Saturday, March 21, 2015
ELECCION O FICCION
ELECCION O FICCION
Por: Lcdo. Sergio Ramos
El oficialista Partido Comunista y único permitido en Cuba, anunció que se le harán cambios a la Ley Electoral de ese país. Anuncio que ocurre en medio del proceso de “normalización” de las relaciones entre La Habana y Washington.
Es de todos conocidos, que el régimen ha producido enmiendas en ciertos renglones de la vida social y económica del país de cara al acercamiento entre ambos países. Así vimos cierta permisividad con el cuenta-propismo (o el pequeño trabajador por su cuenta), la autorización para la venta de propiedades inmuebles residenciales, la eliminación de los permisos de viaje al exterior, la autorización de viajes de ciertos opositores, entre otras medidas. Todas ellas carentes de significar un cambio profundo en lo social y en lo económico, como demandan las condiciones del país para que pueda catapultarse hacia un verdadero crecimiento auto-sostenible.
En lo político el régimen no ha realizado ningún cambio hacia una verdadera transformación del control centralizado y monopartidista característico del sistema totalitario imperante en Cuba, por más de cinco décadas.
El resumen, los cambios han sido más teatrales que reales por su superficialidad, con el expreso propósito de proyectar imágenes propagandísticas para crear opiniones públicas favorables con vistas a las negociaciones en marcha.
Nada ha de extrañar que tal anuncio de enmendar la Ley Electoral, sea parte del mismo patrón de conducta. Luego a tenor con ello, una de las probabilidades será que la dictadura enmiende la ley a los fines de permitir la inscripción contralada de ciertos elementos, de modo individual y/o grupal, afines al régimen o que no le sean amenazantes, con el objeto de aparentar una supuesta pluralidad en la seudo-legislatura, o sea en la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP). Es también probable que permitan cierto voto directo para algunos cargos que hoy son seleccionados designación de la ANPP.
En el ánimo de controlar y manipular el proceso electoral, tendrá el mismo u otro organismo bajo el control del gobierno, careciendo de la autonomía e imparcialidad requerida en los procesos electorales transparentes y reales. Actualmente, la Comisión Electoral Nacional, organismo regente del proceso electoral en Cuba, es un apéndice del Ministerio de Justicia y por ende del Consejo de Estado y el de Ministros.
Al permitir que de modo individual o grupal concurran al ruedo electoral solo personas afines o supuestos partidos opositores, que muy bien podrían ser creados por el propio régimen o sus agentes, el régimen pretenderá engatusar a la opinión pública, sobre todo a la americana, a fines de facilitarle el camino para la derogación de la Ley del Embargo a su contra-parte en la Casa Blanca.
El esquema calculado, es muy probable que este orientado dentro de los modelos electorales de simulación y fraude que han ayudado a la permanencia ilegítima en el poder de los autócratas izquierdistas en Venezuela, Bolivia y otros países latinoamericanos.
Pongamos las cosas en contexto, para que nadie se llame a engaño ante la fabricación de esta nueva patraña propagandística del castrismo.
El primer punto de partida para un proceso electoral verdadero y limpio está en la creación de un ambiente electoral adecuado, cosa que Cuba carece totalmente.
El primer término, hay que abrir plenamente para todos, la libertad de expresión y prensa, y a la libertad de recibir libre y sin censura, información de Cuba y del mundo, por muy contraria y opuesta que sea al gobierno, de modo que exista libre difusión de las ideas para conocimiento de todo pueblo.
Además, en Cuba existe el obstáculo de que los medios de comunicación y prensa están en manos del estado de forma monopólica. Se requiere abrir a la tenencia privada todos los medios de comunicación --- radio, televisión e internet --- y a la libre posición y circulación sin censura de periódicos y revistas u otros medios escritos de expresión de las ideas. El estado cubano debería renunciar al monopolio y la tenencia masiva de medios de comunicación.
El segundo punto, es la garantía a la plena libertad de asociación y de reunión, sea a favor o en contra del gobierno. Sin la libre y espontánea organización de los partidos políticos por los ciudadanos cubanos, no hay garantías de proporcionar la representatividad participativa que requieren unas elecciones de verdaderas. Sin la plena garantía a la libertad de reunión no es posible desarrollar en el país la libre afiliación de las personas a los partidos políticos de su preferencia. El derecho a reunirse, no solo la alabar o apoyar, sino para protestar, para oponerse, y para demandarle al gobierno de modo pacífico y libre.
El tercer aspecto para contar con un proceso electoral limpio y equitativo es erradicar el miedo. Cuba ha sido un país controlado por medio del terror infundido por el estado totalitario. Es un estado policiaco. Un pueblo con miedo esta privado por coacción de ejercer una libre elección. Por cuanto, los aparatos represivos, como el Departamento de la Seguridad del Estado (DSE), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y otros organismos dedicados al espionaje y la represión de los ciudadanos, deben quedar totalmente desmantelados. Más aun, el Ministerio del Interior, debe quedar desmantelado, y la Policía debe ser civil y ha de quedar limitada y restringida por ley al mantenimiento del orden y la seguridad del ciudadano. De hecho, el Código Penal de Cuba debe ser derogado y sustituido por uno que no contenga delitos de naturaleza política o contrarios al ejercicio de los derechos humanos del ciudadano.
El estado cubano mantiene una serie de organizaciones llamadas “de masa” que no son más que meros apéndices del gobierno para la manipulación e intimidación del pueblo. Estas en nada representan la sociedad civil de Cuba y solo son poleas de trasmisión del Partido Comunista de Cuba y de la cúpula gobernante. Estas organizaciones deben ser desmanteladas para evitar sus efectos coaccionantes en medio de una sociedad todavía afectada por el terror y la manipulación del estado, ya que ello coaccionaría la libertad de elección al ciudadano. De hecho, la constitución que por vía impositiva rige en Cuba, requiere de ser enmendada, o mejor derogada, pues es inconsistente con el pluripartidismo, ya que establece que la máxima figura rectora sea un partido, el comunista, por encima aun de los órganos regentes del estado y del pueblo cubano, de quienes realmente emana la soberanía nacional.
Un cuarto asunto es la ausencia de autonomía e imparcialidad del organismo electoral, la Comisión Electoral Nacional, el cual está adscrito, subordinado y dependiente del ejecutivo del país. Lo preferible en las primeras elecciones libres del país, es que debería ser organizado, dirigido y controlado todo el proceso por las Naciones Unidas, o sea por un instrumento internacional imparcial y externo. En su defecto entonces el organismo electoral debe ser uno autónomo e independiente de toda rama o influencia gubernamental. Sus componentes no deben ser electos por el gobierno, sino por una junta representativa, equitativamente compuesta de todos los partidos concurrentes al proceso electoral. La ley electoral tiene que contemplar procedimientos claros que apunten a garantizar la secreticidad y la universalidad del voto, además de la limpieza y transparencia del procedimiento de escrutinio y pureza de los resultados.
Habría que considerar como parte del proceso, el derecho de participación plena en unas elecciones verdaderas y reales, a los nacionales cubanos de la diáspora. Ellos son tan cubanos como cualquiera y están fuera por la única culpa de la dictadura castrista.
Dudamos muchísimo, que la dictadura de los hermanos Castro tenga la voluntad y el deseo de implementar un verdadero proceso electoral, limpio, universal, pluripartidista, imparcial y transparente en su escrutinio. Estamos seguros que cualesquiera que sean las enmiendas o las nuevas leyes electorales que imponga la dictadura, estará diseñada para la simulación de una democracia inexistente y para garantizar la perpetuidad en el poder de la actual cúpula gobernante.
Contrario a unas elecciones verdaderas, lo que ahora pretenderá fabricar el régimen es otro inadmisible embeleco de ficción electorera para engatusar a la opinión pública mundial. Y en Cuba lo que hace falta es una verdadera elección, no otra ficción electorera.
Sunday, March 8, 2015
EL CAMINO HACIA LA LIBERTAD
EL CAMINO HACIA LA LIBERTAD
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Las conversaciones entre los Estados Unidos y Cuba han generado infinitas especulaciones respecto al impacto político y económico que tendrá en la mayor de las Antillas. A ambos lados del Estrecho de la Florida se propagan augurios sobre lo que sucederá, desde los más optimistas hasta los más fatalistas. De ahí que han surgido dos vertientes o posiciones respecto a la “normalización” de la relaciones entre ambos países. Unos que lo ven como positivo para lograr un cambio de régimen en Cuba y otros que lo perciben como negativo para la libertad del pueblo cubano. En la jerga popular se le ha dado llamar los de los cuatro puntos y los de los siete puntos, respectivamente.
Pero lo cierto es que se trata de un evento en el que el pueblo cubano --- de dentro y de afuera --- no ha tenido la más mínima injerencia, puesto que han sido completamente marginados en las conversaciones entre el gobierno americano y el régimen dictatorial de Cuba.
Ambos gobiernos están tras la consecución de sus particulares intereses, que en nada tienen que ver con los del pueblo cubano, por lo que continúan sus conversaciones y visitas de funcionarios, sin que el cubano de a pie, opositor o exiliado, tenga nada que ver en esos chanchullos diplomáticos y comerciales. Pero independientemente de los que los negociadores hagan o deshagan, de reestablecerse las relaciones y el comercio de modo regular con Cuba, tendrá un impacto incierto en la sociedad cubana.
Los que apuestan por un resultado optimista muy posiblemente se apoyan en el desenlace que tuvo en los pueblos de la URSS y Europa Oriental, la relativa mejoría económica, como uno de los detonantes de los cambios políticos allí ocurridos.
Los que se ubican en el resultado pesimista, calculan que el régimen cubano está diseñado para favorecer a la casta gobernante, quienes aumentaran sus riquezas y su poder represivo, fortaleciéndolos y perpetuándolos en el poder. Algo así, como lo ocurrido en China y Viet Nam, donde la libertad y los derechos humanos brillan por su ausencia y es la cúpula en el poder la que se enriquece y empodera.
Ocurra lo que ocurra, gran parte de haber sido ignorados, por no decir, más aun, pisoteados y humillados, ha sido la fragmentación de que adolecen tanto la oposición interna como la externa, frente a un régimen dictatorial que en esencia es unitario. La debilidad del fraccionamiento favorece a los enemigos internos y externos del pueblo cubano. De hecho, fomentar la división ha sido un trabajo constante y cotidiano de los agentes del régimen castrista infiltrados en la oposición, tanto interna como externa.
El obstáculo del divisionismo y la atomización de las fuerzas opositoras cubanas se precisa superar para poder hacernos verdaderamente competitivos frente a los enemigos internos y externos de la patria, que se confabulan para mantenernos oprimidos y explotados.
La respuesta debemos buscarla en los ejemplos exitosos de los pueblos que de una u otra forma se unieron para despojarse de sus opresores. Sin ir más lejos, empezando por nuestra historia, la Guerra de los Diez años se perdió por la división entre los jefes militares, mientras cuando se logró la unidad en 1895 bajo el Partido Revolucionario Cubano fundado por José Martí y otros patriotas, fue posible la victoria. En Polonia durante la décadas de los ’80 el movimiento Solidaridad unió a los polacos y liberó al país del yugo comunista. En Nicaragua en las elecciones de 1990 se unieron las fuerzas democráticas bajo la Unión Nacional Opositora (UNO) y le ganaron las elecciones a las izquierdas pro-castristas.
Partamos de la base, de que al margen de la apreciación que cada cual tenga de lo beneficioso o perjudicial que pudiera ser la llamada “normalización”, tenemos una atroz tiranía que se precisa erradicar en aras de la libertad del pueblo cubano.
Para lograrlo, tenemos que crecernos y fortalecernos en la unidad de todas las fuerzas opositoras de dentro y de fuera de Cuba. Unidad en la diversidad de criterios, con mutuo respeto y bajo los principios generales que nos son comunes e inalienables a todos los cubanos: la soberanía nacional, la libertad, la democracia, pluralismo político, elecciones libres y transparentes, el respeto pleno a los derechos humanos, bienestar y progreso bajo un nuevo estado de derecho democrático incluyente de todos los cubanos, que nos permita a todos vivir en paz y libres en nuestra patria.
La unidad en la diversidad no pasa por el debate, ni la discusión terca e intransigente, sino por el dialogo franco y comprometido entre los opositores --- los de dentro y los de afuera --- buscando limar las asperezas y llegar a consensos con el propósito de crear un organismo de lucha con todos y de todos, que coordine y conduzca la lucha para eliminar de raíz la tiranía totalitaria y edificar un nuevo país libre para todos los cubanos.
La unidad no quiere decir que todos pensemos iguales, sino que dentro de nuestra variedad de pensamientos y criterios en el marco democrático, consensemos nuestra posturas y posiciones para obrar como un solo bloque a tenor con lo consensado.
Para lograrlo, cada quien ha de poner de su parte y despojarse de algunos lastres y prejuicios que la obstaculizan.
La unidad en la diversidad se funda en la solidaridad frente al enemigo común: la tiranía. La solidaridad empieza por el apoyo mutuo de los oprimidos todos en la lucha contra los opresores.
La unidad en la pluralidad demanda el deshacerse del egoísmo que socava la cohesión. Implica declinar la ambición que erosiona con sus pequeñeces personales, el gran propósito común de alcanzar la libertad para todo el pueblo.
El camino hacia la unidad pasa por el desprendimiento de nuestros fragmentantes egos, para dar paso al poder del nosotros, actuando como un solo pueblo. La ruta hacia la unidad en la lucha libertaria requiere abrir las puertas de los feudos y siglas para formar un solo haz de hombres y mujeres de la patria amada y sufrida. Tal como lo simboliza el haz de leña tras el escudo nacional coronado por el gorro frigio de los luchadores por la libertad.
Solo cuando podamos confrontar una verdadera fuerza pujante que contrarreste a las huestes opresoras del país y los ambiciosos foráneos que nos explotan y saquean, podremos garantizar el triunfo rotundo y permanente del pueblo cubano para su libertad.
Quizás, la fórmula la expresó hace años un gran tribuno de la república, el Dr. José Manuel Cortina García, quien al momento de la apertura de la Asamblea Constituyente que dio lugar una de las piezas magistrales del derecho nacional, La Constitución de 1940, dijo estas palabras, que hoy día recobran vigencia ante la magnitud de la infamia con que se nos maltrata, oprime y humilla: “Aquí debemos apagar las pasiones egoístas y estar hermanados en este sagrado propósito. Para ello es imperiosa la solidaridad nacional: ¡Los partidos fuera! ¡La patria, dentro!”.
De nuevo, ante la situación por la que el país atraviesa se hace vigente más que nunca el llamado del Apóstol José Martí: “Juntarse es la palabra de orden”.
Cubanos todos: El camino hacia la libertad pasa por la unidad, por lo que trabajemos con ahínco y prontitud por lograrla, porque divididos seremos pisoteados, unidos seremos invencibles. Divididos seguiremos siendo esclavos, unidos seremos libres.
RECUENTO DE UNA INFAMIA
RECUENTO DE UNA INFAMIA
CONFERENCIA PRONUNCIADA EL 1ro. DE FEBRERO DE 2015 EN LA CASA CUBA DE PUERTO RICO
Por: Lcdo. Sergio Ramos
El 17 de diciembre de 2014 sorpresivamente y con simultaneidad concertada desde sus respectivas sedes de gobierno en Washington y La Habana el presidente Barak Obama y el general Raúl Castro anunciaron la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países acordadas tras 18 meses de secretas negociaciones en Canadá con la mediación del Vaticano.
Tan secretas fueron, que no se informó de estas al presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado el demócrata Bob Menéndez. Y mucho menos al pueblo estadounidense, en un tema sumo interés público como lo es el caso cubano. Lo que constituyó una falta por parte del presidente Obama al deber de transparencia que ha de existir en toda democracia. El pueblo americano tenía y tiene el derecho a estar informado.
Es curioso y vale destacar que previo a dicho anuncio hubo una preparación publicitaria de la opinión pública americana a través de varios artículos del New York Times recabando el levantamiento del embargo y exaltando virtudes del régimen cubano. Lo que sugiere la premeditación del carácter conspirativo que han tenido estas conversaciones.
Acto seguido, en enero 21 al 23 de este año hubo conversaciones de alto nivel en La Habana para la continuación de las negociaciones. Allí se juntaron dos altos personeros de ambas cancillerías, que por cierto, no era la primera vez que se sentaban a negociar. Roberta Jacobson y Josefina Vidal se habían reunido en Washington en mayo del 2014 so color de conversaciones migratorias y ahora se veían de nuevo en La Habana.
Obama en su discurso justifica el cambio de política estadounidense hacia Cuba con argumento de que el embargo no había dado resultados y que había que “empoderar” al pueblo cubano con vistas a que avance en cuanto a libertades y derechos humanos y también , planteó que permitiría los viajes a de ciudadanos americanos Cuba y autorizaría el uso de tarjetas de crédito en Cuba, apertura de embajadas en Cuba y un eventual levantamiento del embargo, entre otras cosas.
Mientras en la Habana el dictador Raúl Castro, con un discurso más lacónico, anunciaba el restablecimientos relaciones diplomáticas normales entre ambos países.
El anuncio destapó la imaginación de muchos esperanzados en que las cosas en Cuba cambiarían. Sin embargo, como decimos los abogados en Puerto Rico, el ‘demeanor’ o sea los gestos, ambiente y conducta de cada uno descubrían sutilmente los diferenciados y verdaderos propósitos detrás de cada una de las dos partes negociantes.
Obama vestido de civil desde su pódium presidencial hacia el anuncio destacando concesiones económicas lo cual, cuando se asocia con las circunstancias geo-político-económico, nos dan el verdadero ‘leive motive’ del presidente.
Desde hace varios años Estados Unidos ha incrementado su comercio de exportación con Cuba en cuanto a productos agrícolas, representando el año pasado el quinto socio comercial de Cuba con más de 500 millones de dólares. De hecho, los cabilderos de los agricultores y de otros grandes intereses económicos , han venido presionando a la Casa Blanca para la eliminación de la Ley Helms Burton, movidos por el interés de invertir en Cuba donde a 90 millas de los Estados Unidos tendrían una mano de obra barata, yo diría esclava, sin derechos laborales como la libre sindicalización o la huelga o la libre negociación colectiva.
Por otro lado, los Estados Unidos ha mucho perdido terreno el Latinoamérica, no solo en lo económico, sino también en lo político. Espacios que han sido ocupados por Rusia y China. Por ejemplo, Rusia tras la visita de Vladimir Putin a Argentina, ha tomado interés en la importación agrícola y la inversión en la explotación de hidrocarburos. China por su lado, invierte en un billonario canal competitivo al de Panamá en Nicaragua.
En el ámbito político, durante una visita de Vladimir Putin a Cuba, Venezuela y Nicaragua expresó su interés de abrir bases militares en esos tres países. Además, en cuanto a Cuba, la reapertura de la base de espionaje electrónico de Lourdes al sur de La Habana. De hecho, el hijo del dictador Coronel Alejandro Castro firmo con Rusia un convenio de intercambio de información de inteligencia. Rusia hoy día, tras condonarle a Cuba unos 30 billones de dólares en deuda externa, emprenderá la construcción de aeropuerto en San Antonio de los Baños, entre otras obras de infraestructura. Esa suma astronómica no se condona por caridad, a cambio tiene que haber grandes prebendas a favor de Moscú.
Mientras China, invierte en obras de ampliación del aeropuerto internacional de Santiago de Cuba y búsqueda de hidrocarburos entre otras.
Políticamente, en los albores de una nueva guerra fría con Rusia, originada por el conflicto de Ucrania, lo menos que desearía Estados Unidos son bases navales rusas en Cuba.
Un arreglo con Cuba significaría un gesto simpático dentro de los gobiernos izquierdistas y pro-castristas del continente como punto de partida hacia una recuperación de espacios perdidos en el continente suramericano.
Del otro lado, vimos durante el discurso al general Raúl Castro anunciando el acuerdo vestido de uniforme militar con todas sus charreteras y condecoraciones. Mensaje subliminar para decir “aquí mando yo” y esto sigue igual. Algo que ratificó días después su hija Mariela Castro declaró que “nadie sueñe que esto va a volver al capitalismo” y el propio Raúl Castro en la Asamblea del Poder Popular se reafirmó en que seguirá los lineamientos bajo el actual estado comunista. Y sus recientes declaraciones en la III reunión de la CELAC en Costa Rica, remachan su negativa a ceder poder en aras de libertades ciudadanas.
Las razones del régimen de Cuba estriban en la seria crisis económica y el serio peligro de la pérdida del subsidio económico proveniente de Venezuela. De hecho, de los 100,000 barriles mensuales que recibía este año se reducen a 70,000 barriles. Por cuento la improductiva economía socializada y totalitaria de Cuba requiere un nuevo socio que lo subsidie. Permitir la entrada del capital americano dentro de un modelo de inversión extranjera restringido como lo es el de Viet Nam con sus versiones y ajustes a la realidad cubana, es lo que en las altas esferas cubanas se ha estado estudiando desde hace algún tiempo.
Otro objetivo de la gerontocracia cubana, es la intención de traspasar su poder a modo de sucesión dinástica, a los vástagos de la dictadura. Los Alejandro, Las Mariela, Los Antonio y todo lo que se apellide Castro, pero para ello tienen que resolver lo económico que les de fuerza y estabilidad a la cúpula en el poder.
Luego, el fin de la Casa Blanca no es ‘empadronar’ al pueblo cubano, sino abrir una fuente de inversiones a los intereses económicos americanos y recuperar terreno, frenando los avances de Rusia y China. El propósito de Cuba es buscar un solvente y solido subsidiador que levante su quebrada economía y sustituya a la resquebrajada Venezuela, para garantizar su continuidad en el poder y traspasarlo a sus herederos.
También es cierto, que las demandas de uno y otro lado están muy distantes, lo cual augura unas largas negociaciones entre ambos gobiernos.
Dentro de todas estas negociaciones, los cubanos, los opositores y el exilio hemos sido ignorados y marginados por las partes negociantes.
Lo que hoy estamos viviendo en la situación de nuestra patria no es más que un ejemplo claro, de la aplicación, otra vez mas en nuestra historia, de la ley de hierro de la política internacional: Que en la relación entre países solo existen intereses, los cuales son de dos clases: Los políticos en términos de dominio, control o influencia y/o los intereses económicos en cuanto comercio y ganancias. Por cuanto, el resto, o sea, lo humanitario, los derechos humanos, lo altruista es el barniz para lo que no afecte a dichos intereses y para decorar el discurso a las masas.
En conclusión, estas negociaciones responden únicamente a los intereses del gobierno de Estados Unidos y los de la oligarquía gobernante de Cuba. Ellos buscan lo suyo. Una vez más se repite la historia de un 1ro de octubre de 1898 cuando se sentaron en Paris los Estados Unidos y España dejando fuera de la negociación, a los cubanos, puertorriqueños y filipinos que eran los afectados y victimas del coloniaje español.
Por cuanto, somos nosotros los cubanos todos, el pueblo cubano, los de adentro y los de afuera, los únicos verdaderos garantes de nuestros intereses, propósitos y aspiraciones, y es a nosotros a quienes corresponde cerrar filas como un solo pueblo, para defender y conquistar nuestras libertades y derechos frente a los opresores y los mezquinos intereses y ambiciones de terceros países.
Isla Verde, Puerto Rico 1ro de febrero de 2015
Monday, January 12, 2015
EL AMEDRENTADOR ATERRORIZADO
EL AMEDRENTADOR ATERRORIZADO
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Tras el acuerdo para normalizar las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, y no en pese las declaraciones del dictador Raúl Castro de que el régimen no cambiaría su carácter totalitario y socialista, hubo muchos que incautamente han pensado que esto significará un cambio hacia una apertura y liberalización en su naturaleza despótica.
La ilusión duró poco. A escasos días del sorpresivo anuncio, una actriz cubana, Tania Bruguera, decidió hacer un simple acto (‘performance’) llamado el ‘El Susurro de Tatlin # 6’ en el centro neurálgico del poder en Cuba, la Plaza de la Revolución, en donde opositores, simpatizantes y gente de pueblo expresaran aquellas cosas que deberían cambiarse en el país.
Ella quiso hacerlo contando con el permiso del gobierno y para lo cual solicitó la anuencia del Consejo Nacional de las Ares Plásticas (CNAP), quienes ipso facto le negaron el permiso, por lo que ella decidió hacerlo a como diera lugar y convocó al pueblo para la emblemática plaza.
Así las cosas, la actriz, quizás sin preverlo, apretó el ‘panic botton’ de la tiranía y raudo y veloz comenzaron un operativo represivo, desproporcionado e histérico, arrestando a líderes de la oposición como Antonio Rodiles, presidente de Estado SATS y Eliezer Ávila dirigente de la organización Somos Mas, fotógrafos como Claudio Fuentes, Damas de Blanco como Aliuska Gómez y Lourdes Esquivel, periodistas independientes como Reinaldo Escobar, esposo de la bloguera Yoani Sánchez, y a quien, a esta última, la mantuvieron en detención domiciliaria, y a otros opositores más incluyendo a la actriz Tania Bruguera, a quien la retuvieron en una estación de policía y tras soltarla, la arrestaron de nuevo llevándola al centro de interrogatorios y torturas de la Seguridad del Estado, Villa Marista.
Pero, ¿Por qué tanta reacción represiva desproporcionada? Un régimen que se repute de ser verdaderamente sólido y fuerte no tiene por qué temer a los comentarios y criticas pacíficas de sus ciudadanos. Un gobierno que en verdad goce del apoyo masivo del pueblo, no tiene que cogerle miedo a que unos cuantos ciudadanos se reúnan públicamente y expresen su sentir político y social. ¿Por qué tanto miedo? ¿O será que no son tan fuertes como aparentan?
Los gobiernos verdaderamente fuertes son aquellos en donde el pueblo es libre para labrar su destino, ya que la fuerza del pueblo reside en el respeto a los derechos de sus ciudadanos y sus instituciones democráticas.
Por el contrario, las dictaduras no son pueblos, sino minorías que con engaño y fuerza usurpan un poder que corresponde al pueblo; razón por la cual, han de ampararse en las bayonetas y los tanques para sostenerse y ejercer impositivamente su ilegítimo poder. Y he ahí el origen de su debilidad intrínseca y la causa del miedo que las dictaduras tienen a las libres expresiones y actuaciones de un pueblo.
El miedo. He aquí la razón de la irracional represión contra la actriz Tania Bruguera, los opositores y ciudadanos dispuestos a participar en el ‘performance’.
Resulta que el amedrentador del pueblo cubano , general de ejército Raúl Castro y su camarilla le tienen miedo --- yo diría terror --- a una inofensiva joven dama, actriz de profesión, y unos cuantos ciudadanos que en una plaza pública iban a expresar pacíficamente unas opiniones… Y contra ellos, asustados, reaccionaron lanzándoles armados policías y encarcelándolos.
El amedrentador esta aterrorizado de su pueblo ante la imagen de lo que sería --- como lo fue --- un pueblo en las calles tumbando un muro como en Berlín, o de verse en los zapatos de un Ceacescu ante un pueblo en las calles de Bucarest tumbando un sanguinario tirano, o ante la posibilidad de ser confrontado por un pueblo demandando libertad como ocurrió en Tunes.
Y es que estos hechos dramáticos de la historia en donde los pueblos se alzan contra sus opresores, ocurren cuando estos se percatan del terror que los dictadores les tienen y la debilidad intrínseca de los tiranos, y cobran conciencia de que la fuerza y el poder radican en la voluntad de ser libres.
Sunday, December 21, 2014
LAS DOS CARAS DE LA MONEDA DE JUDAS
LAS DOS CARAS DE LA MONEDA DE JUDAS
Lcdo. Sergio Ramos
Sorpresiva y simultáneamente el presidente Barak Obama y el general Raúl Castro anunciaron al mundo desde sus respectivas sedes de gobierno que los Estados Unidos y Cuba restablecerían relaciones diplomáticas normales. Al tiempo que eran liberados y arribaban a Estados Unidos, el contratista Alan Gross y el agente de la CIA Rolando Sarraff Trujillo, y llegaban a Cuba los cuatro espías que quedaban presos en Estados Unidos, entre ellos uno que fue cómplice del derribo de las avionetas civiles de Hermanos al Rescate que causó la muerte de sus tripulantes.
La Casa Blanca declaró que llevaban a cabo negociaciones en Canadá desde hacía unos 18 meses y que el papa Francisco I medió durante las subrepticias negociaciones. El secreto fue tan bien guardado que ni el presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales del Senado, Robert Menéndez, fue informado de las mismas.
Por el lado del gobierno estadounidense, las presiones y movidas de los intereses económicos y políticos para el restablecimiento de las relaciones entre ambos países venían cuajándose desde hacía tiempo. La permisibilidad para poder viajar de ciertos ciudadanos americanos a Cuba ( para fines culturales, educativos, científicos, etc.), del envío de remesas a la Isla, el permitir un intercambio de artistas liberalizando su entrada a Estados Unidos, constituía un abono premeditado al terrero para las negociaciones. El hecho es que la política de acercamiento con el régimen de Cuba, estaba desde un comienzo en la agenda programática de Obama , pero es ahora que lo implementa porque ya no tiene más términos para otra reelección.
Los preparativos previos al anuncio, fueron bien calculados. Declaraciones de la posible próxima candidata demócrata a la presidencia Hillary Clinton apoyando el levantamiento del embargo a Cuba. Editoriales en el New York Times relejando bondades del régimen cubano y pidiendo, también, el levantamiento del embargo…Y de pronto, el anuncio imprevisto del presidente.
Al hacerlo justificó su acción en la ineficacia del embargo en provocar el cambio en Cuba, sin decir que la ley Helms Burton nunca, repito nunca, se aplicó, ni correcta, ni totalmente, pues jamás se puso en vigor el Titulo III que permitía a las empresas y ciudadanos americanos demandar y embargar bienes de empresas foráneas que hoy se benefician de los bienes de su propiedad nacionalizados por la revolución cubana. Presidente, tras presidente, declinaron aplicarla, convirtiéndola en una ley sin garras.
Obama floreó su discurso de bellas promesas, algunas de ellas irrealizables, toda vez que están reglamentadas y prohibidas por leyes y no pueden implementarse por medio de órdenes ejecutivas (Por decreto) o sin la anuencia y aprobación del Congreso. Lo cual implica un gesto demagógico de su parte.
Faltó también a su deber de transparencia. En una democracia el pueblo tiene derecho a estar informado de lo que su gobierno hace, porque la información es parte del ejercicio de la opinión y expresión. El hecho de haberle ocultado al pueblo y al Congreso de los Estados Unidos la realización y el curso de tales negociaciones en un asunto tan trascendental para la nación americana es una violación a tal derecho y una falta de respeto a la rama legislativa federal y a su deber de informar a esta.
Lo más triste es que el acuerdo firmado por la Casa Blanca, es que dejó relegado cuestiones fundamentales como la ausencia total de los derechos humanos en Cuba, las libertades civiles del pueblo cubano, la ausencia de democracia, los miles de presos políticos y los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura castrista, incluyendo los que pesan sobre los hombros del dictador Raúl Castro. Para muestra, un botón basta: el apuñalamiento durante una actividad de opositores de la Dama de Blanco María Arango Percival por un agente provocador del régimen a finales del mes pasado en Santa Clara.
El móvil del gobierno de los Estados Unidos para el cambio de política con Cuba, responde meramente a sus particulares intereses políticos y, sobretodo, económicos. Los grandes capitales americanos y la actual administración gubernamental han visto con preocupación la penetración económica y el aumento de la influencia política de China y Rusia en la América Latina y en Cuba, con la consabida merma en la influencia de Washington en Suramérica.
En aras de sus particulares intereses Estados Unidos ha actuado, relegando el sagrado derecho del pueblo cubano a la libertad. La consecuencia de este dramático giro político, será que el levantamiento de las restricciones comerciales con Cuba, apuntalarán económicamente, no a Cuba, sino a una tiranía militarista y totalitaria, cuya estructura está diseñada para el enriquecimiento de la cúpula y los altos mandos militares, manteniendo al pueblo empobrecido. Esto, además, permitirá que las empresas americanas utilicen mano de obra esclava para su enriquecimiento, tal como ocurre en Viet Nam y China.
Del otro lado de la moneda, simultáneamente, apareció en la televisión cubana, vestido con su uniforme de general de ejército, el dictador Raúl Castro, anunciando la llegada a La Habana de los espías y el restablecimiento y normalización de relaciones diplomáticas entre ambos países, agradeciendo al papa Francisco por su mediación.
El general no dejó de matizar que existían profundas diferencias entre ambos países, demandó el levantamiento del embargo (alias bloqueo para Castro) y la continuación de las conversaciones, alegadamente, basadas en el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Terminando su discurso con la acostumbrada retórica populista y demagógica de la “lucha heroica del pueblo y la revolución”.
El dictador no ofreció nada a cambio, ni ofertó un cambio para las libertades del pueblo cubano, porque ni se lo exigieron sus contrapartes negociadoras, ni está dispuesto a cambiar nada sustancial en Cuba , como más adelante, confirmó su hija Mariela Castro al señalar “que nadie sueñe que Cuba va a dejar de ser socialista”.
Lo que persigue Cuba es atraer a los inversionistas y al turismo estadounidense para subsidiar y apuntalar su régimen dictatorial ante la imposibilidad de poder continuar recibiendo, en la misma abundancia, los subsidios de Venezuela. Al tiempo que persigue el objetivo político de garantizarle la sucesión al poder para sus vástagos herederos de la alta cúpula del poder (Los Mariela, Alejandro, Antonio, etc., etc.).
Sobre esto, el régimen tendrá que hacer arreglos para aceptar las empresas americanas y de la Comunidad Europea, adoptando medidas similares al modelo vietnamita, que es más restrictivo que el chino; claro está, con sus variaciones particulares acorde con las condiciones de Cuba.
Desde hace rato el régimen viene preparando condiciones, no por casualidad, sino por la causalidad de las secretas conversaciones con la administración Obama. Uno de los aspectos lo fue la billonaria inversión brasileira en el Puerto de El Mariel, en la costa noroccidental de Cuba, frente a Estados Unidos, como infraestructura para facilitar el intercambio comercial y el establecimiento de industrias extrajeras en una zona franca portuaria.
Otro aspecto, son los varios asesoramientos recibidos por el régimen por parte de Viet Nam y China sobre sus respectivos modelos. En las transformaciones ocurridas en ambos países, no ha tratado habido cambios hacia la libertad y el respecto a los derechos humanos de sus pueblos, sino que ha sido una sui-generis mutación del estado totalitario marxista-leninista-maoísta a una versión modificada del estado corporativo del fascismo: Un solo partido, sin derechos civiles, sin sindicatos independientes, con una economía en función de los intereses del estado y su cúpula gobernante, pero conservando su dialéctica marxista. Todo con la anuencia y conveniencia de un mundo que mira para el otro lado mientras sigue sin procesarse en un Tribunal Penal Internacional de La Haya, a los genocidas de Tianamen y hoy día juzgan en China a la periodista independiente Gao Yu por pasar reportajes a la Deutsche Welle ( La Voz de Alemania).
Previo al acuerdo el régimen tomó las medidas-espectáculo tales como las de quitar los permisos de viajes al exterior, permitir un muy controlado y limitado cuentapropismo, permitir la salida de ciertos opositores, etc., para engatusar al público interno y externo de que Cuba está “cambiando”. Pero las transformaciones imprescindibles (Libertad, derechos Humanos y democracia representativa), son tabúes porque la esencia dictatorial del régimen y sus altos jerarcas son intocables e inmovibles.
En las solapadas conversaciones, una vez más, estuvo ausente la víctima y protagonista: El pueblo Cubano. Otra vez se repite la vileza de que se negocien los destinos del pueblo de Cuba a sus espaldas, sin tener en cuenta ni las opiniones, ni mucho menos los intereses verdaderos de los cubanos. Una vez más, se nos clava un puñal en la espalda, por los intereses políticos y económicos de los foráneos y los verdugos del pueblo. Se repite la infamia de las negociaciones sobre el destino de Cuba entre terceros, sin contar con el pueblo cubano como ocurrió en Paris en 1898 o en el pacto Kennedy-Kruchev en 1962.
Pero frente esta traición, solo hay un camino: la reafirmación del pueblo cubano en su determinación por erradicar de raíz y totalmente la tiranía totalitaria, para establecer una gobierno verdaderamente cubano con todos los cubanos de buena fe, con plena soberanía nacional, donde se consagren y respeten los derechos humanos, con verdadera democracia en el marco del pluripartidismo y dentro del contexto estado de derecho democrático, con paz, justicia, bienestar y progreso para todos.
Por lo pronto, ahora que cada Judas cuenta su moneda por el lado que le conviene, nos toca hoy al pueblo cubano, en función de los acontecimientos y según se vayan desarrollando estos, ajustar nuestras estrategias de lucha y cerrar filas y juntarnos contra la tiranía, pues contra viento y marea: ¡LA LUCHA CONTINUA!!!
EL CASO FARIÑAS Y LA POLITICA DE ESTADO EN CUBA
EL CASO FARIÑAS Y LA POLITICA DE ESTADO EN CUBA
Por: Lcdo. Sergio Ramos
La dictadura castrista vuelve a mostrar su verdadero rostro al intentar asesinar al opositor y premio Sajarov Guillermo Fariñas.
Un agente provocador del régimen irrumpió durante una reunión de opositores del Frente Anti-totalitario Unido (FANCU) en Santa Clara, con el propósito de quitarle la vida a Fariñas resultado gravemente herida la Dama de Blanco María Arango Percival. También fueron heridos la Dama de Blanco Isabel Fernández Llanez, el tío de Fariñas, Miguel Fariñas Key, y los opositores Jesús Arístides Hernández Pérez y Frank Reyes López.
El agresor, al salir del lugar, fue recogido por el capitán de la Seguridad del Estado, Reinier Rodríguez Conte, quien echándole el brazo por encima lo monto en su auto y lo llevo a su casa, donde hasta el presente se encuentra en libertad a pesar de las denuncias hechas por el propio Fariñas en una estación de policía de Santa Clara.
Lo curioso es que tales hechos ocurren cuando la dictadura está envuelta en una ofensiva propagandística con vistas a cambiar la percepción de su imagen en los círculos internacionales. El régimen ha simulado una apertura permitiendo a los ciudadanos abrir negocios pequeños por cuenta propia; haciendo alarde de inversiones extrajeras billonarias como las del puerto de El Mariel; facilitando la salida al exterior de los cubanos, incluso de algunos opositores; desplegando sus cabilderos en los círculos de poder en Washington y Bruselas; y movilizando a sus plumas mercenarias en los grandes periódicos para exigir se les levante el embargo y que los capitales foráneos inviertan en Cuba.
Pero en Cuba la realidad, es que el carácter estalinista y tiránico del régimen persiste. Son frecuente los arrestos y detenciones de opositores. El pasado mes de Octubre se detuvieron 413 opositores para un total de 7,675 detenciones arbitrarias según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.
Si recordamos hace tan solo un par de años (2012) la dictadura asesinó a los opositores Osvaldo Paya Sardiñas y Harold Cepero. Ese mismo año también asesinó Wilmar Villar Mendoza y a Juan Wilfredo Soto García. En el 2010 al preso político Orlando Zapata Tamayo.
El régimen no ha renunciado a su longeva política de estado para el exterminio selectivo de opositores. Una política que comenzó desde 1959 cuando el actual mandatario General Raúl castro Ruz mató 72 personas en Santiago de Cuba durante los primeros días de Castro haber tomado el poder. Para luego, misteriosamente, hacer desaparecer al comandante Camilo Cienfuegos en Octubre de 1959. En el 1960 en la fortaleza de La Cabaña el genocida Ernesto (Che) Guevara fusiló miles de cubanos tras juicios amañados cuyas sentencias de muerte estaban pre-dictadas. En 1962, por ejemplo, específicamente el 30 de agosto, se fusilaron en ese solo día 489 personas. A los largo de las más de cinco décadas del castrismo continuó esta macabra política estalinista en donde se destacan en 1972 el asesinato en la cárcel de Pedro Luis Boitel. En 1989 el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa. El derribo de las avionetas de Hermanos al rescate en 1996 matando a sus tripulantes en labores de rescate humanitario. Sin dejar de destacar los asesinatos de niños para escarmentar y amedrentar al pueblo como los de Rio Canimar (1980) y los del Remolcador ’13 de Marzo’ (1994) o el fusilamiento de tres jóvenes del incidente de la lancha “La Baraguita” en 2003. Hasta hoy se han contabilizado unas 8,567 muertes atribuidas a la dictadura castrista.
Esta consistente política de ejecuciones pone de manifiesto la existencia de una política de estado orientada al exterminio de opositores que a juicio del régimen pudieran representarles una amenaza a su poder absolutista. Un hecho evidente el cual los mercenarios del falso periodismo como Eugenio Londoño del New York Times rehúsan reconocer.
Parece ser que la dictadura, tras la visita de Guillermo Fariñas al extranjero y reunirse con la oposición en el exilio, lo considera un elemento peligroso para el régimen , como un día igualmente consideró así a Osvaldo Paya Sardiñas y lo asesinó, simulando un supuesto “accidente” de auto. Está claro que cualquier cosa que le pase al portador del Premio Sajarov será responsabilidad exclusiva de los hermanos Castro.
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