Monday, January 12, 2015

Je suis Charlie

EL AMEDRENTADOR ATERRORIZADO

EL AMEDRENTADOR ATERRORIZADO Por: Lcdo. Sergio Ramos Tras el acuerdo para normalizar las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, y no en pese las declaraciones del dictador Raúl Castro de que el régimen no cambiaría su carácter totalitario y socialista, hubo muchos que incautamente han pensado que esto significará un cambio hacia una apertura y liberalización en su naturaleza despótica. La ilusión duró poco. A escasos días del sorpresivo anuncio, una actriz cubana, Tania Bruguera, decidió hacer un simple acto (‘performance’) llamado el ‘El Susurro de Tatlin # 6’ en el centro neurálgico del poder en Cuba, la Plaza de la Revolución, en donde opositores, simpatizantes y gente de pueblo expresaran aquellas cosas que deberían cambiarse en el país. Ella quiso hacerlo contando con el permiso del gobierno y para lo cual solicitó la anuencia del Consejo Nacional de las Ares Plásticas (CNAP), quienes ipso facto le negaron el permiso, por lo que ella decidió hacerlo a como diera lugar y convocó al pueblo para la emblemática plaza. Así las cosas, la actriz, quizás sin preverlo, apretó el ‘panic botton’ de la tiranía y raudo y veloz comenzaron un operativo represivo, desproporcionado e histérico, arrestando a líderes de la oposición como Antonio Rodiles, presidente de Estado SATS y Eliezer Ávila dirigente de la organización Somos Mas, fotógrafos como Claudio Fuentes, Damas de Blanco como Aliuska Gómez y Lourdes Esquivel, periodistas independientes como Reinaldo Escobar, esposo de la bloguera Yoani Sánchez, y a quien, a esta última, la mantuvieron en detención domiciliaria, y a otros opositores más incluyendo a la actriz Tania Bruguera, a quien la retuvieron en una estación de policía y tras soltarla, la arrestaron de nuevo llevándola al centro de interrogatorios y torturas de la Seguridad del Estado, Villa Marista. Pero, ¿Por qué tanta reacción represiva desproporcionada? Un régimen que se repute de ser verdaderamente sólido y fuerte no tiene por qué temer a los comentarios y criticas pacíficas de sus ciudadanos. Un gobierno que en verdad goce del apoyo masivo del pueblo, no tiene que cogerle miedo a que unos cuantos ciudadanos se reúnan públicamente y expresen su sentir político y social. ¿Por qué tanto miedo? ¿O será que no son tan fuertes como aparentan? Los gobiernos verdaderamente fuertes son aquellos en donde el pueblo es libre para labrar su destino, ya que la fuerza del pueblo reside en el respeto a los derechos de sus ciudadanos y sus instituciones democráticas. Por el contrario, las dictaduras no son pueblos, sino minorías que con engaño y fuerza usurpan un poder que corresponde al pueblo; razón por la cual, han de ampararse en las bayonetas y los tanques para sostenerse y ejercer impositivamente su ilegítimo poder. Y he ahí el origen de su debilidad intrínseca y la causa del miedo que las dictaduras tienen a las libres expresiones y actuaciones de un pueblo. El miedo. He aquí la razón de la irracional represión contra la actriz Tania Bruguera, los opositores y ciudadanos dispuestos a participar en el ‘performance’. Resulta que el amedrentador del pueblo cubano , general de ejército Raúl Castro y su camarilla le tienen miedo --- yo diría terror --- a una inofensiva joven dama, actriz de profesión, y unos cuantos ciudadanos que en una plaza pública iban a expresar pacíficamente unas opiniones… Y contra ellos, asustados, reaccionaron lanzándoles armados policías y encarcelándolos. El amedrentador esta aterrorizado de su pueblo ante la imagen de lo que sería --- como lo fue --- un pueblo en las calles tumbando un muro como en Berlín, o de verse en los zapatos de un Ceacescu ante un pueblo en las calles de Bucarest tumbando un sanguinario tirano, o ante la posibilidad de ser confrontado por un pueblo demandando libertad como ocurrió en Tunes. Y es que estos hechos dramáticos de la historia en donde los pueblos se alzan contra sus opresores, ocurren cuando estos se percatan del terror que los dictadores les tienen y la debilidad intrínseca de los tiranos, y cobran conciencia de que la fuerza y el poder radican en la voluntad de ser libres.

Sunday, December 21, 2014

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA DE JUDAS

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA DE JUDAS Lcdo. Sergio Ramos Sorpresiva y simultáneamente el presidente Barak Obama y el general Raúl Castro anunciaron al mundo desde sus respectivas sedes de gobierno que los Estados Unidos y Cuba restablecerían relaciones diplomáticas normales. Al tiempo que eran liberados y arribaban a Estados Unidos, el contratista Alan Gross y el agente de la CIA Rolando Sarraff Trujillo, y llegaban a Cuba los cuatro espías que quedaban presos en Estados Unidos, entre ellos uno que fue cómplice del derribo de las avionetas civiles de Hermanos al Rescate que causó la muerte de sus tripulantes. La Casa Blanca declaró que llevaban a cabo negociaciones en Canadá desde hacía unos 18 meses y que el papa Francisco I medió durante las subrepticias negociaciones. El secreto fue tan bien guardado que ni el presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales del Senado, Robert Menéndez, fue informado de las mismas. Por el lado del gobierno estadounidense, las presiones y movidas de los intereses económicos y políticos para el restablecimiento de las relaciones entre ambos países venían cuajándose desde hacía tiempo. La permisibilidad para poder viajar de ciertos ciudadanos americanos a Cuba ( para fines culturales, educativos, científicos, etc.), del envío de remesas a la Isla, el permitir un intercambio de artistas liberalizando su entrada a Estados Unidos, constituía un abono premeditado al terrero para las negociaciones. El hecho es que la política de acercamiento con el régimen de Cuba, estaba desde un comienzo en la agenda programática de Obama , pero es ahora que lo implementa porque ya no tiene más términos para otra reelección. Los preparativos previos al anuncio, fueron bien calculados. Declaraciones de la posible próxima candidata demócrata a la presidencia Hillary Clinton apoyando el levantamiento del embargo a Cuba. Editoriales en el New York Times relejando bondades del régimen cubano y pidiendo, también, el levantamiento del embargo…Y de pronto, el anuncio imprevisto del presidente. Al hacerlo justificó su acción en la ineficacia del embargo en provocar el cambio en Cuba, sin decir que la ley Helms Burton nunca, repito nunca, se aplicó, ni correcta, ni totalmente, pues jamás se puso en vigor el Titulo III que permitía a las empresas y ciudadanos americanos demandar y embargar bienes de empresas foráneas que hoy se benefician de los bienes de su propiedad nacionalizados por la revolución cubana. Presidente, tras presidente, declinaron aplicarla, convirtiéndola en una ley sin garras. Obama floreó su discurso de bellas promesas, algunas de ellas irrealizables, toda vez que están reglamentadas y prohibidas por leyes y no pueden implementarse por medio de órdenes ejecutivas (Por decreto) o sin la anuencia y aprobación del Congreso. Lo cual implica un gesto demagógico de su parte. Faltó también a su deber de transparencia. En una democracia el pueblo tiene derecho a estar informado de lo que su gobierno hace, porque la información es parte del ejercicio de la opinión y expresión. El hecho de haberle ocultado al pueblo y al Congreso de los Estados Unidos la realización y el curso de tales negociaciones en un asunto tan trascendental para la nación americana es una violación a tal derecho y una falta de respeto a la rama legislativa federal y a su deber de informar a esta. Lo más triste es que el acuerdo firmado por la Casa Blanca, es que dejó relegado cuestiones fundamentales como la ausencia total de los derechos humanos en Cuba, las libertades civiles del pueblo cubano, la ausencia de democracia, los miles de presos políticos y los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura castrista, incluyendo los que pesan sobre los hombros del dictador Raúl Castro. Para muestra, un botón basta: el apuñalamiento durante una actividad de opositores de la Dama de Blanco María Arango Percival por un agente provocador del régimen a finales del mes pasado en Santa Clara. El móvil del gobierno de los Estados Unidos para el cambio de política con Cuba, responde meramente a sus particulares intereses políticos y, sobretodo, económicos. Los grandes capitales americanos y la actual administración gubernamental han visto con preocupación la penetración económica y el aumento de la influencia política de China y Rusia en la América Latina y en Cuba, con la consabida merma en la influencia de Washington en Suramérica. En aras de sus particulares intereses Estados Unidos ha actuado, relegando el sagrado derecho del pueblo cubano a la libertad. La consecuencia de este dramático giro político, será que el levantamiento de las restricciones comerciales con Cuba, apuntalarán económicamente, no a Cuba, sino a una tiranía militarista y totalitaria, cuya estructura está diseñada para el enriquecimiento de la cúpula y los altos mandos militares, manteniendo al pueblo empobrecido. Esto, además, permitirá que las empresas americanas utilicen mano de obra esclava para su enriquecimiento, tal como ocurre en Viet Nam y China. Del otro lado de la moneda, simultáneamente, apareció en la televisión cubana, vestido con su uniforme de general de ejército, el dictador Raúl Castro, anunciando la llegada a La Habana de los espías y el restablecimiento y normalización de relaciones diplomáticas entre ambos países, agradeciendo al papa Francisco por su mediación. El general no dejó de matizar que existían profundas diferencias entre ambos países, demandó el levantamiento del embargo (alias bloqueo para Castro) y la continuación de las conversaciones, alegadamente, basadas en el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Terminando su discurso con la acostumbrada retórica populista y demagógica de la “lucha heroica del pueblo y la revolución”. El dictador no ofreció nada a cambio, ni ofertó un cambio para las libertades del pueblo cubano, porque ni se lo exigieron sus contrapartes negociadoras, ni está dispuesto a cambiar nada sustancial en Cuba , como más adelante, confirmó su hija Mariela Castro al señalar “que nadie sueñe que Cuba va a dejar de ser socialista”. Lo que persigue Cuba es atraer a los inversionistas y al turismo estadounidense para subsidiar y apuntalar su régimen dictatorial ante la imposibilidad de poder continuar recibiendo, en la misma abundancia, los subsidios de Venezuela. Al tiempo que persigue el objetivo político de garantizarle la sucesión al poder para sus vástagos herederos de la alta cúpula del poder (Los Mariela, Alejandro, Antonio, etc., etc.). Sobre esto, el régimen tendrá que hacer arreglos para aceptar las empresas americanas y de la Comunidad Europea, adoptando medidas similares al modelo vietnamita, que es más restrictivo que el chino; claro está, con sus variaciones particulares acorde con las condiciones de Cuba. Desde hace rato el régimen viene preparando condiciones, no por casualidad, sino por la causalidad de las secretas conversaciones con la administración Obama. Uno de los aspectos lo fue la billonaria inversión brasileira en el Puerto de El Mariel, en la costa noroccidental de Cuba, frente a Estados Unidos, como infraestructura para facilitar el intercambio comercial y el establecimiento de industrias extrajeras en una zona franca portuaria. Otro aspecto, son los varios asesoramientos recibidos por el régimen por parte de Viet Nam y China sobre sus respectivos modelos. En las transformaciones ocurridas en ambos países, no ha tratado habido cambios hacia la libertad y el respecto a los derechos humanos de sus pueblos, sino que ha sido una sui-generis mutación del estado totalitario marxista-leninista-maoísta a una versión modificada del estado corporativo del fascismo: Un solo partido, sin derechos civiles, sin sindicatos independientes, con una economía en función de los intereses del estado y su cúpula gobernante, pero conservando su dialéctica marxista. Todo con la anuencia y conveniencia de un mundo que mira para el otro lado mientras sigue sin procesarse en un Tribunal Penal Internacional de La Haya, a los genocidas de Tianamen y hoy día juzgan en China a la periodista independiente Gao Yu por pasar reportajes a la Deutsche Welle ( La Voz de Alemania). Previo al acuerdo el régimen tomó las medidas-espectáculo tales como las de quitar los permisos de viajes al exterior, permitir un muy controlado y limitado cuentapropismo, permitir la salida de ciertos opositores, etc., para engatusar al público interno y externo de que Cuba está “cambiando”. Pero las transformaciones imprescindibles (Libertad, derechos Humanos y democracia representativa), son tabúes porque la esencia dictatorial del régimen y sus altos jerarcas son intocables e inmovibles. En las solapadas conversaciones, una vez más, estuvo ausente la víctima y protagonista: El pueblo Cubano. Otra vez se repite la vileza de que se negocien los destinos del pueblo de Cuba a sus espaldas, sin tener en cuenta ni las opiniones, ni mucho menos los intereses verdaderos de los cubanos. Una vez más, se nos clava un puñal en la espalda, por los intereses políticos y económicos de los foráneos y los verdugos del pueblo. Se repite la infamia de las negociaciones sobre el destino de Cuba entre terceros, sin contar con el pueblo cubano como ocurrió en Paris en 1898 o en el pacto Kennedy-Kruchev en 1962. Pero frente esta traición, solo hay un camino: la reafirmación del pueblo cubano en su determinación por erradicar de raíz y totalmente la tiranía totalitaria, para establecer una gobierno verdaderamente cubano con todos los cubanos de buena fe, con plena soberanía nacional, donde se consagren y respeten los derechos humanos, con verdadera democracia en el marco del pluripartidismo y dentro del contexto estado de derecho democrático, con paz, justicia, bienestar y progreso para todos. Por lo pronto, ahora que cada Judas cuenta su moneda por el lado que le conviene, nos toca hoy al pueblo cubano, en función de los acontecimientos y según se vayan desarrollando estos, ajustar nuestras estrategias de lucha y cerrar filas y juntarnos contra la tiranía, pues contra viento y marea: ¡LA LUCHA CONTINUA!!!

EL CASO FARIÑAS Y LA POLITICA DE ESTADO EN CUBA

EL CASO FARIÑAS Y LA POLITICA DE ESTADO EN CUBA Por: Lcdo. Sergio Ramos La dictadura castrista vuelve a mostrar su verdadero rostro al intentar asesinar al opositor y premio Sajarov Guillermo Fariñas. Un agente provocador del régimen irrumpió durante una reunión de opositores del Frente Anti-totalitario Unido (FANCU) en Santa Clara, con el propósito de quitarle la vida a Fariñas resultado gravemente herida la Dama de Blanco María Arango Percival. También fueron heridos la Dama de Blanco Isabel Fernández Llanez, el tío de Fariñas, Miguel Fariñas Key, y los opositores Jesús Arístides Hernández Pérez y Frank Reyes López. El agresor, al salir del lugar, fue recogido por el capitán de la Seguridad del Estado, Reinier Rodríguez Conte, quien echándole el brazo por encima lo monto en su auto y lo llevo a su casa, donde hasta el presente se encuentra en libertad a pesar de las denuncias hechas por el propio Fariñas en una estación de policía de Santa Clara. Lo curioso es que tales hechos ocurren cuando la dictadura está envuelta en una ofensiva propagandística con vistas a cambiar la percepción de su imagen en los círculos internacionales. El régimen ha simulado una apertura permitiendo a los ciudadanos abrir negocios pequeños por cuenta propia; haciendo alarde de inversiones extrajeras billonarias como las del puerto de El Mariel; facilitando la salida al exterior de los cubanos, incluso de algunos opositores; desplegando sus cabilderos en los círculos de poder en Washington y Bruselas; y movilizando a sus plumas mercenarias en los grandes periódicos para exigir se les levante el embargo y que los capitales foráneos inviertan en Cuba. Pero en Cuba la realidad, es que el carácter estalinista y tiránico del régimen persiste. Son frecuente los arrestos y detenciones de opositores. El pasado mes de Octubre se detuvieron 413 opositores para un total de 7,675 detenciones arbitrarias según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. Si recordamos hace tan solo un par de años (2012) la dictadura asesinó a los opositores Osvaldo Paya Sardiñas y Harold Cepero. Ese mismo año también asesinó Wilmar Villar Mendoza y a Juan Wilfredo Soto García. En el 2010 al preso político Orlando Zapata Tamayo. El régimen no ha renunciado a su longeva política de estado para el exterminio selectivo de opositores. Una política que comenzó desde 1959 cuando el actual mandatario General Raúl castro Ruz mató 72 personas en Santiago de Cuba durante los primeros días de Castro haber tomado el poder. Para luego, misteriosamente, hacer desaparecer al comandante Camilo Cienfuegos en Octubre de 1959. En el 1960 en la fortaleza de La Cabaña el genocida Ernesto (Che) Guevara fusiló miles de cubanos tras juicios amañados cuyas sentencias de muerte estaban pre-dictadas. En 1962, por ejemplo, específicamente el 30 de agosto, se fusilaron en ese solo día 489 personas. A los largo de las más de cinco décadas del castrismo continuó esta macabra política estalinista en donde se destacan en 1972 el asesinato en la cárcel de Pedro Luis Boitel. En 1989 el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa. El derribo de las avionetas de Hermanos al rescate en 1996 matando a sus tripulantes en labores de rescate humanitario. Sin dejar de destacar los asesinatos de niños para escarmentar y amedrentar al pueblo como los de Rio Canimar (1980) y los del Remolcador ’13 de Marzo’ (1994) o el fusilamiento de tres jóvenes del incidente de la lancha “La Baraguita” en 2003. Hasta hoy se han contabilizado unas 8,567 muertes atribuidas a la dictadura castrista. Esta consistente política de ejecuciones pone de manifiesto la existencia de una política de estado orientada al exterminio de opositores que a juicio del régimen pudieran representarles una amenaza a su poder absolutista. Un hecho evidente el cual los mercenarios del falso periodismo como Eugenio Londoño del New York Times rehúsan reconocer. Parece ser que la dictadura, tras la visita de Guillermo Fariñas al extranjero y reunirse con la oposición en el exilio, lo considera un elemento peligroso para el régimen , como un día igualmente consideró así a Osvaldo Paya Sardiñas y lo asesinó, simulando un supuesto “accidente” de auto. Está claro que cualquier cosa que le pase al portador del Premio Sajarov será responsabilidad exclusiva de los hermanos Castro.

Friday, November 28, 2014

LA MASCARA QUE ESCONDE A LA TIRANIA

LA MASCARA QUE ESCONDE A LA TIRANIA Por: Lcdo. Sergio Ramos La dictadura necesita escapar del impacto que significa el deterioro imparable de la economía venezolana, su principal fuente de subsidio. Razón por la cual ha puesto en marcha una ofensiva diplomática y propagandística orientada a buscar nuevas alternativas con que financiar la sustentabilidad en el poder del régimen castrista. Con Rusia, negoció concederles prebendas y privilegios para que le condonaran multibillonaria deuda externa y con China hizo otro tanto, mientras que Brasil le construye un mega-puerto el El Mariel con vistas a la atracción de inversionistas para crear una zona franca industrial. Empero, el ariete de esta ofensiva es la proyección de un supuesto cambio de imagen a nivel internacional a través efectos propagandísticos, entre los que se destacan el permitir la liberalización del cuenta-propismo para aparentar una apertura económica. Liberalizar la salida y entrada de artistas radicados en Cuba, que conjuntamente con la eliminación del permiso de salida, le permite recibir cuantiosas divisas y proyectar una imagen de mayor permisividad. También, como parte de este simulado cambio, ha autorizado la salida de destacados opositores, que si bien le representa un riesgo a su control, le da a la opinión pública internacional una falsa sensación de que las cosas están cambiando políticamente dentro del régimen. Como parte del juego efectos especiales, y muy probablemente movido por sectores con intereses económicos y políticos, han movido al importante rotativo ‘The New York Times’ a publicar un editorial pidiendo el levantamiento del embargo, uno de los objetivos de esta campaña, y con lo cual, les abriría importantes fuentes de financiamiento e inversiones internacionales, que permitirían la sobrevivencia económica de la dictadura y la posibilidad de garantizar la sucesión de los herederos de la dinastía Castro. El artículo que tuvo una réplica brillante por otro editorial en oposición publicado por prestigioso periódico ‘The Washington Post’. Como parte de la mascarada, la dictadura ha dado un golpe propagandístico internacional, enviando más de 200 médicos a combatir la epidemia de ébola en África. Conociendo los precedentes del régimen, dudamos de la voluntariedad de los galenos en prestar tal servicio a costa de perder sus vidas por contagio. Es harto sabido que la dictadura vende a otros países el trabajo humano de los profesionales cubanos como fuente para obtener jugosas ganancias en divisas, al tiempo que los médicos perciben un mísero estipendio por su trabajo profesional, lo que constituye una modalidad de esclavitud del hombre por el estado. Pero tal golpe psicológico-propagandístico ha tenido el efecto de cegar, como reflector en los ojos, a políticos, comunicadores y a porciones de opinión pública internacional, en cuanto a la inhumana crueldad que esconde la tiranía castrista. Movidos por esos cantos de sirena, la Unión Europea inicia recién una ronda de conversaciones con el régimen y sectores influyentes de la política norteamericana demandan públicamente el fin del embargo. Tras esa máscara embaucadora de incautos y reclutadora de ambiciosos políticos e inescrupulosos inversionistas, se esconde el verdadero y horripilante rostro de una cruel tiranía. Resulta que en el pasado mes de octubre, la oposición pacífica cubana fue víctima de más de 909 detenciones arbitrarias. Además, continúan impunes los atroces asesinatos de muchos cubanos, entre los que se destacan el de Osvaldo Paya y Harold Cerero, el de Orlando Zapata y William Soto, entre muchos otros. La dictadura tampoco se ha despojado de su carácter militarista. El régimen lo preside un general alterna su charretera con el disfraz de civil, sobre cuyos hombros pesan asesinatos y genocidios. La cúpula gobernante de Cuba, la compone un viejo y enquistado generalato; y son las fuerzas armadas las que controlan las principales empresas nacionales para beneficio y lucro de sus altos mandos, a costa de la explotación de los empobrecidos trabajadores. Simultáneamente, prevalece una siniestra policía política que consistentemente y como parte de una política de estado, viola flagrantemente los derechos humanos de pueblo, aterroriza a los ciudadanos y cuenta con centros de torturas esparcidos a lo largo y ancho de la isla, así como inhumanas prisiones donde se encarcela injustamente a los opositores. El país se rige por un compendio de leyes que solo se aplican en tanto y en cuanto convenga a la cúpula en el poder, enmascarando con un falso estado de derecho, lo que en la realidad es un estado de capricho del gobernante. Podríamos consumir cientos de cuartillas describiendo las atrocidades de la tiranía, pero bástese un botón para muestra de su macabro rostro escondido en una máscara de bondad. Exhortamos a todos a mirar detrás del antifaz del castrismo, pues sería más que un error, un crimen, premiar una tiranía afianzándola en el poder, a costa de la opresión de un pueblo.

Sunday, September 21, 2014

LA TOLERANCIA EN SU JUSTA PERSPECTIVA

LA TOLERANCIA EN SU JUSTA PERSPECTIVA Por: Lcdo. Sergio Ramos El presidente de la República Oriental del Uruguay, José Alberto Mujica Cordano, se ha quejado de la falta de tolerancia que hay con Cuba y con Venezuela, bis a bis con la que se le tiene a países como China. Entrevistado en su despacho, rodeado de libros, fotos y recuerdos donde se destaca un busto del guerrillero Ernesto (Che) Guevara, Mujica expresó quejumbroso al periódico El Mundo de España el pasado 23 de agosto de 2014 que: “Siempre me preguntan: ¿qué piensa de Venezuela y de Cuba?, pero ¿por qué no me preguntan sobre China? No lo hacen porque es una potencia económica muy importante. Hay una tolerancia bárbara con China, pero no con Venezuela y Cuba. ¿Por qué no me pregunta sobre esos señores de Arabia que van con toga y brillantes? Que Dios me libre si a eso se le puede llamar democracia...” Obviamente trasluce en su comentario su afinidad con los regímenes de Venezuela y Cuba, para los cuales desea un tratamiento similar al que el mundo democrático occidental le da al régimen de Beijín o el que se tiene con los Emiratos Árabes y Arabia Saudita. Ciertamente, aunque por distintos enfoques, concurro en que el mundo es sumamente tolerante con China, no porque el régimen merezca tolerancia, sino porque a costa del rico comercio internacional con este, se ignoran las severas violaciones de derechos humanos que a diario comete el gobierno de ese país contra sus ciudadanos que se les oponen. Y reitero una vez más, que es a tal punto la indolencia por interés, que se pasa por alto a los genocidas de los miles de chinos masacrados en la Plaza de Tianamen en 1989. Y del mismo modo, pasaría con la tolerancia que el presidente Mujica clama para con los gobiernos de Cuba y de Venezuela si esta se les concediese. Sin pretender remontarnos a la larga historia de los desmanes del régimen de los hermanos Castro, empezaremos comenzado por su admirado ‘guerrillero heroico’, cuya hazaña mayor fue asesinar (fusilar) en la prisión de La Cabaña en Cuba, a miles de cubanos por el solo hecho de disentir del gobierno, pasando por el genocidio del Remolcador “13 de Marzo” en 1994, hasta los más recientes crímenes políticos como los asesinatos de Orlando Zapata Tamayo, Osvaldo Paya Sardiñas, y Harold Cepero, entre otros. Luego la tolerancia con el régimen de Cuba implicaría afianzar a esa tiranía y hacer complicidad con sus crímenes. Del mismo modo, resulta que tal solicitada tolerancia para con el gobierno venezolano, equivaldría a avalar la injusticia que hoy se comete contra el líder opositor Leopoldo López, juzgado por pedir libertad y derechos humanos, mientras el régimen de Nicolás Maduro ignora y encubre a los policías y guardias nacionales que durante las manifestaciones pacíficas de la oposición en Caracas y otras ciudades, disparaban, con la anuencia y bajo las órdenes del Palacio de Miraflores, contra el pueblo opositor, asesinando a cientos de venezolanos. Es cierto que ni los Emiratos Árabes, ni Arabia Saudita tienen nada de gobiernos democráticos y que la preferencia tolerante es dada en función de alianzas y comercio. Sin embargo, le preguntaría al ex-guerrillero Tupamaro, ¿si cuando usted participaba en su lucha contra la dictadura militar en su país, le hubiera gustado la tolerancia con dicho gobierno? ¿Acaso el régimen del general Raúl Castro no es uno dictatorial y militar que oprime, encarcela y asesina al pueblo por pensar diferente? ¿Acaso el gobierno de Nicolás Maduro, no oprime y encarcela a los opositores por manifestar su descontento y ordena disparar contra las manifestaciones pacíficas de estos? La pregunta que tenemos que hacernos es si se puede ser tolerante con los regímenes dictatoriales. Tener tolerancia con los dictadores y los regímenes tiránicos es afianzarlos en el poder, avalar sus crímenes, justificar sus desmanes y hacernos cómplices de sus violaciones a los derechos humanos. Definitivamente el señor presidente Mujica aplica el concepto tolerancia de modo aberrado y nocivo, pues no se puede ser tolerante con quienes cometen crímenes de lesa humanidad, ni con los que persiguen a otros hombres y mujeres por pensar distintos a ellos. Contra ellos ha de ser la condena unánime de la humanidad; pues con los tiranos no se puede ser tolerante, la tolerancia es para con los pueblos, y más aún, para con los pueblos oprimidos que tienen derecho a su libertad y luchan por ella. Tolerancia para los pueblos significa apoyarlos en su causa y repudiar la tiranía que los oprime. Tolerancia para los pueblos implica ayudarlos a alcanzar su libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos. Tolerancia para los pueblos es solidarizarse con ellos en su búsqueda de la justicia, el progreso y la felicidad con plenas garantías a sus libertades.

Sunday, July 27, 2014

La ambición imperial y la vileza vende-patria

La ambición imperial y la vileza vende-patria Por: Lcdo. Sergio Ramos Desde hace varios años Rusia y Cuba se han envuelto en un flirteo político tratando de restablecer los antiguos vínculos que tenían durante la extinta Unión Soviética. El clímax surgió esta mes cuando la Duma en Moscú aprobó la condonación del 90% de la deuda que Cuba tenía con ese país por una suma ascendente 35,200 millones de dólares y concediendo que el 10% remanente de $3,500 millones lo pague en diez años. El anuncio se hace durante la visita del presidente Vladimir Putin a La Habana simultáneamente con la firma de nueve acuerdos bilaterales. Acto seguido el dictador Raúl Castro lo catalogó como un gesto de “generosidad”. To good to be true. En política internacional nada se da por nada. Toda concesión tiene un quid pro quo. Los dos países buscan sus propios intereses particulares en este acto. Desde hace un tiempo Rusia ha adoptado una política internacional más agresiva, cónsona con una clara pretensión expansionista que se ha manifestado claramente en la ocupación militar de Crimea y los conflictos con Ucrania. En ese escenario, Rusia se confrontó con la inconformidad de los países de la Comunidad Europea y de Estados Unidos. También, desde hace varios años Rusia ha mostrado su interés de aumentar su influencia y presencia en América Latina, sobretodo en el Caribe. Sabido es, de las cuantiosas ventas de armas a Venezuela y Nicaragua, y las negociaciones que Moscú ha tenido con Caracas y Managua, explorando la posibilidad de establecer bases navales en esos países,… y porque no, en Cuba también. El interés es también económico. En dicho viaje al continente sur americano, se reunió con la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner y con la de Brasil, Dilma Riussef. Y para concluir su gira se reúne, además de con ella, con los presidentes de India, Suráfrica, China en la Cumbre de llamado Grupo BRICS para fundar un banco financiero internacional con funciones paralelas al Banco Mundial, en lo que puede interpretarse con una movida para incrementar su influencia económica en el hemisferio y en los países emergentes. La movida en Cuba es de suma importancia para Putin. El retomar el grado de influencia sobre Cuba que tuvo durante la Guerra Fría le proporciona una ventaja estratégica y geo-política al poder contar con la posibilidad volver a establecer aquellas bases de espionaje electrónico, navales y militares a 90 millas de los Estados Unidos. Putin sabe que la oligarquía cubana está muy preocupada por el futuro del subsidio petrolero venezolano, ante el sostenido declive de la economía de Venezuela. Sabe, además, que el económicamente ineficiente régimen cubano, para poder sobrevivir, requiere ser subsidiado y apuntalado por un país extranjero con poder y riqueza. Putin también está consciente que el patrón de conducta de los hermanos Castro es sostenerse en el poder a toda costa, aun entregando la soberanía e independencia del país a terceros, con tal de que les garanticen su dominio absoluto sobre el pueblo cubano. Por su parte, la oligarquía castrista sabe que entrega se servilmente a Rusia es la única forma en que podrían perpetuarse en el gobierno de modo que en su día pueda traspasárselo a los vástagos y herederos de la cúpula gobernante. La oligarquía gobernante en Cuba necesita de subsidios que le permitan mantener el sistema político de control rígido, represivo y cerrado que les garantiza la tenencia del poder absoluto. De ese modo ellos podrían frenar e inclusive retirar las pequeñas concesiones económicas a la población, que a la larga podrían representarles un problema en la medida que estas se expandan y el pueblo cubano adquiera el poder que da la riqueza. Para los hermanos Castro es un asunto de sobrevivencia, luego ven con buenos ojos el volver a ser lacayos de Moscú con tal de permanecer en el gobierno de Cuba. El próximo acto del contubernio entre la ambición imperial y la vileza vende-patria será la aparición en el escenario cubano de los inversionistas de las mafias económicas rusas saqueando nuestras riquezas naturales y explotando a nuestros trabajadores, los militares ‘bolos’ disfrazados de técnicos y asesores paseándose por las calles cubanas en sus asuetos, la presencia de barcos, submarinos y aviones de combate rusos… y quien sabe, si como pago al retornado amo, tengan los jóvenes cubanos que morir en alguna caprichosa guerrita imperial del zar Vladimir Putin.