Sunday, June 26, 2022

LOS PUEBLOS NO ESCARMIENTAN EN CABEZA AJENA


 

LOS PUEBLOS NO ESCARMIENTAN EN CABEZA AJENA

Por: Lcdo. Sergio Ramos

 

Recientemente hemos visto el triunfo electoral del exguerrillero izquierdista Gustavo Petro en Colombia, lo que augura un serio peligro para las libertades del pueblo colombiano toda vez de que existe la posibilidad de que este pudiera optar por seguir una política de radicalización como la que tomara Hugo Chávez y el actual dictador Nicolás Maduro en de Venezuela. Como también el recién electo Petro pudiera optar por las posturas moderadas como las de Gabriel Boric en Chile o de Pedro Castillo en Perú

Actualmente en Latinoamérica estamos ante un preocupante giro político hacia la izquierda a través de los procesos electorales. Así vemos en estos últimos tiempos, además del reciente presidente electo de Colombia, el triunfo de Gabriel Boric en Chile, Alberto Fernández en Argentina, Luis Arce en Bolivia, Pedro Castillo en Perú, Xiomara Castro en Honduras, Andrés Manuel López Obrador en México. A esto añádase las dictaduras totalitarias tradicionales del castrismo de Miguel Díaz Canel en Cuba, Nicolás Maduro en Venezuela y Daniel Ortega en Nicaragua.

En algunos casos como  en Venezuela y Nicaragua, los comunistas, una vez asumido el poder se radicalizaron para imponer una tiranía totalitaria de izquierda y en otros casos han mantenido, por circunstancias y conveniencias particulares, una postura moderada dentro de sus respectivos marcos izquierdistas, pero todos entrelazados formando un preocupante frente común de las izquierdas en el continente americano, pues nada quita que en un momento dado cualquiera de esos países pudiera optar por iniciar un proceso de radicalización hacia el totalitarismo comunista.

Cabe entonces preguntarnos ¿Cómo es posible que, teniendo ante sí las macabras experiencias de los desastres socio-económicos y las violaciones de las libertades y los derechos humanos en Cuba, Venezuela y Nicaragua, los pueblos de esos países latinoamericanos no hayan reflexionado y aprendido la lección, y se lanzasen a votar por los simpatizantes y promotores del totalitarismo castrista en Latinoamérica?

Son varios los factores que llevan a los pueblos a votar por los solapados enemigos de la democracia.

Primeramente, el populismo de las izquierdas en donde estos suelen presentarse como redentores de los pueblos con fantasiosas promesas incumplibles, alegadamente destinadas a acabar con los males que aquejan a sus respectivas poblaciones. Una de ellas es la pobreza, que es un mal que aqueja a muchos pueblos latinoamericanos. A esto, añádase la incultura que abunda sobretodo, entre las clases más pobres de los países Latino América.

Otro elemento es la corrupción de ciertos los gobernantes de centro y de derecha que perjudica enormemente la imagen y el sentido de la sociedad democrática, ya que genera en los pueblos la perdida de fe sus gobernantes y en las instituciones democráticas. La corrupción es el virus mortal que enferma la democracia, y no debe dársele el menor respiro, ni la más mínima tolerancia, atajándose este mal de raíz.

Prometiendo eliminar estos males con fantasiosos discursos populistas las izquierdas pro-castristas, desde los tiempos de Chávez, han adoptado por disfrazarse de demócratas para confundir a los pueblos y capturar el voto de los incautos de modo de acceder al poder para una vez allí, empezar a socavar los cimientos de la democracia e implantar el totalitarismo izquierdista.

 De ese modo, una de las primeras cosas que suelen hacer es cambiar la constitución para acomodar las leyes a sus despóticos propósitos y una vez afianzados en el poder, proceden a eliminar de una u otra forma a los que se le oponen, bien con el presidio político o forzándolos hacia el destierro al hacerles imposible la vida en sus respectivos países y en ocasiones, hasta dándoles muerte.  Eso es exactamente lo que paso en Cuba, Venezuela y Nicaragua, cada cual dentro de sus peculiares diferencias en el tiempo, espacio y circunstancia.

Pero los pueblos no perciben eso, ni creen que el mal que aqueja a otros pueblos, aun siendo vecinos, les pudieran pasar a ellos. Y es que la triste realidad es que los pueblos no escarmientan en cabeza ajena. 

A los pueblos hay que concientizarlos en los valores de la democracia y en los efectos malignos y perversos de sus enemigos, como lo es el totalitarismo comunista y sus maquiavélicos disfraces de falsos profetas. Mientras que simultáneamente, la democracia debe enfocarse en fomentar en promover, proteger y defender las libertades y derechos de los pueblos, así como fomentar el bienestar social y económico de sus pueblos y al mismo tiempo, ha de cerrarle firmemente el paso a quienes maquiavélicamente utilizan sus virtudes para destruirla, bien para sus beneficios particulares o para sus fines político- ideológicos anti-democráticos.

Los pueblos tienen el derecho inalienable a defender sus libertades, sus derechos humanos y su democracia contra aquellos que pretenden destruirla.

 

San Juan, Puerto Rico a 25 de junio de 2022

 

 


Saturday, June 4, 2022

UN NUEVO CODIGO PENAL PARA REPRIMIR AL PUEBLO


 

UN NUEVO CODIGO PENAL PARA REPRIMIR AL PUEBLO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

La dictadura castrista acaba de promulgar un nuevo un nuevo código penal, el cual fue aprobado, como es costumbre, por unanimidad por la mono-partidista seudo-legislatura Asamblea Nacional del Poder Popular. Esta legislación surge tras las protestas masivas del pueblo reclamando sus derechos humanos y libertades el pasado año el 11 de julio de 2021 y en el 15 de noviembre pasado.

Basta un breve vistazo a dicho código para darse cuenta que el mismo está orientado a penalizar el ejercicio de libertades y derechos humanos de los ciudadanos. Lo que lo hace un claro instrumento represivo y violatorio de los derechos humanos fundamentales del pueblo cubano.

Veamos algunos ejemplos: El articulo 124 penaliza la propaganda en oposición al régimen dictatorial, al “orden social” y al “Estado Socialista” al establecer que:

“Sección quinta

Propaganda contra el orden constitucional

Artículo 124.1. Incurre en sanción de privación de libertad de dos a cinco años quien:

a) incite contra el orden social, la solidaridad internacional o el Estado socialista reconocidos en la Constitución de la República, mediante la propaganda oral o escrita o en cualquier otra forma;

b) confeccione, distribuya o posea propaganda del carácter mencionado en el inciso anterior.

 

2. Si, para la ejecución de los hechos previstos en el apartado anterior, se utilizan medios de comunicación social, la sanción es de privación de libertad de cuatro a diez años.

 

3. Quien permita la utilización de los medios de comunicación social a que se refiere el apartado anterior incurre en sanción de privación de libertad de uno a tres años.

 

4. Quien, teniendo responsabilidad de cuidado, custodia o uso de cualquier medio de comunicación social, permita que otro lo utilice para ejecutar los actos previstos en el apartado 1), incurre en sanción de privación de libertad de uno a tres años, siempre que sus acciones no constituyan un delito de mayor entidad.”

 

El citado artículo constituye una clara conculcación a la libertad de expresión del pueblo cubano. La cual es una de las libertades fundamentales que garantiza la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su artículo 19:

 

“Artículo 19 

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.” 

Las protestas del 11 de julio de 2021 estaban dirigidas específicamente contra el estado y representó el ejercicio de un sagrado derecho humano por la población.

Dicha medida, como puede observarse, está en total contradicción con el artículo 19 de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Pero la conculcación de la libertad de expresión va más allá, pues busca evitar que los gobernantes y sus acciones sean criticados por el pueblo cuando dicho Código Penal establece en su artículo 185.1 que:

“Sección cuarta

Desacato

Artículo 185.1. Quien amenace, calumnie, difame, insulte, injurie o, de cualquier modo, ultraje u ofenda, de palabra o por escrito, en su dignidad o decoro, a un funcionario público, autoridad o a sus agentes o auxiliares, en ejercicio de sus funciones o en ocasión o con motivo de ellas, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas, o ambas.

2. Si el hecho previsto en el apartado anterior se realiza respecto al Presidente o Vicepresidente de la República, al Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, a los demás miembros del Consejo de Estado o del Consejo de Ministros, a los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular, al Presidente del Tribunal Supremo Popular, al Fiscal General de la República, al Contralor General de la República o al Presidente del Consejo Electoral Nacional, la sanción es de privación de libertad de uno a tres años”.

 

Con esa disposición, también violatoria de la Carta de Derechos Humanos de las ONU, el represivo nuevo código penal de Cuba pretende penalizar las expresiones populares tales como “Diaz Canel Sing…” que no es otra cosa que una expresión clara del rechazo del pueblo a un gobernante despótico y corrupto, junto a su camarilla que usurpa el poder.

Más adelante en el artículo 216 de dicho Código se penalizan las publicaciones, panfletos y hojas sueltas y/o documentos escritos criticando al régimen al establecer que:

“CAPÍTULO XV

CLANDESTINIDAD DE PUBLICACIONES

Artículo 216. Quien confeccione, difunda o haga circular en cualquier formato, publicaciones, sin indicar la imprenta o el lugar de impresión o sin cumplir las reglas establecidas para la identificación de su autor o de su procedencia, o las reproduzca, almacene o transporte, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas.”

 

Del mismo modo, el artículo 270 prohíbe y penaliza la crítica a las llamadas organizaciones de masa tales como el Partico Comunista de Cuba, la Unión de Jóvenes Comunistas, La Federación de Mujeres Cubanas, entre otras más, todas ellas creadas y controladas por el régimen.  Y además, también penaliza con fines represivos, el rechazo del pueblo cubano a los difuntos opresores como el tirano Fidel Castro o el genocida Ernesto Che Guevara entre otros, en lo que constituye una clara conculcación del derecho humano a la crítica a los verdugos del pueblo ya fallecidos:

“CAPÍTULO IV

DIFAMACIÓN DE LAS INSTITUCIONES Y

ORGANIZACIONES Y DE LOS HÉROES

Y MÁRTIRES

Artículo 270. Quien públicamente difame, denigre o menosprecie a las instituciones de la República de Cuba, a las organizaciones políticas, de masas o sociales del país, o a los héroes y mártires de la Patria, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas.”

 

Todos los preceptos antes citados del nuevo Código Penal de Cuba constituyen una mordaza al pueblo, coartando el derecho humano a la libertad de expresión.

Por otro lado, con el fin de reprimir y coaccionar la libertad de reunión y asociación en organizaciones opositoras, así como las convocatorias y agrupaciones de descontentos cubanos protestando contra los abusos de la tiranía como ocurrió el pasado 11 de julio de 2021, los artículos 274 y 275 establecen que:

“CAPÍTULO VIII

ASOCIACIONES, REUNIONES Y MANIFESTACIONES ILÍCITAS

Artículo 274.1. Los promotores, organizadores o directores de una asociación no autorizada para constituirse, incurren en sanción de privación de libertad de seis meses a dos años o multa de doscientas a quinientas cuotas, o ambas.

2. Quien pertenezca, como asociado o afiliado, a una asociación no autorizada para constituirse, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas.

 

3. A los responsables de los hechos previstos en los apartados anteriores, el tribunal puede imponerles la sanción accesoria de confiscación de bienes.

 

Artículo 275. 1. Quien participe en reuniones o manifestaciones celebradas con infracción de las disposiciones que regulan el ejercicio de estos derechos incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas.

2. Los organizadores de reuniones o manifestaciones celebradas con infracción de las disposiciones que regulan el ejercicio de estos derechos incurren en sanción de seis meses a dos años o multa de trescientas a quinientas cuotas o ambas”.

 

El citado artículo 275 claramente responde a la finalidad de coartar y suprimir las organizaciones opositoras al régimen penalizando a sus organizadores y a sus militantes en lo que claramente constituye una crasa violación al Derecho Humano a la libertad de reunión y asociación contemplada en el Artículo 20 de la Derechos Humanos de las Naciones Unidas que establece que:

“Artículo 20 

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas. 

2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.” 

 

Inclusive la libertad de culto queda coaccionada y oenalizada por el artículo 272 del impuesto nuevo código penal al establecer que:

“CAPÍTULO VI

ABUSO DE LA LIBERTAD DE CULTOS

Artículo 272. Quien, abusando de la libertad de cultos garantizada por la Constitución, oponga la creencia religiosa a los objetivos de la educación, o al deber de trabajar, defender la Patria con las armas, de reverenciar sus símbolos o a cualesquiera otros establecidos por la Constitución de la República de Cuba, es sancionado con privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas”.

 

Con lo cual, institucionalmente, el régimen cubano atenta la libertad de culto consagrada el en artículo 18 de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que claramente establece que:

“Artículo 18 

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.”  

   

Está claro el nuevo código penal de Cuba tiene la finalidad de fomentar el terror entre los ciudadanos y crear un instrumento jurídico para justificar la represión y las arbitrarias largas condenas contra los opositores y los ciudadanos descontentos por causa del legítimo ejercicio de los Derechos Humanos del pueblo. Tales acciones represivas son realizadas a través de los teatrales juicios amañados, en donde a los acusados se les privan de contar con una adecuada defensa, imponiéndose condenas injustas dictando sentencias prefabricadas tras bastidores por la policía política (la Seguridad del Estado) y la alta cúpula gobernante del régimen.

Los tiranos suelen acomodar las leyes a sus intereses particulares. He ahí la razón de la promulgación de este nuevo código penal, cuya legitimidad es nula, toda vez que el gobierno es uno ilegitimo ‘ab initio’, ya que desde 1959 en que tomaron el poder los castristas, lo vienen ostentando y ejerciendo contra la voluntad del pueblo y en contra de la legitima constitución de Cuba, que es la de 1940.

El represivo nuevo código penal de Cuba impuesto por la dictadura castrista, también refleja sutilmente un factor que no debe desconocerse y es que la razón de fondo para su promulgación está motivada por el miedo atroz que la cúpula gobernante del régimen le tiene al pueblo cubano lanzado en las calles, enardecido y hastiado por la falta de libertades, la miseria, el hambre, los abusos y la corrupción que arropa a la cúpula de la tiranía.

Toda ley injusta e ilegítima debe detestarse, impugnarse y combatirse, pues toda injusticia es inaceptable e incompatible con la dignidad a que tiene derecho todo ser humano.

La dictadura podrá imponer leyes represivas contra el pueblo, pero el destino de Cuba es la libertad alcanzada por el pueblo cubano en su lucha frontal contra sus opresores.

San Juan, Puerto Rico a 1ro de junio de 2022


Thursday, May 19, 2022

CUBA CLAMA POR UN NUEVO Y MEJOR 20 DE MAYO


 

CUBA CLAMA POR UN NUEVO Y MEJOR 20 DE MAYO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Hace 120 años, el 20 de mayo de 1902 se instauró la República de Cuba, izándose la bandera cubana en El Morro de La Habana y demás edificios públicos, asumiendo la presidencia del país Don Tomas Estada Palma.

Si bien es cierto que la nueva república nacía con imperfecciones y limitaciones a causa de la impuesta Enmienda Platt que afectaba el ámbito de la soberanía nacional, también es cierto que ese fue el punto de partida de un país libre que, a pesar de sus vaivenes, tuvo una gran prosperidad y sus momentos de libertad de su existencia perfeccionó sus sistema democrático al eliminar dicha Enmienda y promulgar una nueva constitución en 1940, que fue orgullo de su tiempo por lo completa en cuanto a la garantía de las libertades y los derechos del hombre.  Un proceso democrático solo mancillados por las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista y finalmente, en 1959, fue destruido por la tiranía totalitaria de Fidel Castro, quien, traicionando a la patria y a su pueblo, entregó la soberanía nacional a la Unión Soviética imponiendo falsas constituciones pro-comunistas que en el fondo conculcan los derechos humanos de sus ciudadanos incrustando una corrupta y despótica casta minoritaria que esclaviza y empobrece a los ciudadanos.

Pero en medio de esa tragedia, desde la gran traición y robo de la patria por el castrismo, el pueblo cubano no ha dejado de luchar por su libertad, democracia y el respeto a sus derechos humanos, procurando el fin total y absoluto de la tiranía, para así poder iniciar la edificación de un nuevo país.

Desde las heroicas guerrillas del Escambray y en otras partes el país, el desembarco de la gloriosa Brigada 2506, los ataques comandos de la Operación Mangoose, y otras organizaciones anti-castristas, para luego pasar a la guerra por los caminos del mundo a causa el Pacto Kennedy- Khruchev que bloquea las acciones libertarias del exilio hacia Cuba, pasando luego a la lucha pacífica de los opositores tras el llamado de “ La Patria es de Todos” y las protesta pacíficas de las Damas de Planco y otras organizaciones opositoras dentro de Cuba y fuera del país por los exiliados alrededor del mundo, hasta los actos de rebeldía del pueblo más reciente como lo fueron las protestas del 11 de julio y 15 de noviembre pasado, y además, las que día a día continúan suscitándose dentro de Cuba con los apoyos del exilio desde el exterior.

Una lucha que no terminará hasta que Cuba sea libre y el país sea totalmente despojado de los males del castrismo. Y es a partir de ese momento, que todas las tendencias sociales y políticas del país habrán de empezar una nueva y grandiosa obra de construcción de un nuevo país, soberano y libre afianzado en una nueva constitución democrática que establezca un nuevo estado de derecho asentado en los principios de soberanía nacional, paz, libertad, democracia, bienestar y progreso para todos los cubanos en el marco de una Cuba inclusiva, enmarcada en el pensamiento del Apóstol José Martí : “ Con todos y para el bien de Todos”.

Para ello, derrocada la tiranía, habrá que promulgarse una nueva constitución democrática con la participación de todas las vertientes políticas y sociales del país, incluyendo a la diáspora; y una vez esta ser refrendada por todo el pueblo cubano, realizar elecciones libres , democráticas y transparentes con la participación de todos los partidos y tendencias democráticas del país para elegir los cargos electivos de un nuevo gobierno democrático que empiece a construir la nueva patria cubana y dar comienzo a un nuevo y mejor 20 de mayo, pleno de patria y vida con libertad para todos los cubanos.

 

San Juan, Puerto Rico a 15 de mayo de 2022

 

 

 


Saturday, April 16, 2022

LOS EXODOS MASIVOS DE LOS CUBANOS

 


LOS EXODOS MASIVOS DE LOS CUBANOS

Por: Lcdo. Sergio Ramos

En estos momentos está ocurriendo una oleada migratoria de cubanos que salen del país para buscar la libertad y el progreso que la dictadura castrista les niega en su propio suelo. Según las cifras del US Custom & Border Patrol (USCBP por sus siglas en inglés) también conocida como la Patrulla Fronteriza para el 2020 entraron a los Estados Unidos 14,015 cubanos, en el 2021 aumentó a 39,303 cubanos y en lo que va de año entre enero y marzo de 2022 han entrado un total de 26,489…y siguen llegando.

No es la primera vez que esto ocurre en Cuba. Recordemos los éxodos masivos de Boca de Camarioca en 1965, el de El Mariel en 1980 y el de la Crisis de los Balseros en 1994.

Curiosamente, estas salidas masivas de cubanos suelen ocurrir después de que dentro de Cuba ocurre alguna crisis que genera un estado de tensión y descontento popular dentro del país.

En Cuba, para los años anteriores a 1965 existían grupos de guerrillas anti-castristas que desde los comienzos de los 1960 venían luchando por la libertad. Las cárceles estaban repletas de presos políticos. Los fusilamientos ( o mejor dicho, puesto en su real perspectiva: los asesinatos de opositores en el paredón) se producían a diario en todo el territorio nacional, mientras que el descontento y malestar en la población se incrementaba cada día más; de ahí que el régimen permite la salida masiva de embarcaciones hacia Estados Unidos por la Boca de Camarioca en la costa norte de la provincia de Matanzas.

En 1980 se produce la salida masiva de El Mariel. Esta surge justo después de la crisis de la Embajada de Perú en La Habana, en donde miles personas ingresaron en dicha embajada para pedir asilo.

Durante la Crisis de los Balseros en 1994 acababa de suceder el llamado Maleconazo en donde el pueblo de La Habana se lanzó a las calles para protestar contra los abusos de la dictadura castrista y acto seguido, la dictadura abrió las puertas para que todo el que quisiera irse del país por mar en frágiles embarcaciones.

Ahora está ocurriendo una nueva oleada de migrantes que acontece tras las masivas protestas del pueblo el 11 de julio de 2021 y la convocatoria de protestas del 15 de noviembre pasado. Actualmente las fuerzas militares y policiacas de la tiranía castrista han desplegado una fuerte campaña represiva contra el pueblo cubano. Y como parte de esta maquiavélica jugada el pasado 21 de noviembre, el régimen ha acordado con el gobierno dictatorial de Daniel Ortega en Nicaragua que los cubanos puedan entrar a ese país sin visa para que de ahí emprendan su riesgoso camino hacia la frontera de México con Estados Unidos.

Como puede observarse, se trata de un patrón operativo-represivo del régimen que suelen aplicar tras las crisis sociales y políticas en la isla, consistente en incrementar la represión para crear un estado de terror y zozobra entre los ciudadanos, para luego, sutilmente, fomentar un éxodo masivo de los cubanos descontentos con el régimen. En otras palabras, se trata de una estrategia orientada a abrir una válvula de escape para quitarse de encima la presión popular y eliminar del escenario político nacional a sus opositores, sacándolos del país. Esa estrategia también la hemos visto recientemente aplicada por el dictador Nicolás Maduro en Venezuela.

En el entremedio de esas crisis migratorias, las salidas de cubanos del país han sido una constante. La causa de este mal esta indudablemente en la dictadura castrista ante su obstinación de preservar un sistema económico estatizado, ineficiente e improductivo que solo genera miseria y pobreza para el pueblo, que a su vez está sometido bajo un régimen represivo de total conculcación de las libertades y derechos humanos con el fin de perpetuar en el poder absoluto a una enriquecida y minoritaria oligarquía dictatorial. Una situación que hace de Cuba un país invivible para los cubanos de a pie, por eso las salidas masivas de cubanos al exterior y la posibilidad de explosiones sociales siempre están latentes en el país.

San Juan Puerto Rico a 6 de abril de 2022

 

 


Saturday, February 26, 2022

REGRESAR A LA PATRIA ES UN DERECHO HUMANO

 


REGRESAR A LA PATRIA ES UN DERECHO HUMANO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Hace unas semanas atrás planteábamos como el régimen dictatorial de Cuba aplicaba el represivo método del ostracismo contra los opositores, obligándolos a abandonar el país y, ahora, tan recientemente como tan solo unos días después, aparece destacado en los medios de prensa el caso de la opositora Anamelys Ramos González, quien tras un viaje de visita a Miami, se le ha impedido el regreso a su patria, y por ende a su hogar, en Cuba. tras impedírsele abordar el avión  de

La línea aérea American Airline, le impidió abordar el avión a su represo, aparentemente, por esta recibir comunicación y/o información del régimen castrista en donde se le prohibía a ella la entrada a su país natal.

Tales medidas por parte de la dictadura castrista para forzar a la línea aérea a fin de que le impida abordar el avión, y la acción de esta última de seguir las supuestas instrucciones y/o informaciones del régimen, constituyen una flagrante violación de los derechos humanos de la opositora Anemelys Ramos.

El derecho a retornar a su país, es un derecho humano consagrado en el artículo 13, inciso 2 que establece que “Toda persona tiene derechos a salir de cualquier país, incluso del propio y a regresar a su país”  

A pesar de la total falta de libertad que sufre el pueblo cubano bajo la atroz dictadura castro-comunista, para todos los cubanos, regresar a Cuba es un derecho humano. La opositora Anamely Ramos, intentaba regresar a su patria para continuar su lucha opositora a sabiendas de que, al entrar en Cuba, la dictadura la recibirá con represión, discrimen y hasta el presidio. Pero para ella, es su deber luchar allá adentro de su patria y ese es un derecho sagrado.

Regresar a la patria cuando hay una dictadura en un país con el fin de luchar por la libertad y los derechos humanos de un pueblo oprimido es un derecho.

Ejerciendo ese principio, que más tarde advendría a ser proclamado un derecho humano, fue que José Martí desembarcó en Playitas de Cajobabo el 11 de abril de 1895 y  el Gral.  De igual modo, el General Antonio Maceo al arribar por Duaba el 1ro de abril de 1895 para luchar por la libertad de Cuba.

Al amparo de ese mismo derecho y con idénticos propósitos libertarios, fue que los heroicos cubanos de la Brigada 2506 desembarcaron en Bahía de Cochinos el 17 de abril de 1961. También, ejerciendo ese mismo derecho, fue que Vicente Méndez desembarcó por Punta Silencio cerca de Baracoa el 17 de abril de 1970.

Actualmente, Amarily Ramos desea regresar pacíficamente a su patria para continuar su lucha pacífica por la libertad y contra los abusos de la tiranía. Ese es un derecho humano inalienable.

Pero todavía más allá de la motivación de cumplir con el sagrado deber de libertar a un pueblo oprimido, el simplemente acto regresar a su país para visitarlo o para ir a vivir en algún lugar de su territorio, es un derecho humano.  Porque como decía José Martí, “El hombre fuera de la patria, es como un árbol en la mar”

Son muchos los privados de ese derecho a volver a la patria cubana, pues sabemos --- y me incluyo --- que el régimen nos impide la entrada, y si entramos, nos impedirá la libertad, con la represión, la cárcel y hasta privándonos de la vida aplicando el genocida método del paredón de fusilamiento.

Aunque, sin embargo, valga aclarar, que el mal uso de un derecho es detestable. Retornar al país para servir al régimen dictatorial o para ayudar y apoyar a quienes oprimen a un pueblo, es traicionar a los compatriotas que viven esclavos en la patria, ansiando recobrar la libertad arrebatada.

A la patria se ha de retornar con dignidad y decoro. Y cuando la patria esta esclavizada, se ha de retornar ella para libertarla y engrandecerla, no para perpetuar tiranías y sembrar miserias.  Porque como nos enseñara el Apóstol de nuestras libertades, José Martí: “Solo la libertad trae consigo la paz y la riqueza”

San Juan, Puerto Rico a 21 de febrero de 2022

 

 


Saturday, February 12, 2022

EL OSTRACISMO: UNA PRACTICA REPRESIVA DEL CASTROCOMUNISMO

 


EL OSTRACISMO: UNA PRACTICA REPRESIVA DEL CASTROCOMUNISMO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

A raíz de las protestas en Cuba del 11 de julio y las que posteriormente fueran convocadas por la oposición el pasado noviembre del 2021, el régimen castrista ha forzado a salir del país a varios opositores que se destacaron en algún modo durante dichas manifestaciones populares pacíficas. Se trata de la aplicación de la represiva medida del ostracismo por la dictadura castrista.

Los orígenes del ostracismo se remontan a la antigua Grecia. La misma se remonta al 510 a.C. aplicada por Clístenes en Atenas. Así les llamaban los antiguos griegos a las expulsiones del país de políticos non-gratos con fines de privarles de sus actividades e influencias políticas en las ciudades-estado griegas.

En Cuba, esta práctica violatoria de los derechos humanos, consistente en expulsar de su país a los opositores cubanos se remonta a los comienzos de la toma de poder por el castrismo. Recordemos en septiembre de 1961 la expulsión de 136 sacerdotes y religiosos, de los cuales 45 eran ciudadanos cubanos, a bordo del buque español “Covadonga”, entre los que se encontraba el obispo Mons. Eduardo Boza Masvidal, destacado por su prédica anti-comunista.

Otra aplicación por el régimen de las represivas medidas del ostracismo lo fue en 1980 durante el llamado éxodo de El Mariel. Allí la dictadura forzó a muchos homosexuales y a presos políticos y comunes, por medio de presión y amenazas, a abandonar el país en frágiles embarcaciones hacia la Florida.

A lo largo de las más de seis décadas de dictadura castrista, han sido sometidos  muchos presos políticos a severas presiones por parte de la Seguridad del Estado, incluso con torturas y amenazas personales, e incluyendo amenazas contra sus familiares, para que, a cambio de cesar su abuso contra ellos, acepten la oferta para que se fueran del país hacia el destierro.

Durante la llamada crisis de los balseros en 1994, también sucedieron casos donde los agentes de la Seguridad del Estado, ejerciendo coacción y amenazas, forzando a disidentes cubanos a abandonar el país.

Más recientemente, tras las protestas del 11 de julio, la dictadura ha forzado a destacados dirigentes y opositores a abandonar al país hacia el exilio luego de estos haber sido detenidos y/o sometidos a fuertes medidas represivas contra ellos y/o sus familiares.  Ejemplo de ello ha sido Yunior García Aguilera, uno de los principales líderes de las protestas del 11j. También se destacan los casos de la profesora Dayana Prieto Espinosa, el de la curadora Claudia Genlui Hidalgo, el rapero Eliecer Marques Duany, conocido como El Funky, la poetisa Katherine Bisquet Rodríguez , el artista Hamlet Lavastida, el opositor Daniel Llorente Miranda; así como también los periodistas independientes Olrelvys Cabrera,  Esteban Rodríguez y Héctor Valdés Cocho, entre otros muchos opositores.

El objetivo de la dictadura al enviar al ostracismo a los dirigentes y destacadas personalidades de la oposición es sacar del terreno político nacional a los opositores para así quitarse la presión y la actividad en pos de los derechos humanos y la democracia que realizan los compatriotas activamente opuestos al castrismo; los cuales, dentro del país, le  causan serias mellas a las engañosas campañas desinformativas del régimen y de ese modo, evitar la expansión del malestar popular, las actividades y las protestas contra la dictadura y la difusión de las ideas pro-democracia. Sacar a la oposición pacífica del país equivale a sacar del terreno de juego a un jugador del equipo adversario.

El macabro método que aplican los esbirros de la dictadura castrista consiste en  detener a los opositores y someterlos a fuertes presiones y torturas, mientras que los amenazan con tomar represalias contra sus familiares más cercanos, a quienes también hostigan y amenazan para que convenzan a los detenidos para que se vayan del país. Así, por ejemplo, en estos momentos se encuentran detenidos y bajo torturas físicas y/o psicológicas destacados opositores como José Daniel Ferrer, Félix Navarro, Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo entre otros muchos.

Este patrón represivo del régimen constituye una flagrante violación de los derechos humanos de los opositores a tenor con lo dispuesto en la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Según el artículo 9 de esta “Nadie puede ser arbitrariamente detenido, preso, ni deportado.” De hecho, toda persona tiene derecho a residir en su país según dispone el artículo 13 al establecer en su inciso 1. Que “Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un estado” y en el inciso 2 de dicho artículo establece que “Toda persona tiene derechos a salir de cualquier país, incluso del propio y a regresar a su país” Además, cabe recalcar que el artículo 5 establece que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.

Esta aplicación del ostracismo contra los opositores constituye un patrón represivo, violatorio del derecho humano a residir en su propio país. Dicha práctica represiva no solo está siendo aplicado en Cuba por la tiranía de Miguel Díaz Canel, sino también por las dictaduras pro-castristas de Nicolás Maduro en Venezuela y de Daniel Ortega en Nicaragua. Países cuyos agentes represores están siendo entrenados y asesorados e incluso, estos, actúan como participes, bajo la dirección del Departamento de la Seguridad del Estado de Cuba.

La práctica de forzar a los ciudadanos al destierro, o sea al ostracismo, debe ser condenada por todos los países democráticos en el mundo y los regímenes que la apliquen deberían ser fuertemente condenados y sancionados por los organismos internacionales derechos humanos y las naciones libres de mundo.

San Juan, Puerto Rico a 8 de febrero de 2022

 

 


Monday, January 17, 2022

CUBA Y VENEZUELA EN LA MIRA DEL EXPANSIONISMO MILITAR RUSO


 

CUBA Y VENEZUELA EN LA MIRA DEL EXPANSIONISMO MILITAR RUSO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Recientemente el vice canciller ruso Sergey Ryabkov amenazó con un posible despliegue militar ruso en Cuba y Venezuela. Las expresiones surgen a raíz de la crisis fronteriza entre Ucrania y Rusia y las conversaciones entre el gobierno ucraniano y la OTAN para incorporar a ese país en el conjunto de naciones que pertenecen a dicho tratado defensivo-militar europeo.

Desde hace varios años el régimen de Vladimir Putin ha retomado la política expansionista de la otrora Unión Soviética. La hemos visto en los conflictos fronterizos en las provincias ucranianas de Luhansk y Donetsk y durante la toma de Crimea por los rusos; y más recientemente en la intervención militarista de Rusia en Bielorrusia apoyando al dictador Lukashenko contra las protestas del pueblo exigiendo sus libertades y en Kazajistán en apoyo al gobierno dictatorial de Kassym Jomart Takayev ante las protestas del pueblo reclamando su dimisión.

El expansionismo militarista ruso se ha extendido por otros continentes como el apoyo con armamentos al reciente régimen militar de Mali en África.

En la práctica, el entrometimiento ruso en los asuntos cubanos nunca ha dejado de existir desde que el tirano Fidel Castro se alió al bloque soviético. Todos recordamos como la URSS desplegó cohetes de largo alcance con cabezas nucleares en Cuba dando lugar a la llamada Crisis de los Cohetes en 1962.

También, en Venezuela desde los tiempos de Hugo Chávez y más aún, luego que el dictador Nicolás Maduro tomara el poder se ha incrementado la presencia y ayuda militar rusa en ese país. Y pudiéramos añadir a Nicaragua, en donde recientemente los rusos construyeron una base de espionaje satelital y electrónico.

De cumplirse la amenaza de Moscú, representaría, de nuevo, la presencia de tropas y armamentos rusos, incluyendo cohetes en cuyo radio de alcance estarían ciudades de Estados Unidos. Cuan extendido sea este desplazamiento militar dependerá del tipo y la cantidad de misiles que emplacen.

Desde el punto de vista estratégico, la motivación de Rusia para retomar una importante presencia militar en Cuba y en Venezuela, y porque no, en Nicaragua, es hacer vulnerable en flanco sur de los Estados Unidos a 90 millas del territorio americano y desde la costa meridional del mar Caribe desde Venezuela.

Otras de las motivaciones para esta amenazante intención, es el aumento de gobiernos izquierdistas en la América Latina, a saber, además de Cuba, Venezuela y Nicaragua, los partidos de izquierda que controlan hoy día los gobiernos México, Honduras, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Países cuyos gobernantes son proclives a Moscú.

Sin embargo, según el Pacto Kennedy-Khruchev firmado en 1968, --- del cual Rusia se subrogó en los derechos de la Unión Soviética al esta última desplomarse en 1991---, Estados Unidos se comprometía, entre otras cosas, a retirar los cohetes de Turquía, a cambio de que Moscú retirara los misiles de Cuba y nunca más pudiesen ser nuevamente emplazados allí. Además, los Estados Unidos acordó que no permitiría que se realizaran agresiones a Cuba desde su territorio, ni desde terceros países, lo cual ayudó a perpetuar al tiránico régimen castrista.

Pero, lo cierto es que ni Venezuela, ni Nicaragua están incluidas en dicho pacto, por lo que los misiles de largo alcance podrían ser desplegados en estos países y en Cuba podrían estar emplazados, armamentos y tecnologías militares no proscritas por el Pacto Kennedy-Khruchev, pero que servirían de apoyo y respaldo a las que pudieran emplazarse en los dos primeros, como lo serían los radares y centros de espionaje electrónico , así como, nuevamente, bases de tropas rusas, de misiles tácticos de corto o mediano alcance y de submarinos nucleares, como los hubo en la Bahía de Cienfuegos, Cuba, durante la existencia de la URSS.

Con tal desplazamiento militar, Moscú también aspira a tener una fuerte carta de negociación para continuar con su expansionismo en su entorno fronterizo, tal como la tuvo durante la Crisis de los Cohetes en 1968.

Otro efecto del incremento de la presencia militar rusa, en este caso en lo político, sería el aumento del control ruso sobre los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Además, también le permitiría desarrollar una punta de lanza para incrementar su influencia política en el continente latinoamericano.

A pesar de que el asesor de seguridad de la Casa Blanca Jake Sollivan expresó sobre el particular que “Si Rusia realmente comenzara a moverse en esa dirección, lo abordaríamos en forma decisiva”. Lo cierto es que, de producirse el incremento de la presencia militar rusa en Cuba, así como en Venezuela y Nicaragua, apuntalaría a las tiranías pro-castristas de esos países, tal como sucedió en Cuba con la presencia militar y política de la URSS a partir de la década de los sesenta hasta la caída del bloque Soviético.

El otro aspecto preocupante es que si Cuba, así como también Venezuela y Nicaragua, convertirse en objetos de negociación, podría poner en serio peligro el futuro de la luchas de dichos pueblos por su libertad y democracia, pues existiría el riesgo de que pudiera ser concedida una garantía de  estabilidad o invulnerabilidad para dichas dictaduras como parte de un acuerdo, tal como le ocurrió a Cuba con el Pacto Kennedy-Khruchev cuando Washington se comprometió a no permitir acciones contra el régimen Cuba desde su territorio o desde terceros países.

El hecho de que altos funcionarios de la actual administración en Washington se expresen enérgicamente contra las antedichas amenazas militaristas de Moscú, no significan ninguna garantía de que al final cedan concediendo las aspiraciones de Putin a cambio de lograr otras ventajas en otros sitios que la NATO y Washington entiendan mas relevantes a sus fines e intereses.

Todo dependerá del rejuego durante las negociaciones entre OTAN, Estados Unidos y Rusia; que, como toda negociación en el marco de la diplomacia internacional, estará movida en primer término por la prelación de los intereses particulares de cada uno de los países negociantes por sobre los intereses y necesidades de los países negociados.

De ahí que el pueblo cubano, así como los venezolanos y nicaragüenses, debemos estar muy alertas y ejercer la máxima presión posible para evitar que el futuro de la lucha por la libertad sea puesto en peligro, y hasta truncado, por los posibles acuerdos que puedan resultar nefastos para la libertad y la democracia de Cuba, Venezuela y Nicaragua o de cualquier otro pueblo de Latino América.

 San Juan, Puerto Rico a 16 de enero de 2022