Sunday, January 22, 2017

ORIENTACION PARA LA SOLICITUD DE ASILO EN LOS ESTADOS UNIDOS

ORIENTACION PARA LA SOLICITUD DE ASILO EN LOS ESTADOS UNIDOS Por: Lcdo. Sergio Ramos Tras la derogación de la política de “pies secos, pies mojados” a los cubanos que escapan de la dictadura y buscan libertad en los Estados Unidos, en caso de entrada ilegal o de no ser admitidos durante la inspección en un puerto de entrada a este país, o que sean detenidos estando ilegales en el país, solo les queda acudir a la solicitud de asilo. Pero esta solicitud tiene una serie de tecnicismos legales y procesales, por lo que es importante que quienes entiendan que son víctimas de la persecución en Cuba, tengan presente estos requisitos que establece la Ley de Inmigración. De hecho, la Ley de Inmigración de los Estados Unidos es una ley extremadamente técnica. Según el propio Tribunal Supremo, la ha catalogado como la segunda ley más compleja del país. Por cuanto es importante que quien levante del derecho a asilo, procure representación legal especializada en inmigración. Sugerimos que busque un abogado, preferiblemente miembro del American Immigration Lawyer Association (AILA), que es la asociación nacional que agrupa a los abogados especializados en inmigración en los Estados Unidos. El pasado 12 de enero de 2017, presidente saliente Barak Obama anunció mediante Orden Ejecutiva la derogación de la política conocida como ‘pies secos, pies mojados’, eliminando la posibilidad de que muchos cubanos puedan acogerse a la Ley de Ajuste Cubano. También eliminó el programa de ‘parole’ para médicos cubanos. Dicha Orden Ejecutiva (decreto) tiene el efecto de bloquear el acceso a la Ley de Ajuste Cubano a los cubanos que entren ilegalmente a los Estados Unidos y además, se dispone que serían puestos en un proceso de deportación sumaria hacia Cuba. Por su parte, el régimen cubano acordó admitir a los que sean deportados, sin comprometerse a dar garantías sobre el respeto a los Derechos Humanos a los ciudadanos cubanos una vez arriben a Cuba. La medida no elimina la Ley de Ajuste Cubano, pues, por su carácter de ley, por constitución, solo el Congreso tiene la potestad de derogarla o enmendarla. Esta ley permite a los nacionales cubanos que lleguen a los Estados Unidos legalmente y sean inspeccionados y admitidos al país o los que lleguen al territorio ilegalmente y sean puestos bajo ‘parole’, solicitar una residencia permanente luego de permanecer física e ininterrumpidamente un año y un día en territorio de los Estados Unidos. Esta disposición legal basada en el concepto de nacionalidad, más que el de ciudadanía. Los cubanos que adquirieron otra ciudadanía, también pueden acogerse a dicha ley. Del mismo modo, también pueden acogerse los familiares inmediatos del nacional cubano, o sea, específicamente, el conyugue e hijos menores de edad (menos de 21 años), aunque estos últimos hayan nacido en otro país y/o ostenten otra ciudadanía. Luego de haberse dejado sin efecto la política de ‘pies secos, pies mojados’, los que entren legalmente al país, y tengan la intención de acogerse a la Ley de Ajuste Cubano, podrían ser rechazados a su entrada, si hacen cualquier manifestación de tal intención o si el funcionario de inmigración en el puerto de entrada se percata de que la persona pretende quedarse en los Estados Unidos más allá de lo permitido o de modo permanente. Lo que sucede es que las visas estampadas en el pasaporte son meras autorizaciones para llegar a un puerto de entrada. La admisión a los Estados Unidos la determina el funcionario de inmigración en el puerto o aeropuerto de entrada. La Ley de Inmigración, prohíbe tener la intención dual de inmigrar con la de no inmigrar. Por cuanto son incompatibles la tenencia simultanea las visas de no inmigrantes con las visas de inmigrantes. Esto hace que si al momento de su entrada al país la persona expresa, o el funcionario de inmigración sospecha, que el visitante pretende quedarse a vivir en los Estados Unidos, automáticamente cancelara la visa de no inmigrante y lo pondrá en un proceso de deportación sumaria. Alegar ahora, como se hacía hasta hace poco, que se pretende aplicar a la Ley de Ajuste Cubano, conllevará la cancelación del visado y la deportación sumaria hacia Cuba o si posee otra ciudadanía, hacia ese otro país del cual es también ciudadano. Sin embargo, por el hecho de que hasta la presente fecha la Ley de Ajuste Cubano está vigente, que implica si la persona entra y se queda, cuando llegue al año y un día, podrá aplicar a la residencia bajo dicha Ley. Así será mientras esta ley no sea enmendada o derogada por el Congreso. Ahora bien, si la persona entró, sobrepasó el término de estadía que le otorga el funcionario de inmigración en el puerto de entrada, y este es capturado por inmigración, por el hecho de estar ilegal en el país, será sometido a un procedimiento de deportación. Por tanto, si la persona es rechazada en el puerto de entrada por entender el funcionario que es un inmigrante intencional, o si la persona es capturada por agentes de inmigración ya habiendo entrada y sobrepasado el término legal para permanecer en el país, o porque se trate de una persona que se aventura a entrar ilegalmente en los Estados Unidos, solo tienen a disposición el amparo de solicitar asilo. El asilo, a tenor con las leyes migratorias americanas, solo puede solicitarse basado en la persecución pasada y/o futura, sufrida en el país de donde escapan, por razones siguientes: Opinión política, creencias religiosas, raza, sexo, y/o por ser parte grupo social marginado y perseguido. Jamás podrá solicitarlo basándose en razones económicas, aunque estas sean originadas por la situación política aplicada por régimen para oprimir creando la escases y la explotación. Tampoco es válido argumentar razones familiares. Al entrar, el peticionario de asilo será escudriñado en sus razones para pedir asilo por un oficial migratorio, muchas veces desconocedor del país de donde procede y de los pormenores y características de la dictadura que impera en ese país. Los solicitantes de asilo estarán obligados a convencerlos de que tienen un posible caso creíble de persecución presente y futura en su país de origen. Si determina que no tienen un caso creíble, los deportaran. Si entienden que si tienen un posible caso creíble de persecución pasada y/o futura, serán llevados a un centro de detención y luego ante una Corte de Inmigración (Tribunal de Inmigración) donde ante un Juez deberán probar --- no simplemente decir --- la alegada persecución con evidencias y testimonios corroborables y creíbles. Algo a veces imposible a pesar de ser verdadero los hechos alegados, sobretodo porque usualmente el que huye de la persecución de una dictadura, sale dejando atrás todo y porque en las dictaduras se carecen de noticias, pues reina la censura y los testigos muchas veces no están en el lugar donde se pide y/o se le juzga su solicitud de asilo. Tan pronto le determinen que tiene un caso de persecución creíble, debe buscar la representación de un abogado especializado en inmigración. Él le llenara una solicitud de asilo (Forma i-589) que deberá someter a la Corte con las evidencias documentales y anunciar los testigos que disponga. Si le deniegan el asilo, entonces seria deportado a Cuba. Si le aprueban el asilo se quedará en los Estados Unidos y podrá obtener un permiso de trabajo. Algo que el solicitante de asilo debe tener muy presente: NO Mienta, No invente hechos, No someta pruebas falsas pues las consecuencias pueden ser desastrosas. Primero, si lo hace, comete el delito de perjurio y/o de fraude, lo cual pude conllevar cárcel. Dos, si le declaran que la solicitud de asilo es frívola dicha persona será impedida de por vida de todo tipo de beneficios migratorios en Estados Unidos, además de ser deportado. Valga aclarar que el hecho de que le nieguen la petición no implica que el asilo sea frívolo, sino que no reúne los elementos probatorios y/o procesales para concederle el asilo. Otro detalle a tenerse en cuenta es que luego de arribar a los Estados Unidos, no existió otro país el cual lo acogió bien como asilado, bien como ciudadano de ese otro país, o como residente o bajo otro status migratorio permanente. En caso de tener otra ciudadanía, o residencia de otro país, Ud. tuvo un país que le acogió luego de salir de Cuba, por tanto, no tiene derecho a pedir asilo y seria deportado a ese otro país. La excepción es que Usted pueda probar la persecución en su país de nacionalidad y en el de acogida. Por ejemplo, es cubano y era residente legal en Venezuela. En este caso deberá probar la persecución de Cuba y de Venezuela. De lo contrario, si hubo país de acogida, no le será concedido el asilo y será deportado. En el caso de que su petición de asilo le sea concedida, entonces podrá solicitar un permiso de trabajo. También podrá hacer una solicitud de derivación de su asilo para sus familiares inmediatos (Cónyuge e hijos menores de edad) aunque estos estén en el país de origen. También podrá solicitar un permiso de viaje, el cual le permite viajar a cualquier país, pero no puede viajar a su país de donde alegó fue perseguido, porque puede perder el status de asilado, con las consecuencias migratorias que ello podría acarrearle. Al año de haber sido declarado asilado, también podrá solicitar un ajuste de status para la residencia permanente basado en el asilo, solo que en este tipo de petición, le tomará un largo tiempo (varios años), pues las cuotas anuales para este tipo de residencia son muy limitadas y Ud. concurre con todos los asilados de todas partes del mundo. Si usted es perseguido tiene derecho a pedir asilo en Estados Unidos o en cualquier país del mundo, porque el asilo, en fin de cuentas, es un Derecho Humano consagrado en el artículo 14 inciso 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las naciones Unidos que establece que: “En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y disfrutar de él, en cualquier país.” San Juan, Puerto Rico a 21 de enero de 2017

Sunday, January 15, 2017

ENTRAMPADOS ENTRE LA FALACIA Y LA MALDAD

ENTRAMPADOS ENTRE LA FALACIA Y LA MALDAD Por: Lcdo. Sergio Ramos A tan solo una semana para dejar la presidencia, el presidente Barak Obama, sorpresivamente, anunció la eliminación de la política conocida como ‘pies secos, pies mojados’, bloqueando la posibilidad de que muchos cubanos puedan acogerse a la Ley de Ajuste Cubano. También eliminó el programa de ‘parole’ para médicos cubanos. Una medida que estuvo fundada en un acuerdo migratorio, caracterizado por conversaciones con agendas escondidas, sin ninguna transparencia, al punto, que ni tan siquiera fueron informadas al Congreso de los Estados Unidos, ni al pueblo americano. La medida no elimina la Ley de Ajuste Cubano, pues solo el Congreso tiene la potestad de derogarla o enmendarla. Esta ley permite a los nacionales cubanos que lleguen a los Estados Unidos legalmente y sean inspeccionados y admitidos al país o los que lleguen al territorio ilegalmente y sean puestos bajo ‘parole’, solicitar una residencia permanente luego de permanecer física e ininterrumpidamente un año y un día en territorio de los Estados Unidos. La Orden Ejecutiva (decreto) de Obama crea el efecto de bloquear el acceso a la Ley de Ajuste Cubano a los cubanos que entren ilegalmente a los Estados Unidos y además, peor aún, se los coloca en un proceso de deportación sumaria hacia Cuba. Por su parte, el régimen cubano acordó admitir a los que sean deportados. Atrás quedaron varados y atrapados en un callejón sin salida, entre 20,000 a 30,000 cubanos en tránsito por las selvas y caminos desde Ecuador hasta México, incrementándose la crisis humanitaria ya existente entre esos hombres, mujeres y niños que solo buscan la libertad que se les niegan en su tierra. Muchos países de Centro y Suramérica presionaron al gobierno americano en favor de la derogación de dicha ley, siendo uno de sus alegatos que los cubanos recibían un trato privilegiado, preferencial y desigual respecto a los reciben inmigrantes de otras nacionalidades. En ese sentido, esa fue una de las razones expuesta por la saliente administración Obama. Este justificó la determinación argumentando que se pretendía que todos los inmigrantes tengan igual trato, lo cual, resulta ser un argumento falaz. Lo que lo que silencian tras la retórica justificante, son las razones y las circunstancias diferentes que existen en el punto de origen, que ocasiona el hecho de que en Cuba, de tiempo en tiempo, ocurran estampidas masivas de personas hacia otros países. Resulta que todos los migrantes de los países de Centro y Suramérica provienen, en su inmensa mayoría, de países democráticos. En México, Honduras, Costa Rica, Panamá, Colombia, etc. hay democracias. Sin embargo, en Cuba, al igual que en Venezuela, son dictaduras. Luego la razón de ser de la Ley de Ajuste Cubano está fundada en la férrea opresión que le impone al pueblo, el régimen tiránico que rige en Cuba desde hace más de 50 años, que bloquea las más elementales libertades y derechos humanos de ese pueblo. El taimado acuerdo en nada contempla el respeto a los derechos humanos, ni un trato justo para los que sean deportados, una vez lleguen a Cuba. Esos cubanos una vez sean regresados a su tierra, serán personas marginadas, discriminadas, desempleadas, desposeídas, y quizás muchos de ellos encarcelados sin las menores garantías. ¡Ahí está la gran diferencia! La verdadera razón por la cual los cubanos ameritan un trato distinto basado en la protección a su persona y libertad. Otro argumento entre las excusas planteadas por quienes quieren derogar la Ley de Ajuste Cubano, es que los cubanos, una vez adquieren la residencia, regresan a Cuba, y que la ley es basada en el concepto de refugiados y no deben volver al país de donde se fueron perseguidos. Sobre ese particular, lo que ignoran unos y tapan otros, es que el régimen castrista basa gran parte de su control totalitario sobre el pueblo cubano en el chantaje, descargando cobardemente, sobre las familias de los descontentos y opositores, el castigo, que por la fuga o desobediencia, no le pueden aplicar a los que se les escapan. Saben además, que la escases, es parte de la aplicación de draconianos métodos del control social. El hecho que el estado cubano tiene el monopolio de dar al ciudadano los alimentos y medicinas por cuenta gotas, creando una carencia premeditada de productos y medicamentos, y además, ser el único medio empleador para poseer un trabajo, el exclusivo proveedor de asistencia médica, brindándola de baja calidad, y quien es el único que proporciona con limitación otras necesidades básicas, genera en los ciudadanos una total dependencia del estado. Y con lo cual, le infunde al pueblo cubano el miedo a perderlo todo y quedar él y su familia, en el desamparo, generando en ellos un sentimiento de temor y de resignación a la mansa obediencia y el servilismo. De ese modo, el régimen totalitario controla las manifestaciones de descontento y oposición al gobierno. Esta crisis fabricada por la tiranía, chantajea a los cubanos aun estando fuera del país, y los lleva a regresar a Cuba para suplir a sus familiares (hijos, esposos, padres, etc.) aquellas necesidades básicas que la dictadura les niega. De hecho, aun afuera del país hay muchos que callan su sentir por miedo a represalias contra sus familias aun cautivas en la isla. Regresan, no por la simpatía con la dictadura, sino por la necesidad humanitaria de ayudar a los suyos que quedaron atrás en la precariedad y la esclavitud. Hay otro planteamiento que se esgrime basado en la teoría de que si cierran la salida del país, moverá a los cubanos de adentro a levantarse contra la tiranía. El aislamiento de un país no necesariamente es factor detonante de una rebelión popular. Un ejemplo lo fue Albania durante la época del Bloque Soviético. Este fue el país más hermético dentro del llamado Campo Socialista bajo la feroz tiranía de Enver Hoxha y jamás se produjo un levantamiento. El comunismo en Albania cayó por efecto dominó tras la desaparición del llamado Campo Socialista en 1990. Hoy día vemos el ejemplo de Corea del Norte; otro país hermético donde el pueblo esta tan sometido y amedrentado que es incapaz de sublevarse. Los factores y condiciones para que se produzca una rebelión en un pueblo oprimido son otros más complejos y múltiples, y van mucho más allá de una mera condición de aislamiento. El terror y el control social son también válvulas de escape por donde las dictaduras totalitarias controlan la presión social capaz de generar, en determinados momentos coyunturales, estallidos sociales que den al traste con éstas… y esos elementos todavía no existe en Cuba. La otra gran falacia sobre la cual se basa esta puñalada en la espalda del pueblo cubano, es la llamada “normalización” y “empoderamiento” del pueblo cubano. Si observamos el curso de los acontecimientos en Cuba tras la visita de Obama y la apertura de la embajada americana en La Habana, se destaca un marcado incremento en la represión contra los opositores. Tan solo el año pasado se registró la cifra record de 9,351 detenciones arbitrarias. Más aun, al tiempo que la administración saliente anunciaba en Washington la eliminación de la política “pies secos, pies mojados”, en Cuba la tiranía arrestaba a opositores destacados como Martha Beatriz Roque Cabello y Oscar Elías Biscet, --este último fue objeto de una fuerte golpiza---, mientras en Santiago de Cuba está detenida e incomunicada desde hace varias semanas, la opositora Karina Gálvez de UNPACO. Además, sigue preso el artista Danilo Maldonado “El Sexto” por sus expresiones político-artísticas y varios trabajadores fueron condenados a un año de presión por negarse a ver el entierro de Fidel Castro por televisión… y nos preguntamos ¿A quién empodera Obama con estas políticas? Indiscutiblemente, su efecto es debilitar al pueblo esclavizado y empoderar la tiranía castrista, amén de enriquecer a los ‘socios’ inversionistas en Cuba, quienes, ahora se lucrarán con el trabajo esclavo de los trabajadores cubanos, estén dentro o fuera del país en las llamadas “misiones internacionalistas”, como es el caso de los médicos y otros profesionales y deportistas cubanos. Barak Obama, durante la visita a Cuba dijo un lindo discurso sobre libertad, democracia y derechos humanos, sin exigir estos a la dictadura, ni mucho menos condicionar sus acuerdos a tal requerimiento. Su palabra no concurre con sus hechos, y cuando eso ocurre se llama demagogia y engaño. Ahora los cubanos, privados de libertad y entrampados en Centro y Suramérica, quedan a merced de la misericordia o del ensañamiento e incomprensión del país donde se encuentren. Los que por algún avatar del destino o por la audacia que infunde la desesperación del que se siente acorralado, se aventure a entrar ilegalmente en los Estados Unidos solo tienen el amparo de solicitar asilo; algo, que a tenor con las leyes migratorias americanas, podríamos decir que es genérico; pues solo puede solicitarse asilo basado en persecución pasada y/o futura sufrida en el país de donde escapan por razones políticas , religiosas, de raza, sexo, y/o por ser parte grupo social marginado y perseguido. Jamás podrá serlo basado en razones económicas, a pesar de que estas sean originadas por la razón política aplicada por régimen para oprimir usando la escases. Al entrar, el peticionario será escudriñado en sus razones de asilo por un oficial migratorio, muchas veces desconocedor del entrampado totalitario de la dictadura castrista y estarán obligados a convencerlos de que tienen un posible caso creíble de persecución presente y futura en su país de origen. Y una vez hecho esto, serán llevados a un centro de detención y luego ante una Corte de Inmigración (Tribunal de Inmigración ) donde ante un Juez deberán probar --- no simplemente decir ---, insisto, ¡probar!! dicha persecución con evidencias y testimonios corroborables y creíbles. Algo a veces imposible a pesar de ser verdadero los hechos alegados. En resumen, somos un pueblo entrampado por la falacia y la maldad. Hemos sido una vez más traicionado por los que dijeron ser nuestros ‘amigos’ y abandonados a nuestra suerte en aras de otros mezquinos intereses. Esperemos que la administración entrante de esta gran nación no clave otra lanza más en el constado de este pueblo crucificado y ayude a resucitar la libertad de todos los cubanos. San Juan, Puerto Rico a 14 de enero de 2017

EL PAIS DE LAS VACAS SAGRADAS

EL PAIS DE LAS VACAS SAGRADAS Por: Lcdo. Sergio Ramos Tras la muerte del tirano Fidel Castro se ha destapado una fuerte represión contra los opositores, que este pasado año alcanzó la cifra record de 9,351 detenciones arbitrarias. Los extremos llegan hasta la crueldad de los absurdos, cuando el régimen no solo reprime la libre expresión, sino impone sentimientos al pueblo oprimido. La prohibición paso de lo sublime a lo ridículo cuando obligó a los trabajadores a ver el entierro del dictador so pena de cárcel si se negaba, tal como ocurrió en el caso de Darío Pérez Rodríguez en Holguín y Carlos Alberto González Rodriguez en Camajuaní, Villa Clara, y otros más a lo largo y ancho de la isla. Por otro lado, prohibieron las fiestas, carnavales, actividades religiosas festivas, o que las personas simplemente cantaran o escucharan música en sus celulares y hasta una sonrisa inocente al pasar el féretro. Peor aún lo fue el caso del artista Danilo Maldonado, conocido como ‘El Sexto’ al expresar su repulsa al régimen pintando un par de marranos con los nombres de ‘Fidel’ y ‘Raúl’. Hecho por el cual lo encarcelaron y al igual que los antes mencionados opositores. Resulta que en Cuba criticar a los jerarcas de la alta cúpula gobernante es un delito. Según el artículo 204 del Código Penal de Cuba establece que: “El que públicamente difame, denigre, o menosprecie a las instituciones de la Republica, a las organizaciones políticas, de masa, o sociales del país o a los héroes y mártires de la Patria, incurre en sanción de privación de libertad de tres meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas”. Y es que a los considerados “héroes” de la “Revolución” advienen a un estatus privilegiado de intocables Vacas Sagradas, cuya reverencia y culto es impuesto a un pueblo que tiene amordazada su libertad de expresión y ahora, para colmo, hasta su libertad de sentir. La razón por cual los tiranos, sobre todo los de corte totalitario, intencionalmente buscan ser venerados y tenidos como vacas sagradas, está en el miedo que le tienen al despertar de aquellos a quienes oprimen. El difunto dictador lo tuvo; ahora el tirano sucesor y su allegado séquito lo tienen en demasía. Desde los mismos comienzos de la toma del poder por el castrismo, se desplegó en el país un aberrante culto a la personalidad de Fidel Castro, al punto de transformarlo en un “dios”. En todos lados estaba su foto, en todos sitios su nombre, todos los periódicos repletos de sus citas y de alabanzas y pleitesías. Todo igual a lo que se hizo en la URSS con Stalin, o en China con Mao, o en Alemania con Hitler, o en Italia con Mussolini, o como hoy día lo hacen en Corea del Norte con Kim Jong-Un. Nada nuevo, los dictadores buscan divinizarse para amedrentar y aturdir con su fabricada aureola, a los pueblos que someten. Los faraones se hacían los dioses ante el ancestro pueblo egipcio. Los emperadores romanos se vendían como divinidades ante el pueblo de Roma. Los reyes y hasta algunos dictadores, lo fueron “por la gracia de Dios”. El hacerse “sagrados” le dan el don de poseer la única verdad y la potestad absoluta de castigar el pecado de la “irreverencia” por la crítica a sus actos y la desobediencia ante sus dictámenes. Luego de la muerte de Castro, el seudo-parlamento cubano emitió una ley para regular el uso de la figura del fallecido tirano, que a la larga es un medio para controlar las críticas y sátiras que pudieran hacerse de él o para evitar que un buen día un valiente ciudadano escriba un ‘grafiti’ al pie de su foto o de su estatua destacando la verdad innegable de sus nefastas cualidades: ‘Tirano’, ‘genocida’, ‘asesino’, ‘esbirro’, etc., etc., etc. Al fin y al cabo, los pueblos no tienen que rendir pleitesías a sus opresores, pues aquel que le priva la libertad a un pueblo no merece respeto, sino repudio. No se les venera, sino se les enfrenta. No se les obedece, sino se les combate. San Juan, Puerto Rico, a 8 de enero de 2017

Saturday, December 10, 2016

HA MUERTO UN TIRANO…LA LUCHA SIGUE

HA MUERTO UN TIRANO…LA LUCHA SIGUE Por: Lcdo. Sergio Ramos Ha muerto un tirano…el pueblo siente el júbilo ante la noticia por haber sido el causante de infinitos sufrimientos, animados por la esperanza de libertad y paz para una nación desgarrada por el dolor y la opresión. Unos, lo manifiestan y exteriorizan, otros, los cautivos, lo sienten el alborozo en silencio, muchos de ellos, escondidos en la máscara del falso luto que impone el terror con que viven. Su fallecimiento ocurre en momentos de cambios para los Estados Unidos, donde se plantea el detener o enmendar las políticas de acercamiento y concesiones para con Cuba, dispensadas por la saliente administración. Algo que queda por verse y se adentra en el terreno de las probabilidades y la especulación. Lo real, es que ha muerto un tirano…pero sigue la tiranía, porque más allá del fallecimiento del cruel caudillo, queda en Cuba un régimen dictatorial, de corte dinástico, que en manos del déspota sucesor, que aspira a perpetuarse en el poder para traspasarlo a sus emparentados herederos, al amparo de un aparato militarista y represivo. Sin embargo, es lógico que la desaparición definitiva del tirano mayor, permeada por las circunstancias de los tiempos presentes, presionan al dictador sustituto a realizar modificaciones encaminadas a la sobrevivencia de su casta gobernante. Pero tales modificaciones al sistema dictatorial solo lo son y serán para lograr la perpetuidad del régimen y el encumbramiento de la familia del opresor. El deceso del tirano mayor, a pesar de sus postreras funciones simbólicas, deja un gran vacío de poder y de lealtades. Y como suele suceder cuando ocurren estos vacíos, los regímenes desembocan en mayor o menor grado en pugnas por el poder, pues resulta que en toda agrupación humana existen facciones, que siempre constituyen potenciales grietas por donde, ante cualquier evento que le afecte o debilite severamente, se destapan las luchas internas por la poltrona, movidas por las ambiciones y los recelos entre elementos rivales dentro de la cúpula del poder. Así ocurrió cuando la muerte de Josef Stalin. Eso pasó tras deceso de Francisco Franco. Lo mismo sucedió tras el fallecimiento de Mao Tse Tung. Así ha ocurrido a lo largo de la historia y podemos remontarnos a la pugna entre generales tras la muerte de Alejandro Magno en el año 323 a.C. La ausencia del omnipotente caudillo, también genera un estado de temor y amenaza para los que ostentan el poder, que muchas veces desemboca en mayor represión y crueldad, pues es usual, que cuando las dictaduras se sienten más amenazadas, los dictadores se vuelven más brutales. Por otro lado, como parte de forzar la continuidad de régimen, los opresores que le sobreviven en el poder, tenderán a fabricarle al extinto tirano una imagen de endiosamiento basado en un profano culto a su memoria… Ya lo están haciendo, al punto que velan sus ‘cenizas’ en el monumento de José Martí en La Habana, lo pasean por todos el país y lo entierran justo en el cementerio de Santa Ifigenia donde está enterrado el Apóstol Martí, en lo ya denota una intención perversa opacar y empequeñecer ante el seudo-dios de la ficción propagandística, --- cuyo nombre que aquí me niego a mencionar---, la obra del más grande hombre de Cuba: José Martí. Sin embargo, para el pueblo cubano, se abren nuevas coyunturas dentro del mismo escenario. Las grietas formadas por las facciones del poder pudieran abrirnos brechas de penetración y ampliación de espacios en al ámbito interno. Lo mismo que lo harán cambios que se producen en el campo internacional, tras la ausencia del longevo déspota. Son brechas en el muro de la opresión por donde, sin claudicaciones ni concesiones a la tiranía, la oposición democrática ha arremeter cual ariete, para empujar y adelantar la libertad y la democracia. Esto es posible si nos lo proponemos y nos preparamos para penetrar por entre sus puntos vulnerables y revertir el cambio hacia y en favor de la libertad del pueblo. Sentarse a ser un mero espectador esperanzado, que sueña que el régimen extinguirá por ley de gravedad, es un craso error, pues la inacción solo proporcionaría el tiempo que los sucesores necesitan para consolidarse en el poder. La estática también favorecería el avance de los peligros externos para la patria. Ya se están asomando, los intereses políticos y económicos de países carroñeros, que ante las debilidades y el vacío de poder que se genera en Cuba, pretenden hacer de nuestra isla un apéndice o un feudo de ellos, instalando sus bases militares o controlando su economía con la anuencia y complicidad de aquellos que aspiran a la perpetuidad en el poder dictatorial. El momento es coyuntural y es hora de actuar juntos, todos los cubanos amantes y deseosos de la libertad y la democracia, como un solo pueblo contra el régimen opresor y sus aliados. Solo así, podremos sacar ventajas y avanzar, victoriosos, hacia la liberación nacional. Ha muerto un tirano…pero queda la tiranía, por eso, ahora más que nunca, la lucha sigue hasta que Cuba sea libre. San Juan, PR 29 de noviembre de 2016

Saturday, October 22, 2016

¿ELECCIONES, REFERENDUMS Y PLEBISCITOS EN CUBA?

¿ELECCIONES, REFERENDUMS Y PLEBISCITOS EN CUBA? Por: Lcdo. Sergio Ramos Todos desearíamos unas elecciones libres en Cuba, tal como ocurrió este año en Argentina o en Perú o como sucederá en noviembre en los Estados Unidos. También que hubieran las consultas al pueblo sobre los temas trascendentales que afectan al país a través de eso que llamamos referéndum o plebiscito, como lo fue el referéndum sobre los Acuerdo de Paz en Colombia. Se trata del derecho al voto, un ejercicio sagrado de las democracias, y constituye su esencia desde los tiempos de la antigua Atenas de Solón o de Pericles. Es la expresión sagrada de la voluntad del pueblo, en donde recae la soberanía plena de las naciones. Su respeto y rigor enaltece y fortalece a los pueblos, pero su adulteración y amañamiento es traición a todos los miembros de la nación. Las elecciones, referéndum y plebiscitos, no solo tienen que tener procesos claros, entendibles por todos y transparentes, sino que su realización tiene que estar hecha dentro de un ambiente electoral adecuado. Cuba es un país carente de una cultura democrática, toda vez que desde el 1952 tras el golpe de estado se rompió el orden constitucional para ser sustituido abruptamente por una dictadura de derecha, la del Gral. Fulgencio Batista, quien luego en 1959 fue derrocado y reemplazado por la dictadura de izquierda de los hermanos Castro, quienes ostentan el poder totalitariamente desde ese año. Ambos regímenes han tratado simular legalidad y democracia a través de elecciones amañadas. El uno y el otro a través ordenamientos jurídicos y procesos electorales excluyentes de la participación de los sectores opuestos al régimen. Tras más de seis décadas, Cuba no ha tenido ningún proceso electoral verdadero, libre, incluyente de todo el abanico del pensamiento político, social y económico de la nación cubana. Más de cuatro generaciones de cubanos carecen de una cultura democrática. Lo que implica, que se precisa desarrollar programas de educación democrática a la población cubana, sobretodo, a los que residen en la Isla de Cuba, ya que muchos de la diáspora en alguna u otra forma han tenido, en su gran mayoría, contacto y convivencia con regímenes democráticos donde se producen procesos electorales, y aun así se requiere para ellos también, desarrollar esa formación. El ambiente electoral sano empieza por el cumplimiento fiel de los principios básicos y patrones de conducta que deben permear una sociedad democrática: Tolerancia, honestidad, y respeto. Tolerancia : Quizás el más importante de los fundamentos que deben concientizarse al pueblo cubano, vista el historial de intolerancia que, sobre todo este régimen, ha infundido, desarrollando una nociva cultura de la intolerancia contra todo aquel que no coincida con las ideas del gobierno. Se debe educar al individuo e inculcarle la capacidad de escuchar y respetar las ideas distintas y opuestas a las sé que tienen. Honestidad: La mentira ha sido uno de los mecanismos más usados por el régimen castrista para desinformar al pueblo sobre las realidades y problemas que afectan a la sociedad. Esa deshonestidad ha sido usada por el gobierno constantemente durante tanto tiempo, a través del uso y control monopólico de todos los medios de comunicación; lo que ha propiciado en el pueblo, el fomento de la conducta de la doble moral del individuo: Una para su interior y otra para el público. La deshonestidad es también el resultado del miedo; uno de los mecanismos más usados para intimidar y coartar la libre expresión de los ciudadanos que disienten del régimen. Es preciso desarraigar los miedos inculcados al pueblo y educarlo en las virtudes de la verdad y el rechazo al engaño. Respeto: Que cubre no solo al individuo, independientemente de sus diferentes creencias, opiniones y costumbres, sino también al estado de derecho legitimo y justo, que no constituya violatorio del derecho humano, opresivo y/o discriminatorio. Además de la formación democrática al ciudadano y como paso previo a cualquier evento electoral o plebiscitario, el país requiere poseer un ambiente legal y estructural apropiado para el ejercicio del voto democrático. Bajo las actuales condiciones legales, administrativas y jurídicas es imposible contar con un ambiente propicio para celebrar unas elecciones verdaderas, libres y democráticas. Hay que crear las condiciones previas adecuadas en lo social, lo político, lo legal, y lo gubernamental. En un sistema de gobierno donde la centralización y acaparamiento excesivo del poder en el ejecutivo, resulta inapropiado realizar unas elecciones que tengan las garantías de ser limpias. En un sistema legal donde la voluntad soberana del país recae por constitución, en un solo y único partido político y no en el pueblo, no puede haber pluralismo político. En un ordenamiento jurídico, donde con rango constitucional, otorga a ese mono-partido político, el control de las organizaciones e instituciones que abarcan todo el espectro social del país. De ese modo absolutista, no deja espacio para que pueda haber la libertad ciudadana necesaria para que los sectores de oposición puedan organizarse y desarrollarse en un igual nivel de competitividad, de cara al pueblo elector. Es un estado diseñado para el control de algunos, sobre la totalidad de la población. Se requiere, entonces, reestructurar al estado y a la sociedad para adecuarlo al proceso democrático. Estas serían algunas de los más importantes cambios previos que deben producirse en el país. Desde el punto de vista legal, se requiere una legislación que avale y afiance el proceso y la vida democrática del país. Bajo el sistema jurídico actual de Cuba no son posibles unas elecciones verdaderamente libres, plurales, transparentes, imparciales y democráticas. Por cuanto es requisito ‘sine qua non’ derogar la actual constitución para producir una nueva Carta Magna para el país, que este enmarcada en el respeto pleno a los Derechos Humanos según concebido por la Carta de las Naciones Unidas y sin perjuicio de aquellas otras libertades civiles que la nación cubana requiera, de modo de garantizar la libertad plena para todos los ciudadanos y sentar las bases de un estado de derecho enmarcado en los principios fundamentales de la democracia, o sea, pluralismo político, separación real de los poderes del estado, limitación y temporalidad de los poderes e incumbencia de los funcionarios del estado, garantías a las libertades ciudadanas, soberanía nacional plena, respeto a la libre voluntad del pueblo expresada en las urnas, como único y verdadero soberano en el país. En su defecto, y con extrema y muy limitada temporalidad, habría que realizar sustanciales enmiendas a la actual constitución fundamentalmente en los siguientes aspectos: Derogación del artículo 5 de la Constitución sobre la supremacía y monopolio político del Partido Comunista de Cuba y el articulo 6 sobre el monopolio concedido a la Unión de Jóvenes Comunistas como instrumento para agrupar y dirigir las juventudes del país. Derogación del artículo 7 sobre las organizaciones de masa como únicas entidades agrupadoras, representantes y dirigentes de los distintos sectores sociales del país: Mujeres, Niños, Trabajadores, etc. En su lugar, ha de reconocerse, bajo nuevo articulado, la plena libertad para la organización y funcionamiento de partidos políticos, cualquiera que sean sus ideologías o criterios políticos o con respecto al gobierno. Así como también ha de garantizar la libertad de asociación para todos los sectores de la sociedad civil cubana, estén o no a favor del gobierno. Derogación del artículo 62, en donde solo se reconocen aquellos derechos civiles y libertades siempre y cuando no estén en conflicto con los promulgados por el estado socialista. También ha de derogarse el carácter irrevocable del actual sistema y modelo de estado según el artículo 137 de la Constitución. Además, deberá procederse a la derogación o enmienda de la constitución a los fines de eliminar toda centralización de poderes y las disposiciones violatoria a los derechos humanos y libertades civiles del ciudadano, así como las disposiciones que constituyan medidas excluyentes de sectores cubanos de oposición o que limitan y/o restrinjan al derecho de participación de los nacionales cubanos de la diáspora en unas elecciones libres en Cuba. Deben derogarse todos aquellos artículos del código penal que envuelvan violaciones institucionales a los Derechos Humanos del Pueblo y/o que enmarquen y/o tipifiquen acciones políticas como delito. La imparcialidad y transparencia eleccionaria no se puede alcanzar en Cuba bajo la actual ley electoral del país. Bajo esta la Comisión Electoral Nacional está subordinada a la jurisdicción del Ministerio de Justicia (MINJUS): Un organismo del ejecutivo controlado bajo el Consejo de Ministros y el Consejo de Estado. El organismo que se requiere para que puedan existir elecciones verdaderas (o plebiscitos o referéndums) debe ser un poder totalmente autónomo e independiente de todo otro del estado. Debe estar compuesto por una dirección colegiada donde participen todos los partidos políticos debidamente acreditados, los de mayoría y los de minoría. Y debe tener un elemento de escrutinio y supervisión donde participen, no solo organismos internacionales como observadores, sino en cada mesa electoral, en cada colegio, en cada región, de estar compuesta por miembros de todos los partidos concurrentes a las elecciones. Como cuestión de garantía, para el caso de diferencias electorales irreconciliables, el país debe contar con un poder judicial independiente, autónomo, despolitizado y profesional, que garantice la debida administración del derecho y la justicia, dentro de los cánones de las sociedades democráticas modernas. En Cuba eso no existe. El poder judicial es un apéndice del Consejo de Estado, el cual, en múltiples ocasiones, ha impuesto decisiones judiciales a los tribunales del país. Como cambio básico y fundamental, se ha de promulgar legislación que garantice plenamente las libertades y respeto a los derechos humanos para todos los ciudadanos, como base para poder llevar a cabo unas elecciones en Cuba. Para garantizar el ambiente electoral sano, se requiere que en el momento de producirse las elecciones, el pueblo cubano tenga un clima respeto a las libertades básicas y a sus derechos humanos La puesta en vigor de ley de la Carta de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, podría ayudar a crear ese clima. La libertad de expresión, de prensa, de acceso a la información, de reunión, de asociación, de locomoción son derechos indispensables ante cualquier elección, referéndum y/o plebiscito. Además, los medios de comunicación masiva han de estar en manos privadas y su acceso ha de ser libre. De igual modo el acceso a la información por internet ha de ser irrestricto y sin censura. Otro aspecto importante es la eliminación del clima de coacción y miedo. En Cuba hay un estado de terror. Es el miedo infundido, que por la vía del terror y la propaganda se le ha inculcado a la población. El miedo conspira contra el derecho a la libre elección. Un ciudadano coaccionado no puede emitir un voto libre. Por cuanto, se requiere tomar medidas para despojar al pueblo del temor al estado dictatorial bajo el cual lleva más de cinco décadas. Para tal cosa, necesitamos efectuar cambios estructurales, en adición a los legales. Entre ellos deberían estar el desmantelamiento de todos los aparatos represivos, tales como el Ministerio del Interior y en especial Departamento de la Seguridad del Estado, así como otros organismos de inteligencia y contrainteligencia del estado cubano, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y demás organizaciones dedicadas a reprimir al pueblo. A esto añádase que el país y sus instituciones deben desmilitarizarse completamente. Deben despolitizarse totalmente los sindicatos, las escuelas y universidades y permitir la libre sindicalización de los trabajadores. Además, ha de eliminarse el control del Partido Comunista y del Estado sobre las organizaciones estudiantiles universitarias y los sindicatos obreros. Solo así, se pudría garantizar unas elecciones, o referéndum, o plebiscito que verdaderamente sea libre y democrático. Por tal razón, cuando se planteen procesos electorales para Cuba deben estar acompañadas de las exigencias irrenunciables e imprescindibles para que existan las condiciones y el ambiente electoral, social, estructural y legal que ciertamente garanticen que las mismas sean verdaderamente democráticas, limpias y transparentes. Hacer una elección, referéndum o plebiscito sin las garantías necesarias y el ambiente legal, político y electoral sano y adecuado, sería facilitarle el fraude al régimen, para que tras su simulación electorera, permitirle al gobierno ilegítimo y dictatorial y a sus esbirros ‘legalizarse’ ante al mundo a costa de continuar subyugando al pueblo cubano. Un error craso en el cual no debemos ni caer, ni permitir. San Juan, Puerto Rico, 15 de octubre de 2016

Friday, October 14, 2016

EL EFECTO DE NEGOCIAR SIN EXIGIR

EL EFECTO DE NEGOCIAR SIN EXIGIR Por: Lcdo. Sergio Ramos Recientemente se han producidos importantes negociaciones con vistas a sacar del estancamiento político a varios países. En la América Latina, una fue la recién concluida entre el gobierno de Colombia y las guerrillas de las FARC, buscando terminar con un conflicto armado de más de 50 años y la otra entre los Estados Unidos y Cuba para lograr un acercamiento entre esos dos países, distanciados desde hace también, más de cinco décadas. Indudablemente, en uno y otro caso el resultado de los acuerdos afectará de modo particular y por separado a las partes involucradas y a sus respectivos pueblos. Sin embargo, ambas negociaciones tienen algo en común y es la diferencia de posturas a cada lado de las respectivas mesas de negociaciones. En ambos casos, vimos una de las partes sosteniendo una posición fuerte, exigente, rayando en la intransigencia y otra adoptando una conducta débil, condescendiente, más dado a la complacencia con su contraparte. Esta diferencia de posturas en sí, genera disparidad de resultados con ventaja para el lado exigente. Así vemos en el caso de Colombia, como las cesiones otorgadas por el gobierno abrieron la puerta a la impunidad y la inserción forzada de elementos guerrilleros en el gobierno, lo que provocó la reacción del pueblo, que votó mayoritariamente por el rechazo a los acuerdos de paz. En el caso de las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos, este último optó por una posición complaciente y sin hacer hincapié en las exigencias fundamentales. De ese modo, nada se acordó relacionado a los derechos humanos que el régimen castrista viola a diario, ni tampoco , sobre indemnizaciones por pérdidas sufridas por ciudadanos americanos en Cuba, entre otras. De la forma en que se haga la paz, se estará fomentando la próxima guerra. El resultado en extremo humillante para Alemania en el Tratado de Versalles de 1919 para dar fin a la Primera Guerra Mundial, dio lugar a crear el génisis del surgimiento del Nazismo y la Segunda Guerra Mundial. La paz ha de acordarse para que sea duradera, justa y satisfactoria para todos los involucrados y afectados, so pena de someterla a la fragilidad que provoca el descontento. Negociar sin firmeza en las exigencias, desde con un comportamiento en extremo cedente, puede convertirse en rendición más que en negociación. En el caso de Colombia el gobierno cedió en cuestiones muy sensibles que dejan abiertas heridas y cuestionamientos muy serios dentro de una población con sentimientos divididos entre el anhelo de justicia y el deseo de paz. Un aspecto en este sentido, fue la concesión de impunidad a los causantes directos de genocidios y cruentos crímenes de lesa humanidad, a cambio de tan solo pedir perdón. En primer término, el perdón ha de estar acompañado del arrepentimiento para que sea sincero, sino es una burla a las víctimas. En segundo lugar, el perdón ha de estar seguido de la justa reparación del daño, sino es injustica. El otro tema de cuestionable en dicho acuerdo de paz, es el modo en que los causantes del daño se les premia, permitiendo a la dirigencia de las FARC, una forzada inserción en posiciones legislativas y gubernamentales, que se supone sean electivas, por cuanto de la exclusiva determinación del pueblo en las urnas. Este hecho, aparte de violar la ley, infringe la constitución de ese país, y otorga poder político a una ínfima minoría (las FARC reconocieron tener unos 5,600 guerrilleros) por sobre la voluntad de las mayorías. Premiar al criminal es faltarle el respeto a la justicia y ahondar las heridas de las víctimas. La paz en Colombia está en vilo. En Cuba hubo otra negociación para lograr un acercamiento y normalización de relaciones entre éste y los Estados Unidos. Allí se desconocieron los sufrimientos y aspiraciones de un pueblo, debido a que los negociadores de Washington, se replegaron en sus demandas con tal de “normalizar” a toda costa las relaciones diplomáticas entre ambos países. De nuevo, se desconoció en los acuerdos a la víctima principal de la tragedia cubana: El pueblo de Cuba, sometido a una sanguinaria dictadura totalitaria por más medio siglo. Nada se exigió en términos del respeto a los derechos humanos, ni de que se hicieran verdaderas y limpias elecciones multipartidistas y se abriera el camino hacia la libertad y la democracia. Menos se dijo sobre demandas de justicia para las víctimas de la dictadura castrista. Mientras el régimen incrementó sus exigencias, tales como la devolución de la base de Guantánamo y el resarcimiento multibillonario exigido a los norteamericanos, desconociendo los daños infringidos por las nacionalizaciones sin indemnización causadas a ciudadanos y empresas estadounidenses, las facilidades para recibir inversiones de empresas americanas, entre otras. El efecto causado por dicho acuerdo, fue producir un aumento en el afianzamiento del régimen dictatorial, y como prueba de ello es el incremento desmedido de la represión contra los opositores; y no solamente contra estos, sino además, los abusos contra los trabajadores como los cuentapropistas, bici taxistas, etc. El hecho de la estampida de cubanos buscando llegar a otras tierras es parte de los muchos efectos negativos que está teniendo dicho acuerdo sobre el pueblo cubano. En este caso se ignoró por completo y no se le dio ninguna participación a la parte más afectada: El pueblo de Cuba y en consecuencia sus intereses fueron desconocidos. Cuando una parte afectada se excluye de las negociaciones, se incrementan los daños a la parte excluida. Otro aspecto, es que la debilidad en la negociación en la política internacional, estimula el avance de los países rivales en el control e influencia sobre un país dado. Ya vemos como Rusia avanza en su intención de volver a convertir a Cuba en su portaviones estático frente a las costas americanas con la apertura de bases militares y de espionaje electrónico, como en los tiempos de la URSS. Tanto en el caso colombiano como en el caso cubano, los negociadores del bando democrático actuaron con debilidad y negligencia, causando acuerdos frágiles y nocivos para los más afectados en cada uno de dichos conflictos: Sus respectivos pueblos. San Juan, Puerto Rico , 08 de octubre de 2016

Monday, September 5, 2016

LO QUE LOS CANCILLERES SOSLAYAN

LO QUE LOS CANCILLERES SOSLAYAN Por: Lcdo. Sergio Ramos Nueve cancilleres de América Latina han solicitado mediante carta al gobierno de los Estados Unidos “se analicen y revisen las policías y normas vigentes” relacionadas con la Ley de Ajuste Cubano y la política llamada “pies secos, pies mojados”. Promovida por el canciller de Ecuador, Guillermo Long, y co-firmada por los de Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y Perú , la carta funda sus argumentos en que los cubanos son víctimas de una alegada “ extrema vulnerabilidad de las mafias dedicadas al tráfico de migrantes , la explotación sexual y los asaltos colectivos” achacando la culpa a que dicha ley y la política “pies secos, pies mojados” los que “ han constituido, en este contexto, en un estimulo al flujo desordenado, irregular e inseguro de ciudadanos cubanos”. La razón que motiva la carta de los cancilleres es la “situación de crisis migratoria que afecta a nuestros países”, soslayando las causas reales del problema. No van a la raíz de la crisis migratoria cuyo epicentro esta dentro de la isla de la Cuba. El origen de ese mal se remonta al año 1959. Lo que dicha carta ignora es que la causa de las migraciones cubanas es la tétrica situación de violaciones de derechos humanos y la represión que comete el régimen de los hermanos Castro contra el pueblo. Los cubanos, sufren el constante rigor de un sistema totalitario que los subyuga y obliga a vivir en la pobreza y las escases forzosas, so pena de ser reprimidos, discriminados y encarcelados en caso de protestar demandando sus derechos civiles y humanos. Para muestra, vale destacar el incremento de la persecución política, en donde en lo que va a la mitad del año 2016, han habido un total de 6,378 detenciones arbitrarias de cubanos por demandar pacíficamente sus derechos. Pongámoslo más claro y en su justa perspectiva: En lo que va cinco décadas de dictadura de los hermanos Castro se han asesinado, fusilado (que es, al fin de cuentas, otra forma de asesinar) más de 7,000 personas, sin contar los muertos en las guerras en las cuales el castrismo se envolvió directa o indirectamente. Por el presidio político y de conciencia y por los campos de trabajo forzado han pasado cientos de miles de cubanos. Pero de esto no se habla en la susodicha carta. Tampoco menciona que hoy día se calculan unos 93 presos políticos en la Isla. Siguiendo el libreto editado en la difunta Unión Soviética y aplicado por los países que adoptaron su modelo dictatorial totalitario, el control del estado sobre el ciudadano es casi absoluto. El estado disfrazado de “benevolente” le da al ciudadano algo de comida que resulta insuficiente para su sustento, le suministra una salud de calidad cuestionable, le provee una educación cargada de adoctrinamientos y discriminaciones, les permite estar en una vivienda de dudosa titularidad, expropiable sin indemnización, ni explicación alguna, y le da un trabajo a través del único patrono ( el estado) ---aun para laborar en las empresas extranjeras --- con un salario de miseria que apenas alcanza para su sustento. En otras palabras: ---“Yo estado soy el único que te doy la comida, la salud, la educación, la vivienda, el trabajo, y te exijo obediencia ciega o si no te castigo quitándote tu comida, tu salud, tu educación, tu vivienda, tu trabajo…y si así lo quiero, te encarcelo quitándote tu escasa movilidad y hasta tu vida”---. Esas son las condiciones por las cuales los cubanos, desde hace mas de cinco décadas, se van masivamente por los medios que fueren, a riesgo de sus vidas, bien en una balsa o caminando por selvas y caminos, atravesando miles de kilómetros desde Ecuador hasta cruzar la frontera de los Estados Unidos. Los cubanos llegan a un punto tal en sus vidas, que prefieren los peligros de un mar enfurecido o de las peligrosas selvas de El Darién, a ser repatriados a su tierra. Estos dantescos escenarios no son nada nuevo. La historia de la humanidad está llena de pasajes de miles de seres humanos escapando de las catástrofes naturales, crisis económicas, pobreza, guerras o de los tiranos despiadados en busca de libertad y bienestar. Desde los tiempos bíblicos cuando los judíos liderados por Moisés huyeron del despotismo faraónico de Egipto, pasando por la búsqueda de un porvenir más libre de los peregrinos de Mayflower, o la gran migración de europeos hacia Estados Unidos, Canadá y Australia en el siglo XIX u hoy día, por la huida de los sirios de la espantosa guerra civil y de los desmanes y horrores de ISIS. La razón de toda migración masiva esta en los males del lugar origen, no en las consecuencias del paso hacia su destino. Los cubanos salen y seguirán saliendo huyendo de la represión y de la miseria promovida y provocada intencionalmente por el régimen totalitario. Seguirán saliendo para buscar una libertad que les es negada y un futuro que les trunca el egoísmo cruel de quienes usurpan desde hace cinco décadas el poder que corresponde al pueblo cubano. Quitar la Ley de Ajuste Cubano no frenará la salidas masivas de cubanos, solo alterará su forma, los cuales lejos de presentarse ante las autoridades para legalizarse, permanecerán en el anonimato de la ilegalidad, que como quiera será mil veces mejor que vivir en cadenas y miseria bajo el castrismo. Culpar a la Ley de Ajuste Cubano de la situación migratoria que afecta a dichos países es desconocer y soslayar las verdaderas causas de dicha migración masiva y es además, un planteamiento irresponsable y esquivo de la verdad. Lo cierto es que los señores cancilleres se enfocan en los problemas internos que causa a sus respectivos países, que en la realidad que origina esta masiva migración de cubanos. Dicho Ministros de Relaciones Exteriores no se atreven, unos por temor a los tentáculos del castrismo y otros por concordancia ideológica con la dictadura cubana, a señalar que la culpa y origen de la crisis migratoria que afectan a sus países, la tiene el régimen dictatorial de Cuba; y mucho menos se atreven a decir, que la solución no es quitar la ley de marras, sino acabar de destronar cinco décadas de opresión de un pueblo. Recordemos que la razón por la cual existe la Ley de Ajuste Cubano fue y es, aun hoy día, la existencia de un régimen totalitario irrespetuoso de los derechos humanos, la libertad y la vida de sus ciudadanos y su finalidad es la humanitaria acción cónsona con el Derecho Internacional de darle un refugio a los perseguidos y privados de la libertad y los derechos humanos. Y respecto al caso cubano, ¡Eso no ha cambiado en nada! Una vez Cuba sea verdaderamente libre, entonces, en condiciones de paridad con los demás pueblos de Latinoamérica y del mundo, podremos quitar la Ley de Ajuste Cubano. San Juan, Puerto Rico a 3 de septiembre de 2016