protesta pacífica, debe ser condenada dentro y fuera de los foros internacionales a nivel mundial, como evidencia del contubernio Obama-Castro en perjuicio del oprimido pueblo cubano.
Al final, se trata de una cuestión de derechos fundamentales del ser humano y estos no se mendigan, sino se exigen y arrebatan de quienes los conculcan.
San Juan, Puerto Rico a 13 de marzo de 2015
Monday, February 15, 2016
UN NERON LLAMADO RAUL
UN NERON LLAMADO RAUL
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Este año 2016 comenzó con la destrucción de templos evangélicos en Cuba y la detención de sus religiosos y feligreses. Nos llega la noticia de que en Santiago de Cuba fue derribada la Iglesia Evangélica Emmanuel sita en la Micro-3 de esa ciudad. Unos 200 feligreses fueron detenidos por la policía política de Cuba. El hecho apunta a no ser algo aislado. El mes pasado dos templos también evangélicos fueron destruidos en la ciudad de Camagüey y en las Tunas con el arresto de pastores y fieles en distintas partes de la isla.
Todo apunta a una operación sistemática de persecución religiosa contra los evangélicos en Cuba orquestada por el régimen dictatorial del general Raúl Castro.
Nada nuevo de que sorprenderse. No es la primera vez que la dictadura castrista se ensaña contra las religiones. En Septiembre de 1961, a raíz de que el tirano Fidel Castro se proclamara marxista-leninista y ateo, fueron cerradas centenares de iglesias católicas y expulsados 131 religiosos, cuando no, encarcelados sus fieles y religiosos, aterrorizándose al pueblo cubano para que los feligreses no visitaran las iglesias so pena de fuertes represalias.
La medida desenmascara la teatral política de simulación de ‘cambio’, cuyo fin es obtener mayor aceptación del régimen cubano entre los gobiernos de Estados Unidos y sus aliados en pos de lograr financiamientos para el régimen a raíz del desplome económico de Venezuela.
Un espectáculo publicitario que comenzó con la visita del Papa Francisco I a Cuba, en donde también afloró la persecución contra los opositores al impedirles a estos acercarse al Papa, encarcelando a cientos de ellos para que no participaran a las misas públicas. Una persecución que se destapa cada domingo contra las Damas de Blanco cuando van a misa para luego en silencio desfilar por las calles de Cuba.
La represión religiosa de Raúl Castro nos recuerda al sanguinario emperador romano Nero Claudius Cæsar Augustus Germanicus, más conocido como Nerón, el cual gobernara a Roma del 54 D.C. al 68 D.C. y quien persiguió sin clemencia a los cristianos.
Y es que las religiones que deciden funcionar al margen y con independencia del gobierno molesta a los tiranos, porque en sí, profesan y promulgan un mensaje alternativo que lesiona y choca --- quiéralo o no ---- contra la doctrina oficialista. La religión es un modo de expresión y es un acto de opinión. Un derecho humano inalienable consagrado en el artículo 18 de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas establece:
Artículo 18. “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.”
Y por ende, es un derecho intolerable por los estados totalitarios que pretenden convertir a sus ciudadanos en zombis socio- políticos.
Por eso ahora Raúl se pone la túnica de Nerón para perseguir y acallar a las iglesias evangélicas independientes que dicho sea de paso, han incrementado últimamente su feligresía en el país.
Fomenta esta actividad represiva el silencio culposo de aquellos gobiernos que avalan al régimen totalitario de Cuba, empezando con la política exterior de la actual administración americana. También la estimula el desentendimiento negligente de una jerarquía eclesiástica que prefiere tender mano al opresor a cambio de prebendas para su credo institucional, en vez de condenar pública y enérgicamente la persecución política y religiosa de aquellos cristianos (católicos y evangélicos) que claman por el respeto a los derechos humanos, entre ellos el de la libertad religiosa consagrada en el citado artículo 18 de la mencionada Carta de Derechos Humanos de la ONU
Valga entonces recordarles a estos sordos-ciegos-mudos que le dan la espalda al sufrimiento un pueblo oprimido el pensamiento del Apóstol José Martí de que “Ver en calma un crimen, es cometerlo “.
San Juan, Puerto Rico a 7 de febrero de 2016
Sunday, December 13, 2015
¿POR QUE SE VAN?
¿POR QUE SE VAN?
Por: Lcdo. Sergio Ramos
La nueva crisis migratoria tras casi 57 años del comienzo revolución castrista denota el fracaso del modelo socio-económico-político de Cuba.
Hoy se encuentran varados en Costa Rica cerca de 4,000 cubanos y otros mil aproximadamente, lo están en el trayecto entre Panamá y Colombia. Son hombres, mujeres y niños que aspiran a llegar a los Estados Unidos en pos de una vida mejor. Con esperanza de poseer un mejor futuro y con más libertades. Algo que en su tierra no tienen, no han tenido, no hay posibilidad de tenerla, al menos mientras persista el régimen empobrecedor y clasista de los Hermanos Castro.
Las oleadas en pro de un futuro mejor y con libertad se remontan a los mismos comienzos del régimen dictatorial: Camarioca en 1965, los Vuelos de la Libertad entre 1965 a 1974, la crisis de los 10,000 refugiados en la Embajada del Perú que trajo como consecuencia el éxodo masivo de 130,000 cubanos por El Mariel en 1980. El Meleconazo que provocó la Crisis de los Balseros, con la salida en rústicas balsas, de más de 30,000 cubanos en 1994. Y hoy en el 2015 la crisis los cubanos varados en Costa Rica.
Cuando esa masa de miles de cubanos es capaz de emprender un viaje a Ecuador para después viajar más de 3,000 millas (5,500 kilómetros) por tierra hasta la frontera México-Estados Unidos, es por que algo anda mal, muy mal, en el país de origen de los migrantes. Cuando ese desplazamiento humano es masivo y se cuentan por miles, es porque huyen, no porque emigran. Cuando esto no es excepción sino la regla, es porque en el país de origen sus ciudadanos no viven, sino sobreviven, bien a causa de una catástrofe, o por falta de una vida con dignidad y con libertad. Ese es el caso de Cuba.
Las personas pueden achacar su huida del suelo natal a la estrechez, a la pobreza, a la falta de libertad. Pero esos achaques son los síntomas del desastre.
Cuando damos una mirada al país de donde han provenido, y todavía hoy provienen los miles que hoy escapan y han escapado de Cuba, observamos un país lleno de injusticias. Es un lugar donde los trabajadores son explotados por el estado-patrono que les paga un salario de miseria en una moneda sin valor, mientras los productos de consumo se les venden a precios exorbitantes, inalcanzables para sus salarios, y en otra moneda que equivale a divisas extranjeras. Son obreros y profesionales están carentes de derechos laborales fundamentales como el derecho a la huelga, a la negociación colectiva, a sindicalizarse libremente. Mientras que al mismo tiempo, un grupúsculo de mega-privilegiados que ostenta el poder de modo omnímodo, acumula riquezas incontables en los bancos de paraísos fiscales, y se desplazan por el mundo a todo lujo con el dinero que le roban al sudor de los trabajadores cubanos.
Es un lugar donde vivir con dignidad y decoro es un lujo solo accesible para una escasa minoría incrustada inamoviblemente en la cúpula del poder, no es un país, es un feudo o una finca poblada por mayorales y esclavos.
Es un horror a más de cinco décadas de promesas incumplidas, que en pleno siglo XXI el pueblo cubano continúe careciendo de las necesidades más básicas. Los alimentos, además de caros, son escasos, las medicinas hay que otearlas; las viviendas se desmoronan o cuando no, se desploman en las cabezas de los que las habitan; la transportación pública es un desastre... se vive sin dignidad y decoro, en medio de un hiriente contraste con la vida de los que integran el selecto círculo del poder, donde abundan los alimentos, poseen servicios médicos y medicinas de primera tecnología, residen en lujosas viviendas.
Se trata de un país donde nada se produce y todo se simula para enmascarar la realidad del fracaso de un sistema económico mil veces probado de injusto e inservible. Los campos cañeros están llenos de marabú. En las fábricas se alteran a la alza los rendimientos de productividad, se simula que se hace, se falsean estadísticas. Se vive en la mentira y de la mentira con que el régimen engaña al pueblo y al mundo. El sistema no sirve, no funciona, es ineficiente e improductivo. Y el sistema económico que no genera riqueza, empobrece al país y al pueblo.
En Cuba protestar es pecar contra el todopoderoso estado. Los que protestan son golpeados, cuando no encarcelados. La libertad no existe. Los derechos humanos no se respetan. Y cuando alguien del pueblo increpa al régimen, lo hace bajo estado desesperación que enloquece al sufrido o bien, por una minoría de valientes que sienten y expresan el dolor y sentir de la inmensa mayoría del pueblo atemorizado a costa de recibir hostigamiento, palizas, cárcel,...y si los que dominan perciben al opositor como potencial peligro... lo matan.
El pueblo cubano esta desinformado. Ha sido criado y adoctrinado en las falsas bondades de un sistema cargado de injusticias y mentiras, que solo sirve al bolsillo y poder de los que le oprimen. Por eso, muchos cubanos se van del país, cuando en algún momento de sus vidas, aquellos discursos adoctrinantes que reciben a toda hora, todos los días, los impactaron al chocar en franca contradicción con la dura realidad cotidiana que los golpeaba en su diario vivir.
En Cuba no hay futuro, no hay vida con dignidad, no hay libertad. He ahí las razones de los que huyen de un infierno creado por la maldad de algunos hombres perversos en la tierra de la que un día Cristóbal Colon dijera que era “la más hermosa que ojos humanos hayan visto”.
Todo ser humano lleva dentro el gen de la búsqueda del bienestar y la felicidad. Y los cubanos no son distintos. Todos tienen derecho a una vida digna y decorosa. A la alimentación sana y adecuada; a los servicios médicos de calidad y sin discrimen; a las medicinas; a poseer una vivienda segura y decorosa; a tener un trabajo donde se respete la dignidad del trabajador y se le pague un salario justo y digno que rinda para las necesidades de si y de su familia; a que sus hijos tengan educación sin discrimen político, ni adoctrinamientos ideológicos. Tiene derecho a no ser discriminado. A elegir libremente a sus gobernantes y a reemplazarlos cuando lo entienda necesario. A expresar sus ideas libremente, a vivir donde le plazca, a asociarse con quien quiere, a viajar a donde desee...a ser y vivir dignamente libre. Eso es los que buscan los cubanos. Los que salieron hoy, como los de ayer en esta saga de más de cinco décadas.
Muchos salen hoy día rechazando todo aquello que les huela a política. La rechazan por hastío tras haber vivido toda su vida bajo un constante e incesante machacar de discursos, doctrinas, marchas y trovas políticas e ideológicas. Se declaran apolíticos.
Políticos o no, apolíticos o no, consientes o no, esos miles de cubanos salen buscando desesperados tener un futuro digno y libre para sí y para sus hijos. Son refugiados y son nuestro pueblo. Y como todo pueblo, tiene sus virtudes y sus defectos, pero ante todo, insisto, es nuestro pueblo que clama por nuestra solidaridad.
Sunday, November 29, 2015
SOLIDARIDAD CON FRANCIA
Nota de solidaridad con Francia
Cubanos Unidos de Puerto Rico, en solidaridad con el pueblo francés, victima de varios ataques terroristas durante la noche del 13 de noviembre, se une a los gestos de solidaridad del mundo occidental, en apoyo a las numerosas víctimas de tan horrendo crimen y a la justa reacción del Presidente de Francia, Francois Hollande.
En confirmación a las sospechas iniciales, la organización terrorista de naturaleza fundamentalista yihadista, conocida como el Estado Islámico, asentada en un amplio territorio de Irak y Siria, reivindicó la autoría de tan atroz carnicería humana y amenazó con atacar también a EE.UU., Canadá, Australia y Bélgica .
Esta organización terrorista, conocida también como ISIS, sigue la línea dura islámica contra occidente, rechazando las innovaciones religiosas y valiéndose de la eterna fricción entre suníes y chiitas.
En este momento crucial en que los cubanos vivimos también la tragedia de padecer durante más de medio siglo una dictadura totalitaria que ha utilizado el terror como medida de control social y político , nos sentimos plenamente identificados con las víctimas parisinas de la violencia fundamentalista del Estado Islámico .
Arq. Manuel Fernandez
Coordinador Cubanos Unidos de Puerto Rico
LA LEY DE AJUSTE CUBANO: RAZONES PARA SU VEGENCIA
LA LEY DE AJUSTE CUBANO: RAZONES PARA SU VEGENCIA
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Ultimamente se ha desarrollado una fuerte presión para que la Lay de Ajuste Cubano se derogue. Se usan varios argumentos, algunos de ellos no necesariamente objetivos, otro basados en falasias.
La Ley de Ajuste Cubano (LAC) se creó para dar refugio a los que escapaban de la tiranía castrista en 1966. En aquella época se perseguía, reprimía y encarcelaba y hasta se asesinaba por fusilamiento a quienes no estaban conformes con la Revolución Castrista.
Hoy día, en el 2015, sigue el mismo régimen dictatorial que continúa reprimiendo, persiguiendo y asesinando opositores. Este mes de noviembre del 2015, solo en las provincias orientales, hubo cerca de 200 detenciones de miembros de UMPACO que protestaron pacíficamente exigiendo respeto a los derechos humanos, como parte del programa denominado Todos Marchamos. En Villa Clara solamente del Movimiento Cubano Reflexión hubo 40 detenciones a causa de su pacífico activismo de oposición. Las Damas de Blanco son frecuentemente agredidas por marchar con una flor pidiendo libertad para los presos políticos. Hace solo tres años, el régimen asesinó a Osvaldo Paya Sardiñas y a Harold Cepeda y hace cinco a Orlado Zapata Tamayo.
La situación dictatorial de Cuba sigue siendo ‘sui generis’ en el continente. La dictadura, políticamente, no cambia. Continúa infundiendo el mismo estado de terror sobre la población, mientras los cubanos siguen huyendo de la opresión buscando libertad en otras tierras.
El que suscribe no ha regresado a Cuba, y cuando lo he intentado, ha sido a la brava con el propósito de romper las cadenas de la opresión para libertar la patria. Pero comprendo las razones de los que regresan de visita a Cuba. Personalmente, como abogado de inmigración, veo casi a diario el triste drama de la separación de las familias cubanas. La tragedia de una hija que tiene que enviar medicinas a su madre anciana, enferma en Cuba porque la autodenominada “potencia médica” no tiene medicinas para el pueblo, pero si para los turistas y los jerarcas del régimen; o como los cubanos tienen que enviar ayuda económica a sus hijos en Cuba para que coman y vivan un poco mejor porque el gobierno les paga a los trabajadores en devaluados pesos nacionales y les venden la comida en divisas a precios astronómicos; o como tienen que visitar a sus familiares en Cuba para aliviarles las penurias y miserias a las que el capricho de un régimen dictatorial y oligarca, fuerza a vivir a todo una pueblo. Por hacer esto, no se puede culpar a quienes viajan a Cuba a ayudar a sus familias, porque se trata de una cuestión humanitaria. La culpa es de los que oprimen al pueblo.
Es triste y abusivo que el régimen exija a sus ciudadanos y naturales cubanos del exterior que desean ir a su país, que le pidan una visa (que irónicamente llaman “permiso de entrada”), cobrado a un altísimo costo, para que puedan regresar de visita a su patria. Es como si el vecino te diera permiso para entrar en tu casa, te diga cuanto tiempo puedes estar en ella y además te cobre dinero por ello. ¡Eso Indigna!! Mientras que los colombianos, los peruanos, los argentinos, los españoles, los filipinos, etc., solo tienen que mostrar su pasaporte para entrar a sus respectivos países. Porque entrar al país que lo vio nacer es un derecho, no un privilegio.
Los cubanos llegan a estas costas buscando una esperanza de libertad y de un futuro mejor que no encuentran en su país y se les niega en su patria por la obstinación perversa de sus gobernantes. Así actualmente, dos millares de cubanos se encuentran desesperados, apiñados en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, siendo agredidos por los militares sandinistas. Como decía a la prensa una de las víctimas, “amo a mi Cuba, pero me fui porque no tenemos libertad en nuestra tierra”.
Se van de Cuba, aunque no lo sepan, porque intuyen que esa es la manera de poder “respirar libertad”, como decía mi profesor de derecho Dr. Carlos Piñeiro y del Cueto. La libertad, junto con la vida, es el don más preciado del ser humano. Ayer como hoy, los cubanos que salen de Cuba, no vienen por turismo, sino para vivir en libertad.
La teoría sobre que hay que quitar la LAC porque están saliendo delincuentes, no se le puede atribuir a dicha ley. Es una apreciación subjetiva e injusta. De muchos otros países que no tienen, ni nunca han tenido, una Ley de Ajuste especial para sus nacionales, también entran delincuentes y criminales. Ahí tenemos el ejemplo de las Maras salvadoreñas o de los narco de la droga mexicanos. Pero cabe aclarar, que la inmensa mayoría de las personas que entran legal o ilegalmente a este país, --- sean cubanos o de otras nacionalidades--- son personas que buscan un mejor futuro; vienen a trabajar para levantar a sus familias, tal como la gran mayoría de los cubanos que llegan a Estados Unidos. Sirva pues el dato que en la Corte de Inmigración a la cual voy frecuentemente, la mayoría de los procesados como “criminal aliens” (Extranjeros criminales o que han cometido delitos) no son los cubanos, son también los hay de otras nacionalidades (Dominicanos, hondureños, colombianos, etc, etc, etc.) que no tienen, ni han tenido nunca una Ley de Ajuste especial para ellos y entran por los procesos migratorios normales de la Ley de Inmigración de Estados Unidos, o cuando no, ilegalmente.
No se puede culpar a la LAC de la delincuencia de algunos. El problema estriba en los controles y el cedazo que deben tener las autoridades migratorias al dejar entrar una persona a este país. Eso es lo que hay que ajustar: A las leyes y procedimientos para que sea más efectiva la Ley general de inmigración para impedirle el paso a los delincuentes vengan de donde vengan.
También es dudoso el argumento de que quitar la LAC limitará la inmigración ilegal de los cubanos. Anualmente, son muchísimos los inmigrantes de otras nacionalidades que, sin tener Leyes de Ajuste particulares, entran ilegalmente a Estados Unidos por la frontera o por yola (bote) de otros países (Mexicanos, hondureños, dominicanos, guatemaltecos, chinos, sirios, etc, etc.). Cuando quiten la LAC, entonces los cubanos, en pos de un futuro mejor y libre, harán lo mismo que los dominicanos: Entrarán en yola.
Otro argumento cuestionable, es que si quitan la LAC, entonces el pueblo no tendrá más remedio que rebelarse y tumbará a la tiranía. En primer término, para que una persona se rebele contra un gobierno dictatorial u opresivo, lo primero que tiene que tener es conciencia del mal que le aqueja a él y de quienes se lo causan a él y a su pueblo. Y luego de la concientización, tiene que tomar la resolución, o sea, la determinación de rebelarse, que no solo está condicionada al estado de desesperación e indignación, sino a la esperanza de un posible triunfo sobre el tirano.
En otros tiempos, los negros esclavos sufrían el mal de su esclavitud, pero no estaban resueltos a rebelarse. El miedo y los tabúes los frenaban. Hubo y hay países que no tuvieron, ni tienen Leyes de Ajuste especiales para ellos y son o fueron países herméticos bajo dictaduras férreas. Dos ejemplos: Uno, hace décadas, fue Albania, durante los tiempos del tirano Enver Hoxha. De ese país no se podía salir ni entrar fácilmente y no tuvieron rebeliones. Otro caso hoy día es Corea del Norte. De este país no se puede salir ni entrar fácilmente y no ha habido rebeliones. En uno y otro respectivamente, no se dan, ni se dieron las condiciones para alzarse.
La resolución de rebelarse, normalmente empiezan por tenerlas las minorías concienciadas y luego, cuando se resquebraja y debilita el régimen, es que el resto del pueblo se lanza masivamente a las calles. En Cuba esas minorías lo son hoy los opositores dentro de la isla. La cuestión es concienciar a los cubanos del mal que les aqueja y reforzar a los que tienen la resolución de rebelarse. La dificultad en el caso cubano es que los medios de comunicación están monopolizados por el estado, pero hay formas de romper ese bloqueo informático interno.
Por otro lado la LAC y los viajes a Cuba usados inteligentemente por la oposición y el exilio, son vías de comunicación y apoyo a la oposición desde el exterior. En los tiempos de José Martí hubo muchos cubanos que salieron huyendo de la opresión colonial española. Así se fundó la comunidad de tabaqueros cubanos de Tampa. Y fue el poder viajar a Cuba lo que permitió reforzar la oposición interna de entonces y que Martí pudiera enviarle, con un viajero, la orden de alzamiento dentro de un tabaco a Juan Gualberto Gomez para producir el Grito de Baire.
La Ley de Ajuste Cubano debe continuar en pleno vigor, quizás haciéndole algunos ajustes y modificaciones, pero sin que pierda su carácter de dar refugio a los cubanos privados de libertad, ni privar el acceso humanitario de la ayuda de familiar a familiar, ni cerrar tan hermético el país que prive al exilio de ayudar logísticamente a los opositores que luchan por levantar al pueblo contra los tiranos.
San Juan, Puerto Rico, 26 de noviembre de 2015
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