Sunday, September 21, 2014

LA TOLERANCIA EN SU JUSTA PERSPECTIVA

LA TOLERANCIA EN SU JUSTA PERSPECTIVA Por: Lcdo. Sergio Ramos El presidente de la República Oriental del Uruguay, José Alberto Mujica Cordano, se ha quejado de la falta de tolerancia que hay con Cuba y con Venezuela, bis a bis con la que se le tiene a países como China. Entrevistado en su despacho, rodeado de libros, fotos y recuerdos donde se destaca un busto del guerrillero Ernesto (Che) Guevara, Mujica expresó quejumbroso al periódico El Mundo de España el pasado 23 de agosto de 2014 que: “Siempre me preguntan: ¿qué piensa de Venezuela y de Cuba?, pero ¿por qué no me preguntan sobre China? No lo hacen porque es una potencia económica muy importante. Hay una tolerancia bárbara con China, pero no con Venezuela y Cuba. ¿Por qué no me pregunta sobre esos señores de Arabia que van con toga y brillantes? Que Dios me libre si a eso se le puede llamar democracia...” Obviamente trasluce en su comentario su afinidad con los regímenes de Venezuela y Cuba, para los cuales desea un tratamiento similar al que el mundo democrático occidental le da al régimen de Beijín o el que se tiene con los Emiratos Árabes y Arabia Saudita. Ciertamente, aunque por distintos enfoques, concurro en que el mundo es sumamente tolerante con China, no porque el régimen merezca tolerancia, sino porque a costa del rico comercio internacional con este, se ignoran las severas violaciones de derechos humanos que a diario comete el gobierno de ese país contra sus ciudadanos que se les oponen. Y reitero una vez más, que es a tal punto la indolencia por interés, que se pasa por alto a los genocidas de los miles de chinos masacrados en la Plaza de Tianamen en 1989. Y del mismo modo, pasaría con la tolerancia que el presidente Mujica clama para con los gobiernos de Cuba y de Venezuela si esta se les concediese. Sin pretender remontarnos a la larga historia de los desmanes del régimen de los hermanos Castro, empezaremos comenzado por su admirado ‘guerrillero heroico’, cuya hazaña mayor fue asesinar (fusilar) en la prisión de La Cabaña en Cuba, a miles de cubanos por el solo hecho de disentir del gobierno, pasando por el genocidio del Remolcador “13 de Marzo” en 1994, hasta los más recientes crímenes políticos como los asesinatos de Orlando Zapata Tamayo, Osvaldo Paya Sardiñas, y Harold Cepero, entre otros. Luego la tolerancia con el régimen de Cuba implicaría afianzar a esa tiranía y hacer complicidad con sus crímenes. Del mismo modo, resulta que tal solicitada tolerancia para con el gobierno venezolano, equivaldría a avalar la injusticia que hoy se comete contra el líder opositor Leopoldo López, juzgado por pedir libertad y derechos humanos, mientras el régimen de Nicolás Maduro ignora y encubre a los policías y guardias nacionales que durante las manifestaciones pacíficas de la oposición en Caracas y otras ciudades, disparaban, con la anuencia y bajo las órdenes del Palacio de Miraflores, contra el pueblo opositor, asesinando a cientos de venezolanos. Es cierto que ni los Emiratos Árabes, ni Arabia Saudita tienen nada de gobiernos democráticos y que la preferencia tolerante es dada en función de alianzas y comercio. Sin embargo, le preguntaría al ex-guerrillero Tupamaro, ¿si cuando usted participaba en su lucha contra la dictadura militar en su país, le hubiera gustado la tolerancia con dicho gobierno? ¿Acaso el régimen del general Raúl Castro no es uno dictatorial y militar que oprime, encarcela y asesina al pueblo por pensar diferente? ¿Acaso el gobierno de Nicolás Maduro, no oprime y encarcela a los opositores por manifestar su descontento y ordena disparar contra las manifestaciones pacíficas de estos? La pregunta que tenemos que hacernos es si se puede ser tolerante con los regímenes dictatoriales. Tener tolerancia con los dictadores y los regímenes tiránicos es afianzarlos en el poder, avalar sus crímenes, justificar sus desmanes y hacernos cómplices de sus violaciones a los derechos humanos. Definitivamente el señor presidente Mujica aplica el concepto tolerancia de modo aberrado y nocivo, pues no se puede ser tolerante con quienes cometen crímenes de lesa humanidad, ni con los que persiguen a otros hombres y mujeres por pensar distintos a ellos. Contra ellos ha de ser la condena unánime de la humanidad; pues con los tiranos no se puede ser tolerante, la tolerancia es para con los pueblos, y más aún, para con los pueblos oprimidos que tienen derecho a su libertad y luchan por ella. Tolerancia para los pueblos significa apoyarlos en su causa y repudiar la tiranía que los oprime. Tolerancia para los pueblos implica ayudarlos a alcanzar su libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos. Tolerancia para los pueblos es solidarizarse con ellos en su búsqueda de la justicia, el progreso y la felicidad con plenas garantías a sus libertades.

Sunday, July 27, 2014

La ambición imperial y la vileza vende-patria

La ambición imperial y la vileza vende-patria Por: Lcdo. Sergio Ramos Desde hace varios años Rusia y Cuba se han envuelto en un flirteo político tratando de restablecer los antiguos vínculos que tenían durante la extinta Unión Soviética. El clímax surgió esta mes cuando la Duma en Moscú aprobó la condonación del 90% de la deuda que Cuba tenía con ese país por una suma ascendente 35,200 millones de dólares y concediendo que el 10% remanente de $3,500 millones lo pague en diez años. El anuncio se hace durante la visita del presidente Vladimir Putin a La Habana simultáneamente con la firma de nueve acuerdos bilaterales. Acto seguido el dictador Raúl Castro lo catalogó como un gesto de “generosidad”. To good to be true. En política internacional nada se da por nada. Toda concesión tiene un quid pro quo. Los dos países buscan sus propios intereses particulares en este acto. Desde hace un tiempo Rusia ha adoptado una política internacional más agresiva, cónsona con una clara pretensión expansionista que se ha manifestado claramente en la ocupación militar de Crimea y los conflictos con Ucrania. En ese escenario, Rusia se confrontó con la inconformidad de los países de la Comunidad Europea y de Estados Unidos. También, desde hace varios años Rusia ha mostrado su interés de aumentar su influencia y presencia en América Latina, sobretodo en el Caribe. Sabido es, de las cuantiosas ventas de armas a Venezuela y Nicaragua, y las negociaciones que Moscú ha tenido con Caracas y Managua, explorando la posibilidad de establecer bases navales en esos países,… y porque no, en Cuba también. El interés es también económico. En dicho viaje al continente sur americano, se reunió con la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner y con la de Brasil, Dilma Riussef. Y para concluir su gira se reúne, además de con ella, con los presidentes de India, Suráfrica, China en la Cumbre de llamado Grupo BRICS para fundar un banco financiero internacional con funciones paralelas al Banco Mundial, en lo que puede interpretarse con una movida para incrementar su influencia económica en el hemisferio y en los países emergentes. La movida en Cuba es de suma importancia para Putin. El retomar el grado de influencia sobre Cuba que tuvo durante la Guerra Fría le proporciona una ventaja estratégica y geo-política al poder contar con la posibilidad volver a establecer aquellas bases de espionaje electrónico, navales y militares a 90 millas de los Estados Unidos. Putin sabe que la oligarquía cubana está muy preocupada por el futuro del subsidio petrolero venezolano, ante el sostenido declive de la economía de Venezuela. Sabe, además, que el económicamente ineficiente régimen cubano, para poder sobrevivir, requiere ser subsidiado y apuntalado por un país extranjero con poder y riqueza. Putin también está consciente que el patrón de conducta de los hermanos Castro es sostenerse en el poder a toda costa, aun entregando la soberanía e independencia del país a terceros, con tal de que les garanticen su dominio absoluto sobre el pueblo cubano. Por su parte, la oligarquía castrista sabe que entrega se servilmente a Rusia es la única forma en que podrían perpetuarse en el gobierno de modo que en su día pueda traspasárselo a los vástagos y herederos de la cúpula gobernante. La oligarquía gobernante en Cuba necesita de subsidios que le permitan mantener el sistema político de control rígido, represivo y cerrado que les garantiza la tenencia del poder absoluto. De ese modo ellos podrían frenar e inclusive retirar las pequeñas concesiones económicas a la población, que a la larga podrían representarles un problema en la medida que estas se expandan y el pueblo cubano adquiera el poder que da la riqueza. Para los hermanos Castro es un asunto de sobrevivencia, luego ven con buenos ojos el volver a ser lacayos de Moscú con tal de permanecer en el gobierno de Cuba. El próximo acto del contubernio entre la ambición imperial y la vileza vende-patria será la aparición en el escenario cubano de los inversionistas de las mafias económicas rusas saqueando nuestras riquezas naturales y explotando a nuestros trabajadores, los militares ‘bolos’ disfrazados de técnicos y asesores paseándose por las calles cubanas en sus asuetos, la presencia de barcos, submarinos y aviones de combate rusos… y quien sabe, si como pago al retornado amo, tengan los jóvenes cubanos que morir en alguna caprichosa guerrita imperial del zar Vladimir Putin.

Saturday, June 21, 2014

REPLICA A UNA ILUSTRE DAMA

REPLICA A UNA ILUSTRE DAMA Por: Lcdo. Sergio Ramos La ex secretaria de estado de los Estados Unidos Hillary Clinton ha manifestado que exhortó al presidente Barack Obama para que levantara o suavizara el embargo a Cuba. Según su criterio seria “la mejor manera de llevar el cambio a Cuba sería exponer a su pueblo los valores, la información y las comodidades materiales del mundo exterior”. Basa su planteamiento en parte porque tal sanción al régimen castrista otorga el pretexto para ellos negarse a cambiar el sistema totalitario y que los Estados Unidos “no estaba alcanzando sus metas” respecto a Cuba y a la América Latina. Disiento del su enfoque de la ilustre dama, primero porque emana del desconocimiento del propósito de los hermanos Castro y sus allegados de la oligarquía en el poder. Si analizamos la trayectoria del castrismo desde los mismos comienzos el objetivo ha sido retener a toda costa el poder absoluto. Por eso en 1959 no cumplió con la promesa de elecciones bajo la Constitución de 1940 antes de un año, e impusieron el sistema que mayor poder y control absoluto les propinaba, abrazando el modelo estalinista y entregando la soberanía nacional a la Unión Soviética. Para lograrlo no vacilaron en asesinar a miles de cubanos que se les oponían usando procesos judiciales amañados, carentes de las más elementales garantías procesales para los acusados, sin contar los miles masacrados sin juicio, los torturados y los encarcelados por opinar diferente o porque simplemente les hicieran sombra o porque los consideraban potenciales amenazas o rivales de sus poderes omnímodos. Aun hoy, reina la represión y el presidio político es un hecho cotidiano. Tampoco vacilaron en expulsar a sus opositores y los descontentos, aun poniendo en riesgo sus vidas en el Estrecho de la Florida. Ahora, entrados en la vejez tras medio siglo de tiranización a un pueblo, juegan a garantizarle el traspaso de sus absolutos poderes a sus vástagos, tal como sucede en Corea del Norte. En segundo lugar, porque el hecho de que los hermanos Castro hayan durado más de cincuenta año no se debe a si hay o no un embargo, sino a las propias debilidades y a la secuela de errores cometidos por la política exterior norteamericana a lo largo de media centuria. Empecemos por recordar que el desastre de Bahía de Cochinos (Playa Girón) en 1961 se debió a la falta de determinación y coraje de la administración del presidente John F. Kennedy cuando denegó el apoyo aéreo, en plena batalla, a los contingentes de la Brigada 2506, al tiempo que desconocía en la planificación de aquel desembarco, el clandestinaje que bien hubiera podido interdictar y socavar la retaguardia de las tropas castristas. Luego en Octubre de 1962 durante la Crisis de los Cohetes, ese mismo presidente negoció el destino de Cuba acordando el ignominioso Pacto Kennedy-Khruchov, donde los Estados Unidos se comprometía a proteger al régimen castrista de cualquier ataque por parte del exilio cubano o de terceros países desde territorio americano o de cualquier otro país, convirtiendo a Washington en perro guardián de los hermanos Castros. A partir de ese instante, las autoridades norteamericanas empezaron a perseguir a los exiliados que trataban de llevar apoyo a los alzados en Cuba, quedando estos desprovistos de tan necesaria logística. Y a causa de ello, hubo también un presidio político cubano en Estados Unidos por la aplicación a partir de entonces de la llamada Ley de Neutralidad. Las debilidades con los Castro continuaron ofreciéndoles válvulas de escape a la presión del descontento popular en Cuba: Camarioca, los Vuelos de la Libertad, El Mariel, la Crisis de los Balseros, entre otras. En el intertanto, el tirano Fidel Castro se convertía en el gran mercenario de la URSS e invadía y desestabilizada con sus tropas a Etiopia, Eritrea, el Ogaden somalí, Angola y otros países africanos. Además, esparció el terrorismo por toda América Latina entrenando, armando y apoyando a los Montoneros en Argentina, los Tupac Amaru en Uruguay, Sendero Luminoso en Perú, las FARC y el ELN en Colombia entre otros. Ante la falta de una acción directa contra la expansión y las agresiones castristas y para tranquilizar a un exilio que clamaba por la libertad de su patria, aprobaron primero la Ley Torricelli (1992) y luego la actual Ley Helms Burton aprobada en 1996. Dicho sea de paso, históricamente las acciones de embargo a un país hostil tienen su eficacia cuando son subsidiarias de una acción ofensiva y directa contra el enemigo que se sanciona. Pero esa acción ofensiva y directa, como lo hubiera sido apoyar la lucha del exilio y los combatientes alzados en la Sierra del Escambray por la libertad en Cuba, tal como apoyaron a los contras en Nicaragua en la década de los ochenta, nunca se produjo, si no, por el contrario, se reprimió. Oportunidades, o si se quiere justificantes para actuar contra la dictadura cubana, hubo muchas. Una de las más destacas sucedió bajo la administración del presidente Bill Clinton, cuando el tirano Castro decidió tumbar en espacio aéreo internacional las avionetas civiles de matrícula americana de los Hermanos al Rescate, asesinando a ciudadanos americanos que las tripulaban durante un viaje humanitario para rescatar los balseros cubanos a quienes el régimen obligaba a tirarse al mar en balsas y rústicos botes en busca de libertad con grave riesgo para sus vidas. Recordará la ilustre primera dama durante aquellos días, la única acción que se tomó fue aprobar la Ley Helms Burton, sin la implementación el título III que permitía al gobierno americano embargar los bienes de compañías foráneas que adquieran propiedades robadas por el régimen castrista a ciudadanos americanos. Cabe destacar, que el Titulo III de dicha Ley jamás fue implementado y ha sido postergado administración tras administración, manteniendo a dicha ley desprovista de garras. Y ahora hablamos de suavizarla o eliminarla, sin tomar ninguna otra acción afirmativa contra la tiranía castrista que ciertamente conduzca a la libertad del pueblo cubano. En tercer lugar, la Sra. Clinton parte del falaz supuesto de que al quitar el embargo --- única acción afirmativa existente contra los dictadores Castro --- produciría el cambio en Cuba a causa del aumento de la exposición al pueblo a los valores, información y las comodidades materiales; sin considerar que los medios de comunicación masiva están monopolizados totalmente por el estado cubano, el cual bloquea todo tipo de información distinta a los propósitos e ideologías del castrismo. Se basa también, muy probablemente, en las recientes medidas, más propagandísticas y teatrales que reales y efectivas, adoptadas por el Dictador Raúl Castro, dándole permisividad limitada a cierta actividad privada y concediendo unas pocas ficticias liberalidades y que en realidad son la carnada que esconde el anzuelo para pescar incautos. Es lógico que a los hermanos Castro y sus herederos al trono sin corona les apetece un modelo similar al de China y más aún al de Viet Nam. Es cierto que ha producido, por razón de los tratamientos preferenciales en el comercio, un progreso material en esos países, pero limitado a ciertos sectores, ya que tanto en uno como en el otro país, existen bastantes zonas de pobreza extrema. Pero lo más significativo que nos proporcionan las experiencias en dichas naciones es que tal cambio material solo ha servido para consolidar en el poder ‘ad perpetuam’ a sendas oligarquías recalcitrantes que controlan a dichos países con mano de hierro, oprimiendo a sus respectivos pueblos. El ejemplo más claro ha sido recién en China con el aniversario de la masacre de Tianamen ocurrida en 1989 donde miles de chinos fueron masacrados… y hasta el día de hoy los genocidas siguen campeando por sus respetos, gracias a esa anuencia que Doña Hillary desea ahora para los también genocidas hermanos Castro. Hemos visto hoy como a los opositores chinos se les restringió la libertad de asociación y reunión, como se les detuvo para evitar manifestaciones pacíficas en recordación del aniversario de la masacre; como se militarizó la Plaza Tianamen y las calles de Beijing, prohibiéndose todo tipo de libre expresión relativa a la denuncia y protesta por tan despiadada y masiva masacre. ¿Quién garantiza que en Cuba haya libertad para el pueblo con el aumento de “comodidades materiales” en Cuba? ¿Quién garantiza la libertad de información cuando ahora en China bloquearon a Google para que no se difundieran noticias sobre dicha masacre? Tras décadas de privilegiar comercialmente a China y a Viet Nam, la realidad es que en ambos países se carece del respeto a los derechos humanos y se reprime y persigue a quienes disienten del gobierno. ¿Es eso lo que la Sra. Clinton desea para Cuba? Por último, nos habla de suavizar el ya suavizado embargo que hoy permite que la Cámara de Comercio de los Estados Unidos que viaje a Cuba para, obviamente, explorar las oportunidades de negocios con la dictadura castrista. Esto es una muestra fehaciente de más que suavizar se trata de una paulatina inaplicación y derogación tácita de la misma por virtud de órdenes ejecutivas (Léase por decreto). Lo que si garantizaría el levantamiento del embargo es el apuntalamiento de la dictadura castrista y su continuidad bajo sus vástagos aprendices de tiranos. Lo que también garantizaría es que los genocidas de la Cabaña, del remolcador “13 de Marzo”, de Rio Canimar y de muchos otros crímenes en masa ocurridos en Cuba, queden impunes como lo están los asesinos de la Plaza de Tianamen en China. Lo que si perpetuaría en Cuba son las violaciones de los derechos humanos, la represión y la ausencia de libertades para el pueblo cubano. Lo que también provocaría es que una vez entronizado en Cuba los grandes capitales de los Estados Unidos, beneficiados por una mano de obra barata y esclava sin ningún derecho humano ni laboral, y recibiendo jugosos réditos por su inversión en ineludible sociedad con los oligarcas del poder, se conviertan estos, movidos por los intereses económicos creados, en cómplices de la tiranía contribuyendo con sus riquezas y sus influencias al afianzamiento del régimen el poder. La ilustre ex primera dama debería comprender que el embargo o bloqueo durante la guerra de Secesión en Norteamérica fue efectivo porque al mismo tiempo las tropas del general William T. Sherman avanzaban sobre Atlanta y las del general Ulysses S. Grant sobre Richmond. Que el embargo o bloqueo a la Alemania nazi fue efectivo porque al tiempo desembarcaban las tropas aliadas en Normandía. No es suavizando la presión a los tiranos, como se les derroca, sino aplicándoles presión y acción directa en su contra. Tampoco se tumban con acciones pasivas, carentes de la acción ofensiva directa. Los castillos que se sitian y no se les toma por asalto suelen sobrevivir al asedio, por eso los Castro han sobrevivido más de cinco décadas. San Juan, Puerto Rico Junio 10 de 2014.

Sunday, June 1, 2014

EL DESFILE DE LOS ESCLAVOS

EL DESFILE DE LOS ESCLAVOS Por: Lcdo. Sergio Ramos Las imágenes mostraban miles de trabajadores desfilando por las calles de Cuba con motive del Día Internacional del Trabajo. También, desde otras partes del mundo se mostraban imágenes de trabajadores desfilando por las calles de diversos países. Pero una diferencia marcaba las de Cuba con otros lugares del mundo. En la mayoría de los países libres los trabajadores clamaban por reivindicaciones laborales, convocaban a ejercer el derecho a la huelga, exigían negociar convenios colectivos, demandaban aumentos de salarios, pedían mejores beneficios y condiciones de trabajo. También se veía que con ellos marchaba una diversidad de grupos sindicales. “Unir las luchas hacia la huelga general” leía una tela portada por trabajadores de España. “Convenio Colectivo para mejora laboral” decía otra portada por trabajadores de república Dominicana. Una obrera en México llevaba una cartulina diciendo “Con o sin HIV exigimos trabajo digno”. Otro en Chile demandaba “Igual trabajo, igual salario”. El de ecuador en Quito protestaba con una cartel que decía:” Basta de meter la mano en el bolcillo de los trabajadores”. En estados Unidos los obreros migrantes portaban una tele que leía “ Workers United. Support Immigration Reform”. Un obrero francés gritaba en Paris “Non a l’austerite” y aun bajo regímenes autocráticos los obreros venezolanos se quejaban de que “Maduro no tiene moral” y demandaba otro “Quiero cambio”. Pero en las marchas por el 1ro de mayo en Cuba no había demandas laborales, ni exigencias de negociar contratos colectivos, o aumentos de salarios, ni por mejores condiciones laborales, y convocatorias a un piquete o una huelga. Todo cartel era para dar culto a la personalidad de los dirigentes y loas al régimen. Algo que se contradice con las paupérrimas condiciones laborales que hay en Cuba. El salario promedio de un obrero cubano es de $515 pesos cubanos al mes, o sea $22 dólares mensuales. Un sueldo que contrasta con los altos precios de la canasta básica del cubano donde la libra de arroz está a $ 3. 50 la libra en bolsa negra, y la libra de carne de cerdo está a $20 pesos, si la consigue. Un país donde derecho a la huelga se considera un delito contra la seguridad el estado y piquetear contra el patrono una sedición. Donde el obrero no puede escoger el sindicato de su preferencia, sino que tiene obligatoriamente que pertenecer al sindicato controlado por el estado. Donde al trabajador se le explota obligándole a trabajar horas gratuitas so color de trabajo voluntario y donde el único autorizado a emplear, aun para los negocios de inversionistas extranjeros, es el estado. El mismo único patrono-estado es quien controla el sindicato de los trabajadores, la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC) cuyos dirigentes, son cómplices de la explotación de los profesionales, obreros y campesinos, permaneciendo mudos ante las injusticias laborales en Cuba. Y es que en Cuba no hay trabajadores, sino esclavos, que encadenados por el terror y el miedo, desfilan coreando las consignas prefabricadas por los que dirigen el gobierno. Son es clavos que silenciando los abusos, la explotación laboral, las deplorables condiciones de trabajo y los salarios de miseria que reciben, callan y obedecen ante chasquido mudo del látigo represivo de un capataz en uniforme de la policía política y arrastran todos, las invisibles cadenas del miedo conque el amo-estado ata a sus labriegos. Allá por las calles de La Habana, Santa Clara, Holguín o Santiago de Cuba desfilaron mudos ante la mirada de sus amos de la rancia oligarquía gobernante, ávidos de venderlos por jugosas ganancias a inversionistas extranjeros inescrupulosos o a gobiernos foráneos cómplices de la explotación del hombre por el estado-amo o simplemente seguirles robando el fruto sagrado de su sudor para continuar enriqueciéndose a costa de una esclavitud a la que llaman ‘revolución socialista’. Y mientras el silente desfile de los esclavos continua, valga pues gritar por ellos, por los derechos laborales de esos millones de esclavos que en su interior claman y anhelan un salario digno que alcance para una vida de calidad para él y su familia, por el derecho a poseer la libertad de contratación, a convenir con el patrono su convenio laboral con condiciones de trabajo justas, a poseer un trabajo con condiciones dignas y con seguridad, a tener derecho a la huelga y a expresar con libertad sus aspiraciones y demandas laborales y a tener derecho a la libre sindicalización. En otras palabras a ser trabajadores con dignidad, no esclavos; a ser hombres libres, no reos del estado y sus gobernantes… Y para eso hace falta de nuevo repetir, honrando las la distancia del tiempo y las diferencias de circunstancias, la gesta gloriosa de La Demajagua para romper por siempre las cadenas de un pueblo esclavo.

LAS PRETENSIONES IMPERIALES DE RUSIA

LAS PRETENSIONES IMPERIALES DE RUSIA Por: Lcdo. Sergio Ramos La crisis de Crimea ha destapado las viejas tensiones de la Guerra Fría. Moscú quiere consolidar su salida al Mar Negro, aprovechando la debilidad que los disturbios y la inestabilidad política han creado en Ucrania. También, desde hace meses Rusia hace gala de retomar sus pretensiones sobre el Caribe anunciando negociaciones con Cuba, Venezuela y Nicaragua para el establecimiento de bases navales en esos países. Este resucitar de la vieja vocación imperial rusa, podría degenerar en un serio conflicto bélico de proporciones insospechadas. No es nada nuevo que Rusia asuma poses de conquistador. A lo largo de su historia se observa su insaciable sed de expansionismo. Desde que Oleg El Sabio crea el principado de Rus en Kiev en el año 880 d. C., se interesó por conquistar territorios. Cien años después, para el 981 bajo Vladimir I, abarcaba una extensión desde Lituania y Polonia y lo que se conoce como la Galicia ucraniana. Más tarde Iván III El Grande (1462-1505) funda el principado de Moscú y traslada la capital a esa ciudad y por sus conquistas triplicó la extensión de ese país. Desde esa época, Rusia tuvo gran interés en tener acceso libre hacia al Mar Báltico y hacia el Mar Negro. Algo que logró Pedro El Grande (1672-1725), llegando su territorio hasta el Océano Pacifico y en 1721 dejó de llamarse principado para oficialmente denominarse Imperio Ruso. En 1809 el imperio se anexa Finlandia hasta que se independiza de este en 1918. Con los Soviets en el poder y ya convertida en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), durante la II Guerra Mundial entre 1939 al 1945 se anexa una parte del territorio de Polonia, los países bálticos ( Lituania, Estonia y Letonia) y convierte en sus colonias parte de Alemania, Checoeslovaquia, Hungría , Polonia, Rumania, Bulgaria. Y en 1961 convirtió a Cuba en su neo-colonia tras la traición del tirano Fidel Castro, quien entregó la soberanía de Cuba a la URSS, cuestión afianzada por el infame pacto Kennedy-Khuchev en 1962, dándole a Moscú una cabeza de playa en América. Tras el desplome del bloque socialista y la desintegración oficial de la URSS el 25 de diciembre de 1991, Rusia sale de Cuba y se reconstituyen naciones que fueran absorbidas por el imperialismo ruso. Rusia vuelve a despertar su vocación imperial. Aparte de afianzar sus intereses invadiendo a Osetia del Sur en el 2008, en un conflicto con Georgia y comenzar a revivir sus pretensiones en el Caribe, vuelve a mirar hacia Crimea, cuya base naval sostuvo a pesar de habérsele independizado Ucrania hace 22 años. Ahora Rusia vuelve a invadir militarmente a Crimea y su clara intención es de quedarse con ella como botín de guerra. ¿Acaso con tales ambiciones imperiales, no será su objetivo a mediano plazo la conquista de Ucrania? Su ambición imperial se extiende desde América hasta el Pacifico, donde anuncia negociaciones para establecer bases en las Islas Sybelles, Indonesia y Viet Nam. Está claro su interés por recuperarla posición hegemónica como potencia mundial que otrora tuvo bajo la URSS. Acá en el Caribe, Cuba vuelve a ser un importante punto de interés para Moscú. El gobierno de Vladimir Putin quiere volver a contar con un portaviones fijo a 90 millas de los Estados Unidos: Su más importante rival. Y aprovechando la expansión de regímenes anti-americanos como Venezuela y Nicaragua, busca aumentar sus influencias y establecer puntas de lanza con bases navales en dichos países. Ya sabemos del gran número de armas que Rusia vendió al régimen del fallecido Hugo Chávez. Cada vez es más frecuente ver de unidades de la Marina de Guerra rusa navegando por las aguas del Caribe. De no detenerse este expansionismo, veremos nuevamente la reapertura de la base de submarinos atómicos de Cienfuegos, la base de espionaje electrónico de Lourdes y la presencia de tropas rusas nuevamente mancillando el territorio nacional. Ellos saben que la mentalidad mercenaria los hermanos Castros y tienen experiencia con ellos. Saben que les vendieron la soberanía del país en la década de los sesenta a cambio de la garantía del poder absoluto y están ansiosos de repetirlo ante las inestabilidades del régimen venezolano, de donde proviene su mayor subsidio. También conspira en contra de una solución airosa del diferendo de Crimea y en contra de la soberanía nacional de Cuba, la debilidad en política exterior de la administración del presidente Barak Obama. Nos recuerda algo a la debilidad de Kennedy en los sesenta. Esta debilidad la conocen bien los rusos y la están explotando. Un ejemplo fue la débil reacción de Washington respecto a Siria, donde Rusia tiene una importante base naval que le otorga una presencia importante en el Mediterráneo Oriental. Rusia vetoo las resoluciones contra Basar El Assad y sigue apertrechando militarmente al gobierno del dictador sirio, mientras la Casa Blanca se limita a simples declaraciones. Si la administración Obama no toma posiciones fuertes que paren en seco las pretensiones rusas en Europa, el Pacifico y en el Caribe, Cuba pudiera volver a caer bajo las garras Rusas, con lo cual retrasaría enormemente las aspiraciones de libertad del pueblo cubano y debilitaría la posición internacional de Estados Unidos.

Saturday, March 8, 2014

UN BRAVO PUEBLO EN PIE DE LUCHA

UN BRAVO PUEBLO EN PIE DE LUCHA Por: Lcdo. Sergio Ramos El hastío ha colmado la paciencia del pueblo venezolano. Es el despertar de aquellos hartos de despotismo, corrupción y desgobierno. Cansados de sufrir al ver que su país, bendecido por infinitas riquezas naturales, se hunde en la escasez y la pobreza a causa de una mafia de corruptos e inescrupulosos que se enriquecen y se adueñan ilegítimamente del poder que solo corresponde al pueblo venezolano. La ilimitada ambición por el poder los condujo a vender su patria a intereses foráneos, permitiendo que tropas extranjeras invadan, con su complicidad, a Venezuela para oprimir al pueblo, robar las riquezas naturales y, en abyecta traición a la patria del Libertador Simón Bolívar, en permitir que un gobierno extranjero, tiránico y totalitario, rija desde La Habana, los destinos del hermano país latinoamericano. La demagogia, la mentira y el engaño han sido las artimañas de la dictadura para engatusar al pueblo con promesas de una falsa “justicia social” que lejos de mejorar la calidad de vida del venezolano, la deteriora a pasos agigantados. Al tiempo que la verdad se oculta con la censura y la mordaza a los medios de comunicación y prensa y la persecución de aquellos que se niegan a ceder su sagrado derecho a la libertad de expresión. El uso de la demagogia populista llego al extremo del descaro al profanar la tumba del Libertado Simón Bolívar y desvirtuar con doctrinas extranjerizantes y ajenas a la cultura venezolana el pensamiento autóctono del Libertador. Hoy el pueblo venezolano se ha lanzado a las calles en pos de la reconquista de su soberanía mancillada por la ocupación civil y militar, su democracia robada por un burdo fraude electoral y sus derechos humanos pisoteado por los esbirros del dictador. El pueblo venezolano está luchando en las calles. Es la respuesta acertada al vil despotismo. Los estudiantes universitarios, iniciadores y vanguardia del reclamo de libertad, son masacrados por los esbirros de la policía y la Guardia Nacional se va apoderando del usurpador. Decenas de muertos y cientos de heridos va siendo el saldo macabro hasta este momento. El miedo se va apoderando de l usurpador las Nicolás Maduro y sus secuaces. Su régimen se debilita en la medida que más gente se suma al grito de libertad lanzado por los estudiantes. Uno de los síntomas del debilitamiento ha sido el llamado a un dialogo sin base ni plan De ruta de discusión y sin gesto de demostrativo de Buena fe como seria la inmediata liberación de todos los presos políticos. Es una artimaña para ganar tiempo para ganar tiempo, tratando de que los opositores y protestantes den un cese a las manifestaciones callejeras y así buscar fortalecerse para arremeter con más fuerza contra la oposición. Otra muestra del debilitamiento es el incremento en la crudeza represiva. Las dictaduras cuando se debilitan suelen convertirse en más sanguinarias. Les arropa el miedo a la derrota inevitable. Por eso ahora matan torturan, encarcelan, reprimen y claman desesperados por refuerzos a sus amos de La Habana. Me cuentan testigos presenciales recién llegados a Puerto Rico que al momento de abordar el avión paralizaron el Aeropuerto de Maiquetía y al rato aterrizaron cinco aviones de transporte de la Fuerza Aérea Revolucionaria de Cuba, los cuales desembarcaron cerca de uno 200 hombres por avión, todos vestidos de civil y luego lo vieron partir hacia Caracas vestidos con uniformes del Ejército de Venezuela. Fuentes, posteriormente, confirmaron que se trataba de unidades de Tropas Especiales del Ejército Cubano conocida como “Las Avispas Negras”. Personal del aeropuerto les comentaron a estas personas que en la madrugada habían aterrizado esos mismos aviones militares cubanos con un contingente de dichas tropas. O sea que se calcula que ese día desembarcaron en Venezuela unos 2,000 soldados de las tropas elites de los Hermanos Castro. La especialidad de estas unidades es reprimir al pueblo cubano y ahora invaden a Venezuela para reprimir al pueblo venezolano. Los tiranos suelen menospreciar el poder que genera la ira de un pueblo indignado por la ignominia de la opresión, cuando una vez lanzados al ruedo de la lucha, se convierten en una fuerza libertaria imparable. Eso está pasando en Venezuela. El bravo pueblo venezolano está en pie de lucha, a pesar del encarcelamiento del opositor Leopoldo López y otros muchos más que yacen en las cárceles del hermano país. De esa lucha resurgirá la libertad y se consolidara la democracia en el suelo natal de Bolívar. Me duele profundamente, como cubano, que los tiranos que oprimen a mi patria, Cuba, y envíen a soldados cubanos a invadir y reprimir al hermano pueblo venezolano y a morir en la indignidad que significa oprimir a un pueblo y apuntalar tiranías. Son confabulaciones entre dictadores que en nada tienen que ver los pueblos esclavizados por ellos. Los pueblos de Cuba y Venezuela están unidos en el sentimiento de solidaridad y en la lucha por la libertad, que como ayer, bajo la espada del libertador Simón Bolívar, los unió para la libertad de todos los habitantes de la América Latina. …” y si el despotismo levanta la voz, seguid el ejemplo que Caracas dio". “ San Juan, Puerto Rico, 5 de marzo de 2014

GLORIA AL BRAVO PUEBLO

NUESTRA SOLIDARIDAD CON EL BRAVO PUEBLO VENEZOLANO EN SU LUCHA POR LA SOBERANIA, LIBERTAD, LA DEMOCRACIA Y RL RESPETO A LOS DERECHO HUMANOS Y CONTRA LA INVASION POR LAS TROPAS CASTRISTAS ¡VIVA VENEZUELA LIBRE!!!